domingo, 31 de diciembre de 2017

Es más tarde de lo que crees.


El colectivo, la masa, el individuo, su puta madre. Nunca ha sido tan cierta la advertencia de que disfrutemos y hagamos cosas de provecho porque es mucho más tarde de lo que creemos. Hacer cosas de provecho no es hacer cosas de provecho, no saques ya la máquina registradora. No pienses en darle un impulso al progreso humano, no pienses en nada. Piensa en algo que te haga colocar una sonrisa en la cara, que al menos parezcas algo contento. Que tengas ganas de repetirlo al día siguiente. Lo demás no son propósitos de año nuevo, son supositorios de año nuevo. Es más tarde de lo que crees. Han hecho ya las listas de lo mejor y de lo peor del año. Ha habido cosas muy buenas, cosas que pensabas que no iban a pasar nunca, cosas bonitas y cosas más bonitas que han de venir. Y han pasado cosas muy malas, cosas que pensabas que no iban a pasar nunca y que se han convertido en otras cosas. Cosas que han de venir. Cosas que ya nunca serán como han sido. Aprende, disfruta, es más tarde de lo que crees. Es bueno ser muy listo cuando eres joven, parece que lo tienes todo hecho, está todo por venir, pero nunca se sabe nada del todo. Hola, me llamo Toni y quiero también disfrutar, aprender, estar ahí, porque es más tarde de lo que nos creemos. No seré yo el que anime a la tropa a tomarse esto como una carrera de retos y objetivos. Si alguna vez me veis así, sacrificarme sin piedad. Estar, no hacer nada, no contribuir al desastre colectivo, pero hacerlo. No participar o creer que participando se hacen las cosas de otra manera, pero no hacer las cosas que se espera de nosotros. Las que esperan ellos que hagamos. Nunca. El colectivo, la masa, el individuo, su puta madre. En un año la vida puede cambiarte, en un día, en una semana, una hora. Tópicos que otros ya han dicho antes y que han ilustrado de manera que todos seguimos su ejemplo día tras día. El mundo cambia, la vida pasa, hay gente que ha de venir, que está a punto de llegar, y otros que quizás no estén. Una amiga me dijo hace unos meses que disfrutásemos de la gente que está, porque igual mañana no están, y nadie avisa. O muy pocas veces avisan. Este año que acaba ha sido un año muy largo, un año de muchas cosas, de muchos temas. Un año de remontar, de partido en contra, de darle la vuelta al resultado. Y qué. Qué sacamos en claro. Qué tenemos que hacer diferente el año que viene para que todo sea de otra manera. Quién sabe. Nadie lo sabe. Nadie sabe cómo se hace nada. Nadie puede decirnos nada sobre nada. Nadie lo tiene claro. Pero cada 31 de diciembre es completamente necesario poner el cd de los Specials, dejar sonar la primera canción y que retumben las paredes.
Enjoy yourself, it’s later than you think. Feliz año huevo.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Los libros de 2017


Podríamos llamarlo fracaso o podríamos decir que el que hace lo que puede no está obligado a... y también podríamos decir que, nuevamente, entre el móvil y la maldita obsesión con 'Big Bang Theory', no vamos a ningún lado. Once libros en un año. Ni siquiera uno por mes. Una lástima que dice mucho de uno mismo y de la sociedad en la que vivimos. Sobre todo de la sociedad. Maldita sea. En fin, el reto instaurado por La Página Definitiva de leer 50 libros en un año, pues todavía queda lejos.

1- Lev Tolstoi - Resurrección. Un libro que visto con distancia uno recuerda con cariño. Lev Tolstoi quiere hablar de una historia de amor y de redención ambientada en un mundo en vísperas de grandes cambios, pero no le sale porque tiene en la cabeza otra cosa. Y nos coloca sus ideas o esbozos de ideas sobre el género humano, el cambio, la miseria, la pobreza, la mezquindad y las formas de hacer. Así que el libro está entretenido y aunque da un poco bastante la matraca, qué narices, es Tolstoi y nunca viene mal saber cómo se lo montan los grandes maestros. Y está lleno de nombres en ruso.

2- Eduardo Mendoza - Tres Vidas de Santos. Un libro de relatos de Eduardo Mendoza que recoge algunos cuentos aparecidos sueltos en diarios. Bueno, todos ellos son una partida de caja. Hacía mucho tiempo que no leía nada de Eduardo Mendoza, una inspiración, y fue como una experiencia de reencuentro. Las vicisitudes políticas del momento han situado a Mendoza en el centro del huracán, un artículo suyo en El País acerca de su posicionamiento me moló mucho. Luego ha resultado que daba apoyo a una de las candidaturas en litigio en las elecciones, la de Iceta. No es que me sorprendiera, porque al fin y al cabo Mendoza pertenece a ese mundo de gente que considera que todo esto es un pufo y su solución es dejarlo todo como estaba hace veinte años. En fin. El libro, como digo, no pasará a la historia, pero es una risión. Y con eso ya nos basta.

3- Eduardo y Cristina Mendoza - Barcelona Modernista. Un libro que es casi un folleto sobre la Barcelona del Modernismo, más que un ensayo en sí. Pero bueno, libro es al fin y al cabo. Escrito por los dos hermanos Mendoza hace un repaso por la Barcelona de finales del siglo XIX, muy interesante para entender la composición social, los gustos estéticos y la construcción del mito de una ciudad moderna, culta, fina, refinada, que reprimía con dureza a los movimientos obreros que ponían en cuestión el orden de las cosas. Las ciudades y los movimientos artísticos no son inocentes. Las cosas no se hacen porque uno tenga un talento y una idea. Las cosas siempre interesa a alguien que sean como son. Si no, no serían nunca. Y toda la cosa esta del Modernismo, pues tiene la intención que tiene. Está muy bien y se entera uno de muchas cosas, pero echa de menos uno un poco más de algo.

4- Viatxeslav Polonski - Bakunin. Una biografía de Bakunin que dice mucho sobre el personaje, pero explica poco sobre el anarquismo tal y como lo entendemos o como lo queremos entender. El anarquismo y su enfrentamiento con el socialismo. Bakunin y Marx. Conocer un poco la biografía de Bakunin nos enseña a una persona dedicada a 'hacer la revolución', pero sin tener demasiado claro en cada momento qué es lo que se tiene que hacer y para qué. Puede ser nacionalista ruso, puede ser paneslavista, puede ser uno tantas cosas que al final acaba siendo más importante lo que piensen de uno que lo que uno ha hecho. Bakunin, inspirador de las ideas revolucionarias más avanzadas al que finalmente le van haciendo caso unos pocos, cada vez menos. Sin embargo, aquí, en nuestro país, contamos con la historia de la CNT que prometo que el año que viene va a ser uno de mis objetos de estudio. Eso se hará en el mismo momento en el que el canal Neox reviente y no me importune más.

5- Stefan Zweig - Petita Crònica. Un libro que me leí en el tren, en Semana Santa, camino del pueblo. Estaba llegando a Guadalajara y estaba acabando con el relato de Mandel el Bibliotecario o el de los libros. Un cuento genial sobre un judío creo que de Viena que podía conseguir todos los libros del mundo gracias a una memoria prodigiosa desde una mesa de una cafetería. Cuando estalla la primera guerra mundial, lo arrestan como posible enemigo del Imperio, ya que nació en Rusia, y se lo llevan prisionero. Le rompen las gafas, le sacan de su mundo. Cuando vuelven se lo han cargado como persona. Él solo vivía para los libros, ahora no es nada. No es nadie. Un despojo. Estaba llegando al final del libro cuando mi madre me llamó por teléfono para decirme que a mi padre le había dado un derrame. El libro me estaba encantando y ahora le he tomado un poco de miedo a Zweig. Soy muy maniático y relaciono cosas y todo eso. Mi padre está bien, gracias. Quiero leer algo más de Zweig, de todas maneras.

6- B. Traven - El tesoro de Sierra Madre. Bueno. Las circunstancias en las que me leí este libro para mí quedan, pero decir que el libro no me gustó tanto como yo esperaba. La tragedia de unos buscavidas que van a buscar un tesoro mítico que ni es tesoro ni es mítico ni es nada y que acaba la cosa como el rosario de la aurora porque no puede acabar de ninguna otra manera. Uno está todo el rato con Humphrey Bogart en la cabeza y tampoco ayuda demasiado, la verdad. Sé que se hizo una película y todo y me la imagino como un ensayo de esas películas que hacía Peckinpah en las que unos tenían que hacer algo, pasaban a México y allí se acababa la historia y la película y todo. Vamos, que no. Quise saber más de la historia del escritor y eso, pero tampoco es que... no sé, que hay libros que sí y hay libros que no, y este es un no.

7- Manuel Puig - El beso de la mujer araña. En cambio este, leído en las mismas circunstancias, me gustó mucho. Porque hace lo que promete, te evade. El libro va de eso, de evadirte de una situación penosa como es la de ir al talego, a base de contar argumentos de películas. Un preso político y un preso por ser homosexual, en Argentina, se supone que es, se van haciendo amigos y algo más porque todo el día en la celda qué vas a hacer. Y van apareciendo historias y va apareciendo también una intrahistoria que dice mucho de la condición humana. Sé que hay una película y no sé si me atrevo a verla o no. Debe molar, pero como ya me sé el final, no sé si hay necesidad de ponerse uno muy triste.

8- Valentín Landero - Músicas contra el poder. Un libro para saber sobre cómo la música popular se enfrenta al sistema hasta que el sistema hace todo lo posible por que su mensaje no signifique nada y entonces surge otra música popular que lucha contra el sistema. No dejan de aparecer alternativas a lo que el sistema quiere que hagamos y el sistema las sofoca. Y pasa aquí y pasa en todo el mundo. Un libro muy bueno para hacerte con un panorama global de diferentes músicas y que nos explica historias que luego puede uno profundizar en otros libros específicos sobre el tema. Eso, un fresco sobre todo un poco, que nos llama a investigar más en otros libros. Blues, flamenco, jazz, soul, rock, folk, tango, y todas las músicas posibles. Y todas las maneras de hacerlas quedar en nada. O de que su mensaje perdure.

9 - David Stubbs – Future Days. Krautrock y la construcción de la Alemania Moderna. Nos estamos refiriendo a esto. Un libro que igual a mucha gente le importará un comino, pero a los que nos gusta el rollito alemán, nos hace el culo pepsicola. Un libraco, no muy tocho, ojo, sobre la música que se hizo en Alemania a finales de los sesenta, setenta y un poquito en los ochenta. Kraut Rock. Faust, Cluster, Can, Kraftwerk, Neu!, el movimiento Kosmische... muchos grupos y muchas cosas, que en principio no tienen relación entre sí, salvo que se hacen en Alemania. Y mola. Mola mucho. Y si había dejado uno de escuchar esa música se vuelve a enganchar. Y si te gusta de verdad te acabas comprando cacharros y cosas y haces ruidos y la música y todo lo que significa y como se entiende, te empieza a dar un poco igual. Pero es lo que hay y para eso sirve. 

10 - Francisco Veiga. La Paz Simulada. Una historia de la Guerra Fría. Bueno, libraco. Libro guapo de verdad sobre la guerra fría y cómo nos la han contado. Francisco Veiga otra vez. Siempre leyendo libros de la misma gente constantemente. El caso es que ese enfrentamiento entre los americanos y los soviéticos marcó la política mundial pero no tal y como los occidentales nos creemos, con una implosión del mundo soviético y su derrota y tal, si no porque los soviéticos, Gorbachov, calculó mal y se pasó de frenada. Historia de las guerras, las guerrillas, los golpes de estado, los cambios de presidentes, los asesinatos de presidentes y cómo la historia no es como nos la quieren contar. 

11 - Francisco Veiga. Entre dos octubres. Un libro mundial. Un libro total. Desde la revolución de 1905 hasta la de 1917 y sus consecuencias. Un libro para entender cómo hacer la revolución o cómo te pilla la revolución y hay que adaptarse. Un libro que nos enseña que los bolcheviques no se alían con nadie, un libro que nos dice que los mencheviques desaparecen, que los eseristas dejan de existir, que el nacionalismo ruso produce monstruos, que el protofascismo vive en todos los corazones de quienes van experimentando con cosas de banderas, que la revolución devora a todo el mundo, que la guerra civil es una mierda, que de lo que uno piensa a lo que uno luego hace hay un mundo, y que Putin no tiene nada, pero nada que ver con nosotros. Total. 

viernes, 29 de diciembre de 2017

Karpov


¿Qué podemos sacar en claro de todo esto? No lo sé. No me molesten con preguntas. Estoy en trance. Lo he vuelto a hacer, he vuelto a colocarme en ese estado en el que hace tiempo me gustaba permanecer y que, por la vorágine, no he podido volver a alcanzar. Ese estado en el que el tiempo pasa y siente uno un calorcillo en las sienes y una especie de estar sin estar que le pone a uno por encima del bien y el mal. No me molesten con más preguntas. No pienso mover una pieza. Que me den la partida por perdida. Era eso ¿no? Era eso a lo que íbamos. A perder la partida sin mover una pieza. Sin haber hecho un solo movimiento. Se espera de nosotros que, con las piezas en el tablero, las movamos, las situemos, nos debatamos entre seguir tal o cual estrategia. Que plantemos cara, que no nos rindamos nunca. Pero lo más terrible que pueda pasar es que nos neguemos, que nos quedemos mirando el tablero y pensemos que con nosotros no va. Que otros se devanen los sesos. Que perder, vamos a perder igual, así que porqué vamos a perder el tiempo perdiendo además pelo, tiempo y dinero. No me he lavado el pelo hoy, lo tengo pringosete, y qué. Qué se espera de nosotros. Que salgamos siempre limpios de casa. Que no busquemos en las basuras. Que busquemos en las basuras. Que removamos el tablero para que todo tenga un nuevo sentido. No pienso jugar más. Pienso perder todas las partidas. Pienso suspender sin presentarme al examen. Me he puesto un traje claro, me he puesto una corbata que parece que son las medias de una mujer, como unas transparencias, me he dejado el pelo sin peinar. Me he puesto frente al tablero y he decidido no jugar. No quiero participar más de este juego. Lean la última frase. Menuda soplapollez. Estoy en el juego y hago como que no estoy en el juego. Como si me mantuviera al margen. Vestido de colores claro y con el pelo aceitoso. Como si no tuviera nada que decir ni que hacer. Me toca mover o le toca mover al otro. Esta vez ni siquiera me he fijado contra quién juego. Esta partida no saldrá en ningún resumen de las mejores partidas. Tampoco en el de las peores. Saldrá en mi biografía como la partida del día en el que se volvió loco y dejó de jugar. Seguro que cuentan algo así, truculento, sórdido, un nuevo ídolo que se derrumba. No tienen ni idea. No quiero participar más en este juego. Pienso decírselo a los periodistas en cuanto me pregunten. Me encuentro tan bien aquí. Pensando en nada. Hoy no hace ni la mitad de frío. Se está bien aquí haciendo nada. Siendo nada. Ojalá durara siempre. Que se jodan, voy a mover. No.

jueves, 28 de diciembre de 2017

Mirando al sol

No soy el primero ni seré el último. Yo, como otros antes, he comprendido que no se puede ir contra el destino de los pueblos y la voluntad de los mismos. La voluntad, el impulso que nos une a todos hacia un destino manifiesto, un destino común, un destino que supere las diferencias entre las clases y nos haga avanzar como uno solo. Eso es a lo que voy a entregar a partir de ahora mi conocimiento y mi fuerza. La fuerza de un individuo, sano, íbero, nacional, en plenitud de su edad y su vida, con la sangre bullendo por todo lo que está ocurriendo y que no he sabido canalizar. No he sabido leer lo que pasa y lo que deviene y he desperdiciado mis años de juventud al servicio de una idea perniciosa, no errada, pero sí malévola, que pretende dividirnos y hacernos mal. Mal a todos. A los de arriba y a los de abajo, que al fin y al cabo somos uno. Una mirada a lo que nos está pasando me he hecho entender que debo entregar lo que tengo a la nación, a la patria, a nosotros. Nosotros somos uno. Nosotros somos nosotros y como nosotros tenemos que defendernos. Nosotros somos uno y yo he sido un idiota pensando que podíamos estar pendientes de otra cosa, de otros intereses. Pido perdón.
A partir de ahora quiero recuperar lo fundamental, quiero estudiar nuestros mitos y tradiciones, quiero cantar cosas antiguas, quiero recitar versos que vengan de lejos, quiero darle valor a lo tradicional, a lo que está dentro de nosotros como pueblo, quiero hacer chocolate con melindros, quiero pasar la vara de un hermano a otro, quiero leer en dialecto, quiero ser nacional. Quiero ser patriótico, quiero ser como son los días de hoy, azules. Siempre azul, siempre de manera limpia, siempre al viento, con la mirada cristalina de quien sabe que está haciendo lo mejor para su pueblo. Su pueblo somos todos. Se acabó manipular a las masas proclamando injusticias de unos contra otros. Nuestros enemigos son otros, nuestros enemigos son los que nos hacen perder lo que somos y avanzar hacia el futuro de una manera propia.
Quiero dar la mano a mis compatriotas, quiero besar la bandera, quiero poder demostrar y mostrar a los demás que estoy implicado en el destino de todos, de los de arriba y los de abajo, sin perjudicar, sin entorpecer, fluyendo con la masa de millones de personas que caminan de la mano hacia un destino que nos pertenece. Como el mañana, como el pasado. Que no nos cuenten más historias, que no nos molesten más con ideas foráneas. Quiero correr, saltar, comer, vivir, respirar, ese aire nuestro y tener esa sensación que ya tienen millones de gentes de que es posible vivir a caballo entre el hoy y el mañana, entre la vida y la muerte. No quiero tenerle miedo a la muerte, quiero abrazar la muerte como el sacrificio ideal de quienes están dispuestos a todo por todos. Porque todos somos uno, todos somos la nación y la patria. La patria de todos, una patria que me llama y que me dice que ha llegado mi momento. Que dónde estoy. Que dónde estoy. La patria me llama y pregunta por mí.
Dónde estoy. Dónde tengo que ir. Me tengo que movilizar al servicio de un destino en el que todo será justicia y libertad. Donde la calidad y la excelencia será el sello, como lo ha sido siempre, donde todos somos todo. Donde todos somos libertad y sentimiento de pertenencia. Quiero agitar mi bandera con otros, quiero una revolución nacional en donde lo primero sea el movimiento, la acción y no la reflexión. Quiero la fuerza, quiero todo el poder para una persona a la que venerar. Quiero venerar. Quiero dejar que mis instintos me guíen y desaparezca para siempre cualquier atisbo de razonamiento. Quiero estar de acuerdo.
Quiero la vida. Quiero la muerte.
Y montaré un acto sobre el punk.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Clasismo

He salido esta mañana, como casi todas las mañanas, a dar mi paseo matutino y tomarme un desayuno leyendo algo de la prensa y me he encontrado con más gente de lo habitual por la calle. El barrio en el que vivo suele ser bastante tranquilo y puedo decir que durante mi paseo suelo encontrarme como mucho a una o dos personas, sin contar con la gente que esté limpiando o algún portero de la finca. Esas dos personas suelen acompañarme habitualmente en mi paseo durante unos metros hasta que llego al lugar al que desayuno. Pero hoy, sin que yo tuviera conocimiento, al parecer se ha declarado algún tipo de asonada o conciliábulo y se ha convocado una reunión de personas de otros barrios hacia el lugar en el que vivo. Como quiera que mi domicilio se encuentra en una zona que limita, por unas cuantas calles, con uno de esos barrios populares de los que tanto se habla, he podido reconocer en el acto a ese tipo de gente que visiblemente no eran residentes. He querido mantener como he sabido la compostura ante tal concentración de gente, sin querer parar en mientes sobre los motivos que allí les concentraban y he seguido caminando hacia mi destino. Una vez dentro del lugar, el Café Milán, he observado por la ventana qué es lo que iba aconteciendo mientras advertía a Francisco, el dueño del Café que estuviera prevenido ante lo que pudiera pasar. Recuerdo historias de mis padres hablando de ocasionales invasiones por parte de esas gentes y cómo era la fuerza de seguridad la que resolvía las situaciones estableciendo de nuevo la calma y la paz.
En esta ocasión las gentes que allí se congregaban no portaban ningún distintivo ni reclamación abierta y se limitaban a concentrarse sin más por las calles cortando el tráfico, haciendo valer su número y el sentido de la humanidad de los conductores que no querían provocar una masacre dejando que el tráfico se viera seriamente perjudicado. Al Café Milán llegó Celso Ordón, visiblemente agitado, dando información sobre lo que sucedía ahí fuera. Al parecer, sin mediar previo aviso, y gracias al poder de convocatoria de los aparatos móviles, se habían hecho convocatorias a la población simplemente para 'ir' de visita a algunos de los barrios de la ciudad en los que los niveles de vida eran más altos. Simplemente para ir, estar y durante el tiempo que se pudiera disfrutar de lo que las condiciones naturales del lugar (así rezaba la convocatoria) proporcionaba de beneficio a los allí residentes. No había otra aspiración que la de estar allí y permanecer, sin más reivindicación ni pretensión. No peligraba, en principio, ni la propiedad privada, ni los medios de producción, ni se pedía que cesásemos nosotros mismos, los legítimos residentes de la zona, en nuestra estancia en el barrio.
Una hora después de que el tumulto fuera creciendo, llegó al Café Milán, Cels Ordón, hijo de Celso, que daba clases en la Universitat y se había destacado en las últimas jornadas como un notorio elemento de crítica de las condiciones del sistema, portavoz de la liberación de las masas y azote incesante de quienes proponen soluciones poco arrojadas contra la barbaridad de estar como estamos. Cels apareció en el café visiblemente agitado, no conseguía contactar con su padre y quería saber si se encontraba bien y asegurarle que no se preocupara, que no tenían nada que temer ya que aquella gente que había ocupado el barrio eran unos pobres ignorantes en manos de unos desesperados que ya habían demostrado en otras ocasiones su ineficacia y que solo ellos, los verdaderos azotes de la miseria, tenían la voz y la autoridad para causar algo de intranquilidad en el barrio y que, en esos momentos, no tenían nada que temer. Celso Ordón sonrió tranquilizado.
Al fondo se escuchaban unas sirenas. Cels Ordón abrazó a su padre y después de animar a las masas a perseverar se retiró a ver a su madre y comer con ella como todos los jueves. Al fondo, insisto, se escuchaban las sirenas. Al cabo de unas horas y de haberme quedado a comer en el Café Milán, volví a salir a la calle. El servicio de limpieza estaba recogiéndolo todo y me extrañó que no me saludaran como habitualmente.
La tarde parecía especialmente plácida y decidí dar un paseo hasta el confín del barrio. Avancé hasta una de las primeras travesías del más allá y en una esquina, en mitad de la calle, me la saqué y mingité en uno de los primeros portales que me parecieron más idóneos.
Cuando por la noche llegué a casa y me fui a la cama... bueno, otro día más. 

martes, 26 de diciembre de 2017

Paseo navideño

En la puerta del Drim hay gente esperando a que salga gente del Drim. Juguetes que se compran a última hora. En la cafetería de la avenida Santa Coloma, son casi las ocho de la tarde y sigue abierta, cuándo irá esa gente a celebrar la Nochebuena, a prepararla, pienso mientras me tomo un cortado y aprovecho para gorrear el wifi. En la calle la gente sube y baja camino de. O quizás se quedan en el mismo sitio. Gente en la puerta de los bares con las cervezas en la mano. Irán a cenar, vendrán a cenar, la nochebuena se reduce a eso. En el piso de enfrente suena a todo gas la música rumbera que suena en las ocasiones especiales. La gente que está en el bar a las nueve y algo de la noche, viendo la tele, no hay nochebuena. Gente que va camino de casas de gente y que lleva algún tipo de regalo. Apurando las últimas cervezas antes de ir a comer el día de Navidad. O igual no todo el mundo va a comer a casa de alguien en Navidad. Y si vas y ya vas contento. Y si vas y no quieres ir. Y si no tienes donde ir. Gente que no podrá celebrar nada, porque no tiene a nadie con quien ir a celebrar. Porque quizás no es su rollo. Gente que no sigue este rollo de la Navidad. Ir a tomar algo el día de Nochebuena, esa noche. La calle llena de gente, los sitios de moda, el cajón flamenco sonando, hay una fiesta vamos. La puerta del Jota abierta, la calle llena de gente, hoy podemos salir hasta tarde y deberíamos aprovechar. En el Línea han puesto una selección musical en la que no falta de nada. Pero no nos quedamos mucho más rato. Hemos quedado a las once pero no puedo ir, no me puedo levantar. No hay mucha cola en la farmacia para comprar antigripales. Quién quiere ponerse malo el día de Navidad. Las mejores fotos de reuniones familiares del mundo. Las mejores fotos de felicidad de la historia. Concurso abierto, envíen sus aportaciones. Acto abierto, exposición de abrazos de reencuentro. Canciones de navidad. Los aguilandos este año han sonado poco, no seguimos el ritmo. No tenemos la voz grave ni el pulso a tiempo. El especial navidad de Raphael que no nos gusta pero que lo ponemos todos los años para comprobar que Raphael no nos gusta, que sigue vivo, y que el año que no esté lo echaremos de menos. Raphael como metáfora. Una frase de recurso. Raphael como motivo de conversación. Como enlace social. Si no estuviera Raphael nos aburriríamos tanto. Nadie ve el especial Raphael. Cuando acaba hay un especial Alborán, no nos interesa ni un poco. Los vídeos de los aguilandos este año duran muy poco. Mi madre hace unas mesas de navidad que se te va la pinza, pero este año no voy a enviarlas. Este año os quedáis con las ganas. Un cuadro de gente en la calle. Los expresionistas pintando a gente caminando con cara de pomes agres por las calles de centroeuropa. Santa Coloma parece Budapest, o Praga. Ya llegan los invitados.
Es la hora de comer.

viernes, 22 de diciembre de 2017

Crónica de una jornada electoral en #SantaColoma. De derechas.

Cosas a tener en cuenta. Guillem me cuenta la última de Stars Wars. Mi pregunta es sencilla ¿Muere Luke? Guillem sabe torearme, como sabe torearme todo el mundo, y pese a su juventud es capaz de decirme que sí y que no a la vez. Luke parece que muere, pero no muere.
Comienza la jornada electoral. En el Fray Luis. Hay gente en la puerta esperando para abrir. Hay mucha gente haciendo de apoderado. Ha venido gente de fuera de Santa Coloma a hacer de apoderados de ERC. Vienen de lejos a comprobar que las elecciones son limpias. Y si nosotros somos limpios, supongo. Gracias por venir. Hay muchos apoderados de Cup, casi todos los conocidos. También a comprobar que el recuento que han hecho y al que han asistido mil veces, es legal. La Tere Franco me dice que la carpeta nosequé. Le cuento que tengo un callo en el pie. No hay interventores del PSC. Algo pasa. Hablo con el Cuenca y el Fuentes. De Ciudadanos, que parece que va a ganar las elecciones, no hay casi apoderados. Viene el Salva Tovar y nos hace la foto para... lamentable. Del PP no hay nadie. Nada. De los nuestros estoy yo y poco a poco va llegando más gente. A las once y pico me voy a dar la vuelta reglamentaria por el Salvat Papasseit, el Rosselló Pòrcel, el Beethoven y el Ausiàs March. Está claro que Ciudadanos va a ganar las elecciones, incluso en Santa Coloma. Y así es la cosa. 
El PSC está raro. No ha ganado en Santa Coloma en las tres últimas. En estas además ha perdido de bastante. Núria Parlon no ha aparecido para hacer campaña. Pero ay, ya sale la gente a decir que 'hay que parar a Ciudadanos' votando a Parlon. Y todo seguirá igual. Y los revolucionarios cambiarán la piel. Una vez más. Todo igual.
Oh, Santa Coloma de Gramenet! Oh, Ciudad Roja! Oh, Cinturón Rojo! Por primera vez en unas elecciones de cualquier tipo desde la llegada de la democracia, gana un partido que no es ni ficticiamente de izquierdas. Ficticiamente.
Ficticiamente, construir relato, diagnóstico, espacios de desarrollo, postverdad. Creo que debemos hacer una reflexión. Debemos dejar de reflexionar tanto. Los que han ganado no han querido reflexionar nada. Los que han ganado no interpretan las cosas en un sentido figurado. Los que han ganado no quieren mensajes que requieran una doble lectura. Los que han ganado la quieren al pie. Los que han ganado han votado a la derecha. No son más tontos, no son más listos, no son de ninguna manera. Simplemente, somos un país conservador. Como todos los países del mundo. O no. O somos un país que quiere cambio. ¿Pero ese cambio quiere ser de izquierdas? Pues igual no. Es posible que no. Y eso da miedito, amigos. Y amigas.
En los colegios electorales se nota que va a ganar Ciudadanos y que ERC va a subir en Santa Coloma. Con mi ojo crítico, vaticino que si esto está pasando en Santa Coloma, ERC va a ganar las elecciones. Pero tengo un as en la manga, durante semanas he estado diciendo que eso de que va a ganar en Catalunya ERC no se lo creen ni ellos. Que va a ganar Convergència, Puigdemont, el PDecat, la derecha. Bufandas amarillas, lacitos amarillos, la pena negra. Y el que está en el talego, en el talego está. Pero el President ha salido en la tele todos los días y tus segundas espadas no son lo mismo. Y la izquierda verdadera, anticapitalista, revolucionaria, patriótica y antisistema a la vez, ha dicho tantas veces que va a votar a Puigdemont como president que para qué les vas a votar para otra cosa. Todo el poder para los soviets. Que habrá jóvenes que persistan en la fantasía, pero los más así de las bufandas, van a caer. Y cayeron.
Nosotros. Soy desordenado, porque somos así. Nosotros hemos sacado ocho diputados. Nosotros hemos quedado cuartos en Santa Coloma. Nos decían 'no sois claros', 'sois independentistas', 'sois unionistas', 'no sois nada', 'os estamparéis'. Nos decían. Bueno. Somos los que somos. Ha subido la participación, los votos, todo, y aquí estamos. Todavía hay gente que confía, para algo, en nosotros. Pero qué somos. Todavía somos cada uno de nuestra padre y de nuestro madre. Y ni en eso sabemos si somos de alguna parte. Pero sabemos que tenemos que ser. Y eso se arregla, y seguro que hay mucho politólogo que sabe más que yo, viéndonos más. Todos juntos en un sitio. Y haciendo cosas todos juntos. Regularmente. Y hablarle a la gente como si supiéramos qué es la gente. Otros lo saben. Nosotros lo sabemos. Pero no sabemos qué somos nosotros. De todas maneras, somos tan malos, lo hacemos todo tan mal, hemos colaborado con el fascismo tan así y somos tan poco Albano que me parece que sacar ocho diputados es un éxito. Un éxito clamoroso. Y no estoy nada triste.
Por la tarde, después de comer, voy al Torre Balldovina. El colegio donde voto. Ahí está el Carlos, en la mesa, y están el Lacasta, el Domènech, la Alicia y el Abel. El Abel es la primera vez que hace de apoderado. Conoce a la mítica interventora socialista que besuquea a todos los votantes, a los hijos de los votantes, a los vocales de la mesa, a los presidentes de la mesa. Y no nos besa a nosotros porque no nos ponemos a tiro. Y reparte bombones a la mesa. Y, en fin. Ya da igual.
¿De qué estaba hablando? De la jornada electoral o de los resultados electorales. Ha ganado la derecha. Parece que está claro, pero no parece que se quiera asumir. Ciudadanos, Junts per Catalunya, PP. Partidos que comparten una visión. Si no se quiere ver que JXC es así, entonces tenemos un problema. La derecha ha ganado. Por mucho que digas que ha ganado la República, que CDC iba a desaparecer. No ha pasado. Hay más derecha que nunca. Y menos cambio que nunca. Y lo sabes. Aunque me quieras contar otra cosa con publicaciones con fondo rojo. Y ERC quedándose un poco en tierra de nadie, en su tierra. Y el PSC que venía de proponer la vuelta al pasado y a la nada, ha subido uno. En Santa Coloma (no recuerdo lo que escribo) ha clavado resultados. Hay más de 14.000 votantes socialistas salga el sol por donde quiera. Y nosotros. Y la Cup. Es decir, votos de izquierda... pues... ocho diputados.
Y Santa Coloma. Mucha gente ha votado a Esquerra, supongo que para concentrar el voto indepe. Es la tercera fuerza. No sé lo que he contado ya y lo que no. La gente iba a votar a Ciudadanos porque éramos indepes. Y ha votado a ERC porque no éramos 'revolucionarios'. No lo he dicho. Somos los comunes. Lo importante es participar.
La chica que hace el recuento en mi mesa, la presidenta, dice que el sello, hacer pam, pam en el papel le da una sensación de poder que le gusta. No debería finalizar el recuento nunca porque esa chica nos tiene a todos con los ojos así. Qué sin parar de decir cosas. Ha venido muchísima gente a votar. Fotos votando, fotos con los compañeros. Nos hemos comido un pollo a l'ast en el local. Otras veces hemos estado más así, pero en estas estábamos como más sueltecitos. Porque lo estábamos viendo. No nos iba mal, pero veíamos que iba a pasar lo que pasa.
Luego por la noche ves que la gente 'no se puede creer' que gane Ciudadanos.
Que qué mal. Qué mal todo.
Se pueden creer que gane Puigdemont. Pero Ciudadanos no.
Pero vamos a ver. Si lo reduces todo a 'es una idiotez hablar de pantanos, porque ahora tenemos que hablar de otra cosa'. Si lo limitamos todo a la banderita. A qué equipo defiendes. Pues parece que la gente lo tiene claro. Y nuestra propuesta de país parece muy complicada. Y la suya más fácil. España unida. Igual que otra gente piensa que Catalunya son ellos y solo ellos. Y el President.  Y su partido. Y tú no. Es muy fácil decir que unos son más tontos que otros. Que los que votan Ciudadanos son ignorantes, analfabetos. Pero el que diga eso no es de izquierdas. Ni de lejos.
Ser de izquierdas significa querer a la gente. Y querer a la gente es entender que la gente es conservadora. Que quiere lo fácil. Que cuando quiere cambio quiere cambio sin tocar demasiadas cosas. Y nosotros proponemos...
Pero claro. Nosotros hemos ganado dos elecciones generales... hablando de otra cosa.
Estábamos contando los votos y a medida que iban saliendo los resultados de los recuentos, entiendes que el mundo ha cambiado. Que todo ha cambiado. Que debemos salir de donde estábamos y hablar de lo que fuimos. Ahora somos otra cosa. Igual siempre lo fuimos.
Una foto de la pila del colegio Torre Balldovina. No es una foto de un lavabo, como pudiera parecer. 'Foto del lavabo para decir que el resultado es una... '. No. Es una foto de una pila. Para lavarnos las manos. En el comedor del colegio no hay enchufes. La chica de la mesa, la actriz, nos dice que es por los niños, que no metan los dedos. Todo el mundo sabe de todo y con razón.
Y yo hago análisis electorales y los suelo acertar. Pero otra cosa es convencer a alguien de que vote lo que tú quieras. Eso no lo sé hacer. Mucha foto, mucho texto y mucha historia. Pero la realidad es otra.
La realidad es que hay gente que sí que sabe hacer que votes lo que quieras, que dejes de hablar de derechos y hables de tu país. Que consideres idiotas a los demás.
El Benju este año no ha venido a hacer la ruta con el coche por los colegios. La hemos tenido que hacer andando. No hemos visto los coles de Singuerlin. Seguramente sería lo mismo que los otros.
Hoy hemos ido a descolgar los carteles. No estábamos ni medio jodidos.
En la película de Stars Wars Luke parece que muere, pero no muere. Pues eso.
Siempre hemos estado ahí y siempre estaremos. 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

El misterio de la puerta lateral de la Torre Balldovina


Hola, he venido a ver una cosa en la Torre Balldovina. No al museo, he venido a escuchar una charla, a ser parte de una asamblea general de algo, a estar atento a la intervención de nosequién que ha venido desde nosedónde a darnos su apoyo incondicional y que no nos rajemos, he venido a celebrar los 40 años de nosequé, he venido a ver cantar a la coral, he venido al acto en el que contraprogramo otro acto. He venido a ver algo. Entro por la puerta. Pero hay otra puerta.
Esa puerta. La primera puerta es una puerta de cristal, de esas que se abren y se cierran de manera normal, no de las que se abre y se cierran por sí solas. La primera puerta a veces está cerrada también, con una persona, perdón con una persiana herrumbrosa. Cerrarla no es fácil. Pero hay otra puerta. Esa puerta.
El otro día entré por esa puerta. Como me aburría, mucho, muchísimo, en una charla sobre la coloración, me fui. Y di una vuelta y me encontré con esa puerta. La que está al lado. Cuando estás dentro de la Torre Balldovina no te fijas mucho, pero está ahí. Conecta un mundo con otro. Y como yo ya me veo venir las cosas porque está todo más que inventado quise hacer la prueba. Aunque solo fuera por darme la razón a mí mismo. Me dispuse a entrar por esa puerta a sabiendas de que si estaba cerrada no iba a tener fuerza para poder abrirla. Ni siquiera si estuviera abierta y solo tuviera que hacer algo de presión. Pero las cosas pasan, y pasan si quieres que pasen. No lo sabe mucha gente, pero prácticamente podemos hacer lo que queramos. Lo que pasa es que no queremos. Quise entrar. Entré.
Y si había una charla sobre la coloración, lo que encontré fue a una niña tiritando de frío y llorando desconsoladamente. Le pregunté qué le pasaba y me dijo que nada, que se había perdido y se había metido allí y que no encontraba a su madre. Le pregunté cómo se llamaba y me dijo que Antonio. Y le dije que si era su padre. Y me dijo que no, ella se llamaba Antonio. La acompañé a la salida por la puerta principal y me dijo que qué hacía y le dije que estaba saliendo para… y me dijo que me parase un momento a pensar y que si no sería mejor salir por la puerta de la que yo había venido. Pero me daba miedo salir por la misma puerta por la que había entrado. Pensé que todo podría ser fruto de un mal sueño, niano, niano, y me dejé a la niña allí y me fui por la puerta principal. Cuando volví a entrar por la puerta principal, estaban cantando el himno. Todos lloraban igualmente.
Otro día, fui a una charla sobre un libro muy importante, pero importante a nivel estratosférico, con ponentes del pueblo y todo eso. Un libro escrito por alguien de aquí sobre cosas de aquí. Me estaba quedando dormido cuando alguien comenzó a recitar y me volví a ir por la puerta principal, para entrar por la otra puerta. Esa puerta. Y entonces encontré que había gente fumando y bebiendo en copas de anís, otra cosa, que supongo que sería coñac y ya no eran copas de anís. Y había mucho humo. Y hablaba la gente entre sí y se me quedaron mirando y yo les pregunté que qué hacían y me dijo uno, gordo, o flaco, que qué miraba yo rojo de mierda y que me fuera por patas de allí si no quería… y llevaban unos monos azules y unas gafas de sol. No todos, algunos. Y me fui. Antes de salir me dieron unas cuantas hostias. Hostias que me dolieron incluso fuera de la sala. Al querer volver a entrar con la cara roja y sangrando por la nariz, un anciano de la puerta me dio un papel para la sangre que me chorreaba de la nariz.
La tercera vez era la mismísima Alcaldía la que nos había invitado a un acto de evaluación en el que se nos hablaba de unos datos muy importantes. Quise repetir, a riesgo de caer en otro momento atroz, pero no. Salí, entré por esa puerta y no encontré nada. La sala estaba vacía. Volví a salir, volví a entrar. Encontré a los antiguos amos de la Torre cenando. Una rebanada de pan y un poco de queso. Se me había olvidado cómo se llamaban. Me fui sin que me dijeran nada.
No he vuelto a la Torre Balldovina. Ni por la puerta misteriosa ni por la fetén. Probaré a entrar por la puerta del museo a ver qué me encuentro.

martes, 19 de diciembre de 2017

Crónica del #plegramenet de Diciembre. Nadie. Nada.


A usted que lee esto, qué le importa. ¿Nos importa la política? ¿Nos importa lo que se decide en un pleno? ¿Nos importan los churros? Ayer hacía día de churros. De churros calentitos por la mañana. De bolsa de papel con los manchurrones de aceite. Las crónicas hechas como churros. Se pierde calidad con la fabricación en serie. Leída una crónica, leídas todas. Leída una noticia, leídas todas. Más o menos se viene a decir lo mismo siempre. Los buenos, los malos. Los regulares de Melilla. Los infantes de marina. Frases hechas, aquel llevaba tal camisa, este se puso la carpeta amarilla. A mí me dolía el pie, a ti te dolía el pie.
No había nadie. Este es el dato más importante. Ayer, como quiera que no había mociones que toquen la patata (Palestina ya ha perdido el efecto de movilizar a la gente en masa), y como solo se trataba el tema de presupuestos, que total, a quién le interesa eso, a la hora de comenzar el pleno y transcurrido un tiempo, no estaban ni los familiares directos. Luego acudió alguna persona a interesarse, los chicos de la prensa, personal ligado a partidos, las mujeres de Limasa, pero poco más. Muy poco más, por no decir nada más. ¿A qué se debe? Supongo que ayer hacía un frío pelón que impedía movilizar a nada ni a nadie. Y los que estuvimos en la fiesta fuimos galardonados con el aire en modo fresquito, no vaya a ser que...
Ay, yo que sé. Qué vamos a contar. Con quién debemos meternos. Qué debemos criticar. Qué quieren que les explique. ¿Le interesa a alguien? ¿Sí? ¿O no? No sé.
Hay poco que explicar. Los seis primeros puntos que son el punto dos que se divide en seis fueron así como un suspiro. Que si en contra que si a favor. Que si aquí hace frío, que si aquí también hace frío. Y cómo sería la cosa que incluso me atreví a levantarme para mirar si... no lo conseguí. Puede que incluso hiciera más frío. Como novedad en la plaza, SOM recupera la costumbre de repartirse los puntos uno para cada... perdí la cuenta. Punto tres, nombramiento de un miembro de Grameimpuls y cese de otro. Al revés, primero cesan a uno, luego nombran a otro.
La madre del cordero y el porqué de todo. Punto de aprobación de presupuestos y ordenanzas. La pasta, a qué se dedica, en qué se invierte. ¿Qué plan hay? Nosotros, los de ICV-EUiA, hemos decidido que ya no hacemos más enriquecimiento, ni aportaciones, ni ejercicios de estilismo. Toda la vida trabajando haciendo propuestas para que te las rechacen y luego aparezcan con otro nombre de la mano del PSC. Así que este año, experimentalismo formal, cero enmiendas. Porque no. Y punto. Que siempre hay alguien que cae en la trampa, pues claro. Tendemos la mano, estamos dispuestos a hablar, etc. Pero nosotros, ya si eso. Porque ya está bien. La intervención de Alexandra Sevilla viene a decir que estos presupuestos demuestran que el plan es que no hay plan. Que el PSC no tiene plan para Santa Coloma. Es dejarse ir. Y tapar agujeros como se pueda. Esperar a las próximas elecciones, propaganda, lo de siempre y seguir tirando. Pero nada que aportar. Vamos a hacerlo de otra manera.
Todos los grupos votan en contra, eso sí. Ciudadanos nos echa en cara que ellos quieren enriquecer el proyecto de los demás. Canciones viejas. Pero Ciudadanos piensa que la política nace con ellos. Como si Santa Coloma naciera ayer. Como si nuestra historia no estuviera al lado de la construcción de la ciudad desde siempre, pero desde la izquierda. Como si todo se limitase a hacer propuestas de derechas. Como si nadie hubiera sido de derechas antes que ellos. Como si Santa Coloma no hubiese luchado siempre por desprenderse de la infausta herencia de décadas de planificaciones de derechas. Como si no conociéramos qué son esas aportaciones que quieren recortar, reducir, favorecer eso de 'el dinero en el bolsillo de los ciudadanos'. Neoliberalismo. Con un corazón, pero al servicio del dinero. El PSC mano abierta, claro que sí, no te hago ni caso, pero estoy dispuesto a hablar y tralarí tralará. La intervención de SOM va en el camino de enriquecer también, pero situándose en la equidistancia entre la crítica y la mano tendida. Tenía que meter lo de la equidistancia.
Se aprueban los presupuestos sin que haya demasiado debate. Alguna partida, alguna cosa. Nada. Patada a seguir, balón arriba y veremos el año que viene, víspera de elecciones, el disparate.
El siguiente punto va de barracones. Los de l'Escola Santa Coloma, que a ver si de una vez se convierte en una escuela. Supongo que se habrán enterado de que hay elecciones. La Generalitat, los barracones, las escuelas. Las elecciones van de eso.
Mociones. Rápido. Moción contra el reconocimiento de los EE UU de Jerusalén como capital de Israel, lo que significa mandar a los palestinos al fondo del bahul. A quién le importa. Sale Dídac Espí a hablar en representación de Sumud, Col.lectiu de Joves per Palestina. Dos intervenciones buenas de Jonatan Fornés y de César López. Discurso increíble de Laura Rodera del PP. Pero increíble es poco. Situándose sin situarse, no queriendo hablar, pero dejando claro quién es su referente. Trump. Netanyahu. Pero peor es lo de Ciudadanos. Mientras se trata el tema, risas, y ni una palabra. Abstención. No nos interesa. Vamos arriba. Petry Jiménez hace su intervención, se aprueba la moción.
Por último, moción por una Santa Coloma amiga de la infancia. La presentan PSC, Ciudadanos y PP. Querían que fuera una Declaración institucional, pero ya vale. Sin haber hecho todo lo que se tiene que hacer se hace un canto a... y no. No es así. Votamos a favor. Pero que lo de Declaración institucional, ya vale. Foto mientras lees la moción. Gracias.
Y ya está. A las nueve de la noche todo el pescado vendido. No ha habido ni un más ni un menos. La alcaldesa no se ha enfadado con nadie. Los que hablan siempre han hablado menos. Los que no hablan nunca se han ido a casa antes. El wasap ha funcionado correctamente y hoy yo tengo un constipado de tres pares de narices. El aire frío.
Cuando salimos a la calle, descubrimos que ha llovido y descubrimos también que hemos invertido dos horas de nuestro tiempo en escapar del frío y no hemos escapado del frío.
Y nos da tiempo a ver el debate en TV3. Y si les ha importado poco el pleno, no me imagino el debate.
Si no nos vemos, feliz felicidad.

lunes, 18 de diciembre de 2017

Cruce de caminos

Nos encontramos en una encrucijada. Lo habrán leído otras veces, lo habrán visto en otros lugares. Este es el momento más importante de nuestra historia. No es la primera vez que lo escuchan, no es la primera vez que lo tienen que soportar. Quizás sea una de las veces en que sea más cierto que nunca eso de que vivimos días decisivos. Quizás sea el momento de decidir alguna cosa. Alguna vez. Siempre estamos diciendo lo mismo. Ahora sí. Esta vez lo vamos a hacer. Esto está ya ahí. Solo tienes que olvidarte de todo durante unos días, unos meses. Durante unos años. Quizás no te tengas que preocupar de nada nunca más. Déjalo ya, sabes que lo único que haces es hundirte. Lo mejor es que confíes en que con nosotros todo estará como antes.
Como antes. Vota antes. Vota pasado. Vota lo de antes. Vota un futuro que será mejor si todos nos fundimos en un gran abrazo que no signifique nada, pero que nos haga pensar que todos juntos, todos los que somos de esta parte, lo hacemos mejor. Vota. Claro que yo voy a votar y hago campaña por una opción determinada. Que no es ninguna de las anteriores.
Somos gente conservadora. En las opciones del bando que se autocalifica constitucionalista, las aspiraciones son las de regresar a un paraíso perdido. Una sociedad donde no había tanto ruido y la gente se dedicaba a trabajar y hacer dinero y... es falso. Eso jamás existió. A donde vamos no es hacia un pasado de felicidad donde el Procés no existía y todos vivíamos tan a gusto. Vamos hacia atrás, saltando varios tramos de dignidad colectiva.
Vamos a una regresión en derechos, en libertades, en formas de percibir qué es la administración, el Estado, quién manda, porqué manda, porqué están las leyes hechas de esta manera y no de otra. Quizás eso sea bueno si somos más los que pensamos que la sociedad debería regirse por parámetros de justicia social y, digamos, ternura entre las personas. Pero no va así. Se impone una visión por la cual, la voluntad colectiva es de unos pocos, dirigida desde quien tiene la pasta, que nos dice qué tenemos que hacer. Y los demás obedecemos. Todos los tramos. Desde los derechistas hasta los de la revolución permanente. Y en el follón no sacamos nada. Perdemos siempre. Y en la estabilidad perdemos más.
Somos gente conservadora. En una entrevista reciente, Marta Rovira, de ERC, decía en relación a 'la gente', que 'le habíamos pedido que hicieran tal cosa y lo hicieron, que salieran a la calle y lo hicieron, que... y lo hicieron'. Es decir, la gente movida por el Govern. Las manis no son espontáneas. Las movilizaciones no son gratis. ANC recomendando explícitamente votar a Puigdemont. Las cartas boca arriba.
Somos gente conservadora. En el otro bando, Inés Arrimadas llena la plaza Pau Casals. Gente que no es de derechas y que no cree que sea el momento de decir que Ciutadans es de derechas. Ciudadanos. Que por llevar la bandera española no es necesario pensar que uno sea de derechas. Claro que no. Pero si eres de derechas es porque eres de derechas, da igual la bandera que lleves. Si eres partidario de unas políticas que favorezcan lo privado (a los poderosos) respecto a lo público (lo de todos), eres de derechas. Si primero pones la bandera y luego ya si eso te explico lo que voy a hacer, es que eres de derechas. En Santa Coloma todo el mundo está como muy de acuerdo en pensar que va a ganar Ciutadans porque... porque qué. ¿Por qué? Porque aquí no somos... Aquí no somos de dónde. Aquí qué somos. Aquí somos trabajadores. Los trabajadores y las trabajadoras sabemos de dónde somos y quiénes son nuestros hermanos. Vale ya de tomarle el pelo a la gente.
¿Somos gente conservadora? En el otro bando hay gente que piensa exactamente lo mismo. Ayer Rull en el debate diciendo que estábamos hablando de cosas que no tocan. Que lo que toca ahora es otra cosa. Da igual si me lo vistes en un corazón que en un cartel con el color amarillo que no diga nada más. No pensemos en nada. Es todo culpa de otro.
Y la vida sigue. Y ya veremos cuando te atendemos en Can Ruti. Tú pide cita ahora y ya si eso te vamos llamando. Y no se te ocurra ir a un CAP de urgencias. Y quién se acuerda de las escoles bressol, las guarderías aunque no esté bien llamarlas así. Nada está bien dicho. Utilizar globos está mal. Las pegatinas están bien. La revolución apoyando a la derecha de quienes se acuerdan de la clase trabajadora cuando truena. El resto del tiempo encartelan junto a quien se forra a costa de la gente.
Yo voy a votar al Xavi Domènech. De hecho hago campaña por el Xavi Domènech. Catalunya En Comú Podem. Ya me da igual si piensan que eso es como ser independentista o si somos 'los del 155'. Porque ya hemos dado el salto. Ya hemos visto el camino.
El camino no consiste en elegir entre uno de los dos caminos. Todo por la patria. El camino es darle una patada a la señal y hacer el camino de la gente común, el de la gente que estaba hoy en el mercadillo de Santa Coloma con más frío que en la guerra.
Vale ya de tomarle el pelo a la gente.

domingo, 17 de diciembre de 2017

Deshuesizar el pollo


Quitarle el hueso al pollo. Introducir los dedos en el pollo caliente y quitarle los huesos. Deja solo la carne. Deshuesiza el pollo. El pollo, solo con la carne, es bueno. Rechupetear los huesos no conduce a nada. Un placer inútil. Un programa anunciado en la tele, una especie de masterchef de cocineros pero sin masterchef ni cocineros. Solo gente cosiendo. Personas con una máquina de coser. Un taller de costura. Por fin alguien entiende de qué va esto. No nos interesa ver gente cocinando. Lo suyo es un taller de costura. Hace tiempo que tengo la idea de un canal solo dedicado a cosas de costura. Un canal de mercería. Alguien cosiendo en casa, dobladillos, pespuntes, meter un poco el pantalón de aquí, forrar un abrigo, ir a la mercería y extasiarnos. Escribes cosas muy raras. Hoy he bebido en porrón. Creo que lo he hecho alguna vez más en mi vida pero he interpretado estupendamente el papel de novato. Se me ha caído una gota por la barbilla. Lo he hecho adrede. Cosas que se hacen adrede. Me he puesto la gorra adrede, para parecer más mayor, como la gente que lleva gorra. Como la gente que se pone bambas de ir por la montaña. Como la gente que hace cosas adrede. Todo el mundo hace cosas a propósito. Porque las cosas se hacen siempre queriendo. Ir a la mercería, entrar a comprar una bobina, equivocarse con el color. No es un fallo, seguro que quiere decir algo. Estamos a punto de entrar en los dos días decisivos antes de las elecciones. Cada vez hay más gente que dice que las elecciones no valdrán para nada. Cada vez hay más gente de las que decían que las elecciones no valían para nada que va a votar. Participar en unas elecciones, hablar como si el otro no estuviera delante, repetir slogans, consignas, difundir el vídeo de Albano como si tuviera credibilidad, quitarle los huesos al pollo. Meter los dedos en el pollo caliente, sentir el calorcito del pollo a l’ast y luego rechupetear, la sensación pegajosa de la grasa cuando se seca, secarte los dedos pero sabes que no puedes quitarte el olor ni esa sensación de dedos pegajosos y grasientos. Hendir los dedos en el pollo caliente, quitarle los huesos. La piel, retostada, requemada, es buena o es mala. Según quién te lo diga. Consensuadamente dicen que es mala, pero siempre hay alguien que te puede decir que es buena. Gente que escucha cuando hablas, gente que no escucha cuando hablas. Gente que ya estás cansado de escuchar. Programas de televisión de gente sentada esperando una cosa. Puede ser que traigan un rollo de tela burdeos que ahora se va a volver a llevar, seguro, combinarlo con algo. Beber en compañía de la gente y escuchar música. A propósito. Queriendo. Introducir en la conversación un tema, como por ejemplo, el de la cocina. No sé cocinar, apenas se cocinar. Lo digo a propósito para que la gente sienta ternura hacia mí. Pobre, no sabe cocinar. Pero la gente siente otra cosa. Caradura, aprende a cocinar. Votar el jueves. Quedan dos días, pero se vota el jueves. Me gusta pensar que va a cambiar todo. Que va a ser una semana especial. Que vamos a ganar el jueves, que el viernes me va a tocar la lotería, que el sábado van a perder el Madrid y el Barcelona, que el domingo vamos a hacer otra cosa y otra cosa y otra cosa y así hasta el fin de los días en un estado de felicidad constante. Me gusta el color amarillo. Carteles con el color amarillo, nada más. Entidades transversales que mutan a entidades de partido. No lo hacían a propósito. El color naranja. Este blog es el blog naranja. Hubo un tiempo. Hace años. Ahora es un blog naranja que puede mutar a otro color. No tengo ganas de escribir. No se me ocurren temas. Es repetitivo. Necesito vino para escribir. Vino rancio. Necesito algo que me ayude a escribir, escribir a propósito. Los domingos por la tarde. Una afición siniestra. Escribir. Ya no voy a hablar más del tema a no ser que me lo saquéis. Van ganando o van perdiendo. Todos parece que van a ganar. Pero vamos a ganar nosotros. Va a ser como meter los dedos en un pollo caliente. Como deshuesizar el pollo. Escribiendo mal adrede.

jueves, 14 de diciembre de 2017

La mirada desganada

Fríos e intensos. Así fueron definidos los miembros del grupo 'Masa'. Se trataba de un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad de Yokohiro que llevaron hasta el paroxismo su devoción por las teorías del profesor Almayr en torno a la Mirada Ovoide. Comandados por el profesor y doctor Orihara, se reunían al finalizar las clases en un cobertizo de la misma Universidad para desarrollar por su cuenta toda una serie de experimentos que tenían como base la Mirada Ovoide y todo lo que con ello se podía conseguir. Después de publicar una serie de artículos en algunas revistas y de que el propio profesor y doctor Orihara fuese entrevistado en la televisión pública sobre sus trabajos, pasaron a la clandestinidad.
Sus miembros se distinguían entre sí únicamente cuando estaban reunidos y tenían prohibido mentar la mera existencia del grupo 'Masa'. Algo muy propio de los grupos clandestinos. Sus actividades se dividían entre actividades de distracción y las actividades ocultas. Las actividades de distracción constituían en un grupo de personas que se reunían para divulgar conocimiento y proponer aplicaciones propiamente dichas y otro grupo que trabajaba en la práctica sin tener conocimiento de lo que el primer grupo hacía.
Así que, con el liderazgo e inspiración de Orihara, llegaron a una conclusión. Podía ejercerse el poder de la Mirada Ovoide, es decir, proyectar la fuerza de la mirada de manera artificial mediante un objeto. Según dejó escrito el propio Orihara 'hacer de la luz una nueva fuerza'.
Así, determinaron montar un pequeño taller de vanguardia en la construcción de lámparas de última tecnología. Unas lámparas capaces de proyectar una energía capaz de condicionar la actitud de las personas, sus conductas, incluso de provocar movimientos y situaciones. No se trataba de construir lámparas cuya luz fuese de una manera u otra. Se trataba de construir lámparas que proyectasen sobre los seres humanos fuerza. Luces que pudiesen mover. Nada de magnetismo ni esas cosas tan vulgares, estábamos hablando de crear en serie el fenómeno de la Mirada Ovoide.
El grupo 'Masa' constituó una empresa, la Masako, que comenzó una producción limitada de lámparas llamadas 'Myer', que fueron vendidas primero en el mercado japonés, con una publicidad sencilla y que poco a poco se fue haciendo sitio en el mercado.
La peculiaridad de las lámparas 'Myer' era que resultaban ideales para espacios de trabajo, como talleres, fabricas, estudios... por lo que su efecto en grupos podría resultar aún más importante. Así, la instalación de las lámparas 'Myer' en el estudio de arquitectura Samomaki de Tokyo, fue el primer pedido importante para la Compañía Masako. Lo que no sabía el estudio de arquitectura era que cada lámpara era una fuente de energía capaz de hacer que los diseñadores y arquitectos, dibujantes y proyectistas, llevaran a cabo su trabajo sin ser conscientes de que lo hacían bajo el influjo de una energía que el grupo 'Masa' había imbricado dentro de la lámpara. Una fuerza que hacía que todo aquel que cayera bajo el influjo de la lámpara odiase sin remisión su trabajo, su cometido, su propia vida. Las casas y edificios proyectados por el equipo Samomaki en esa época, se distinguen por una desgana en los trazos y acabados dignos de las cuevas troglodíticas. Y sin embargo tuvieron su público.
En la industria cárnica Minonoke, los animales seguían vivos meses después de haberlos llevado al sacrificio. El metro de Yokohama no funcionó durante años. Japón se fue a la mierda.
Yo no quiero escribir más.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Jerusalén. Una historia de perder.

Una de las cosas más interesantes que me ha pasado en la vida fue leer un libro que se llamaba Jerusalén, Una ciudad, tres religiones. Una ciudad fascinante, con una historia compleja que, pese a no tener nada especial así a nivel físico o geográfico, es tremendamente importante para tres religiones porque no se trata de tener nada especial sino de que alguien sienta que ese lugar es especial. No lo combatas, siéntelo. El caso es que esa ciudad, por construcción de mitos humanos principalmente tiene algo.
Esa ciudad está dividida. Según tratados y demás, guerras y derrotas, ocupaciones y muertes, la mitad de la ciudad pertenece a Israel y la otra son territorios ocupados. La capital de Israel es Tel Aviv. Declarar esa ciudad capital de Israel sería para los musulmanes una ofensa, porque para ellos es la segunda ciudad sagrada. Bien.
Pues después de múltiples derrotas, de ver cómo son nada o menos que nada en su propia tierra, de ser considerados poco menos que salvajes que hacen daño al aire que respiramos, los palestinos se levantaron estos días con la noticia de que Trump, Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos ha quitado la máscara a años y años de política de parte y ha declarado que traslada la embajada de Estados Unidos a Jerusalén. Esto es, reconoce la capitalidad de Jerusalén.
Esto debería significar la sublevación del mundo musulmán, de una reacción furibunda. Pero no. Los palestinos, musulmanes y cristianos, están solos. Pero solos. No pasará nada. Arabia Saudí quiere acercarse a Israel y a Estados Unidos en su guerra contra Irán en Siria. Y pasa de todo. Y el resto de países, pues un poco más de lo mismo.
Hay países, pueblos, que están siempre perdiendo. Los palestinos, los kurdos, los saharauís. Tengo un colega que ha vuelto del Sáhara hace poco, viene con el corazón encogido. No van ganando, no están a favor de nadie, muy mal. Nadie se fija en ellos. Los kurdos luchan por construir algo. Pero en cuanto puede ser que algo les vaya medianamente bien, zasca. Y los palestinos, que les ha tocado bailar con el enemigo más poderoso.
Ojo, no poderoso de pérfido, de oscuro, de malvado. Es el más poderoso porque tiene más poder. Nada más.
Donald Trump. Hace unos días, también hizo una buena. Quitó la calificación de zona protegida al parque ese donde ruedan las pelis del oeste, en Utah. Ni reservas indias, ni ostias. El argumento era que al fin se le podría dar un uso a esas tierras en las que no se puede hacer nada. Hacer dinero.
Hablar claro.
Ahora hay mucha gente que habla claro. Habla tan claro que considera que el estado de Israel es el modelo. Pilar Rahola haciendo un alegato a favor de la decisión de Trump, diciendo que total, que a los palestinos, a los árabes, a los musulmanes, no les importa un pimiento Jerusalén. Y que no pasa nada. Y luego sale Sardá y dice que defender a Israel no es malo, que...
Supongo que a los palestinos les toca perder. Durante muchos siglos, la Historia de Jerusalén ha sido cambiante. Imperios que parecían eternos caen y la ciudad ahora es judía, ahora es jebusea, ahora es asiria, ahora es otomana ahora es turca, ahora es cruzada. Lo que hoy parece eterno, mañana cambia.
Pero llama la atención que haya quien se apoye al caballo ganador, que a la hora de elegir siempre elija al fuerte. Que a la hora de coger un modelo, diga que el bueno es el peor.
Que al menos Trump habla claro.
Que Trump dice lo que piensa la gente.
Que Israel no está tan mal y que es el espacio de civilización entre salvajes.
Que los palestinos no han sabido atender a razones y tienen lo que se merecen.
Que se merecen perder.
Pues nada. A seguir dando lecciones. Supongo que contra esto no hay ya nada que hacer. Que la UE lo apechugará, que los árabes también, que los musulmanes mal y que habrá países que dirán mucho y que acabarán haciendo poco. Porque tampoco se pueden arriesgar a mucho.
Y así vamos. Cuesta abajo y sin frenos.

martes, 12 de diciembre de 2017

Política que se entiende


No. Lo vi ayer o antes de ayer. Es a lo que ha llegado la política aquí. A la nada. A hacerlo todo como si tuviésemos cinco años, sin preguntarnos nada, solo con la fe ciega en una cosa. Eres independentista o no lo eres. Esta mañana, una señora mayor me ha preguntado si el díptico que le estaba dando era ‘para que ganara España’. Contado así uno puede pensar ‘pobre señora mayor que no sabe otra cosa’, verdad?. No. Aquí todo el mundo sabe de todo y nos han llevado al mismo sitio porque saben que sabemos. Ahora toca decidir una cosa. España. Independencia. No vale contar otra cosa. Quién te crees que eres contando otra cosa. No hace falta ver la entrevista que le ha hecho el responsable de prensa de Junts Per Catalunya en Tv3 a Xavi Domènech, no puedes contar otra cosa. No me interesa, tengo otras preguntas que hacer.
Vamos a ver. Qué votar el día 21. Primera cuestión. ¿Eres independentista? Acabáramos. ¿Sólo eso? ¿Ya está? Era esto. A esto es a lo que nos estábamos refiriendo. Según este aplaudido esquema que se da por válido por su sencillez y por poner las cosas claras, hay dos opciones, o eres o no eres. Si eres complejo a la hora de responder no eres nada. Nadie te representa. Si eres del sí, da igual si eres de derechas, estás disculpado. No hay más preguntas. Puedes ser de izquierdas sin más, sin preguntarte nada más. ¿Eres de izquierdas? Sí, porque eres de la CuP, no hay más preguntas, sin cuestionarnos nada. Eres de izquierdas. Eres de izquierdas pero menos, eres de ERC. Ser de izquierdas pero menos qué es. Si no eres de izquierdas tú única cosa a cuestionarte es si luchas contra la corrupción. Si no, eres de Junts per Catalunya, es decir, CDC. Es decir, Pujol, Mas, Puigdemont… pero ojo, solo es el tema de la corrupción. Sobre políticas de derechas a nivel social, laboral, de bienestar, etc., no preguntamos. No sea que se nos vea el plumero. El plumero de que esas políticas han sido apoyadas por el bando del Sí, en los últimos años, por la cara. Porque como son independentistas, todo vale.
Si eres del No, no tienes disculpa. Eres del PSC pero eres de derechas, porque eres del no. Lo demás es la caricatura de la foto de Franco y tal. Más grande o más pequeña. Ser no independentista es eso. Y ya está. No puedes ser de izquierdas y listos. Espera, la pregunta que define es si estás a favor del derecho a decidir, como dices que sí, el gráfico dice que no tienes quien te represente si quieres que eso sea ya, y si no eres un flipado seguidor de Pablo Iglesias. Ese español. No eres de izquierdas. Simplemente estás con el derecho a decidir pero en plan unicornio.
Lo otro es lo real. La independencia es lo que vale. Es lo único tangible. La consecución de algo que es porque es y punto. Porque es así. Después de ver la entrevista a Xavi Domenech, la construcción, los marcos mentales, parecen claros. Hay una cosa, en un bando, que es la independencia, que es buena, que ya es y que da igual si eres de izquierdas o de derechas, es bueno. Puedes ser algo corrupto, pero bueno. Eres del bando bueno. Los del No son, en fin, Franco.
Y nosotros. Nosotros todo el rato. Hoy lo de la entrevista es que ha sido flipante. No se tolera. Ayer con el del PP la entrevista era desde el pasotismo. Buah, qué pereza, parecía transmitir el director de tV3, pero con nosotros iba al hueso. Supongo que es lo que quiere su público. Que vaya al hueso. Que ataque. Partidos políticos pensados únicamente para darnos caña, para crear una némesis. El archienemigo. Nada de lo que hacemos es posible, nada de lo que pensamos es verdad. Nada de lo que proponemos es creíble. No somos fiables. Salimos en televisiones basura. Qué manera de rebajarse. Todo el mundo lo hace de narices, menos nosotros.
Vamos a lo simple. Eres independentista, lo tienes todo claro. El presidente va a ser Puigdemont. Votas a partidos de izquierda independentista, a partidos de otra izquierda pero menos independentista, pero tu presidente va a ser puigdemont. Que es de derechas. Que es de derechas. Que es de derechas. Pero… es Puigdemont. Y si no, quieres que gane España. Y no quieres que te expliquen nada más. Somos eso. Un mensaje simple. Un mensaje que entienda todo el mundo. Esto no lo entiende todo el mundo. Esto sí. Que gane España. Yo no quiero nada con separatistas. Separatistas, oiga. Diciendo lo mismo te pueden llamar falangista y separatista. Y vas a tener un presidente o una presidenta de derechas. Muy de derechas. Exageradamente de derechas. Atrozmente de derechas. Una derecha que aquí no hemos visto. Pero en Catalunya ya la conocemos. La derecha liberal, la derecha que son números. Negocio. Rentabilidad. Nos vamos a acordar.
O no. Porque el futuro es nuestro. Y estamos ahí. Siempre estamos ahí. Y no nos vamos. Y por muy pilarinbayés que sea todo, no te olvides de que si eres de izquierdas, tu voto no puede hacer presidente a alguien de derechas. Por una vez. Porque hará cosas de derechas. Poco más.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Nebraska - Alexander Payne

La verdad es que el tema, cuando lo lees en el reverso del DVD, te deja un poco así. Un poco así es como que 'qué necesidad tengo yo de ver esta peli'. Nadie tiene necesidad de ver pelis así, o que retraten cuadros... pero se ven. Y una vez que empieza la peli, ya no paras.
Resulta que a Woody le pasa que cree que le han tocado un millón de dólares y tiene que ir a recogerlos a Lincoln. Pasa que Woody tiene un cerro de años, pasa que Lincoln está en Nebraska y Woody en Montana y pasa que Woody no puede conducir. Pasa que a Woody todo esto no le entra en la cabeza y cada dos por tres se escapa de casa para ir a Lincoln caminando. Así que uno de sus hijos finalmente pilla el coche y se va con él a Lincoln, Nebraska, atravesando dos estados. Antes de llegar, como Woody es un desastre y en cuanto se baja del coche la arma, se hace daño y tienen que parar en casa de su hermano. Y el viaje sigue.
La película está dirigida por Alexander Payne, que ya hizo una peli de 'viaje', Entre Copas. Y está protagonizada por Bruce Dern. Bruce Dern es dios. Bruce Dern hace un papelón en el que te cuesta tanto saber si realmente es o no es... Bruce Dern es uno de esos actores de los setenta como Donald Sutherland, por ejemplo, que parece que desaparecieron y que de vez en cuando asoman la cabeza y lo rompen. Y una cosa.
En las primeras escenas de la película la madre, la esposa de Woody, aparece como una señora insoportable que solo quiere enviar a Woody a una residencia. Te pones de parte del hijo pequeño y de Woody. Pero hay un momento en el que la madre vuelve a aparecer a mitad de la película y te pones de su parte de todas todas. Muy grande. Es June Squibb, la actriz. Muy grande. Los momentos en los que aparece junto a Bruce Dern o en el que va explicando cosas de la vida de Woody o de los hermanos de Woody son impagables.
Finalmente la película avanza y se van resolviendo las cosas. La música. La película tiene una música que parece que ya no entiendes nada sin esa música.
Los parecidos. Estás viendo la película y tienes en la cabeza todo el rato la de David Lynch, la de Una historia verdadera. Esa en la que un señor mayor atraviesa dos estados en una cortadora de césped para ver a su hermano. La música de esa peli es sublime. No sé pero me recuerda mucho.
Y nada, una peli sobre cómo llevarte con tus padres, sobre entender a tus padres, sobre qué hacer con la vida de uno y si merece la pena tomar el ejemplo de tu padre. O de tu madre.
Es curioso. Antes de emprender el viaje o tomar la decisión, el hijo pequeño, el que acompaña al padre, David Grant ha roto con su novia. La novia le echa en cara que no tome decisiones. Y él quisiera estar sin tomar decisiones. Acaba la peli sin el esperado final.
Y acaba la peli y uno sabe que ha hecho bien.

sábado, 9 de diciembre de 2017

La peña auténtica.


Una vez fui a comprar un disco a la tienda que había en la calle Irlanda. Me compré un disco de los Sex Pistols. En portada salía toda la cara de Johnny Rotten. Resultó ser un directo y se oía fatal. Fui a cambiarlo y me compré un disco de Aerolíneas Federales.
Se cumplen 40 años de la edición del Never Mind the Bollocks de los Sex Pistols. Un año de efemérides. Se celebran los 100 años de la Revolución Rusa también. Ya se han hecho muchos actos sobre el tema, pero de la celebración de lo que se llama ‘el año punk’, no se había hecho nada en Santa Coloma. Otro compañero y yo habíamos hablado de hacer algo, no lo hicimos. Se nos echaba el año encima y finalmente coincidió con la campaña electoral. Un acto sobre punk en una campaña electoral marcada por debates de toda la vida y con una polarización que deja poco margen para hablar de otras cosas. Parecía un acto interesante, hablar sobre punk, ruptura y en un marco en el que nos jugamos muchas cosas, hablar de otra cosa.
La peña auténtica me da grima. Cien por cien punk. Cien por cien hippie. Cien por cien rocker. Cien por cien normal. Cien por cien comunista. Sin contradicciones. La peña auténtica. Me revuelve las tripas la peña auténtica. Auténtico. Gente que lo ha hecho todo auténticamente en la vida. Que no ha tenido contacto con ‘el sistema’. Siguiendo los preceptos de la religión. La verdad es que admiro el esfuerzo de ser auténtico.
Qué era ser punk. Como nunca fui punk no puedo dar ninguna definición. El sábado, Silvia de Último Resorte lo definió como una emoción. A ella no le gustó nada el acto. Puedes sintonizar con esa emoción de lo que es el punk de muchas maneras. Canalizar eso que significa el punk, que los auténticos y no tan auténticos saben lo que es, de muchas maneras. Desde una perspectiva autodestructiva, destructiva, haciéndote fotos con David Fernández, militando en Comunistes, considerando que cualquier organización es una puta mierda y que los que estamos en el acto de ayer somos mierda y media. Eso es. Está bien. Nunca fui punk, pero me gustaba la idea de ser punk. Como no era capaz de ser tan perfecto como los punks auténticos, mejor no esforzarme. Como muchas veces dicen eso de ‘eso es muy punki’, igual es punk no esforzarte en ser punk. Como los punks. Me gusta mucha música punk y me identifico con mucho de lo que dice la historia de lo que fue el punk. Qué quedó. Peña auténtica, 100 por 100 punk que vive y trabaja y se busca la vida. Peña menos auténtica que vive y trabaja o no y se busca la vida. O no. Peña que es menos de tu partido. O de tu sindicato. O de tu religión.
Quién puede hablar de punk. Está claro que nosotros no. Pero lo hacemos, porque vamos a provocar. Contra los tópicos y la tradición. Contra los que creen que no puede haber punk de partido y son de un partido. Porque son de un partido y les revienta. Contra los que nos dicen de qué o de qué no sin saber quiénes son. No soy punk. Ya quizás no lo seré nunca. Porque seguramente la Federación Española de Punks, o el CDPunk no me admitiría en su seno. No paso su examen. Ni soy de su partido. Soy del mío y hablo de lo que me da la gana. Y si sirve para que gente que no ha oído hablar en su vida de esas cosas y vienen a escuchar la charla poniéndose la misma colonia que se han comprado con la mugre pensión que cobran en la Laura, por ejemplo, pues bueno sea. No va a haber nadie que nos vote por eso.
Hay otras asambleas, y otros comités de punks, o de gente a la que le gusta hablar de cosas, o hablar de punk, o de cualquier otra cosa, de Marisol y su tránsito, de lo que sea. En cualquier parte. No lo hemos hecho antes y lo hacemos ahora. Y visto el resultado, no vamos a parar.
Cómo fue el acto. Pues muy bien. Núria Lozano hizo una exposición sobre el punk y muy mucho sobre el punk en Catalunya. Creo que estuvimos una hora y pico. Pusimos un plafón de Xavi Domènech para que se notara quién montaba el acto. Pero no pedimos el voto. Hubo intervenciones del público y un chico punk, supongo, dijo que venía a liarla y que le parecía surrealista montar un acto así e hizo una exposición muy interesante de por qué nosotros no podíamos montar un acto así. Y se le rebatió. Y al final del acto estuvo hablando un buen rato con la gente. Y un grupo de las nuestras quedó en ir a ver su concierto de esa noche en Sant Andreu. Y no pasa nada. Y dijo lo de la REA y le dijimos que eso había sido una mierda.
O sí. Bueno. Sea como sea, ya está hecho. Y habrá otras. Igual el año que viene hacemos el 41 aniversario del punk. Y del postpunk Y si no hay campaña no lo hacemos. Porque no sería punk.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Te pareces tanto

Recientemente han cumplido años dos personas a las que me parezco. Desde siempre me han dicho 'te pareces mucho a...' y resulta que son dos personas que no pertenecen a la misma rama de mi familia y a las que me parezco por motivos diametralmente distintos, o no tanto.
Mi tito Antonio, el primero que cumplió años, hace unas semanas, no muchas, no me acuerdo nunca de cuando es. De hecho, es tan desastroso el tema, que suele ser él el que nos llama a nosotros el día de su cumpleaños para recordárnoslo. Muchas veces no cogemos el teléfono pensando, le llamo luego. Nunca le llamaste. Jamás pasó. Mi tito Antonio era de joven, cuando yo le conocí, como yo. Todo el día tirado en el sofá viendo la tele. Distracciones legendarias: olimpiadas, campeonatos del mundo de atletismo, sobremesa, lo que fuera, la tele y libros. Libros. Se hizo socio del círculo de Lectores y llenó su casa de libros. Libros y más libros. Tenía unos libros de Julio Verne que cuando se casó y se fue de casa me los quedé yo. Y otros libros que tenía por allí. Y tenía la enciclopedia Larousse. Recuerdo un año en el que hicimos el reto aquel final de El Tiempo es Oro con la enciclopedia Larousse y casi lo logramos. O cuando hicieron una especie de concurso también con unas cien preguntas que si las contestabas te daban nosequé... ese es mi bagaje. Contestar preguntas, saberme cosas. Como mi tito Antonio. Si ven una foto de mi tito Antonio ahora en el perfil de Facebook, verán que el parecido es terrible. Somos como dos gotas de agua. Casi iguales. Pero hay quien dice que no me parezco a mi tito Antonio porque luego hablando y eso yo soy más como mi padre. De chavalín, sin embargo, era como un modelo. No le gustaba jugar al fútbol, no le gustaba jugar a nada, pero sabía cosas. Sabía muchas cosas. Un empollón. Gafitas, siempre iba con un brazo vendado porque se había caído... se enfadaba, se cabreaba fácil como yo, y se sigue cabreando fácil, también como yo. El otro día cumplió años, debe haber cumplido como 50 y pico o así. Debe haber llegado casi a los sesenta. Sesenta años no puede tener mi tito Antonio. O sí. Me acuerdo que se quedó con el 1500 de mi abuelo cuando se murió. Un coche que era un barco, un lujo, una barbaridad de coche. No sé lo que le duró. Poco. No creo que abriera conscientemente el capó jamás. El 1500 tenía los cambios al lado del volante. Se compró un coche cuando se hizo maestro, un Seat Ibiza. No se podían llevar los cristales más sucios hasta que yo tuve coche y batí la plusmarca. Y no he abierto un capó ni por una apuesta. Mi tito Antonio es muy buen tío. Es hermano de mi madre y algo siempre se tiene que pegar. Se casó con mi tita Cati y tiene dos hijos, mi prima Ana y mi primo Jesús. Jesús es peligrosamente parecido a nosotros. Pero no puede ser tan parecido a nosotros. Es la exacerbación de nosotros. Es tan nosotros que se pasa. Mi prima Ana juega en otra liga. Mi tito Antonio no puede ser tan mayor porque yo... igual sí. Ahora, por motivos indescifrables, está en la junta de nosequé de la Virgen de la Cabeza. Sepa dios qué le pasa por la cabeza para estar ahí. Socializar, supongo. Mi tito en el campo de Romería. Mírenme a mí y comprendan...
Mi tito Antonio daba clases en casa de mis abuelos y un año vino a recibir clases de apoyo o nosequé mi prima Juani. Mi prima Juani es como yo. Y no tiene nada que ver con mi tito Antonio. Es sobrina de mi padre. Mi prima hermana. Mi prima Juani es hermana de mi prima Juli. Mi prima Juli no necesita un blog. Solo tienes que preguntarle qué tal. Hunde a Wordpress. Mi prima Juani habla un poco menos. Somos muy de hablar todos. Y de tener una mala baba espantosa. Mi prima Juani es una maravilla. Un 'miira' suyo equivale a tres decretos de Trump. Mi prima Juani tampoco era muy de socializar, por eso decían que me parecía a ella. Enzurronaos todo el día. Ahí encerraos, encerraos, viendo la tele, haciendo nada, imaginando con esa cabecita cosas. Mi prima Juani se parece a Marion Cotillard, al menos se parecía. Ahora se parece a Marion Cotillard cuando Marion Cotillard tenga... mi prima Juani es de la edad de mi otra prima, Aurora, que deben tener... 4..? No lo sé. Mi prima Juani vi que cumplió años por el Facebook, la felicité y dije, llámala a ver cómo está, que andaba rara de los ojos. Y no la llamé. Y no la he llamado. Mi prima Juani estudió legendarias oposiciones a Funcionaria que me enseñaron que eso de estudiar oposiciones era una tarea que muy posiblemente no llevara a nada. Mi prima Juani se casó. En la boda de mi prima Juani rompí un coche. El coche de mi primo Paco, aparcándolo. No contento con eso, en la misma boda, llevé a mi prima al convite en mi coche con un par de cagadas de paloma como un puño de grande en el cristal. El viaje a Linares fue de llorar de risa. Mi prima Juani tuvo un hijo, el pequeño Rubén, que era más gracioso que todos juntos, mi sobrinete Rubén, el tiempo que estuvo por aquí nos regaló momentos tan brillantes que si mi primo Jesús es como un como yo muy bestia, hubiera sido un comiquillo como mi padre o como ella misma, que no es de mucho moverse, pero que tiene algo que no sé qué es pero es la más grande. Decían que me parecía a ella porque ella no hablaba demasiado, no intervenía mucho, pero que cuando hablaba, zasca. Eres como tu prima Juani, igual. Mi prima Juani no tiene fotos en Facebook y cuando yo hago una foto mejor no enseñar nada. Pero es como la Cotillard. Y más graciosa. Y sueña cosas. Y es otra refranillos.
Otro día cumplirá años mi prima Juli y ya hablaremos.
En fin. Pues eso. Que ya no les voy a llamar.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Vota el pueblo más bonito


Vota el pueblo más bonito. Viendo la tele te ofrecen a explicación de todo. Luce tu pueblo. Nosotros somos los mejores. Nosotros no. Yo puedo decir: esto es de color blanco. Y venirme gente corriendo montaña abajo, remontando ríos y cruzando valles, volando en zeppelines y chillando en coches de caballos, para decirme que no es blanco. Y como somos los mejores y nosotros, todos nosotros, vamos bien, no te necesitamos. Está usted estorbando. Y estorba bastante. No me gusta que esté aquí mirando todo el rato. Estorba. Luce tu pueblo. Vota el pueblo más bonito de España. El Foraster.
Un artículo en El Periódico. Una arquitecta escribe un artículo sobre Santa Coloma. Una Santa Coloma de Unicornio. El Unicornio que todos necesitamos que nos expliquen. La realidad es una mierda. La ciudad con la renta per cápita más baja, reconoce el artículo. Pero se come bien. Y viva España. Y los edificios de los Cubics quizás tengan detrás un fondo de picaresca, pero ahora están muy bien y eso. Y lo leemos y nos quedamos tan anchos y pensamos, que será verdad. Porque ya es todo verdad. Todo es verdad. Alterar el orden de las palabras. Usted, usted no sabrá apreciar la diferencia entre decir ’30 años de impulso’ o ’40 años de impulso’, pero tiene toda la idea, porque así todo es más PSC y así es todo más Núria Parlon. Luce tu pueblo. Gracias por la publicidad.
Luce tu pueblo, vota el pueblo más bonito de Catalunya. Visitaremos su plaza y su gente que mira el partido del Barça y ve el concierto más bonito que uno pueda ver llorando como si no hubiera un mañana. No te emocionas, no te parece bonito, no eres muy así. Eres buena gente, pero no eres muy así. Ya da igual. Solo estamos estorbando aquí. Mira, son las once menos cuarto. Estás haciendo el juego a todos los que dicen que son las once menos cuarto. Dices que son las once menos cuarto y les estás haciendo el juego a los que no creen en el sistema horario. Estás estorbando.
El pueblo más bonito de todos. El que todo el mundo quiere visitar. El que quiere identificar como suyo. Mi pueblo. El pueblo que conozco yo. Una vía por la que solo transito yo y los míos. Visito a los míos, como con los míos, meo y cago con los míos, no tengo amigos en otras partes, no conozco nada más, me siento a gusto con lo que conozco. Estábamos cómodos cuando estábamos nosotros solos, nosotros nada más, y discutíamos sobre cosas y hacíamos campañas electorales y los socialistas nos decían que si queríamos jugar y ya.
Se te está poniendo cara de técnica municipal. Ya tenías algo de… pero ahora es insoportable, totalmente. Técnica municipal. Creo que ahora mismo quizás nosotros estamos siendo el principal estorbo. O quizás una palanca de regeneración. Estamos cumpliendo con nuestra misión de regeneración de los partidos. Gente que se busca la vida en otras partes, que juraron que no, pero que era que sí.
Vota el pueblo más bonito. Luce tu pueblo. Nosotros, transversalmente, somos todos. Transversalmente, sin ideologías, aparcándolas, buscando un interés común, un objetivo sencillo, así hasta el infinito.
Es hora de salir a la calle. Hace frío y hay que salir a la calle. Es ya.
Empezamos. Cuando queráis.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Sí sé

Los del Athletic Club cantamos una cosa que a mí no me gusta demasiado pero que viendo el debate entre Marta Rovira e Inés Arrimadas, tiene sentido. Ni barça ni Madrid, Athletic. Pues eso. Ni Arrimadas, que ha aprovechado el debate para pintar un panorama grotesco de Catalunya para que en el resto del estado y en los posibles votantes que le puedan caer se quede grabada en la retina una sociedad que vive en un apartheid completo. Ni Marta Rovira, a la que directamente se la ha bufado.
Ha sido sideral. Es decir, una vez que se han dicho alguna cosa al principio, a Marta Rovira se le ha notado que ahí no tiene nada que hacer. Un debate en la sexta, no te va a ver casi nadie de los tuyos y no vas a ganar nada. A Marta Rovira se le nota mucho cuando sale de los medios nostrats que su mensaje se queda en nada. Nada. Las preguntas sobre economía han sido contestadas sin cuestionar el sistema. El sistema es bueno, pero es que no nos dejan. La economía catalana va muy bien porque gobernamos nosotros. La economía catalana va mal porque la gobiernan ellos con el procés.
Una y otra se han echado las culpas de… en realidad Marta Rovira no ha dicho nada. Como no es una candidata de Junts per Catalunya me siento libre para poder criticarla, porque si no saldrían los compañeros de la izquierda revolucionaria, los más de izquierdas de todos que sí que lo son, a defenderla. Así que puedo decir que Marta Rovira ha quedado fatal. Pero no le debe importar. Total, es la Sexta y es Évole, que es equidistante. Pero no creo que sea tan así eso de pasar de todo. Porque creo que a ERC le van a hacer una púa importante. Y no veo tan claro que vaya a ganar. Y no esforzarse, no explicar nada más que más de lo mismo y siendo consciente de que fuera de Catalunya no hace falta que nadie entienda nada… no sé.
Y luego está el tema de Arrimadas y no decir nada más que lo mismo que diría cualquier político de derechas pero, claro, como no es independentista catalana, no es ‘nacionalista’ catalana, mucha gente que considera que el independentismo y el nacionalismo o el catalanismo simplemente, es el diablo, le hace caso. Pero detrás de las fotos celebrando goles de la selección no hay nada. Temas de la lengua, temas de informes y datos que no sabe nadie, temas sobre no considerar el nacionalismo español como nacionalismo sino como ‘lo normal’. Lo normal es ser español y querer a tu bandera y hacer juras de bandera y tal, lo otro ya es sospechoso.
No sé. Hoy he ido por la mañana a un acto de Catalunya en Comú Podem, presentando el programa. Bien. Ha venido Iglesias. Pablo Iglesias. Ha hecho un buen discurso, en tono bajito, sin soliviantarse. Ya está bien, sin parecer que lloramos, sin apelar a frases de camiseta. Ha dicho que la bestia del fascismo ha despertado. Y claro. Ya no es tan revolucionario como todos los que cuando atacas a Convergència salen a defenderla. Ya no es un revolucionario. Queremos apoyo desde fuera, te dicen, pero luego son incapaces de considerar a nadie que les ayude, salvo pintoresquismos como los de Sánchez Gordillo. Me ha gustado… me han gustado todos los míos.
Son muchos los que piensan o quieres que pienses que en estas elecciones solo hay dos opciones. Disfrazadas con distintas siglas, pero dos. Pero nosotros, cada vez más claramente, no somos ninguna de las dos. Ninguna de las dos opciones que han salido hablando ahí, ninguna, representa a la gente trabajadora. La una quiere una banderita, la otra la otra. Pero los temas sociales los han despachado apelando… a la bandera de la otra. Ni una propuesta, una cifra, un dato. Nada. Tu bandera es mala, la tuya es peor.
En fin. Que no sé. Pero sí sé. Sé que nosotros vamos bien. Que una decía que no sabía, la otra decía que… pero saben. Saben que nosotros no estamos en su rollo.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Nosotros, entonces.

Iba a hacer un texto sobre el Iceta y el icetismo. Sobre cómo están inflando al candidato del PSC para a acabar de cubrir todos los flancos. La derecha desorbitada ya tiene dónde acogerse, a Ciudadanos y a PP, sin duda. Pero se necesita cubrir el lado de los que quieren orden y regresar a un espacio idílico, el espacio de hace unos cuantos años, antes de las manifestaciones del Procés, antes de que el monotema fuera lo que lo copara todo. Se necesita resucitar al PSC como partido de orden, que vende además una alternativa a lo que en realidad apoya. Una alternativa a lo que ya es parte del PSC.
Y así vemos a Iceta en la tele, cubierto por los medios de derechas y de progresismo de toda la vida, vistiéndolo como el candidato preferido de los que quieren que no pase nada. Que no se mueva nada. El regreso al pasado. A volver  los consensos, a las pérdidas, a las derrotas de siempre.
A volver a la vida anterior, cuando nosotros no existíamos o existíamos poco o ya estábamos resignados a darle palmaditas en la espalda al sistema para que fuera bueno y se apiadara de nosotros. Nosotros.
Nosotros, entonces qué. Hacer un texto criticando a los demás. Ayer vi en Twitter un texto de Sarrionaindia, el de la canción del Sarri, Sarri, en el que criticaba a los equidistantes. Los que decían ni capitalismo, ni socialismo. Se supone que eran pequeño burgueses que no queriendo elegir, elegían. Supongo que ese texto nos quiere decir algo. Pero no a mí. Porque en esa pelea, yo tengo bando. No sé en cambio qué bando tienen otros, precisamente los que cuelgan ese texto.
No sé.
Nosotros.
Nosotros saliendo en la tele y abusando del relato. Nosotros hablando como si todo el mundo estuviera en nuestro acto y no como el Iceta que parece que esté en el acto de todos. Nosotros yendo hoy a la fábrica de la SEAT para poner en el centro del tablero el mundo del trabajo y de repente uno ve la foto y piensa que la gente no sé si quiere poner eso en el centro del tablero. Y debería. Y hablamos de sindicatos y a nadie se le ocurre que los sindicatos son importantes, no para cortar carreteras, sí para defender derechos.
Hoy salen cifras que dicen que los beneficios de las empresas suben y los sueldos bajan. Y parece una noticia menor. Es una noticia menor, cuando la patria se rompe, cuando el agua de las fuentes es amarilla. Cuando eso ya lo hemos dado por perdido, cuando aspiramos a que no sé porqué ni cómo ni cuándo, cuando seamos esta república de unicornios, no habrá contratos temporales. Los mismos que aprietan la legislación laboral nos van a llevar al socialismo. Y cuando eliges atacar al capitalista, te llaman equidistante porque no eliges patria. O proyecto de patria. O proyecto de nación.
Va a dar igual. Hay varios bloques. Usted elige.
Nosotros. Nosotros somos los que queremos transformar desde la izquierda. Los que más o menos sabemos que el color de la bandera significa poco si no se altera el sistema. Hoy, no mañana. Hoy, no cuando lleguemos a cambiar el color de la bandera. Pero aquí, en Santa Coloma, eso significa poco, los del cambio banderil son pocos.
Aquí la pelea es convencer de que el futuro no es volver al pasado. Que el futuro no es perderlo todo e ir a peor. Que avanzar no es regresar a la nada, a un pasado de fantasía cuando antes todos éramos hermanos y nos hablábamos de todo porque... de qué hablábamos antes. Antes, cuando la Generalitat era de convergència y el Ajuntament Socialista y se vivía de puta madre y no pasaba nada mientras lo ibas perdiendo todo.
Gente de izquierdas apostando por volver a la nada. Al vacío. Al orden. Antes era mejor. Esto ha sido un desastre. Y en ese desastre seguro que también nos incluyen a nosotros, los que hemos puesto en riesgo los sueldos de 600 euros. Los que ponemos en riesgo lo de 'al menos trabajas'. Los que ponemos en riesgo los de 'ara no toca parlar d'això'.
Gente de izquierdas que creen que nosotros somos lo que dicen de nosotros.
Nosotros.
No hablemos más de relato. Nosotros somos lo nuevo. Seguimos siendo lo nuevo, porque lo nuevo es lo que tiene que llegar y lo que nunca llega. Lo que se aspira a conseguir, la justicia social, la vida digna. Nosotros entonces, no somos los que aseguran que todo va a ser como fue una vez, hace tiempo. El ABC no nos va a apoyar. Vilaweb tampoco.
El Periódico haciendo textos elogiando que en la ciudad con la renta per cápita más baja de Catalunya se come bien. Nosotros.
Nosotros tenemos que seguir siendo la esperanza de la gente joven, de los que saben que este presente es una mierda y que el futuro no es volver a pasado ni un futuro de la mano de quien no quiere saber nada de nosotros. De quien jamás ha ido a tomarse un café con leche a un bareto a escuchar cómo te dicen que... y rebatirlo. Sin torcer el morro.
Son muchas cosas a la vez y al mismo tiempo. Van a ser días muy así.
Pero los vamos a llevar con humor. Café con leche y a correr. Leer elPeriódico y ponerte de mal humor. No perder el humor. Ir a todas partes y hablar con todo el mundo. Y que la gente sepa que uno es de esos, de los comuns, de los de esquerra unida, de los de encomú podem, de los otros. De esos que dicen.