jueves, 22 de junio de 2017

Músicas contra el poder - Valentín Ladrero

Intentar hacer un análisis o una reflexión sobre cómo las músicas, populares, comerciales, etc., han trabajado para transformar el orden establecido y de cómo el mismo orden se ha servido de ellas para difundir una idea determinada o varias de ellas, parece una tarea inabarcable. Pero, porqué no intentarlo. Esto es lo que parece haber intentado llevar a cabo Valentín Ladrero en el volumen llamado Músicas contra el Poder. Canción popular y política en el siglo XX.
Un repaso que analiza cómo diversos colectivos se han servido de la música para difundir ideas, para combatir mediante canciones, estilismos, modas... que comienzan desde la música afroamericana, pasando por...
Por ir un poco a lo que me interesa. El libro está muy bien, si quieren es un libro un tanto superficial ya que tiene que tratar mucho estilos, muchas épocas, muchas trayectorias de artistas de aquí y de allá en un solo volumen, y eso no deja mucho margen a la profundidad. Pero no pasa nada. Desde el blues, al jazz, al flamenco, al hillbillie, al rock, al rock urbano, la música jamaicana, músicas brasileñas, francesas, sudamericanas... todo. Pero todo todo. Quizás se deja el Extremo Oriente, Rusia, Escandinavia... en fin.
La música. La música que te hace pensar. Música que subvierte las normas. Que no retrata un mundo feliz en el que todo va bien, música que señala los males de un sistema o de todos los sistemas. Músicas que rompen. Músicas que no se cantan para que todos estemos... o sí. No sé.
Es que se me va la cabeza a otras cosas y a otros temas. Músicas que van contra el orden. Pero qué orden. Claro. Habrá quien piense que cantar Insurrección de El Último de la Fila, ya puntúa como acto de insubordinación. O quizás lo sea cantar canciones de La Polla Records. O bailar canciones de la Pegatina. Yo, por ejemplo, creo que ponerme a chillar El amor es un sentimiento vestido con una camiseta de tirantes, o un camisón, es algo rompedor. Pero muy posiblemente me equivoque. Porque puedo estar equivocado.
Porque da igual quien cante una canción de Kortatu, si llevamos camisetas de Rage Against the Machine, o si somos fans de Bob Dylan pensando que Bob Dylan es... en realidad no sé. En realidad hablar sobre música y sobre si la música remueve conciencias... es bastante... bastantes puntos suspensivos.
Músicas que a mí me parecen políticas, cómo, por ejemplo Caetano Veloso, Os Mutantes o Tom Zé, rompen con muchas cosas de la música y del mensaje y de cómo presentar algo diferente... y sin embargo en el libro se tocan de manera tangencial. Es más importante el tránsito del soul al funk, por ejemplo. Por la difusión debe ser.
No sé. El libro me ha gustado, algunas partes más que otras, pero creo que todas tienen su qué, todas sirven para entender que la música dice cosas (la música dice cosas, matarme). Que las vidas de los músicos, muchas veces dicen más cosas que las cosas que cantan. Que la vida de Fela Kuti, de Violeta Parra, del mismo Bob Dylan, dicen más cosas a veces que las mismas canciones que recordamos.
También, el libro, como muchos libros, como un viaje en el metro, como un pleno municipal, como una acto feminista, como una colecta benéfica, como una calle cortada, nos dice que el poder no descansa. Que lo que hagas pensando que está moviendo el mundo, finalmente puede ser que lo apuntale nada más. Que hoy te crees que estás siendo un revolucionario y mañana eres nada más que un técnico de algo.
Que hablar de música es muy difícil. Que intentar hacer la revolución hablando de mestizaje y de sonidos globales, es muy difícil. Que intentar hacer la revolución en una rave, es muy difícil. Que intentar hacer la revolución adaptando a Góngora, es muy difícil.
Que no hablan de Tracey Chapman en todo el libro.
Que de lo más grande es leer la anécdota de Enrique Morente cantando canciones de vírgenes y santos en una fiesta de una asociación de vecinos lleno de gente esperando arengas políticas. Que eso es romper. Y lo otro también.

martes, 20 de junio de 2017

La coronación de la Reina de Inglaterra

Todavía ayer, a punto de que comenzase la ceremonia, había quien discutía que la Reina de Inglaterra no iba a venir a su propia coronación. Es lo que tiene la Reina de Inglaterra, que sabe cautivar a los cautos, a los incautos, a las amigas y a las mismísimas enemigas, en torno a su figura y su poderoso influjo y, sin que ellos ni ellas lo sepan, acaban formando parte de la Corte y su Pompa. Así, todos somos parte del decorado de sus sucesivas coronaciones. De las proclamaciones, de los nombramientos, de los fastos, de las fiestas, de las ceremonias de coronación en las que la Reina de Inglaterra, necesita de boato y de adulación, pero también de voces que hagan de contrapunto sonoro, colorido, violeta y rojo, negro y verde, siendo al final todos uno y uno todos en la propia Reina de Inglaterra.
Así, cuando la Reina de Inglaterra llegó a la plaza, todo el ceremonial estaba preparado y los elementos dispuestos para que transcurriera la gala de una manera ordenada, con ese punto de improvisación que nos gusta pensar que es improvisado, pero que desde casa se ve una impostura que no deja lugar a dudas. Todo estaba previsto y preparado. Una primera ceremonia de anunciación de la llegada a mediodía, a pleno sol, reservada para una plebe que no puede desligarse de los compromisos y de la circunstancia, y finalmente una ceremonia de coronación con la propia Reina de Inglaterra incluida en el programa. Como una más en principio, de nosotros mismos y de nosotras mismas, y finalmente como Reina de Inglaterra coronada, única figura que brilla en un firmamento en el que nosotros y también nosotras nos conformamos con el mágico papel de bolitas de poliespan que protegen a la Reina de Inglaterra de la soledad.
Ese es y ese ha de ser nuestro papel, autoimpuesto y sin crítica, el de relleno ornamental en las sucesivas coronaciones de la Reina de Inglaterra. Estamos y estaremos para ser parte del decorado, para participar de las coronaciones, de las marchas, de las cacerías, de los bailes, de los cantes, de las representaciones del ballet nacional, del cálido fulgor que desprende su figura. Estar cerca, ser parte de su mundo y su situación. Ser parte de la otra parte de la plaza, de la otra parte de la bancada reservada a los familiares del novio, o de la novia, pero parte de la ceremonia de coronación de la Reina de Inglaterra.
Llegó y sus fieles se lanzaron a proclamarla como eterna Reina de Inglaterra, ungida en tierras lejanas por otras voces de más autoridad, que han conquistado todas las Inglaterras y prometen asimilarnos a nosotros, como si fuéramos escoceses, en su reino. Parte del decorado, parte de la masa que hace que no sean ellos solos, los entregados a su brillo y su partido, los que aplaudan y besen.
Nosotros, con nuestro tipismo, con nuestra historia, con nuestras ganas de gustar, con nuestras ganas de estar, de que la Reina de Inglaterra nos mire, nos escuche, nos haga caso, entregue su mano para poder rozar nuestros impuros (o puros) labios y que con nuestra impureza (o pureza) ella se contamine de lo nuestro. Y al fin todos somos ella.
Y nos sentamos junto a ella, y participamos de su gloria, y nos sentimos en la gloria. Parte de. Bolitas de poliespan que revisten a la Reina de Inglaterra de magnificencia y al mismo tiempo de humildad y tolerancia. Juguemos junto a ella el juego de la representación, hagamos de nuevo el papel del bufón de la corte. Seamos esa nota de color en la coronación, el del turbante, el del peinado extraño, el de la proclama furibunda. Un bonito fondo que da sentido a la democracia. A su lado, somos. A su lado, estamos.
Y en las fotos no salimos, pero sabemos cómo fue todo. Y lo contamos. Y no lo haremos más. Hasta la próxima.
La ceremonia de coronación transcurrió con el orden supuesto. Llegada, recepción, memorial de agravios y finalmente representación y despedida. La Reina de Inglaterra, cansada después de tanto viaje y conquista, se retiró.
No se valoró la idea de acompañar a su Excelencia por las calles con una Tuna de ciudad universitaria que ya está tardando en ponerse en marcha (y cuántos no darían un brazo por...). Una ronda que meciera los oídos de la Reina de Inglaterra.
Lo podemos proponer. En la próxima Asamblea.

lunes, 19 de junio de 2017

30 años de Bar Rey. Un bar de Santa Coloma

El Bar Rey cumple 30 años. En esta encarnación. Como los grandes grupos de rock, esta alineación del Bar Rey es la gloriosa. El Carlos, la Nuri y el Rafa. Antes estuvo también la madre de los Castis en la cocina, pero esta es la alineación de hoy, la que se pueden encontrar si vais al chaflán que une el Paseo Lorenzo Serra y la muy gloriosa Calle San Joaquín.
Qué tiene este bar. Hace aproximadamente un año, escribí un texto en el que venía a contar que yo, que era tan guay, que había ascendido en la escala social, que ya no era 'del barrio' porque frecuentaba los bares y bodegas de la plaza de la Vila y la Sant Carles, yo, como digo, era tan importante que pensaba que todo lo que sucedía en el Rey tenía que ver conmigo. Que yo era el centro del mundo. En fin. Lo hice tan mal que nadie entendió nada.
El Bar Rey es un bar de Santa Coloma. Un bar al que puedes llevar a los colegas a tomar algo, a las colegas a comer un plato combinado y viceversa. Un bar sin Facebook. Si Twitter. Sin Instagram. Porque es un bar de Santa Coloma y es en los bares de Santa Coloma donde te encuentras a la gente. La gente normal, los trabajadores de los talleres, los profesores del instituto cuando estaba el instituto, las trabajadoras de los supermercados, los colomenses que una vez que entran se ven atrapados en una vorágine de chistes espantosos a cargo del Rafa, o entran en una discusión sobre fútbol con el Carlos, o comenta la actualidad política con el fino ojo de la Nuri, los que vienen a pasar el rato porque no hay otra manera que pasar el rato que en compañía de alguien que te preste un poco de atención y te ponga algo de oído y te resuelva alguna duda de esas que te consumen, que te guíe, que te haga reír un rato, que te atienda con gracia, que te deje en paz cuando necesitas que te dejen en paz... un bar de Santa Coloma.
De los que hay en Santa Coloma y han hecho de Santa Coloma la ciudad más fascinante de todas las que se hacen y se deshacen. De los que construyen una ciudad. De los que no hay que querer. Porque son nuestros. Hay uno en cada barrio. Y hay miles de ellos. Los que acogieron un equipo de fútbol, los que hacen de local social, los que ponen de su parte para que el barrio no se joda más.
Un bar que no necesita nada más que ser un bar, un lugar en el que se desayuna antes de ir a currar, en el que comerte el bocata a mediodía, tomarte algo cuando vuelves de algún sitio, y no des mucho la murga o te creas que esto va a ser el hogar del chufeta, que no, que aquí a las ocho estamos ya todos en casa.
Hay muchos bares en Santa Coloma. Bares que han cambiado, bares con éxito de público porque viene 'gente de fuera' como si vinieran vacunados, bares que se mantienen fieles a un estilo, bares que son alegres, bares más oscuros, bares 'normalizados', bares buscando el bar que quisieran ser. Si algo tiene el Bar Rey es que es un bar que tiene claro lo que es y lo que quiere ser. Y lo mantiene. Y se mantiene. Un bar. Un bar con sus camareros vestidos de blanco, un bar en el que encontrarás a gente normal, a gente de la calle, a toda la gente, que va a un refugio, a un lugar seguro.
Un bar en el que aprender. En el que nosotros, los jovencitos que teníamos poco menos que 16 años y pasábamos las tardes allí perdiendo el tiempo con el pinball, con el ajedrez, con los chinos, hemos aprendido muchas cosas. Hemos aprendido a conocer a gente, a tratar con gente, a escuchar a la gente. Al que tiene problemas, al que le está yendo de puta madre, al que mejor no preguntar, al que acaba de salir, al que está yendo al curro, al que tiene una historia, al que va con la prisa, al que quiere Wifi, a la que quiere un agua antes de ir a ensayar al teatro, a la que quiere un cortado rápido, a la que está llevando al crío al cole, a la que va a la gestoría, o al que va a abrir su otro bar un poco más para allá. A que nos conozcan a nosotros. A veces bien, a veces mal.
Otro espacio de socialización. De qué conozco yo a este tío, de qué me suena esta chica... del Casti, del Rey.
Un sitio en el que aprender. No hay gracieta, broma, chascarrillo, idea, que no haya venido del Casti. Del Rey. El niño que mucho sabe. La casa de la grasa. La mesa de la empresa. Fuera o fuese. El oji de cueri. Podríamos estar toda la vida...
El otro día, después de comer con el Monedero, se nos ocurrió ir a tomar un café, dónde... joder, al Rey, claro. Me hizo ilusión. Un bar normal, de gente normal. Por eso es especial.
Hay muchos bares en Santa Coloma. Bares como el Rey (cuesta llamarle Rey cuando siempre le hemos llamado 'el casti'), bares en los que simplemente te encuentres bien. Nada más y nada menos. Y en los que aprendes a escuchar. Lo que tienen que decirte, si te apetece, los tres hermanos Castillejo.
Se cumplen 30 años de esta encarnación del Bar Rey. No sé si harán fiesta. El otro día el Perea me envió un Tweet con este montaje fotográfico. 30 años. Al Edu le pareció que era ayer. La madre del Edu vigilando desde la ventana. Madres dejándonos recados en el bar. No sé si harán fiesta.
Nos acordaremos de los que no están, de los que están o de los que no les encontramos. Del Flánagan, del Montserrat, del Stoikov, del Banachek... no daré más nombres.
Es cierto que los textos últimamente me están quedando sosos.
¿Harán fiesta?
¿Me quieres ver los calcetines?
Págate unos quintos ya. Y si te pica la barba, te jodes.
Felicidades, Castis!

sábado, 17 de junio de 2017

El Madrid y la segunda muerte del fútbol

Ahora que parece que muchos se frotan las manos ante la perspectiva de que Cristiano Ronaldo abandone el Real Madrid a consecuencia de sus problemas con Hacienda (problemas ni qué problemas, que ha hecho pirulas contables y punto), y cuando ya han pasado dos semanas de la final de la Champions que el Real Madrid (Real Madrid, Real Madrid, Real Madrid) venció de manera holgada, quiero volver a insistir en una idea que me sobrevino el año pasado, ha ido fortaleciéndose durante toda la temporada y se ha visto corroborada al final de la misma. El Real Madrid es el agujero negro del fútbol.
- Pero si se va Cristiano, entonces...
El fútbol está muerto y no le interesa a nadie. Desde que el final de la temporada se decretó con la celebración de las diferentes finales, no pasa nada. Durante la temporada, tampoco pasó nada. No hubo emoción, no hubo interés. Es la muerte. El fútbol no tiene interés porque se ha convertido en algo plano, blanco, luminoso, de mucha gente disfrutando de la nada, feliz y reluciente. Aburrida. El fútbol no tiene emoción  porque va a ganar el Madrid. Siempre. Aunque hay años que no gana, que cae eliminado, que las ligas se las lleva el Barça, que parece que el Barça puede hacer algo... el Barça es una patraña. Un enemigo que no llegará nunca a hacer sombra porque depende de contarse a sí mismo que es el mejor, que convenza a los demás, pero sin continuidad en el tiempo. El Real Madrid por contra, sin estar, siempre está presente, porque gana. Al final, el Madrid gana. Por mucho que discutamos, que nos riamos, que Cristiano Ronaldo sea patético, que Sergio Ramos sea patético, que Pepe sea un criminal, que sean bobos, relamidos, cursis, prepotentes... en el minuto noventa va a pasar algo. Han ganado. Y se han cargado la emoción.
Qué interés tiene ver los partidos de mi equipo, el Athletic Club de Bilbao, más allá de la supervivencia sentimental, de una manera de pasar la tarde, de socializar a duras penas. Si sabes que es todo mentira. Que no sirve de nada, que todo se limita a saber si este año el Madrid va a ganar la liga, se va a centrar en la Champions, si va a querer o no. De qué sirve saber tanto de fútbol, interesarse, ponerle ganas, conocer fichajes de última hora, si Messi es cada vez más viejo y el futuro y el presente sigue siendo blanco. De qué sirve seguir pendiente del fútbol. El fútbol está muerto y el Madrid es su profeta. El Síiiiiiiiiiiiii de CR7 son como las trompetas de la muerte del fútbol.
Solo hay una cosa que me incomode más que un discurso fascista o la impostura de quien se quiere hacer pasar por compañero cuando no lo es. Solo hay algo peor. Ver al Madrid ganar. Porque mata lo que más me gusta del mundo. Podrán creer que mis simpatías pues derivan hacia el barcelonismo. Nada más lejos. Como bien apunta mi padre, el Barça no deja de ser un instrumento para frenar lo irrefrenable. El dominio absoluto, la negrura blanca, el abatimiento total de quienes hemos perdido la infancia con el 'Fútbol de la A a la Z', con los álbumes de cromos, con los Estudios Estadios de todas las putas temporadas, con el Gol a Gol, con los partidos de la liga holandesa del 33, con la copa América a las mil, con los Chile-Paraguay con un cesped tan alto como la luna. Tengo más camisetas de fútbol que de grupos musicales. Cristiano Ronaldo, viejo, galgo, y marcando goles. Y si no está Cristiano Ronaldo, ficharán a otro mejor. Y volverá a pasar.
Cómo me gustaba el fútbol. Con qué pasión leía el As, el Marca, para enterarme de los fichajes. Qué poco interés tiene todo esto ahora.
¿Por qué la gente sigue quedando para ver el fútbol? ¿Por qué discutir? ¿Por qué no asumir que la gente del Madrid, los madridistas, no tienen porqué hablar de fútbol? Los madridistas. Y el fútbol. Qué tiene que ver que seas del Madrid con el fútbol. No hay ninguna relación.
El Madrid mata al fútbol. Lo mató el año pasado, silenciosamente, a los penalties, creando la ficción de que todo se consigue por los pelos, con esfuerzo.
Este año, el sistema se ha presentado con toda su crudeza, ha ganado aplastando, marcando goles a troche y moche. El sistema le concedió una segunda oportunidad al Barça en aquel partido de vuelta... mentira.
El año que viene será peor. Nos llenan las noticias de pájaros, de fichajes, de noticias. La patraña del fútbol inglés. La escalofriante ausencia del fútbol italiano. El aburrimiento alemán. A nadie le interesa el fútbol.
Dejémoslo de lado de una vez. Que se lo queden ellos. Que no se vaya Cristiano. Vámonos nosotros.

viernes, 16 de junio de 2017

Miscelánea

José Manuel Soto en las fiestas mayores de un pueblo de Galicia. Baiona. Lleno absoluto. José Manuel Soto mira al público que espera que vaya desgranando una a una sus grandes canciones y piensa que, efectivamente, el éxito era eso. José Manuel Soto empieza el concierto con algunos nervios, hace tiempo que no se enfrenta a tanta gente, pero poco a poco va calentándose y es capaz de meterse por completo en la performance. Van cayendo algunas canciones que le apetece incluir en el repertorio y va salteando sus grandísimos éxitos. Las grandes canciones que le mantienen en el imaginario colectivo como un cantante con quien se puede contar para solucionarte un programa de fiestas. José Manuel Soto sabe que su mejor momento con la canción ha pasado, que ahora vive un poco de rentas, un poco de salir en la tele haciendo el payaso... no se ha metido en política, aunque si él hablara... Al final del concierto ha venido a verle el alcalde y la corporación municipal para agradecerle el grandísimo momento que ha hecho pasar a todos los gallegos allí reunidos. José Manuel Soto agradece por su parte la invitación para cantar y les promete que estará siempre en su corazón esta noche en Galicia. Se ha despedido con el 'Por ella', y la gente ha rugido. Ha bailado, se ha entregado. Se vuelven a sus casas contentos porque mañana es fiesta y vendrá otro artista de relumbrón. José Manuel Soto llama por teléfono a casa.
https://www.youtube.com/watch?v=KQ4lvUJ39fE

Te han dicho que es mejor que no escribas nada sobre el tema, pero has querido ir al encuentro de la verdad. No te has podido resistir y has lanzado toda la caballería para decir que están equivocados, tus compañeros están profundamente equivocados y que no esperabas que esto fuera a ir así. Y pese a que te han advertido que dejases pasar algo de tiempo, que no fueras a lo loco y por libre como siempre, has dicho que no, que te opinabas encima y que es mejor quedarte con la conciencia tranquila. Y has escrito lo que te ha dado la gana. Y has esperado a que te dijeran algo. Y te han llamado para decirte que qué has hecho, que cómo se te va la olla, pero que no pasa nada, que entienden que el momento es el que es y que bueno, no hay que hacer de un grano una montaña o de una arena un cemento o no sé. Y has jurado que no lo vas a volver a hacer, que necesitas sentirte libre, pero que entiende que haces daño. Y tú te sientes mal. Y decides que vas a hacer una nuevo viaje a un país lejano para encontrar un poco de paz y de relajo y a ver si desde la distancia las cosas se ven de otra manera y se calman los ánimos. No entiendes nada. Te vas. Te dicen que es una buena idea tomar distancia. Cuando vuelves han decidido que todo siga igual.
https://www.youtube.com/watch?v=KQ4lvUJ39fE

José Manuel Soto en un programa en el que hace imitaciones de gente. Le toca hacer una imitación de una personalidad de la política colomense. No lo hace porque se corta, porque tiene miedo de que le siente mal a la persona y se pueda sentir dolida. Le toca hacer una imitación de una personalidad del periodismo colomense y no lo hace. Se corta porque tiene miedo de que se pueda sentir ofendida. Le toca entonces hacer una imitación de un deportista colomense y se echa para atrás porque piensa que puede ofender a alguien con la imitación. Le proponen hacer una imitación de una cantante colomense y aunque al principio se siente tentado, finalmente decide no llevar a cabo dicha imitación porque le parece que puede ofender a alguien y a fin de cuentas, el panorama artístico de Santa Coloma no se merece el escarnio. Entonces, le proponen hacer una imitación de la alcaldesa de Santa Coloma y como no sabe si se va a ir o no, se lanza a hacer la imitación sin más preguntas. Y entonces...
https://www.youtube.com/watch?v=_CXJCnHsT9E

Me gusta llevar el pelo corto y hacerme pasar por un pelao veterano, de esos que visten bien y tienen clasaza. Me gusta luego decir que me gusta el rock progresivo y las largas creaciones de los primeros discos de Genesis y de Gong o de Caravan. Me gusta ponerme camisetas de equipos de fútbol y luego decir que el fútbol es aburrido. Me gusta decir que me gustas y luego decir que no me gustas. Me gusta pensar cosas y luego hacer otras. Me gusta decir que soy un socialdemócrata sin tener ni papa de lo que significa. Me gusta decir que no y luego decir que si, pero que no. Me gusta no tener una opinión sobre el tema. Me gusta ir sobre la marcha. Me gusta saberme el nombre de muchas cosas y luego no decírselo a nadie. Me gusta pedir helado de chocolate y a las dos cucharadas estar hasta los huevos del helado de chocolate. Me gusta estar para querer irme a los dos minutos. Me gusta estar para luego decir que me tenía que ir. Me gusta llevar bigote pero en realidad llevo barba. Me gusta llevar el pelo corto pero lo que me gustaría es llevar el pelo largo. Me gustaría, sobre todo y por encima de todas las cosas, por encima de cualquier otra contradicción, estar en el lugar del otro. No es empatía. Es su puta madre.
https://www.youtube.com/watch?v=7X_3yOUKSOc

A José Manuel Soto le asomaban los pelos del pecho por debajo de la camisa. A mí me pasa un poco igual. A José Manuel Soto quizás eso le confiere una cierta imagen de hombría que le supura, pese a que su tez es paliducha y su mirada un poco cansinolenta. A José Manuel Soto le proponen cantar en unas fiestas de un pueblo porque un niño es muy fan y quieren que cante para él. Y va y canta y es todo bien. Es bien. En uno de los pueblos de España que ha tenido que visitar, le han presentado a las misses del pueblo y al mister también. Cuando ha finalizado todo ha llamado a casa y ha contado que el mundo de la canción es una mierda. Que quiere volver a casa. Que no se acostumbra a estar de gira y que él esperaba que todo fuera de otra manera. Que es todo una puta mierda. Que no lo va a hace más. Y paran en un bar de carretera. No, pasando de los bares de carretera, que están muy vistos. Y entonces, digo, en la radio de la furgoneta suena una de las últimas canciones de Beck y piensa que menuda mierda que ha hecho Beck. Y se para a pensar que a él Beck no le gusta, que ni siquiera lo conoce y cree que de nuevo el imbécil ese del blog está pensando por él. ¿Dónde está?
https://www.youtube.com/watch?v=c5M3chPv4v0

Sé lo que estáis pensando. Porque soy mentalista. Porque soy Guardia Civil. Porque soy el amo de la casa Abanderado de calzoncillos. Porque soy técnico de urbanismo. Porque soy gramático. Porque soy un periodista titulado. Porque soy Mosso d'Esquadra. Porque soy regidor de Villancicos y Navidades. Porque estoy parado. Porque manejo la mirada ovoide de una manera que me permite penetrar en las mentes y extraer los mejores pensamientos de la vida. Los mejores pensamientos del mundo directamente en su casa. Las mejores ideas del mundo, traídas directamente de los mejores cerebros de los mejores cantantes de canción aflamencada de hoy y de siempre. Un simposio de canción acaramelada aflamencada de las que se cantan en los escalones de los polideportivos multiusos donde van los aspirantes a artista de Operación Triunfo y de todo tipo de concursos. Una tormenta de ideas de las cuales yo les extraigo las mejores y se las sirvo en bandeja para que las degusten en compañía de sus seres queridos. Sé lo que estáis pensando. Porque me lo están pasando todo escrito en un papel. Esta noche hay fiestas de barrio, mañana también, pasado también. Siempre llueve en mi corazón.
https://www.youtube.com/watch?v=bvEexTomE1I

Qué bonito es todo. No me enseñes más postales. Feliz fin de semana.

jueves, 15 de junio de 2017

Moción de censura. Gol.

Que si menudo rollo, que si menuda pérdida de tiempo, que si esto, que si buena parte de lo otro. Que si a qué viene esta historia, que si la oportunidad ya pasó, que si esto es un... Gol. Ha sido gol. El árbitro ha salido corriendo hacia el centro del campo mientras estaban discutiendo si era fuera de juego o si...
La moción de censura presentada por Unidos Podemos, con el apoyo de las confluencias y el voto a favor de ERC y EH Bildu, ha sido un éxito. Y no lo digo yo, cegado por las ganas de que todo salga bien y con las gafas de verlo todo de color morado con trazas de rojo y granatoso. Es que ayer lo dijo Angels Barceló en la SER. Es que incluso (no he visto el vídeo, que conste y que me dure por muchos años), es que incluso lo ha dicho Iñaki Gabilondo. Que si Podemos se hace mayor, que si Podemos tal, que si Pablo Iglesias.
Que si Irene Montero se ha destapado como una gran parlamentaria. Mi padre, el primer día de moción de censura, mientras veíamos la tele hacía gestos y decía 'joder cómo habla'. La primera intervención de Irene Montero desgranando los motivos por los cuales se presentaba la moción de censura, fueron apabullantes.
Se habla mucho de la llegada de la voz de la calle al Congreso y al senado. Se habla de intervenciones emocionantes, de intervenciones emocionadas, de rapapolvos, de intervenciones que daban sopas con onda a los adocenados representantes de lo de siempre... pero yo hasta hoy no había visto la voz airada de la calle en el Congreso. ¿Saben eso de que 'no te quejes en el bar y organízate'? Pues bien. Parece que según que gente ha pasado de quejarse en el bar a organizarse y ponerse en ebullición en el Congreso. Y mola.
Mola que escuchen de primera mano lo que piensa la gente que está hasta el chisme de que nos tomen el pelo sistemáticamente y aquí no pase nada. De que nunca se den las condiciones objetivas para que pase nada.
- Un momento. Un momento. ¿Entonces con lo del referendum porqué pones tantas pegas? ¿Es que para un sitio sí y otro no?
Ni un momento ni nada. Estoy hablando de otra cosa. Estoy hablando de que a las intervenciones siempre magistrales de Alberto Garzón, al sentido que le pone a las cosas el Xavi Domènech, a la emoción de gente como la Maria Freixanet, al histrionismo de Pablo Iglesias, al sabiondismo de Errejón, se le suma ayer la voz airada de Irene Montero. Vaya bulla. Yo creo que dejó la cosa tan calentita que ya todo fue a remolque de lo que soltó en ese discurso que fue un martillo. Un 'ahora me voy a quedar más a gusto que Dios y como yo millones de personas que estamos hasta los pelos de que esta tropa pase de todo y nos tome por unos gualtrapas, se van a cagar'.
Y se cagaron.
El PP en su línea. Somos un partido de ley y orden. Fatal. Pero tienen su público. Este es un país muy conservador. PP y PSOE son primera y segunda fuerza todavía. Y no podemos dejar que eso siga sucediendo. Hemos de seguir trabajando por un país en marcha. En la marcha, el que se queda quieto es el que se queda atrás. Si nos seguimos conformando con lo que es posible... mal.
- Pero entonces, qué dices del referendum unilateral. Porqué no apoyáis lo del referendum unilateral y así ese país en marcha...
Que te entiendo. Sigo. El PSOE con nuevo portavoz que repitió mil doscientas veces que fue del PCE, para recordarnos que, efectivamente, hay gente del PCE o de grupos afines que acaban en el PSOE, y que supongo que tienen la puerta abierta siempre que quieran, y que buen tono, que bueno, pero que hace un año Podemos no quiso pactar con ellos... y con Ciudadanos.
Ciudadanos. Es muy cruel y quizás un poco fuerte que te digan que no vales para nada. Yo soy más cariñoso. Yo sé que sirven para mucho y espero de manera ferviente que la aventura de Ciudadanos dure muchos muchos años.
El PSOE. Hoy Pedro Sánchez escribe un artículo en el mundo. La foto es de un Pablo Iglesias en estado de postración ante el portavoz socialista. Con toda la mala idea.
Si algo ha demostrado esta moción es que se acabó lo de que nosotros vamos por debajo y a ver qué tienen a bien concedernos. Nosotros ya hemos puesto el huevo. Ahora el que venga, que se moje. Si no hace nada el PSOE, como siempre, nosotros ya no esperamos.
- Pero entonces, porqué en Catalunya vosotros no estáis con quienes queremos la...
Oye. Ya vale. Es mi texto.
El Pdecat aplaudiendo a Bildu porque... mientras ellos se abstenían. No tengo más que añadir.
Felices fiestas.
Se reanuda el partido. Ahora a no encerrarse atrás.

miércoles, 14 de junio de 2017

Un paseo con Jorge Luis Borges

- Debe ser una gran cosa encontrarte con ese otro que dicen que eres. Ese otro que dicen, que te dicen, que te animan a ser. Encontrarte un día, como te pasó a ti, con el otro que eres tú en un banco sentado y empezar a hablar con él y preguntarle cómo lo ha hecho. Cómo se hace para ser esa otra persona que es capaz de hacer lo que dicen que vas a hacer, lo que puedes hacer, esa otra persona que no eres tú. Debe ser un flipe encontrarte con alguien que es lo que tú quisieras ser. Saber qué quieres ser. El otro. Otro. Otro o el otro. El que está en otro lugar que te parece siempre mejor. Que siempre será mejor. Debe ser genial encontrarte con ese otro y compartir con él un rato, hablar con él, desaparecer y que solo quedara ese otro, que a fin de cuentas es el bueno. El que cuenta. El que hace lo que se espera de ti. Debe haber otro como yo en alguna parte que, siendo como yo, haga o piense las cosas que yo no sé hacer y que no me atrevo a pensar.
- Creo que sé por dónde vas, pero no te acabo de coger.
- Sí. Bueno. No me explico con mucha claridad, porque debo utilizar metáforas o subterfugios o cualquier figura literaria que me sirva para no decir lo que tengo que decir. Ese otro. Pensar en relatos que sucedan a personas que sean como yo, meterme en los relatos, ser el otro, el que aparece en esos relatos. Ese otro ya soy yo. Me gustaría, sin embargo, ser otro. El otro que piensa la gente que soy.
- Esto creo que ya lo has escrito alguna vez. Estás obsesionado con el tema.
- Ya. He quedado contigo en el aniversario de tu muerte para dar una vuelta. Ahora que el sol ha bajado un poco se puede pasear. Y de paso aprovecho un momento para explicarte lo que me pasa con el otro.
- Eso de que ya no hace tanto calor. Podríamos haber quedado para dar un paseo a las ocho o así. Ahora hace todavía un calor del demonio. Yo, cuando me refería al otro, quería decir...
- Mejor no digas nada. No digas nada, porque quizás alguien quiera leer algo tuyo y si lo masticas mucho, posiblemente no lean.
- Oh, gracias.
- Nada. He parecido un poco borde. No pasa nada. Hoy estoy un poco así. Ayer, durante unas horas, me pareció ser ese otro del que hablan. Duró poquísimo y ni siquiera te sé decir el momento en el que ocurrió. Pero me pareció que podría ser. Muy fugaz. Fueron unos segundos. Igual ni siquiera sé si pasó. Me lo invento para quedar bien aquí. En cambio hoy no he conseguido ser ni unos pocos segundos ese otro. El otro que podría haber sido. Alguien que no sé si he de ser.
- Vaya paseo.
- Ya. Lo siento, pero te lo voy contando. Es una sensación extraña. Sueño con el otro. Con otro al que le pasan cosas que no me pasan a mi. Ni siquiera le pongo cara, solo sé que es el otro.
- Te lo estás inventando también.
- Sí. Voy diciendo frases al tuntún. Me da miedo que lleguemos a alguna parte y me digas que te tienes que ir.
- ¿Es a mí?
- Es a ti. ¿A quién te crees que le estoy hablando?
- ¿Es aquí?
- No, un poco más adelante.
- Hace mucho que no lees nada, verdad.
- Sí leo. Leo poca novela, es verdad, pero leo. Tampoco muchos cuentos. Recuerdo cuando leía tus cuentos la sensación de estar leyendo algo que me iba a impactar toda la vida. Que me iba a transformar en otro. Que a través de lo que tú escribías podría llegar a ser otra persona. Otro. Ese otro que todo lo sabe, que lo conoce aunque no haya ido nunca, que lo sabe hacer aunque no lo haya hecho. Que lo sepa contar.
- Y no.
- Nunca. Jamás.
- Deja de contar nada, entonces. O imita a otros. O a mí. No te preocupes. Algo saldrá. O lee. Leer es tan...
- Ya, tan valioso o más que escribir.
- Pues entonces...
- Prefiero escribir. Mientras escribo digo. Y tengo ganas de decir. De gritar. No sé. De pintarlo por las paredes.
- ¿Hemos llegado?
- Eso debe ser. Que hemos llegado. Hay alguien ahí.
- Pues ya sabes.

martes, 13 de junio de 2017

San Antonio. Texas.

Hay un pueblo en Valencia que se llama San Antonio. Cuando vas por la autovía de Valencia hay una salida a San Antonio. Creo que es el único pueblo que conozco que se llama así. San Antonio. Concretamente San Antonio de Requena. No he ido nunca a San Antonio de Requena porque parar durante el trayecto por la Mancha o antes de llegar a Valencia, no tiene ningún interés. El otro día paré, cerca de alguna parte. Cerca, muy cerca de la frontera de Albacete y Cuenca. Paré, eché gasolina, me comí un bocadillo y me fui. Bueno. El gasolinero tuvo tiempo de tangarme diez euros o así de más. En muy poco tiempo, puedo dar mucha felicidad a los demás.
En otros lugares, la vida es diferente. Una mañana calurosa, un paraje como el que describe la imagen. Un coche que aparca para echar gasolina. Tengo muchas ganas de ir al lavabo, el lavabo está roto. San Antonio. Texas. El gasolinero sale y me pregunta qué quiero. Llénalo. Entro en el bar para que me cobre y le pregunto si el lavabo funciona. Me dice que no. Y entonces porqué he parado. Porqué he parado aquí y no en las trescientas áreas de servicio que he despreciado para parar en este lugar perdido de Texas. En algunas películas de estas todo termina mal. Algo pasa. El coche se estropea, te metes en un lío y se tuerce todo de tal manera que acabas perdiendo algo. Un ojo, un brazo, la vida. Calor y sudor. Estás sudando y el gasolinero suda y la gasolinera suda. Todo el mundo suda. La típìca conversación del calor. No sabes cómo vas a salir de allí, todo es turbio. Se ve que estoy plagiando una película. Una película con Jennifer López. San Antonio. Texas. Hace mucho calor. No conozco muchos pueblos que se llamen San Antonio. Este, quizás uno en Ibiza. No creo que ya vaya a ir nunca a Ibiza. No conozco ningún pueblo que se llame San Antonio, es verdad. Qué curioso. Con la cantidad de gente que se llama Antonio. No sé dónde leí una vez que Antonio es el nombre más... o era, o había vuelto. Antonio. Un cantante de hillbillie, o de rockabillie, un chico que viene a tocar mucho por el pueblo, tiene una canción que se llama Antonio. Bajas a echar gasolina en San Antonio y el gasolinero te pregunta algo que no tiene que ver y tú le cuelas que te llamas Antonio y que has parado allí por el nombre. Y le intentas colar algo sobre San Antonio. Texas. Y por un casual te ves reflejado en el espejo. Y estás haciendo el gesto ese que haces cuando te da el sol en la cara. Y piensas que cuando te imaginas la historia, no hay nadie que tenga tu cara, mucho menos tu cara cuando te da el sol en la cara. Y te echas un poco para atrás. Y ya te cortas para decirle al gasolinero que tu abuelo se llamaba también Antonio, y que nació además el día de San Antonio. El gasolinero no dice nada, quizás se ríe. Pero te vuelve a meter la púa de los diez euros. Una púa de diez euros que estás viendo venir y que solo eres capaz de digerir cuando llevas unos kilómetros lejos de la gasolinera. Las moscas zumbando alrededor de un bocadillo de queso recalentado. San Antonio. Texas. El verano. Un verano planeando un viaje a algún lugar al que no haya ido nunca. Veo las fotos de mi prima en todos los lugares del mundo. Voy a planear un viaje a algún lugar que no he visitado jamás. Quedamos para planear el viaje, para comprar libros de viajes, para comprar guías de viajes. San Antonio. Texas. Fray Junípero Serra. Alvar Núñez Cabeza de Vaca. ¿Os he hablado alguna vez de la historia apabullante de Álvar Núñez Cabeza de Vaca? Naufraga en Florida y hace todo el arco del Golfo de México, hasta que lo ven unos exploradores por Nuevo México o por Texas. Era extremeño si no me equivoco. El paisaje de Extremadura en algunos lugares debe ser parecido al paisaje manchego. Hablar por hablar. Dar por hablar. Contar algo para que las horas pasen y así hasta mañana. Tener muchas historias que antes estaban guardadas por si acaso y ahora se te van de la cabeza. En San Antonio. Texas. Ahí juegan los San Antonio Spurs. Creo que Gasol juega en San Antonio. Y el nombre me suena como extraño. Como si solo una persona con un nombre y unos apellidos concretos y con una historia familiar realmente fascinante mereciera la pena. Antonio. No hace falta ir a San Antonio. Texas. En cualquier lugar de la Mancha, hay una gasolinera en la te pueden tomar el pelo de la misma manera. En Texas. En Texas.

lunes, 12 de junio de 2017

Antes de ver Twin Peaks

Me han pasado la serie Twin Peaks, la nueva. Y tengo muchas ganas de verla. Me apetece engancharme a una serie, a una historia con aires míticos. Una de las series, algo más, una de las narraciones más fascinantes que se han emitido jamás y ahora 25 años después, vuelve a recuperarse la historia para seguir apretando las clavijas de las mentes de quienes se adentren en el fascinante mundo de Lynch. David Lynch. Una historia, un pueblo, una desaparición.
Que me aspen si pienso ver las primeras temporadas de Twin Peaks antes de ponerme a ver lo que tengo en casa. Eso es no entender nada. El verdadero gesto Lyncheano es el de ver Twin Peaks 25 años después de no haber visto nada. Si se trata de que las cosas no tengan sentido, si se trata de que el espectador pierda el contacto con la linealidad del discurso, qué mejor, qué vuelta de tuerca más maravillosa que la de considerar que ver las primeras temporadas no conduce a nada. Que saber qué pasó con Laura Palmer me importa una puta mierda. Que no tengo ni puta idea de nada de lo que ocurrió en su momento, cuando tocaba. Que me da igual.
Entremos ahora en una pequeña reflexión, ya hecha en otros lugares con más glamour, sobre qué esperamos cuando vemos una película, cuando esa película es de Lynch, cuando tenemos expectativas, cuando esperamos que de lo que estamos viendo, podamos sacar alguna conclusión. Escribo textos muy largos, me dicen. Me dicen que cuesta seguir en ocasiones el hilo hasta el final, que lo hago farragoso. Que recuerdo a otros autores locales de estilo farragoso y ceñudo. Que podría sintetizar en algo lo que cuento y poder así transmitir las ideas con más claridad. Eso no tiene que ver con Lynch. No. Es otra cosa. Se trata ya no de hacer las historias largas, se trata de que el espectador, el que está leyendo, no sepa dónde está. Que no sepa de dónde le vienen. Habrán visto Carretera Perdida, habrán visto Mullholand Drive, habrán visto Inland Empire. Creo que he escrito sobre todas ellas. Da lo mismo porque no me acuerdo de lo que escribí. El tiempo pasa y los recuerdos que tenemos de las cosas son cada vez más parecidos a la ficción que a una reproducción fotográfica de la realidad. Nos parece todo más expresionista que hiperrelista. Qué pasó aquella vez que quisiste llamar a aquella chica durante años y nunca ocurrió. Ocurrió como lo recuerdas, recuerdas todo lo que crees que recuerdas. Crees por ejemplo, que no duermes por las noches, porque das muchas vueltas en la cama, porque estás inquieto, porque algo te preocupa, también puede ser porque no haya persiana en la habitación y de mucho el sol ya desde muy temprano y pienses que es más temprano de lo que es. Y te hablan de dormir con un antifaz. Un camisón de seda. Un camisón de seda en una cama con forma de corazón. El camisón no está solo. Dentro del camisón hay una persona. No sabemos qué persona es. Puedes ser tú. Pero sería dantesco que en vez de aparecer tú apareciera un tío. O no. Si aparece un tío quizás es que estoy queriéndome decir algo. O no. O puede que no te puedas sacar de la cabeza algo que tiene relación con camisones de seda que en tu puta vida has visto camisones de seda puestos por fuera del cuerpo de nadie y te estás haciendo ollas, confundiendo tu sueño con el de alguien que sí que tiene esos gustos y te los ha trasladado. Gustos caros. Gente leyendo el periódico. Todas las circunstancias han llevado a que vengas a escribir aquí. Ahora. Ahora mismo. Y están todos ellos leyendo el periódico como si fuera un club de lectura. Y hablan entre ellos. Y se queda uno. Uno solo de ellos. Miento. Se quedan dos. Solo están ellos leyendo el periódico. Tengo la cabeza llena de pelos cortitos. Me paso el dedo por la frente y suena ya la canción de despedida. Me llevo varios pelos. Pienso que es una imitación muy burda y que me he dado cuenta ya al final. Que ha habido un rato en el que de verdad me he creído capaz de hacerlo. Ha habido otro rato, hace un rato, cuando me estaba cortando el pelo, en el que me he quedado transpuesto. Ha sido un momento muy breve. Todo ha ido muy rápido. La música era muy buena, de una película moderna. Era india. Y no he querido preguntar. Demasiado simpático. Simón el Simpaticón. Me he puesto una camiseta adrede para cortarme el pelo. Esa camiseta tiene una historia. Una historia que hace que cada vez que te pones esa camiseta estás pensando en algo parecido a los camisones. No. No estás pensando en los camisones. O sí. Es una camiseta roja con el logo del partido. La llevas por la calle y la gente se te queda mirando. Piensas que deben pensar que es una camiseta de una empresa. Una empresa de Santa Coloma de Gramenet. Y te preguntan, los iniciados en la materia, porqué te pones la camiseta. Y contestas que es porque te has ido a cortar el pelo. Y lo he contestado y está pasando. Esto le debe estar gustando mucho a la gente que habla de sí misma en tercera persona. La tercera internacional. Cervezas en la calle. Un día entero sin probar la cerveza. Me he puesto la camiseta del partido para que la gente me pregunte porqué la llevo puesta y así poder contar toda una historia. Tengo que contar una historia que tenga algo especial. Y utilizar todos los días lo de la oficina móvil. Espero no soñar esta noche con camisones, porque sería la ostia. Lo vas a poner y me vas a decir que lo ponga y lo pongo. Supongo que a Lynch le debe pasar algo así. Por contentar a la gente, va poniendo cosas y cosas.
Si empiezo la serie hoy, igual me da por soñar otra cosa. Creo que conozco lo del enano ardiendo. O la cortina roja. O la cara llena de ampollas de la película de Cabeza Borradora. No hay ninguna necesidad de ver Cabeza Borradora, jamás. Y sin embargo, seguimos cayendo. Siempre, siempre, siempre, caemos.
Ya si eso voy contando.

domingo, 11 de junio de 2017

La broma del Paseo Alameda

El Paseo Alameda, el Passeig Salzereda, es un bonito paseo de nuestra ciudad que corre paralelo al río Besòs, desde el paseo Lorenzo Serra hasta la Calle Jacint Verdaguer*. El pasado jueves tuvo lugar una nueva reunión entre el Ajuntament y los vecinos del barrio para explicar el proyecto de reforma del Paseo Alameda toda vez que los técnicos han recogido las demandas de los vecinos y corregido el proyecto inicial.
El paseo Alameda está hecho polvo. Una de esas calles que representa el orgullo de nuestra ciudad, un proyecto para dignificar una ciudad que vivía en el barro y que a día de hoy es como una reliquia de un pasado que hay que borrar. Así, el nuevo proyecto para el Paseo Alameda presentado por el PSC consiste en, por llamarlo de alguna manera, trasladar la atención y la vida de ese paseo Alameda hacia el Front Fluvial, hacia esa acera junto al muro. Hacerla más amplia, ‘hacer tuya esa acera también’, sal de la puerta de tu casa.
El pasado jueves, tuvo lugar una reunión en la que el regidor del ramo, Jordi Mas, acompañado por una técnica que, me pasa como al propio regidor, no recuerdo su nombre y la cabeza pensante del proyecto, la renombrada arquitecta Zaida Muxi, que contempló toda la reunión con una sonrisa digna de mejor escenario. Bien.
Los vecinos, toda vez que la técnico de la AMB despachó los cambios, arremetieron contra el proyecto. Muchos de ellos propietarios de bares, terrazas, se quejan de que el nuevo diseño reduce el espacio para terrazas. Además, la amenaza de que en ese otro lado de la acera aparezcan puestos de comida rápida, flotaba en el ambiente. Los vecinos sin negocio, tampoco estaban muy contentos con la reforma. Reduce la acera, sitúa más cerca de las casas el tráfico, quita aparcamientos, la salida del colegio Santa Coloma también se acorta…
Las explicaciones del regidor Mas se limitaban a decir que lo que se quiere es ‘normalizar’ el paseo, corregir ‘el problema’ del paseo… lo que soliviantó a los vecinos presentes. El paseo no tiene más problema que el estado de abandono en el que se encuentra. Un espacio querido por sus usuarios que ahora se ve degradado.
La nueva reforma del Paseo se presenta, se vende, como uno de los proyectos centrales de este mandato. Desde hace tiempo viene circulando el proyecto que tiene, como siempre, detractores y supongo que partidarios (allí, el jueves en la reunión no había nadie muy a favor que digamos).
Como no puede ser de otra manera, las obras comenzarán ya el año que viene y así estará todo listo para poder inaugurarlo antes de las elecciones municipales que, efectivamente, son el 2019. Y bueno. Como ocurre muchas veces, es tan importante el cómo como el qué. Si el proyecto puede ser más o menos discutible, un proyecto que parece pensado para dar vida a una cosa para quitársela a la otra, dando la razón a los vecinos que piensan que no se le da el juego que merece a ese flanco de Santa Coloma, respecto a otros.
El Paseo Alameda, ¿hace mucho que no van? Se trata de un espacio que, siendo los colomenses como somos, tiene vida propia. El que es del Paseo mira con desconfianza a los de la San Joaquín. Para mí, que era un niño de la San Joaquín y más de piso que un enchufe, bajar al Paseo era bajar a otro mundo. Se podía jugar a la pelota, perderte… en fin.
Digo que tan importante es el cómo como el qué porque, si el proyecto no cuenta con mucha simpatía por parte de los vecinos, menos aún ayuda la actitud de los gobernantes del PSC, tratando con desgana las peticiones y reivindicaciones. Si tienes un bar ya hablaré con usted a parte. Si te quito aparcamiento, es que pagas el impuesto de circulación, no el de parar. Si se habla de los puestos de comida rápida, se habla de una cosa que nació en broma y que no se sabe si se hará. Si se pregunta sobre el sentido de una calle se duda. Se advierte que se vive en un sitio muy bonito y con muy buenas vistas. En fin. Una sensación de desgana muy evidente.
Una broma. Un proyecto que nace con bromas, con displicencia. Con ese afán de ‘modernizar’, de la fachada para delante que tiene siempre el consistorio socialista. Me pregunto qué pasaría si se quitara el tráfico de ese vial y se ganara espacio para la vida urbana y ciudadana en ese rincón. Me lo pregunto.
No sé si nosotros lo haríamos mejor, pero al menos me sabría los nombres de la gente que colabora en los proyectos. Y me preguntaría qué haría de realmente innovador si no fuera por los fondos FEDER.

*fe de erratas. De manera exacta, el 'paseo' sea con el nombre de avinguda salzereda o de carrer salzereda, llega desde el puente de la ronda hasta la rotonda que sube hacia el Esperit Sant. Gracias a la insistencia de una lectora, puntualizo y añado el contenido correcto. Pero que vamos... 

viernes, 9 de junio de 2017

Uh! Oh! Referéndum otra vez.

Antes de que pase otra cosa o de que haya una postura al respecto a la que ceñirse. Antes de que digan que nanay y que el Estado diga que hasta aquí podría llegar la broma. Antes de que alguien diga algo, no puedo más que escribirme encima sobre el tema.
El tema es que se ha convocado finalmente el Referéndum sobre la independencia. El uno de octubre. Y la pregunta es si queremos que Catalunya sea un Estado independiente en forma de República.
No es ninguna tontería. Finalmente, se ha tenido que ir a una convocatoria de referéndum que no sabemos si interpela a toda la población catalana o solo a los que están inequívocamente por la formación de un estado independiente. Los que no somos independentistas, pero queremos otra forma de organización del Estado, nos vemos un poco fuera de juego, porque la pregunta es definitoria. Estado independiente. En forma de República. Eso es jugoso. En forma de República. Formar parte de una República. Eso mola, claro. Ahora... no parece una república de todos. ¿No? Es un poco tirar por libre.
Voy a intentar no dejarme llevar por lo que dice la peña en la tele. Que la tengo puesta.
¿Qué va a significar este referéndum? ¿Será muy diferente del que se hizo el 9-N? Yo he participado en las reuniones del Pacte Colomenc pel Referèndum. Porque me creo que con un referéndum se deciden las cosas y cosas tan importantes como la organización del Estado, no solo si es un Estado independiente o no. Lo mío sería más una apuesta por una república federal.
- Pero es que no sabes que no hay nadie ahí fuera con quien federarse....
Hay que salir más.
Lo que digo es que me da la impresión de que se ha venido el tiempo encima. Se ha echado el tiempo encima y hacía mucho tiempo, un año o dos, que no pasaba nada realmente y tenía que pasar algo. Referéndum. ¿Pero, pasará algo?
Es decir, si vota más o menos la gente que votó en el referéndum anterior, que no contó con la participación de la gente que votaba no. Dirán, si los que votan no, no votan, será su problema. Pero si solo votan los del Sí, y ya, estaríamos en las mismas que la otra vez. Muy bien todo, pero ¿y?
Es decir, que veo que no vamos a ir mucho más allá que la otra vez. Definir quién está a favor y quién en contra, pero no con una implicación formal, legal, que tenga consecuencias. Vamos, que sin que haya un respaldo de nadie, ni haya acuerdo, ni nada... veo que esto será un nuevo canto por la libertad y ahí estaré yo tocando la guitarra también. Pero que, en fin.
Tendrá consecuencias emocionales, electorales (no se van a dejar de convocar elecciones autonómicas, claro), y poco más. El Estado con el PP y el PSOE harán lo posible por que no se mueva nada, y nos echarán la culpa a los Comunes de que no nos mojamos y no nos inmolamos por la patria.
No pienso inmolarme por la patria. Ni por esta ni por la otra.
Lo de la República mola, pero que esto huele a 9n desde el Tibidabo.
Menudo 11 S nos espera.
Por ahora, lo dejo aquí.

jueves, 8 de junio de 2017

Baal

Y cuentan que un día vio Baal cómo los seres humanos adoraron a otros dioses. Nunca había querido reparar en las ceremonias que le regalaban a lo que los hombres y mujeres que él creó consideraban las nuevas divinidades. Divinidades que Baal, magnífico y esplendoroso, toleraba porque los ignoraba. Baal, el único y el grande, sabía que había gentes que habían elegido otras creencias, en ocasiones burdas imitaciones de su propia vida. Dioses que también habían surgido de... que habían creado... que habían sido... que escogieron... todos ellos eran respetuosos con las circunstancias de cada uno. Esos nuevos dioses sabían que era Baal el único e importante, y sabían que habían sido creados en el error, pero había uno de ellos que, había pretendido ser el más importante de todos. Baal, sereno y curioso, decidió que quería ver qué era lo que tenía aquel dios de particular, quería ver los ritos, las alabanzas, los cánticos, la devoción que aquellos hombres habían desarrollado hacia aquel dios, para conocer a qué tenía que enfrentarse en el caso de que Baal, haciendo gala de su irremediable e implacable poder, tuviera que hacer algo al respecto. Y vio Baal una procesión de fieles de aquel Dios que cantaban y bailaban en torno a una figura que venía a representar a la madre de aquel Dios que aquellas personas, a las que Baal reconoció por su nombre y apellidos, porque Baal los había creado, y en aquel baile y aquel cante Baal quiso entender que había amor hacia aquella figura o hacia lo que representaba y fue magnánimo y benévolo con aquellos fieles, como hubiera querido que hubieran sido benévolos con sus propios fieles. Y vio más cante y más baile y vio y fervor que no reconoció como suyo, y vio muestras de alabanza que le parecieron extemporáneas y no creíbles, y aún así lo entendió.
Y entonces vio Baal que uno de aquellos fieles se apartaba del grupo, y en mitad de un paraje verde, comenzaba a orinar absolutamente ebrio. Y Baal miró a su izquierda y vio a aquel Dios que osaba plantarle cara y discutirle su lugar entre los dioses, bajar la mirada avergonzado.

Oh Baal, gran Baal, mesurado y correcto, respetuoso y justo, absoluto y total. Baal, que permitiste a los humanos adorar a otros dioses, benévolo moderado eres tú!

- Calla, mortal. Con semejantes fieles, de qué hay que preocuparse... sigo con lo mío pues...

miércoles, 7 de junio de 2017

Gran Biblioteca Universal del Pensamiento

Valorando de una manera muy personal la obra de Olle Hamm se me ocurrió que sería una buena idea, por limar asperezas, hace una loa de su obra y del recorrido que había tenido como intelectual, aunque él jamás había mostrado el más mínimo interés ni por nuestra publicación ni por la tarea ingente que veníamos desarrollando desde hacía tanto tiempo de manera solitaria y sin el más mínimo reconocimiento por su parte. Sin embargo, haciendo gala nuevamente de una amplitud de miras que creo que me honra a mí y a los que conmigo comparten camino, quise escribir algo sobre quien había estado tanto tiempo porfiando por la cultura. Fueron muchos los que pensaron que quizás no era una idea excesivamente generosa. Olle Hamm siempre se había estado bien relacionado con quien tenía que estarlo y, pese a su aura de malditismo, nunca había sido un marginado de la escena, que digamos. Daba igual, pensé que, como fuese, en el bando que estuviese, me debía a la difusión y a la cultura y el artículo salió adelante. Que Olle Hamm no respondiera de ninguna manera al artículo, que mostrase el más mínimo interés por mis palabras, por mi aliento, no me sorprendió. Olle Hamm siempre fue muy suyo. No esperaba nada, de verdad. Quizás, muy dentro de mí, esperaba que Olle Hamm, alguna vez, tuviese a bien, no sé. Algo. Pero jamás pasó. Una vez que te acostumbras a estar al lado de quien debes estar... y mira que me lo dijeron.

Nuestro primer disco fue un éxito, así que decidí hacer algo en solitario. Luego, como en solitario también tuve bastante éxito, quise probar otros caminos. Decidí escribir poesía. Si escribía las letras de las canciones de mi banda, las mías en solitario, porqué no iba a probar con letras sin musicar. Y así lo hice. Publiqué un volumen de poemas que me resultó de confección sencilla al no tener que cuadrar con músicas ni nada y la gente acogió muy bien mi trabajo. Me creía tocado por la varita de la musa. Entonces quise ilustrar mis poemas con mis dibujos. Quise editar un nuevo volumen de poemas pero esta vez introduciendo en cada página un dibujo explicativo de mi propia factura, ya que siempre me gustó eso de dibujar y aunque de manera autodidacta, creo que tengo un estilo propio, personal y a la gente que ha visto mi obra le gusta. El libro fue muy bien acogido también. Como estaba lanzado, probé con exponer mis dibujos y alguna pintura. Estaba comenzando a probar y me apetecía saber qué opinaba la gente sobre mis experimentos. Y la verdad es que fue muy bien, vendí toda la obra y las críticas dijeron que mi estilo personal abría quizás un camino inexplorado que habría que esperar en qué podía desembocar. Como hacía tiempo que no tocaba, llamé a mis compañeros de la banda para volver a tocar y preparar un nuevo trabajo. Éramos un cuarteto. Los otros tres me dijeron que me fuera a la mierda.

Una vez superada la ruptura con Francisca Fernanda, me puse a escribir nuevamente para reconciliarme un poco con la vida y con la literatura. Mi obra, a juicio de algunos críticos y de muchos amigos, estaba demasiado marcada por mi tormentosa relación y quise pasar página, hacer algo nuevo. Se me ocurrió novelar una aventura en el trópico, una clásica historia de fuga hacia lo desconocido, el típico viaje en el que el protagonista huye de la vida convencional para encontrarse consigo mismo en un ambiente salvaje y puro. Fromington en el viaje, se llamaba la novela. Dediqué a ella casi un año. Me enfrasqué de tal manera que mis amigos me dijeron que me estaba viniendo de narices, que qué bien que volviera a ser yo mismo. Los meses pasaban y tenía olvidada a Francisca Fernanda. Terminé el libro y esperé a que algunos amigos a los que les había pasado las galeradas, colegas muchos de ellos de profesión, dieran su opinión. De manera conjunta, me volvieron a pasar el número de teléfono de Francisca Fernanda, que al parecer se había mudado, por si no lo tenía o lo había extraviado.

Antanas Ovicius hacía gala siempre que podía de una absoluta falta de formación. Presumía de no haber leído ninguna obra de referencia, ni tan solo durante el periodo escolar, de no conocer nada de los ambientes literarios ni actuales ni pasados. Fardaba de desconocer nada de la obra de los románticos, de los naturalistas, de desconocer quién era Shakespeare, Cervantes, Jorge Luis Borges, Mujica Lainez, Pérez Andújar, Rodolfo del Hoyo, Luis de Góngora y Argote, Lenin, Bolaño, Arturo Pérez Reverte, Javier Reverte, Nikolai Gogol, Pemán, Marius Sampere, Cortázar, Jorge Bucay, Francisco Casavella, Vázquez Montalbán, Juan Marsé, Marx, Freud, Jorge Valdano, Picco della Mirandola, Pedro Cano, Lorenzo Silva, Mao, Ana Rosa... y sin embargo, su obra literaria, de fuerte carácter, personal e intransferible, no podía huir de un tufillo a catálogo de casa de muebles buena, de las de las fotos grandes, de las de nombres ininteligibles pero de gran atractivo sonoro, que no podías más que ponerte a pensar en ambientes fríos y en ciudades repetidas en serie que no dejan de dibujarse una detrás de otra en la mente de tantos y tantos. Como en la mente de Antanas Ovicius.

En el cielo, en el cielo es donde debe estar Obecio Kastropol. En el cielo, rodeado de arcángeles y de monjitas buenas que le cuiden y le tengan siempre bien, tranquilo y cómodo, bondadosamente tratado. En el cielo, allí es donde debe estar el autor de monumentos literarios como 'Cristo y yo', 'Diálogos con Dios', 'Obras cristianas para niños con hambre', 'Catálogo de santos y santas para el hombre contemporáneo', 'Mis problemas con la Fé', 'Guerra para los corazones hambrientos de amor', 'Santa Catalina al alcance de todos'... Ahí es donde debe estar. Ahí es donde le queremos los que hemos bebido de su obra y quienes hemos seguido sus pasos hasta el mismo lugar en el que Kastropol ubicó el nacimiento de Santa Catalina sin ser aquel el lugar de nacimiento de Santa Catalina, lo que nos movió a todos a hacer una lectura crítica de la obra de Kastropol y descubrir que, tras aquella obra beata y santa, se escondía nada más que un pasatiempo y que Kastropol no es más que el seudónimo de un ciudadano chino que, aficionado a la imaginería religiosa, inventó todo un mundo. Que él esté en el infierno y que Kastropol viva en la gloria.

Mi padre me ha recomendado un libro. Un libro que a su vez le han recomendado unos amigos. Se ve que es de un escritor que al parecer es de la misma ciudad que nosotros. Es decir, es vecino. Y me dicen que es muy bueno. Que es un chaval que dicen que me conoce y que ha empezado a escribir y que ha trabajado en una radio y en una televisión local. Se ve que ha estado trabajando fuera mucho tiempo y ahora ha vuelto a la ciudad y que ha escrito un libro sobre lo que ha visto aquí y la gente que ha conocido y eso. En plan novela. Y dicen que está muy bien. Mi padre dice que me gustará porque se parece un poco a lo que escribo yo y que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que seguro que me gusta. Que dice que me conoce.

martes, 6 de junio de 2017

Indepencia


Ayer, por no decir siempre eso de 'el otro día', por cambiar, por no estar diciendo siempre lo mismo. Ayer, caminando por el único lugar que conozco, mi calle, casi llegando a la esquina con la calle Cultura, un carro de supermercado salió a mi encuentro y al de un coche que venía casi en paralelo y se tiró en el suelo volcando todo su contenido, que era heterogéneo y diverso. Como quiera que detrás del carro de supermercado nadie salió a reclamar ni su propiedad ni su contenido, me dispuse yo mismo a retirarlo del mismo centro de la calle y devolver a su interior parte del contenido que llevaba. Concretamente, una suerte de bomba de bicicleta o de inflar balones, pero deshilachada y no sé porqué ese deshilachamiento. Había una bolsa también con diversas ropas, pero obvié su contenido. Seguí mi camino recibiendo la indiferencia del conductor que consideró, creo, una obligación mi comportamiento cívico y personal. También de los transeúntes, que no consideraron darme conversación ni nada aunque dije... 'vaya, el carrito ha venido solo'. Ni una palabra. Unos pasos más allá, los propietarios del carrito proseguían su trabajo invisible. Va la cosa de puta madre.
Esta mañana, toda vez que he saludado a Javi Jareño, (las estadísticas hablan de un Jareño cada vez que camines por mi calle), me he tropezado con un calcetín solitario en el suelo. Un cartel de 'esto no es un contenedor de muebles', en la puerta del colegio Fray Luis. A la vuelta, ya no había un calcetín sino otra bolsa llena de ropa en la acera.
Ayer, también ayer, siempre ayer, volviendo del metro, un músico ambulante se subió en el vagón y comenzó a interpretar 'Qué tiempo tan feliz'. Unos turistas que yo supuse en primer lugar chinos, luego japoneses y ya con la mente libre y fluyendo, filipinos pero radicados en los Estados Unidos, sacaban fotos al intérprete. No solo los más maduros, también las chicas más jóvenes del grupo, a las que le llamaba la atención semejante espectáculo. Qué tiempo tan feliz, que nunca olvidaré. Hemos venido unas cuantas familias a pasar unos días y en esa ciudad maravillosa que está a la orillita del Mediterráneo se puede encontrar uno cualquier cosa. Gente cantando en el metro, la maravilla.
En mi calle, hace unos años, hubo una pintada justo delante de donde vivo, una pintada que rezaba: Indepencia. Hace años que ya no está. Pero estos días he descubierto que justo delante, alguien ha pintado Casablaca. Un homenaje sentido y particular a toda una herencia cultural.
La calle. Ese lugar al que te asomas de nuevo y que ves dónde empieza y donde acaba. Con cacas de diferentes colores en el suelo. Con calcetines. Con pintadas escritas de aquella manera, a prisa y corriendo. Un mundo que está esperando que alguien lo tome de la mano y lo acompañe a la puerta, al otro lado del puente, vete y no vuelvas más.
Un mundo de carritos de supermercado llenos de cosas, hasta arriba, que aprovechan la hora de los cierres, de menos trasiego callejero o de más trasiego o no aprovechan nada.
No sé ni lo que digo. Algo hay que decir.
Una calle en la que la gente escribe comiéndose las letras. Una calle llena de bloques de enfrente.
Gente sacando fotos a personas intentando ganarse la vida mientras mezclan Qué tiempo tan feliz y Kalinka. Personas esperando a que acabes de buscar bien el euro o lo que tengas, que no tienen prisa. Personas que saben que alguien recogerá el carrito de supermercado de mitad de la calle.
No pasa nada.
No está pasando nada absolutamente nada. Ni por la indepencia ni por Casablaca.
Va la cosa de puta madre.

lunes, 5 de junio de 2017

Con los comunistas

Qué clase de carambola tuvo lugar en 1917 para que triunfara la Revolución Rusa y se instaurara, por primera vez, un estado socialista en el planeta Tierra. Qué clase de coordenadas astrales se dieron. Qué pasó. Hay una cuenta en twitter que está retransmitiendo la revolución desde 1917, minuto a minuto. Ayer decían algo sobre una huelga de mujeres que estaba triunfando. En 1917. Y que Lenin decía algo sobre la bicameralidad. Que no molaba.
¿Necesitamos esperar a octubre para hablar de la Revolución? Para hablar de la Revolución rusa, para entender qué pasó, para que a alguien le interese el proceso, el cómo, todo eso… no sé. Igual no le interesa a nadie. Igual seguimos pensando que estamos celebrando algo y que todo el mundo lo está esperando y no es así. No lo sé. Veo imágenes de un tío al que han quemado vivo en Venezuela. Le han quemado vivo en la calle. Durante todo el fin de semana hemos lanzado vivas y proclamas de apoyo a Venezuela, a la gente de Venezuela, a las instituciones de Venezuela. También han matado a un juez. Queremos pensar que los nuestros van a aguantar y que la cosa va a tirar hacia delante y vamos a seguir avanzando, pero están quemando a la gente por la calle.
He estado dos días asistiendo como invitado al primer congreso de Comunistes de Catalunya. No sé porqué no me afilio. No sé porqué no me afilié al PSUC Viu cuando me lo dijeron. No sé porqué me preocupa que hablemos o no de la Revolución Rusa si siempre digo que no soy comunista. Es difícil afiliarte a un partido comunista si dices que no lo eres. Es como mentir. Aplaudo los discursos, los comparto en su mayoría, hay algunas cosas que, con una cerveza de por medio, me atrevería a discutir, pero en líneas generales, estoy muy ahí. O no. Enmiendas con las que estoy más de acuerdo que con el redactado final, pero ya pasa, es normal. Atender a los debates, aplaudir las resoluciones, entender porqué estás ahí.
Hablar de la revolución, de la ruptura democrática en 2017. Mañana tenemos un acto como En Comú Podem, viene una diputada, Aina Vidal, hablaremos de las luchas que se dan hoy en nuestro país, desde el conflicto del taxi, a la estiba, pasando por temas locales como la municipalización del servicio de limpieza, Limasa. Vamos haciendo. Durante este fin de semana, mucha gente se despedía del estrado con el viva la Revolución. Cómo se hace la revolución.
Al volver a casa encuentro aceras levantadas, obras, reasfaltado, conversaciones sobre proyectos de remodelación del Paseo Alameda… se acercan las elecciones municipales. Faltan dos años, la campaña en esta ciudad va a ser dura. La alcaldesa socialista parece que asciende en el partido socialista. Santa Coloma, como ya vimos alguna vez, será una plaza en la que se invertirá mucho dinero.
Ser comunista. Llevarlo con dignidad. No atender a toda la mierda que desde siempre se ha lanzado, atemorizado y asesinado. Poder decir que tienes camaradas, que cuentas con ellos, que estás trabajando, hablando, compartiendo, bebiendo, riendo, discutiendo, lo que sea, con ellos. Ser comunista es algo de lo que estar orgulloso. Querer adaptar todo eso al mundo de hoy, a la gente de hoy, es tan complicado como lo fue en su tiempo convencer y hablarle a la gente de que otro mundo era posible. Ilusionar a la gente con algo.
Yo no lo soy. No creo que nos tengamos que quedar ahí. Creo que tenemos que tener más gente en común que simplemente limitarnos a un espacio, una zona de confort en la que creer y hablar. Creo que lo podemos hacer más amplio. Crear una cosa nueva de verdad. A partir de lo que había, no quedándonos con lo que había, yendo más allá. Respeto a quién quiera seguir teniendo un espacio desde el que hacer cosas, un espacio, pero creo que ese espacio y ese tiempo lo podemos dedicar a algo más amplio. Estaré equivocado, seguro.
Para el cartel han escogido un cuadro del gran Malevich, La carga de la caballería Roja. Salir a la ofensiva, sin miedo. A la carga. Aunque solo sea por ese espíritu, mola estar.
Y me parece que, si no hubiera un espacio más amplio, ese podría ser un buen lugar para hacer cosas. Pero ya militaba en un lugar que era algo así, un lugar amplio. Y espero hacerlo en otro más amplio aún.
Al acabar, cantamos la internacional (en catalán no me la sé), els segadors y El Pueblo Unido jamás será vencido. Curiosamente, es la que dejan sonar hasta el final.
Ser comunista. Hacer la revolución. Conformarnos con levantar aceras y que nada se mueva. Pensar en cómo podría ser todo diferente y mejor. Y hacerlo.
Estoy viendo una película y no me estoy enterando de nada.

viernes, 2 de junio de 2017

11 de abril - 2 de junio


11 de abril a las tres y media de la tarde, entrando en la estación de Guadalajara. En el libro de relatos de Zweig, Mandel volvía al bar en el que trabajaba después de haber pasado por el campo de internamiento. Volvía hecho polvo y ya no era el mismo. Me llama mi madre, que están en Jaén, que mi padre se ha puesto malo por la mañana, que es un derrame cerebral, que cuando llegue a Vilches que coja el coche y tire para Jaén. Llego a Madrid. Llamo por teléfono a mi hermano para avisar, le envío un wasap. Llamo otra vez por teléfono a Alex, lloro mucho. Creo que no he vuelto a llorar más desde ese rato. Pero lloré mucho.
Llego a Vilches, habíamos quedado con Marina en empezar a beber esa misma tarde y ya lo que durase la Semana Santa. Le digo que los planes han cambiado. Nos vamos a Jaén. Veo a mi padre muy nervioso, todavía mueve las piernas. Me reconoce y pone cara de no saber qué hace ahí. Ya no habla. Está en observación. Ahí creo que dura dos días o tres, no me acuerdo. Lo llevan a la UCI, lo duermen. La primera noche me quedo a dormir en casa de mi prima Juani. Luego voy y vuelvo a Vilches todos los días. Mi hermano llega la mañana siguiente.
No sé cuántos días han sido. Ayer volvimos a casa. 2 de junio.
El primer día lloré mucho en el tren. Pero ya no lloré más. Mi padre, no sabíamos qué iba a pasar. Pero se me ocurrió que, si tenía que volver, debía ser porque le apeteciera volver. Porque a este lado encontrase algo que le hiciera gracia. Visitas a la UCI a la una y media, a las seis y a las diez. En medio, horas muertas, visitas de familia, amigos, llamadas de teléfono, móvil, twitter, facebook, mails, un libro, otro libro, charlas, discusiones, risas, peleas, llantos, nervios, hacer el chufla un huevo de veces. Esperar. La cosa va poco a poco, está peleando con su cabeza, va bien. Hoy está dormido, hoy está algo más despierto. Poco a poco. En la puerta de la uci una familia de Jaén a la que vimos ya el día que trajeron a su hijo de 40 años. Me paso el rato adivinando quién es hijo de quién, hija, la nuera, la prima, etc. Hay un grupo de hermanas muy guapas que tienen a su madre dentro desde hace un mes. Va entrando y saliendo gente. Al poco de estar allí, viene un vilcheño, el Grego. Sabemos quién es y no. Su familia acaba haciendo la espera con nosotros. Intentamos no dramatizar mucho cuando estamos allí. A veces se puede, otras no. Hay una señora asturiana allí los últimos días, viene su familia, los asturianos no son como nosotros. Nosotros no sabemos de dónde somos. Pensamos que somos de allí, pero nos preguntan que de dónde somos. Vamos a comer al wok un par de veces. Bien, pero es muy caro. Vamos a comer a la cafetería, se come bien. Hacemos broma todos los días con que estamos comiendo como cerdos. Pero la gente nos ve más delgados.
Un día vienen Martín y la Tere y mi padre se emociona. Nos alegramos mucho. Es el principio de algo. Lo suben a planta. Mi prima Juli le habla ese día, le habla mucho, ha tenido fiebre el primer día en planta. Mi prima le habla de nuestra abuela, de la bisabuela Pepa, de cuando cantaba en el grupo, de cuando empezó a pintar. Reacciona y se ríe. Otro principio. Un día ya en la habitación / paraíso, mueve un poco una pierna. Otro más. Y así. Hoy hemos vuelto a casa y ha subido las escaleras como un gato.
Ha sido agotador. Na. Tampoco. Ha sido duro. Na. Ha sido difícil. Eso sí. Fácil no ha sido. Acostumbrado a no hacer nada, a no tener responsabilidades, de repente esto. En fin. ¿Quién se lo ha comido todo? Mi madre.
Si no hubiera sido por mi madre, no sé, se estaría recuperando de otra manera. Mi madre es la persona más pesada del mundo. La más gachosa, cansina, generosa, cumplidora, pesada, confiada, habladora, cariñosa, la más de todos y de todas que conocemos. La más. Y yo no. Y nos hemos peleado trescientas veces. Pero reconozco que lleva razón casi en todo. Siempre. En bajar a los chinos de enfrente para comprar cualquier cosa que pudiera ser necesaria. En quedarse a dormir todos los santos días no. En ser amable con todo el mundo. Agradecida. Yo no. Pero lo intento. Mi hermano, estoy seguro, hubiera sido mejor acompañante, porque se parece tanto a ella. Yo hago lo que puedo. Mi hermano lo hace fácil, habla, participa, se brinda. Yo solo hablaba con mi padre de gilipolleces. Y de ideas idiotas para que se riera algo. Algo es algo. Y de proponer tonterías como la foto en las vías mientras esperamos en la UCI.

Agradecimientos: la familia. Mi tito Antonio y mi tita Cati que casi todos los días, es decir todos los días, han venido a la hora que fuera a ver qué. Trayendo cena, viniendo a ver, lo que fuera. A discutir, a hablar, a chinchar. Lo que hiciera falta. Lo que hiciera falta de verdad. Mis primas Juli y Juani, que han venido a hablar, a estar, a reírnos tanto, a conocernos mucho más. A saber que somos primos, que estamos ahí, aunque estemos muy lejos, aunque tengamos vidas muy diferentes, que hay algo que no sé, que nos hace parecidos, conectar de alguna manera. Chorradas que se dicen. Mi prima Juani y mi prima Juli. El Julián, un grande. El Pedro con los tres elementos. La Cata, el primo Pepe, el Pepe y la Antonia, la Juani y la Tere. Mi tito Bibiano y mi tita Maribel. Mi prima Aurora y mi prima Conchi. El tito Basilio y la tita Loli y mi primo Eduardo. La familia. Como venga. Y mi tita Antoñita, poniendo cabeza. Y Juanjo. Y mi prima Elena. Y Martín.
Los amigos, los Robin. Robin grande y Robin chico. La Manoli. Si hay alguien capaz de hacer reír a mi padre en cualquier situación, en cualquier momento, es Robin. No quiso entrar a la UCI, venía muchos días y no lo quería ver. Solo en la planta. Contando cualquier cosa. El último día que vino, contando cuando trabajaba en el Gótico, en el Salón Víctor Pradera que lo tuve que buscar en Google. No puedes parar. Antonio González. Los amigos de Barcelona, los Cadenas, Venturas, los de Santa Coloma que aparecieron por sorpresa. Ahí, al pie del cañón. Yo no sé cómo puede haber gente así. Yo no soy así.
La gente de Vilches. La Marina, que ha estado ahí todo el rato, para lo que hiciera falta, para el café de la mañana y la birra cuando se pudiera. Qué bonita es. Los compañeros del partido, que han admitido al infiltrado catalán. El Jordi y la Amanda. La Rocío, qué fuerte es la Rocío. Berna chico. La Pepa, que la he vuelto a ver después de dos años casi. La Marijose y la Isabelita que no pudieron venir. Toda la gente de todos los bares que me han hecho un bocadillo a las mil. El rafi, ginés, las olas, el buen gusto, el Roberto, el pichi. Bares. Qué bares. La sartén, se me olvidaba. ¿He dicho ya que Marina es muy grande? Los amigos de mi padre que preguntaban, merengue… la Isa de la churrería, siempre atenta.
Mi gente de Santaco. La Ale que ha llamado todos los días. Todos. Y más. La Silvia. Los colegas de ‘los verdes y tanineros’ varios que han estado ahí preguntando, de manera escalonada, todos los días. Los compañeros del partido, la Gacela y la Tere Adame, la montse y el Angel. Las iceibers, la Marga Dordella y la Pepi y la Loli y la Nuri Larroya, que ha mandado unos mensajes chulísimos. Las xikejas, la mari y la san. Y la Victoria de Podem, que ha mandado mensajes todos los santos días. Qué buena es. Los de la peña del Athletic, Chamizo… me dejo a mucha gente seguro, gente que ha enviado un mensaje por wasap, por twitter, la María Duarte que me la dejaba y que me hizo más ilusión que todo. El Joan del teatro. El Diego que pasaba su trance pobrete también. La Alba que me envió un mensaje más bonito que todo. No sé, tanta gente que ha enviado mensajes bonitos. El Mateo Tomás, otro que tal. La Pepa, lalíder, la defender, que ha estado ahí y a mil cosas más como siempre. La marinetis y la madre de la marina, ahí también. Qué buenas. Pedro Cano, vaya historia. Y la Ale que ha llamado todos los días, que no sé si lo he dicho.
Y a toda la gente de cualquier parte que ha llamado por teléfono. Llamar, que no nos molesta, que nos gusta hablar. Que nos gusta contar, y escuchar cosas. Qué hacéis por ahí. Cuenta tú que aquí no hacemos nada. Bueno, claro, hacemos, pero cuenta tú que me distraes.
Y muy por encima de la media, el personal del Hospital Neurotraumatológico de Jaén. Desde la doctora Vela, tan seria los primeros días y tan maja después. El torrecampeño, doctor Carrillo, que nos los puso de corbata. El de los pelillos raros, el pelijillas, el doctor Galicia. Y muy arriba del todo, las enfermeras y celadoras. Desde la morenilla, la Manu, más graciosa que todo, la compañera de Granada que no supe su nombre, la Teresa, con la que duchamos a mi padre el primer día. Paco, te vamos a duchar. Paco, qué cuadros tan bonitos. Paco, nos tienes que dejar un cuadro. Y la Cati y el Antonio, los fisios. Si no venían a tiempo mi padre se ponía nervioso. Qué devoción por la Cati. Le regaló uno de los dibujos sin pestañear. La sanidad pública. El tío del bigote, al que mi padre temía. Los enfermeros tan majos. La sanidad pública. Con una puta goma de pollo, un boli, unos medios y unas instalaciones que… hacen barbaridades.
Jaén. Jaén mola. Está llena de fascistadas, pero mola. Jaén mola. Escuchar a la gente, a la gente de sus pueblos, a los acentos, a los de Porcuna, a los de Villargordo, a los de Mengíbar, a los de Vilches, a los de Linares, a los de… a cualquiera. Cómo mola Jaén, como mola poder decir que tienes algo con Jaén.
Seguro que me dejo algo o a alguien. O contar algo que me… ostia, la gente de los pabellones de al lado. La chica de las gafas que decía que la queríamos matar. El personal de la cafetería, que tenía la cabeza buena, pero eran más majos que todo.
Hemos cantado, hemos agradecido mil veces que Krahe fuera Krahe y lo pusiera tan fácil. Y Paco Ibáñez. Y José Guardiola. Y los aguilandos. Y hemos pintado. Y nos hemos reído mucho. Y nos hemos cabreado un poco menos. Mi madre y mi hermano, soportándome. Doble tarea. Y ya está. Bueno, no está.
La lucha sigue. Hasta la victoria final.

jueves, 1 de junio de 2017

The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

Como hoy se cumple el 50 aniversario de este disco, hay que decir algo. Y lo voy a decir. Hace un tiempo leí una crítica de este disco que ya me jodió el disco para mucho tiempo. En esta crítica, que creo que era del Rockdelux si no me equivoco, venía a decirse que el disco había resistido el paso del tiempo peor que otros discos de los Beatles. Que, pese a ser toda una innovación en su tiempo, la avanzada del rock psicodélico y todo eso, hoy día había discos que del Revolver hacia delante habían sido más influyentes, más reivindicables que este. Ya me has dado donde me duele. El rock psicodélico me gusta más que todo. The Beatles me gustan más que todo. ¿Me gusta este disco a mí? Mucho. ¿Es el que más me gusta de los Beatles? No. ¿Por qué? Estáis deseando que os lo cuente.
Contrariamente a lo que contaba esa crítica, no me gusta este disco más que otros, pese a tener cancionazas, porque tiene algunas canciones que me parecen demasiado convencionales. Canciones que no me dicen nada que ya me hacen mirar con desconfianza el resto. No el resto, perdón, sino el conjunto.
Soy capaz de volverme loco con la canción que abre y da título al disco, Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, con ese rollo rockero y no del Mccartney e incluso con la siguiente, la de With a Little Help of my friends, que, pese a su rollo blanderas y tal, como la canta Ringo, se salva de todo. Si lo canta Ringo, contra Ringo no se puede luchar.
Con Lucy in the Sky With Diamonds... no sé si es la sobreexposición o ese rollo de que todo el mundo sabe o dice saber que va sobre el LSD que es una canción que me podría molar más, pero que no acaba de darme en la patata. Y tiene un rollo con la batería de Ringo muy molón. Entramos en las canciones que no sabes que están y las escuchas y te acuerdas y te molan un huevo. Getting Better. Esta canción mola una barbaridad y si te preguntaran por alguna canción de los Beatles de este disco, quizás no supieras ni que existía. Qué cosa tan injusta. Getting Better all the time. Recuerdo cantar mucho esta canción hace unos años, cuando era feliz. Cuando pensaba yo que iba a ser muy feliz. Ahora la estoy escuchando y mira, es una canción que mola. Pero ya es otra cosa.
Fixing a Hole y She's leaving home es que no. No me dicen nada, la verdad. No sé. Las escucho, las reconozco, pero es que no me han dicho nada nunca. Fixing a Hole quiere, pero no. Y She's leaving Home menos. Demasiado... normales parar ser los Beatles. Tienen que tener algún punto. Fixin a Hole quiere... pero que no.
Being for the benefit of Mr.Kite es otra que no sé si es porque viene detrás de la de She's leaving Home que no me acaba de llamar. Demasiado rollo circense. Dos de Mccartney y para que no se diga, una de Lennon. Being for the benefit of Mr. Kite podría molar. De hecho no sé porque digo que no me mola. Demasiado circense. Como si eso valiese para decir algo.
Todo el disco tiene ese aire así como de circo, como de barraca de feria, que según como puede atraer por grotesco, pero puede dar ese rollo de payasos tristes que no mola. Y esta canción lo tiene. Un rollo que no sabes si te mola mucho o no. Ruiditos tiene los que quieras y más. Pero no son los ruidos, es algo que parece demasiado simple.
Porque como detrás viene Within or Without you... y ahí sí que puedo decir que si en este disco está esta canción no sé porqué digo que no me acaba... porque Within or Without You... es la más. Canción con sitares y violines de George Harrison. Me mola incluso la versión instrumental que sale en el Anthology. Qué pasada de canción. Sitares, violines y tabla. Es que solo oir el principio y cómo entra la voz de Harrison, ya me da un buen rollo que no me aguanto. Podría sonar ya todo el día. Me la meto en la cabeza y va a sonar todo el día ya. Ya está. Una hippiada de esas guapas que mola. Qué ostias, me voy a dejar bigote hoy mismo.
¿Eres uno de ellos? Pregunta Harrison. ¿Eres uno de ellos?
No sé para qué seguir. Hay canciones muy buenas después. También está después Lovely Rita que empieza de narices y luego se me cae un pelín, un pelín nada más, y When i'm sixty four, que directamente me las salto. Solo tengo el solo de sitar y el diálogo con los violines.
Ahora en serio ¿Eres uno de ellos?
El disco va acabando con Good Morning Good Morning, que también mola bastante, porque tiene un sonido de batería flipante y una guitarra que lo peta... hasta llegar al reprise de Sgt. Pepper's. El toque de batería lo samplearon los Beastie Boys, porque mola tanto... como para decir que es antiguo, joder. El reprise que dura un minuto y medio y que es como una liberación después de tanta experimentación, orquestación, etc. Aquí Ringo disfrutando. Cualquiera que haya hecho el tonto con la batería alguna vez lo habrá intentado.
A day in life. Decir algo sobre esta canción es inútil. Se dicen tantas cosas de esta canción que uno no sabe qué añadir. Que si la canción más grande, que si el tema más complejo, que si la obra perfecta de pop, que si... no tengo mucho que decir.
En definitiva. Es un disco que tiene algunas de las canciones que más te puedan molar de los Beatles de todos los tiempos, pero también otras que seguramente habrás olvidado, algo difícil si eres de los Beatles.
Si no eres de los Beatles, ¿de quién eres tú?
¿Eres uno de ellos?
De verdad. ¿Eres uno de ellos?

martes, 30 de mayo de 2017

Crónica del #plegramenet de Mayo. Una oposición como Dios manda.

Una nueva vuelta de tuerca. Una patada adelante para la profesión periodística. Vanguardia. Experimentación. Santa Coloma me hizo así. ¿No es verdad que se consideran las redes sociales como creadores de una nueva realidad? ¿No es cierto que podemos seguir los acontecimientos a través de twitter, facebook, instagram de la misma manera que lo podemos hacer a través de la prensa, la radio o la televisión? ¿No es twitter un medio de comunicación tan importante como el NY Times, tal y como asegura el mismísimo Trump?
Si los partidos políticos, si las personas particulares, nos enseñan lo que hacen, lo que proponen, los sitios que visitan, fotos con gente que corre, fotos en el Congreso Europeo de Cosas Importantes, vídeos participando en el nuevo certamen bianual por la abundancia de ideas, saludando a gente que está deseandito de que la saludes, testimonio de diversas cosas y asuntos… porqué no hacer una lectura de la realidad a partir de eso. No, no estuve en el pleno de ayer. Pero lo pude seguir a través de diversas de twitter. De partidos. La gloriosa cuenta de ICV-EUiA, la de C’S, la de SOM y la del PSC. Del PP no sé cómo será, no me puedo enterar, como decían los Derribos Arias. Paso de los particulares. Soy un hombre de partido. Un profesional contaminado. En definitiva, me lo voy a ir inventando sobre la marcha.
Ayer hubo pleno. Punto primero. No me sé los puntos. Se trataron diversos temas, como siempre, pero uno de ellos me llamó la atención por lo generoso de su contenido: código de buenas prácticas y buen gobierno. Bravo por la música, que nos hace mágicos. No sé el orden, el lugar que ocupó, sé que, uno de los puntos que contiene este código ético, regula también lo que debe hacer la oposición. Sé que la fantasía mexicana, la vida peligrosas, el dios Quetzalcoatl, el volcán Popocatepetl, la civilización maya, olmeca, tolteca, azteca, chichimeca, tlaxtalteca, los corridos mexicanos, Zapata y Villa, Orozco y Cárdenas, la baja California, el comandante Marcos, los Tigres del Norte, la selva Lacandona, Frida Kahlo… Frida Kahlo especialmente. En fin. Sé que todo eso nos encandila y nos obnubila, pero de ahí a pretender que seamos México, como que no. El México del PRI, el México que se inventaba la oposición, la Turquía de Atatürk, que como no le gustaba el Partido Comunista que había, se inventó otro y fusiló al bueno.
El código ético dice que la oposición ha de ser constructiva, que debe garantizar la estabilidad y hacer que los presupuestos y gastos estén equilibrados. Vamos, poco menos que indica que gobierno y oposición son uno y que en todo caso la política a realizar es una y nada más. En el PSC no es que haya vuelto Sánchez, ha vuelto Zapatero y la sumisión al 135. Pero que la quieran ellos, vale, que nos la impongan a todos, mmm. Eso de que tenemos que colaborar todos en… mmm. Como que no lo veo. Podremos pensar en un mundo mejor, en una Santa Coloma mejor, pero ayudar al gobierno municipal a que ‘lo haga bien’. Vale ya de la broma.
Ya está. SOM Gramenet. Me quedo con la duda. No dijeron nada de si este es el último pleno de esta tanda de regidores, si van a hacer algo, si hacen el cambio ya, si esperan a julio, si ya con el verano, si van a hacer como que se les olvida, si tienen camiseta conmemorativa, si vienen los Manu Chaos o algo a lo menos a la fiesta, si jugará la Fundació Grama en Can Sisteré un partido de homenaje a… no sé. ¿No dijeron nada? ¿Twitter no es el canal? ¿Se puede vivir con este come come?
Veo en las fotos a la compañera Tere Adame y me entero de que la Asociación de Parados de Santa Coloma, ha pedido la palabra para pedir condiciones dignas de trabajo. Pedir y Tere Adame no son términos que casen bien. Tere Adame, presidenta y compañera, no pide. Exige. Y hace bien. Porque pedir ya te sitúa en un plano en el que dependes de la buena voluntad del prójimo. Y si exiges, como el no ya lo tienes, para qué quedar mejor o peor. Hierro 7. Cosas que se hacen en otros municipios y que en nuestra Santa Coloma, como siempre, se están mirando. Lo del Anem a mil que se aprobó en una moción, por ejemplo. Salario de mil euros. Nos parece una barbaridad, ¿verdad? Qué mierda de mundo. Era una petición de palabra. Se aprueban la moción para aprobar unos nuevos planes de ocupación, con mejores condiciones. Se recoge lo de los mil pavetes. A ver si se cumple.
Leo que se aprueban presupuestos y dineros y demás. Como ya saben, me lío con estos temas. Sé que lo leerán mejor en todas las otras crónicas del pleno municipal. Más y mejor. Decir que Limasa, las trabajadoras, vuelven a pedir la palabra. La municipalización. Leo que el teniente de alcaldesa Esteve Serrano argumenta que no van a municipalizar… porque gobiernan ellos ahora y no van a municipalizar. Contra eso, ya puedes presentar informes, papeles, datos, números, que no. No es no. Y es no, porque mando yo. Según el código ético aprobado, como mandas tú y tengo que apoyar que tú vayas bien, vas a mandar tú siempre. Claro. Entonces… claro.
Se aprueban presupuestos de Gramepark, aunque los nuestros de ICV EUIA votan en contra, que va Gramepark mal porque, como dice la teniente de alcaldesa Lídia Montero, muchas cosas van mal. O las inmobiliarias van mal. Y ya está. Lo que va bien va bien, lo que va mal va mal, y ahora mandamos nosotros y ya si eso.
Iba yo a hacer una cosa así de fantasía. Como no estuve... Pero twitter es tan exhaustivo, tan así. Da pie a saber tanto. Que te sale una cosa como muy formal. Más cosas que sé del pleno de ayer. Voy saltando. Mociones que se aprobaron, a favor de los derechos de las personas con discapacidades sensoriales y otra contra los presupuestos generales del estado. Y ya me imagino el debate florentino y los rasguños pero en fin. Los presupuestos generales se aprobarán con el voto a favor de un señor que iba en las listas del PSOE. Gracias por tanto. No es no, si es sí. .
Seguirlo por twitter, pues eso. Pero sin escuchar a ese Jonatan defender lo de los planes de ocupación, ni a la Alex Sevilla defender la moción de Palestina. Dicen que estuvo muy bien. Los dos. En fin. Tampoco sé qué hizo la María de Ciudadanos, ni qué peras le pasó por la cabeza a nuestro Cano para decir lo de la vergüenza de la raza humana. Ni si las intervenciones de SOM fueron incendiarias o se perdieron en tecnicismos que ya sabemos que en la bancada de enfrente interesan poco. Veo fotos, leo tweets. En el de Ciudadanos ponen especial énfasis en comunicar que el Consell Comarcal del Baix Llobregat, sale del Pacte Nacional del Referèndum. Un tema de profundo interés local, muy en la línea de no inmiscuirse en temas que no interesen al ciudadano. Al ciudadano de Ciudadanos, claro.
En temas de dinero, al parecer hemos votado contra el modelo. Se cumplen dos años de la victoria de los Ajuntaments del Canvi, de la Ada Colau, y ya no se puede dar gato por liebre. Si, te puedes colocar en el atril y que ponga ‘vuelve la izquierda’, pero es que ya hay gente de izquierdas gobernando. Y ya no cuela. Nuestro modelo no es este. Aunque siempre hay canelos que se emboban delante de la autoridad y anhelan los tiempos en los que limpiábamos las botas por una concejalía, señorito. Uno di noi.
En el fragor de la batalla, en el acaloramiento del debate, aparecen cosas que no se esperan. Uno de los argumentos preferidos del PSC es recordarnos precisamente esos tiempos en los que gobernábamos con ellos. No juntos. Estábamos allí. Con ellos. Pero no juntos. Son otros tiempos. Esteve Serrano lo volvió a hacer ayer y, como quiera que le recordamos que ni siquiera en esos tiempos teníamos posiciones iguales en temas como el golpe de estado del 135 de la constitución o mociones sobre la república, en el calentón a Esteve Serrano se le escapó proponer cambiar el nombre de la plaza Tarragona (allí arribotes) por Plaça de la República. Está grabado y ya no hay más que decir. Desde aquí, saludar a Gabino, nuestro Gabino, único tarraconense en la sala, que ve como los colomenses hacemos fiesta mientras nos ciscamos en su tierra madre. Esto es lo que hay compañero. Todo por la causa. La república, bien vale Tarragona. Así es.
Momento Palestina. Hace unos días, nuestras intrépidas regidoras, Alex y Jonatan, junto a compañeros como el Ángel Pla, acompañados por la infatigable Fabiana Ezcurra, y demás delegación colomense, estuvieron en Palestina. Experiencia que tuvo que ser impactante. Pues SOM e ICV EUiA presentamos conjuntamente una moción de apoyo al BDS y de apoyo a los presos palestinos en huelga de hambre. No se aprobó. El PSC votó en contra. No. No entremos en lo de siempre. No digamos nada. Sigamos adelante. Dicen que la Sevilla hizo una intervención memorable. Pero cuando es que no, es que no. No digamos nada más. Ellos sabrán. Acto seguido, y aquí viene lo bueno, el PSC se ve que presenta una moción para que las empresas catalanas en el exterior respeten los derechos humanos o así. El BDS pide el boicot a Israel porque este país no respeta los derechos humanos. Votan en contra. Ellos presentan luego lo otro. Quién lo entiende. Y qué más da.
Te tienes que reír o dejar que la vida fluya y que después de un día venga otro y hacer ese trabajo continuo de contar lo que pasa para que la gente vea que de lo que se dice a lo que se hace hay un trecho. Que no.
Antes, no sé cuánto antes, se presenta una declaración institucional para que la historia del pueblo gitano se recoja en el currículum escolar.
Así pues, un pleno más. Y no sé si hubo mucha o poca gente, porque no ponéis fotos del público, solo de cabezas que hablan con el pilotito encendido. Y eso, que ya escribirán otros las cosas con más así. Yo hasta aquí puedo leer. A ver si la próxima viene mejor. ¿Entonces, ya en serio, no dijeron nada de si la Alba, la Patri y el joven Corral van a seguir? ¿Y el Jesús? ¿Qué va a pasar con mi Jesús?
Yo así no puedo vivir. Con lo que mola tener tus dos concejales cuatro años pencando ahí… va, que me pongo a teclear y se me hace de noche.

Foto extraída del sueño de una musa enloquecida por un tiempo que no se ajusta a un espacio, por el denso flujo de las energías desperdiciadas en la noble tarea de arar el mar. El mar, la mar.