martes, 12 de diciembre de 2017

Política que se entiende


No. Lo vi ayer o antes de ayer. Es a lo que ha llegado la política aquí. A la nada. A hacerlo todo como si tuviésemos cinco años, sin preguntarnos nada, solo con la fe ciega en una cosa. Eres independentista o no lo eres. Esta mañana, una señora mayor me ha preguntado si el díptico que le estaba dando era ‘para que ganara España’. Contado así uno puede pensar ‘pobre señora mayor que no sabe otra cosa’, verdad?. No. Aquí todo el mundo sabe de todo y nos han llevado al mismo sitio porque saben que sabemos. Ahora toca decidir una cosa. España. Independencia. No vale contar otra cosa. Quién te crees que eres contando otra cosa. No hace falta ver la entrevista que le ha hecho el responsable de prensa de Junts Per Catalunya en Tv3 a Xavi Domènech, no puedes contar otra cosa. No me interesa, tengo otras preguntas que hacer.
Vamos a ver. Qué votar el día 21. Primera cuestión. ¿Eres independentista? Acabáramos. ¿Sólo eso? ¿Ya está? Era esto. A esto es a lo que nos estábamos refiriendo. Según este aplaudido esquema que se da por válido por su sencillez y por poner las cosas claras, hay dos opciones, o eres o no eres. Si eres complejo a la hora de responder no eres nada. Nadie te representa. Si eres del sí, da igual si eres de derechas, estás disculpado. No hay más preguntas. Puedes ser de izquierdas sin más, sin preguntarte nada más. ¿Eres de izquierdas? Sí, porque eres de la CuP, no hay más preguntas, sin cuestionarnos nada. Eres de izquierdas. Eres de izquierdas pero menos, eres de ERC. Ser de izquierdas pero menos qué es. Si no eres de izquierdas tú única cosa a cuestionarte es si luchas contra la corrupción. Si no, eres de Junts per Catalunya, es decir, CDC. Es decir, Pujol, Mas, Puigdemont… pero ojo, solo es el tema de la corrupción. Sobre políticas de derechas a nivel social, laboral, de bienestar, etc., no preguntamos. No sea que se nos vea el plumero. El plumero de que esas políticas han sido apoyadas por el bando del Sí, en los últimos años, por la cara. Porque como son independentistas, todo vale.
Si eres del No, no tienes disculpa. Eres del PSC pero eres de derechas, porque eres del no. Lo demás es la caricatura de la foto de Franco y tal. Más grande o más pequeña. Ser no independentista es eso. Y ya está. No puedes ser de izquierdas y listos. Espera, la pregunta que define es si estás a favor del derecho a decidir, como dices que sí, el gráfico dice que no tienes quien te represente si quieres que eso sea ya, y si no eres un flipado seguidor de Pablo Iglesias. Ese español. No eres de izquierdas. Simplemente estás con el derecho a decidir pero en plan unicornio.
Lo otro es lo real. La independencia es lo que vale. Es lo único tangible. La consecución de algo que es porque es y punto. Porque es así. Después de ver la entrevista a Xavi Domenech, la construcción, los marcos mentales, parecen claros. Hay una cosa, en un bando, que es la independencia, que es buena, que ya es y que da igual si eres de izquierdas o de derechas, es bueno. Puedes ser algo corrupto, pero bueno. Eres del bando bueno. Los del No son, en fin, Franco.
Y nosotros. Nosotros todo el rato. Hoy lo de la entrevista es que ha sido flipante. No se tolera. Ayer con el del PP la entrevista era desde el pasotismo. Buah, qué pereza, parecía transmitir el director de tV3, pero con nosotros iba al hueso. Supongo que es lo que quiere su público. Que vaya al hueso. Que ataque. Partidos políticos pensados únicamente para darnos caña, para crear una némesis. El archienemigo. Nada de lo que hacemos es posible, nada de lo que pensamos es verdad. Nada de lo que proponemos es creíble. No somos fiables. Salimos en televisiones basura. Qué manera de rebajarse. Todo el mundo lo hace de narices, menos nosotros.
Vamos a lo simple. Eres independentista, lo tienes todo claro. El presidente va a ser Puigdemont. Votas a partidos de izquierda independentista, a partidos de otra izquierda pero menos independentista, pero tu presidente va a ser puigdemont. Que es de derechas. Que es de derechas. Que es de derechas. Pero… es Puigdemont. Y si no, quieres que gane España. Y no quieres que te expliquen nada más. Somos eso. Un mensaje simple. Un mensaje que entienda todo el mundo. Esto no lo entiende todo el mundo. Esto sí. Que gane España. Yo no quiero nada con separatistas. Separatistas, oiga. Diciendo lo mismo te pueden llamar falangista y separatista. Y vas a tener un presidente o una presidenta de derechas. Muy de derechas. Exageradamente de derechas. Atrozmente de derechas. Una derecha que aquí no hemos visto. Pero en Catalunya ya la conocemos. La derecha liberal, la derecha que son números. Negocio. Rentabilidad. Nos vamos a acordar.
O no. Porque el futuro es nuestro. Y estamos ahí. Siempre estamos ahí. Y no nos vamos. Y por muy pilarinbayés que sea todo, no te olvides de que si eres de izquierdas, tu voto no puede hacer presidente a alguien de derechas. Por una vez. Porque hará cosas de derechas. Poco más.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Nebraska - Alexander Payne

La verdad es que el tema, cuando lo lees en el reverso del DVD, te deja un poco así. Un poco así es como que 'qué necesidad tengo yo de ver esta peli'. Nadie tiene necesidad de ver pelis así, o que retraten cuadros... pero se ven. Y una vez que empieza la peli, ya no paras.
Resulta que a Woody le pasa que cree que le han tocado un millón de dólares y tiene que ir a recogerlos a Lincoln. Pasa que Woody tiene un cerro de años, pasa que Lincoln está en Nebraska y Woody en Montana y pasa que Woody no puede conducir. Pasa que a Woody todo esto no le entra en la cabeza y cada dos por tres se escapa de casa para ir a Lincoln caminando. Así que uno de sus hijos finalmente pilla el coche y se va con él a Lincoln, Nebraska, atravesando dos estados. Antes de llegar, como Woody es un desastre y en cuanto se baja del coche la arma, se hace daño y tienen que parar en casa de su hermano. Y el viaje sigue.
La película está dirigida por Alexander Payne, que ya hizo una peli de 'viaje', Entre Copas. Y está protagonizada por Bruce Dern. Bruce Dern es dios. Bruce Dern hace un papelón en el que te cuesta tanto saber si realmente es o no es... Bruce Dern es uno de esos actores de los setenta como Donald Sutherland, por ejemplo, que parece que desaparecieron y que de vez en cuando asoman la cabeza y lo rompen. Y una cosa.
En las primeras escenas de la película la madre, la esposa de Woody, aparece como una señora insoportable que solo quiere enviar a Woody a una residencia. Te pones de parte del hijo pequeño y de Woody. Pero hay un momento en el que la madre vuelve a aparecer a mitad de la película y te pones de su parte de todas todas. Muy grande. Es June Squibb, la actriz. Muy grande. Los momentos en los que aparece junto a Bruce Dern o en el que va explicando cosas de la vida de Woody o de los hermanos de Woody son impagables.
Finalmente la película avanza y se van resolviendo las cosas. La música. La película tiene una música que parece que ya no entiendes nada sin esa música.
Los parecidos. Estás viendo la película y tienes en la cabeza todo el rato la de David Lynch, la de Una historia verdadera. Esa en la que un señor mayor atraviesa dos estados en una cortadora de césped para ver a su hermano. La música de esa peli es sublime. No sé pero me recuerda mucho.
Y nada, una peli sobre cómo llevarte con tus padres, sobre entender a tus padres, sobre qué hacer con la vida de uno y si merece la pena tomar el ejemplo de tu padre. O de tu madre.
Es curioso. Antes de emprender el viaje o tomar la decisión, el hijo pequeño, el que acompaña al padre, David Grant ha roto con su novia. La novia le echa en cara que no tome decisiones. Y él quisiera estar sin tomar decisiones. Acaba la peli sin el esperado final.
Y acaba la peli y uno sabe que ha hecho bien.

sábado, 9 de diciembre de 2017

La peña auténtica.


Una vez fui a comprar un disco a la tienda que había en la calle Irlanda. Me compré un disco de los Sex Pistols. En portada salía toda la cara de Johnny Rotten. Resultó ser un directo y se oía fatal. Fui a cambiarlo y me compré un disco de Aerolíneas Federales.
Se cumplen 40 años de la edición del Never Mind the Bollocks de los Sex Pistols. Un año de efemérides. Se celebran los 100 años de la Revolución Rusa también. Ya se han hecho muchos actos sobre el tema, pero de la celebración de lo que se llama ‘el año punk’, no se había hecho nada en Santa Coloma. Otro compañero y yo habíamos hablado de hacer algo, no lo hicimos. Se nos echaba el año encima y finalmente coincidió con la campaña electoral. Un acto sobre punk en una campaña electoral marcada por debates de toda la vida y con una polarización que deja poco margen para hablar de otras cosas. Parecía un acto interesante, hablar sobre punk, ruptura y en un marco en el que nos jugamos muchas cosas, hablar de otra cosa.
La peña auténtica me da grima. Cien por cien punk. Cien por cien hippie. Cien por cien rocker. Cien por cien normal. Cien por cien comunista. Sin contradicciones. La peña auténtica. Me revuelve las tripas la peña auténtica. Auténtico. Gente que lo ha hecho todo auténticamente en la vida. Que no ha tenido contacto con ‘el sistema’. Siguiendo los preceptos de la religión. La verdad es que admiro el esfuerzo de ser auténtico.
Qué era ser punk. Como nunca fui punk no puedo dar ninguna definición. El sábado, Silvia de Último Resorte lo definió como una emoción. A ella no le gustó nada el acto. Puedes sintonizar con esa emoción de lo que es el punk de muchas maneras. Canalizar eso que significa el punk, que los auténticos y no tan auténticos saben lo que es, de muchas maneras. Desde una perspectiva autodestructiva, destructiva, haciéndote fotos con David Fernández, militando en Comunistes, considerando que cualquier organización es una puta mierda y que los que estamos en el acto de ayer somos mierda y media. Eso es. Está bien. Nunca fui punk, pero me gustaba la idea de ser punk. Como no era capaz de ser tan perfecto como los punks auténticos, mejor no esforzarme. Como muchas veces dicen eso de ‘eso es muy punki’, igual es punk no esforzarte en ser punk. Como los punks. Me gusta mucha música punk y me identifico con mucho de lo que dice la historia de lo que fue el punk. Qué quedó. Peña auténtica, 100 por 100 punk que vive y trabaja y se busca la vida. Peña menos auténtica que vive y trabaja o no y se busca la vida. O no. Peña que es menos de tu partido. O de tu sindicato. O de tu religión.
Quién puede hablar de punk. Está claro que nosotros no. Pero lo hacemos, porque vamos a provocar. Contra los tópicos y la tradición. Contra los que creen que no puede haber punk de partido y son de un partido. Porque son de un partido y les revienta. Contra los que nos dicen de qué o de qué no sin saber quiénes son. No soy punk. Ya quizás no lo seré nunca. Porque seguramente la Federación Española de Punks, o el CDPunk no me admitiría en su seno. No paso su examen. Ni soy de su partido. Soy del mío y hablo de lo que me da la gana. Y si sirve para que gente que no ha oído hablar en su vida de esas cosas y vienen a escuchar la charla poniéndose la misma colonia que se han comprado con la mugre pensión que cobran en la Laura, por ejemplo, pues bueno sea. No va a haber nadie que nos vote por eso.
Hay otras asambleas, y otros comités de punks, o de gente a la que le gusta hablar de cosas, o hablar de punk, o de cualquier otra cosa, de Marisol y su tránsito, de lo que sea. En cualquier parte. No lo hemos hecho antes y lo hacemos ahora. Y visto el resultado, no vamos a parar.
Cómo fue el acto. Pues muy bien. Núria Lozano hizo una exposición sobre el punk y muy mucho sobre el punk en Catalunya. Creo que estuvimos una hora y pico. Pusimos un plafón de Xavi Domènech para que se notara quién montaba el acto. Pero no pedimos el voto. Hubo intervenciones del público y un chico punk, supongo, dijo que venía a liarla y que le parecía surrealista montar un acto así e hizo una exposición muy interesante de por qué nosotros no podíamos montar un acto así. Y se le rebatió. Y al final del acto estuvo hablando un buen rato con la gente. Y un grupo de las nuestras quedó en ir a ver su concierto de esa noche en Sant Andreu. Y no pasa nada. Y dijo lo de la REA y le dijimos que eso había sido una mierda.
O sí. Bueno. Sea como sea, ya está hecho. Y habrá otras. Igual el año que viene hacemos el 41 aniversario del punk. Y del postpunk Y si no hay campaña no lo hacemos. Porque no sería punk.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Te pareces tanto

Recientemente han cumplido años dos personas a las que me parezco. Desde siempre me han dicho 'te pareces mucho a...' y resulta que son dos personas que no pertenecen a la misma rama de mi familia y a las que me parezco por motivos diametralmente distintos, o no tanto.
Mi tito Antonio, el primero que cumplió años, hace unas semanas, no muchas, no me acuerdo nunca de cuando es. De hecho, es tan desastroso el tema, que suele ser él el que nos llama a nosotros el día de su cumpleaños para recordárnoslo. Muchas veces no cogemos el teléfono pensando, le llamo luego. Nunca le llamaste. Jamás pasó. Mi tito Antonio era de joven, cuando yo le conocí, como yo. Todo el día tirado en el sofá viendo la tele. Distracciones legendarias: olimpiadas, campeonatos del mundo de atletismo, sobremesa, lo que fuera, la tele y libros. Libros. Se hizo socio del círculo de Lectores y llenó su casa de libros. Libros y más libros. Tenía unos libros de Julio Verne que cuando se casó y se fue de casa me los quedé yo. Y otros libros que tenía por allí. Y tenía la enciclopedia Larousse. Recuerdo un año en el que hicimos el reto aquel final de El Tiempo es Oro con la enciclopedia Larousse y casi lo logramos. O cuando hicieron una especie de concurso también con unas cien preguntas que si las contestabas te daban nosequé... ese es mi bagaje. Contestar preguntas, saberme cosas. Como mi tito Antonio. Si ven una foto de mi tito Antonio ahora en el perfil de Facebook, verán que el parecido es terrible. Somos como dos gotas de agua. Casi iguales. Pero hay quien dice que no me parezco a mi tito Antonio porque luego hablando y eso yo soy más como mi padre. De chavalín, sin embargo, era como un modelo. No le gustaba jugar al fútbol, no le gustaba jugar a nada, pero sabía cosas. Sabía muchas cosas. Un empollón. Gafitas, siempre iba con un brazo vendado porque se había caído... se enfadaba, se cabreaba fácil como yo, y se sigue cabreando fácil, también como yo. El otro día cumplió años, debe haber cumplido como 50 y pico o así. Debe haber llegado casi a los sesenta. Sesenta años no puede tener mi tito Antonio. O sí. Me acuerdo que se quedó con el 1500 de mi abuelo cuando se murió. Un coche que era un barco, un lujo, una barbaridad de coche. No sé lo que le duró. Poco. No creo que abriera conscientemente el capó jamás. El 1500 tenía los cambios al lado del volante. Se compró un coche cuando se hizo maestro, un Seat Ibiza. No se podían llevar los cristales más sucios hasta que yo tuve coche y batí la plusmarca. Y no he abierto un capó ni por una apuesta. Mi tito Antonio es muy buen tío. Es hermano de mi madre y algo siempre se tiene que pegar. Se casó con mi tita Cati y tiene dos hijos, mi prima Ana y mi primo Jesús. Jesús es peligrosamente parecido a nosotros. Pero no puede ser tan parecido a nosotros. Es la exacerbación de nosotros. Es tan nosotros que se pasa. Mi prima Ana juega en otra liga. Mi tito Antonio no puede ser tan mayor porque yo... igual sí. Ahora, por motivos indescifrables, está en la junta de nosequé de la Virgen de la Cabeza. Sepa dios qué le pasa por la cabeza para estar ahí. Socializar, supongo. Mi tito en el campo de Romería. Mírenme a mí y comprendan...
Mi tito Antonio daba clases en casa de mis abuelos y un año vino a recibir clases de apoyo o nosequé mi prima Juani. Mi prima Juani es como yo. Y no tiene nada que ver con mi tito Antonio. Es sobrina de mi padre. Mi prima hermana. Mi prima Juani es hermana de mi prima Juli. Mi prima Juli no necesita un blog. Solo tienes que preguntarle qué tal. Hunde a Wordpress. Mi prima Juani habla un poco menos. Somos muy de hablar todos. Y de tener una mala baba espantosa. Mi prima Juani es una maravilla. Un 'miira' suyo equivale a tres decretos de Trump. Mi prima Juani tampoco era muy de socializar, por eso decían que me parecía a ella. Enzurronaos todo el día. Ahí encerraos, encerraos, viendo la tele, haciendo nada, imaginando con esa cabecita cosas. Mi prima Juani se parece a Marion Cotillard, al menos se parecía. Ahora se parece a Marion Cotillard cuando Marion Cotillard tenga... mi prima Juani es de la edad de mi otra prima, Aurora, que deben tener... 4..? No lo sé. Mi prima Juani vi que cumplió años por el Facebook, la felicité y dije, llámala a ver cómo está, que andaba rara de los ojos. Y no la llamé. Y no la he llamado. Mi prima Juani estudió legendarias oposiciones a Funcionaria que me enseñaron que eso de estudiar oposiciones era una tarea que muy posiblemente no llevara a nada. Mi prima Juani se casó. En la boda de mi prima Juani rompí un coche. El coche de mi primo Paco, aparcándolo. No contento con eso, en la misma boda, llevé a mi prima al convite en mi coche con un par de cagadas de paloma como un puño de grande en el cristal. El viaje a Linares fue de llorar de risa. Mi prima Juani tuvo un hijo, el pequeño Rubén, que era más gracioso que todos juntos, mi sobrinete Rubén, el tiempo que estuvo por aquí nos regaló momentos tan brillantes que si mi primo Jesús es como un como yo muy bestia, hubiera sido un comiquillo como mi padre o como ella misma, que no es de mucho moverse, pero que tiene algo que no sé qué es pero es la más grande. Decían que me parecía a ella porque ella no hablaba demasiado, no intervenía mucho, pero que cuando hablaba, zasca. Eres como tu prima Juani, igual. Mi prima Juani no tiene fotos en Facebook y cuando yo hago una foto mejor no enseñar nada. Pero es como la Cotillard. Y más graciosa. Y sueña cosas. Y es otra refranillos.
Otro día cumplirá años mi prima Juli y ya hablaremos.
En fin. Pues eso. Que ya no les voy a llamar.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Vota el pueblo más bonito


Vota el pueblo más bonito. Viendo la tele te ofrecen a explicación de todo. Luce tu pueblo. Nosotros somos los mejores. Nosotros no. Yo puedo decir: esto es de color blanco. Y venirme gente corriendo montaña abajo, remontando ríos y cruzando valles, volando en zeppelines y chillando en coches de caballos, para decirme que no es blanco. Y como somos los mejores y nosotros, todos nosotros, vamos bien, no te necesitamos. Está usted estorbando. Y estorba bastante. No me gusta que esté aquí mirando todo el rato. Estorba. Luce tu pueblo. Vota el pueblo más bonito de España. El Foraster.
Un artículo en El Periódico. Una arquitecta escribe un artículo sobre Santa Coloma. Una Santa Coloma de Unicornio. El Unicornio que todos necesitamos que nos expliquen. La realidad es una mierda. La ciudad con la renta per cápita más baja, reconoce el artículo. Pero se come bien. Y viva España. Y los edificios de los Cubics quizás tengan detrás un fondo de picaresca, pero ahora están muy bien y eso. Y lo leemos y nos quedamos tan anchos y pensamos, que será verdad. Porque ya es todo verdad. Todo es verdad. Alterar el orden de las palabras. Usted, usted no sabrá apreciar la diferencia entre decir ’30 años de impulso’ o ’40 años de impulso’, pero tiene toda la idea, porque así todo es más PSC y así es todo más Núria Parlon. Luce tu pueblo. Gracias por la publicidad.
Luce tu pueblo, vota el pueblo más bonito de Catalunya. Visitaremos su plaza y su gente que mira el partido del Barça y ve el concierto más bonito que uno pueda ver llorando como si no hubiera un mañana. No te emocionas, no te parece bonito, no eres muy así. Eres buena gente, pero no eres muy así. Ya da igual. Solo estamos estorbando aquí. Mira, son las once menos cuarto. Estás haciendo el juego a todos los que dicen que son las once menos cuarto. Dices que son las once menos cuarto y les estás haciendo el juego a los que no creen en el sistema horario. Estás estorbando.
El pueblo más bonito de todos. El que todo el mundo quiere visitar. El que quiere identificar como suyo. Mi pueblo. El pueblo que conozco yo. Una vía por la que solo transito yo y los míos. Visito a los míos, como con los míos, meo y cago con los míos, no tengo amigos en otras partes, no conozco nada más, me siento a gusto con lo que conozco. Estábamos cómodos cuando estábamos nosotros solos, nosotros nada más, y discutíamos sobre cosas y hacíamos campañas electorales y los socialistas nos decían que si queríamos jugar y ya.
Se te está poniendo cara de técnica municipal. Ya tenías algo de… pero ahora es insoportable, totalmente. Técnica municipal. Creo que ahora mismo quizás nosotros estamos siendo el principal estorbo. O quizás una palanca de regeneración. Estamos cumpliendo con nuestra misión de regeneración de los partidos. Gente que se busca la vida en otras partes, que juraron que no, pero que era que sí.
Vota el pueblo más bonito. Luce tu pueblo. Nosotros, transversalmente, somos todos. Transversalmente, sin ideologías, aparcándolas, buscando un interés común, un objetivo sencillo, así hasta el infinito.
Es hora de salir a la calle. Hace frío y hay que salir a la calle. Es ya.
Empezamos. Cuando queráis.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Sí sé

Los del Athletic Club cantamos una cosa que a mí no me gusta demasiado pero que viendo el debate entre Marta Rovira e Inés Arrimadas, tiene sentido. Ni barça ni Madrid, Athletic. Pues eso. Ni Arrimadas, que ha aprovechado el debate para pintar un panorama grotesco de Catalunya para que en el resto del estado y en los posibles votantes que le puedan caer se quede grabada en la retina una sociedad que vive en un apartheid completo. Ni Marta Rovira, a la que directamente se la ha bufado.
Ha sido sideral. Es decir, una vez que se han dicho alguna cosa al principio, a Marta Rovira se le ha notado que ahí no tiene nada que hacer. Un debate en la sexta, no te va a ver casi nadie de los tuyos y no vas a ganar nada. A Marta Rovira se le nota mucho cuando sale de los medios nostrats que su mensaje se queda en nada. Nada. Las preguntas sobre economía han sido contestadas sin cuestionar el sistema. El sistema es bueno, pero es que no nos dejan. La economía catalana va muy bien porque gobernamos nosotros. La economía catalana va mal porque la gobiernan ellos con el procés.
Una y otra se han echado las culpas de… en realidad Marta Rovira no ha dicho nada. Como no es una candidata de Junts per Catalunya me siento libre para poder criticarla, porque si no saldrían los compañeros de la izquierda revolucionaria, los más de izquierdas de todos que sí que lo son, a defenderla. Así que puedo decir que Marta Rovira ha quedado fatal. Pero no le debe importar. Total, es la Sexta y es Évole, que es equidistante. Pero no creo que sea tan así eso de pasar de todo. Porque creo que a ERC le van a hacer una púa importante. Y no veo tan claro que vaya a ganar. Y no esforzarse, no explicar nada más que más de lo mismo y siendo consciente de que fuera de Catalunya no hace falta que nadie entienda nada… no sé.
Y luego está el tema de Arrimadas y no decir nada más que lo mismo que diría cualquier político de derechas pero, claro, como no es independentista catalana, no es ‘nacionalista’ catalana, mucha gente que considera que el independentismo y el nacionalismo o el catalanismo simplemente, es el diablo, le hace caso. Pero detrás de las fotos celebrando goles de la selección no hay nada. Temas de la lengua, temas de informes y datos que no sabe nadie, temas sobre no considerar el nacionalismo español como nacionalismo sino como ‘lo normal’. Lo normal es ser español y querer a tu bandera y hacer juras de bandera y tal, lo otro ya es sospechoso.
No sé. Hoy he ido por la mañana a un acto de Catalunya en Comú Podem, presentando el programa. Bien. Ha venido Iglesias. Pablo Iglesias. Ha hecho un buen discurso, en tono bajito, sin soliviantarse. Ya está bien, sin parecer que lloramos, sin apelar a frases de camiseta. Ha dicho que la bestia del fascismo ha despertado. Y claro. Ya no es tan revolucionario como todos los que cuando atacas a Convergència salen a defenderla. Ya no es un revolucionario. Queremos apoyo desde fuera, te dicen, pero luego son incapaces de considerar a nadie que les ayude, salvo pintoresquismos como los de Sánchez Gordillo. Me ha gustado… me han gustado todos los míos.
Son muchos los que piensan o quieres que pienses que en estas elecciones solo hay dos opciones. Disfrazadas con distintas siglas, pero dos. Pero nosotros, cada vez más claramente, no somos ninguna de las dos. Ninguna de las dos opciones que han salido hablando ahí, ninguna, representa a la gente trabajadora. La una quiere una banderita, la otra la otra. Pero los temas sociales los han despachado apelando… a la bandera de la otra. Ni una propuesta, una cifra, un dato. Nada. Tu bandera es mala, la tuya es peor.
En fin. Que no sé. Pero sí sé. Sé que nosotros vamos bien. Que una decía que no sabía, la otra decía que… pero saben. Saben que nosotros no estamos en su rollo.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Nosotros, entonces.

Iba a hacer un texto sobre el Iceta y el icetismo. Sobre cómo están inflando al candidato del PSC para a acabar de cubrir todos los flancos. La derecha desorbitada ya tiene dónde acogerse, a Ciudadanos y a PP, sin duda. Pero se necesita cubrir el lado de los que quieren orden y regresar a un espacio idílico, el espacio de hace unos cuantos años, antes de las manifestaciones del Procés, antes de que el monotema fuera lo que lo copara todo. Se necesita resucitar al PSC como partido de orden, que vende además una alternativa a lo que en realidad apoya. Una alternativa a lo que ya es parte del PSC.
Y así vemos a Iceta en la tele, cubierto por los medios de derechas y de progresismo de toda la vida, vistiéndolo como el candidato preferido de los que quieren que no pase nada. Que no se mueva nada. El regreso al pasado. A volver  los consensos, a las pérdidas, a las derrotas de siempre.
A volver a la vida anterior, cuando nosotros no existíamos o existíamos poco o ya estábamos resignados a darle palmaditas en la espalda al sistema para que fuera bueno y se apiadara de nosotros. Nosotros.
Nosotros, entonces qué. Hacer un texto criticando a los demás. Ayer vi en Twitter un texto de Sarrionaindia, el de la canción del Sarri, Sarri, en el que criticaba a los equidistantes. Los que decían ni capitalismo, ni socialismo. Se supone que eran pequeño burgueses que no queriendo elegir, elegían. Supongo que ese texto nos quiere decir algo. Pero no a mí. Porque en esa pelea, yo tengo bando. No sé en cambio qué bando tienen otros, precisamente los que cuelgan ese texto.
No sé.
Nosotros.
Nosotros saliendo en la tele y abusando del relato. Nosotros hablando como si todo el mundo estuviera en nuestro acto y no como el Iceta que parece que esté en el acto de todos. Nosotros yendo hoy a la fábrica de la SEAT para poner en el centro del tablero el mundo del trabajo y de repente uno ve la foto y piensa que la gente no sé si quiere poner eso en el centro del tablero. Y debería. Y hablamos de sindicatos y a nadie se le ocurre que los sindicatos son importantes, no para cortar carreteras, sí para defender derechos.
Hoy salen cifras que dicen que los beneficios de las empresas suben y los sueldos bajan. Y parece una noticia menor. Es una noticia menor, cuando la patria se rompe, cuando el agua de las fuentes es amarilla. Cuando eso ya lo hemos dado por perdido, cuando aspiramos a que no sé porqué ni cómo ni cuándo, cuando seamos esta república de unicornios, no habrá contratos temporales. Los mismos que aprietan la legislación laboral nos van a llevar al socialismo. Y cuando eliges atacar al capitalista, te llaman equidistante porque no eliges patria. O proyecto de patria. O proyecto de nación.
Va a dar igual. Hay varios bloques. Usted elige.
Nosotros. Nosotros somos los que queremos transformar desde la izquierda. Los que más o menos sabemos que el color de la bandera significa poco si no se altera el sistema. Hoy, no mañana. Hoy, no cuando lleguemos a cambiar el color de la bandera. Pero aquí, en Santa Coloma, eso significa poco, los del cambio banderil son pocos.
Aquí la pelea es convencer de que el futuro no es volver al pasado. Que el futuro no es perderlo todo e ir a peor. Que avanzar no es regresar a la nada, a un pasado de fantasía cuando antes todos éramos hermanos y nos hablábamos de todo porque... de qué hablábamos antes. Antes, cuando la Generalitat era de convergència y el Ajuntament Socialista y se vivía de puta madre y no pasaba nada mientras lo ibas perdiendo todo.
Gente de izquierdas apostando por volver a la nada. Al vacío. Al orden. Antes era mejor. Esto ha sido un desastre. Y en ese desastre seguro que también nos incluyen a nosotros, los que hemos puesto en riesgo los sueldos de 600 euros. Los que ponemos en riesgo lo de 'al menos trabajas'. Los que ponemos en riesgo los de 'ara no toca parlar d'això'.
Gente de izquierdas que creen que nosotros somos lo que dicen de nosotros.
Nosotros.
No hablemos más de relato. Nosotros somos lo nuevo. Seguimos siendo lo nuevo, porque lo nuevo es lo que tiene que llegar y lo que nunca llega. Lo que se aspira a conseguir, la justicia social, la vida digna. Nosotros entonces, no somos los que aseguran que todo va a ser como fue una vez, hace tiempo. El ABC no nos va a apoyar. Vilaweb tampoco.
El Periódico haciendo textos elogiando que en la ciudad con la renta per cápita más baja de Catalunya se come bien. Nosotros.
Nosotros tenemos que seguir siendo la esperanza de la gente joven, de los que saben que este presente es una mierda y que el futuro no es volver a pasado ni un futuro de la mano de quien no quiere saber nada de nosotros. De quien jamás ha ido a tomarse un café con leche a un bareto a escuchar cómo te dicen que... y rebatirlo. Sin torcer el morro.
Son muchas cosas a la vez y al mismo tiempo. Van a ser días muy así.
Pero los vamos a llevar con humor. Café con leche y a correr. Leer elPeriódico y ponerte de mal humor. No perder el humor. Ir a todas partes y hablar con todo el mundo. Y que la gente sepa que uno es de esos, de los comuns, de los de esquerra unida, de los de encomú podem, de los otros. De esos que dicen. 

jueves, 30 de noviembre de 2017

Vuelven los esclavos


Esclavos. Fotos en las que se ve a personas colgadas de palos, las fotos típicas que veíamos cuando se quería ilustrar el esclavismo del siglo XIX, por ejemplo. Pero hoy. Ahora. A una hora en avión, o quizás menos.
Al otro lado del estrecho ha comenzado la venta de esclavos, como en los viejos tiempos. Mientras aquí estamos empezando a considerar normales cosas que nos llevan a recordar los tiempos del fascismo más asqueroso, pero maquillados con fondos azules, letras de diseño suave y discurso en el que las cosas se dicen y una vez dichas ahí quedan, al otro lado del estrecho las cosas se han puesto chungas de verdad. Miento, chungas de verdad están siempre, desde que naces hasta que mueres. Vidas chungas de gente que se juega la vida para irse, largarse. Gente que es capaz de perderlo todo por la ilusión de ganar algo. No sé qué decir porque no sé ponerme en la piel de esa gente. Y otros que, como siempre, se aprovechan de la miseria para hacer negocio. Otros que se aprovechan de la... no sé.
Uno sabe o cree que sabe escribir de muchas cosas y que tiene una posición sobre muchos temas. Que puede decir cualquier cosa, a veces no diciendo nada, sobre cualquier tema. Sin faltas. O sin muchas faltas de ortografía.
¿Pero qué puedes decir interesante, original, sobre un fenómeno que nos dice que estamos tocando fondo? Que hemos tocado fondo. Que tenemos que partir de cero.
Los que nos las damos de revolucionarios, de izquierdosos, de progresistas, de lo que usted quiera, por lo menos, debemos alarmarnos y contener las lágrimas o la desesperanza más absoluta, cuando vemos esas imágenes. Gente mostrando a gente para venderla. Personas que enseñan ante una cámara a otras personas para que otras las compren para hacer trabajos. Como quien enseña un tractor o una máquina segadora. Como quien no enseña nada.
Creo que lo hemos perdido todo. Seguimos acusándonos unos a otros de matices que nos convierten o en enemigos o en adversarios, en potenciales aliados o en no descarto. En discutir pérdidas de libertad, en la coloración de las cosas, en triquiñuelas para molestar y demostrar que eres...
Y tenemos tanta suerte, al menos todavía. Al menos aún. Una suerte perra. Una suerte de mierda. No es mucha suerte. Yo al menos tengo un portátil y puedo hacer cosas para ir tirando. Hay mucha gente que no tiene demasiado nada. Que sigue mirando en los containers. Que sigue esperando a que cierre el super para ver...
Empieza el frío y empieza el drama. Gente que no podrá pagar la factura de la luz. Gente haciendo malabares para poder pagar la luz. Hospitales que son un drama. Ponte malo en invierno. Vete al hospital. Anuncios de aseguradoras. Anuncios de mutuas. Anuncios de negocios. Anuncios para conseguir algo más de dinero. Como en los viejos tiempos. Hay que gastar, llegan las fiestas. Hay quien decidirá que este año otra vez las navidades no existen.
Hay quien comprará un esclavo para que le recoja la aceituna. ¿Puede que eso esté pasando ya? ¿Aquí? Es temporada de aceituna, los temporeros van por los pueblos. Esclavos para recoger la fruta, esclavos que no salen en la tele. No creo ¿verdad? Aquí no lo haríamos nunca. Tener a gente trabajando sin cobrar. Gente que por ejemplo contrate a gente sin dar nada a cambio. Eso no pasa aquí.
Un esclavo. Esclavos. Gente que obliga a gente a trabajar para otra gente a cambio de comida y poco más. Ya no estamos hablando de una figura simbólica. De algo que 'parece que sean esclavos'. Ahora ya hablamos de esclavos de verdad.
Y está tan cerca que podría ser aquí. ¿Se puede ser otra cosa que alguien que haga algo, lo que pueda contra el sistema? ¿Se puede ir poniendo etiquetas a la gente para ver si ñiñiñi?
¿Qué pasa si un día acabamos como esclavos? ¿Qué pasa si un día la cosa se tuerce tanto que podemos ser legalmente esclavos? No en un sentido figurado como ya somos ahora. No. Legalmente. Esclavo. Pero no negros, no gente que nos extrañe que no fueran esclavos ya. ¿Te imaginas que tu hijo o tu nieto tuviera que irse a otro país y ser esclavo? Ya puede pasar.
No sé. Estoy muy espeso. No me sale escribir nada muy ocurrente.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Crónica del #plegramenet de noviembre. El naranja es el nuevo azul.


Antes de que se nos pase y vayamos a los datos técnicos, pongamos negro sobre naranja una cosa. Ciudadanos cada vez más a peor. Y ya está. Y uno habla con todo el mundo y todo eso, pero de un tiempo a esta parte y esta parte está cada vez más así, lo de Ciudadanos no tiene por dónde cogerse. Y uno pasea por Santa Coloma, la ciudad que quiere uno más que a todos los perritos y los gatitos de los vídeos, y parece como de consenso que ‘Ciudadanos lo va a petar’ y uno no es que no se lo explique o es que no lo entienda, es que si eso pasa, es que entonces nos pasa algo. Y a lo mejor no lo entiendo o a lo mejor es que nos hemos vuelto de derechas. Y todo ese milongazo de la Ciudad roja nos lo creemos los cuatro que vamos a los actos de los que nos lo seguimos creyendo un poco y poca cosa más. Si de verdad Ciudadanos va a crecer tanto y en Santa Coloma van a ganar por fin unas elecciones, estamos apañados. O somos apañados. Empezaré así por el final. Una moción que presenta Ciudadanos para reducir el Ibi en Santa Coloma un 5%, una medida de esas liberales, en el sentido de ‘de derechas en lo económico’, que tanto gustan por ahí fuera y que aquí no se oían mucho, porque el PP era de derechas pero eso del liberalismo lo lleva mal. El liberalismo progresista que ellos llaman en Ciudadanos reducido en un ‘el dinero debe estar en el bolsillo de los ciudadanos’. Eso, con mucha bandera, por mucho que la saques para decir que los indepes son malísimos, eso es ser de derechas. La gente de Santa Coloma que no sea de derechas, que diga ‘es que yo lo de la independencia, mal’, que no caiga en la trampa. Porque es una trampa. Una moción que ni siquiera el PP ha apoyado, porque no han visto más que el oportunismo y que ha servido para que el PSC saque pecho de ‘estado del bienestar’, como si fueran el mismo partido socialdemócrata sueco. Es decir, la cosa está tan mal, que el ‘comparado con’ deja a gente como bien, cuando la cosa está fatal. Ciudadanos ha apretado el acelerador, va a por todo, quieren ganar y obligar al resto de partidos no indepes a retratarse. Pero hacen política desde una gasolinera. Hay mucha peña muy caliente que puede que esto les sea agradable, el mensaje de Ciudadanos, digo, pero, en serio… es que es un partido de derechas… aunque claro… igual el problema es que los tiempos empujan a la gente a buscar orden y esas cosas… en fin. Al lío.
El pleno. Si hubiera habido una pelea a muerte entre el consistorio y el público asistente, hoy hubiera ganado el consistorio. 27 concejales y los dos secretarios contra 23 personas más o menos contando a prensa y público. Mal asunto. Parece que hoy, que no había tema banderil de por medio, no había ganas de brega. Pleno corto, con pocos puntos, pero donde había alguna hebra a la que agarrarse si querías pelea. War is over, if you want it, cantaba John Lennon, la guerra se acaba si quieres, pero si quieres bulla, te da igual el punto y el clima. Por cierto, clima, aire acondicionado en una fría tarde de noviembre. Dice alguna gente con las hormonas aquí arriba o más allá que tenía calor, pero a mí me daba el aire en toda la cresta y veremos a ver si no volvemos a las andadas. Tere Franco y yo, jugándonos el pellejo.
En definitiva, que no ha venido casi nadie al pleno. Se ha empezado a la hora, hoy no había concentración por la libertad de los presos políticos justo cuando se cumple un mes de la proclamación (o no) de la República catalana. Pero hoy no había cuerpo. Se ha comenzado con una serie de puntos en los que se han ventilado de manera rápida. Temas que ya se habían tratado previamente y que allí se ventilan ‘dando cuenta de’, es decir, como el que se da por saludado. Algunos puntos se han votado, como el de la aprobación de la reprogramación del proyecto de intervención integral de los barrios centrales cofinanciados para la ley de barrios. En un punto, el 2.4, Som, el gran César se ha ofrecido para enriquecer el proceso participativo del Pla d’infància i adolescencia i el consell d’infants. También han intervenido para decir que el proceso participativo sobre presupuesto y ordenanzas fiscales ha sido escaso. Hay grupos que intervienen en todo y por todo. Lo que es bueno a veces, porque demuestra interés y un poco incordio cuando se convierte en un asomar la cabeza de manera recalcitrante. Hoy nosotros los de Gent d’Esquerres, los que usted conocerá ahora ya como ‘los comunes’, nos lo hemos tomado de aquella manera, en plan abstención. Quizás tocados por que Rosa Martos ya no estará y habrá que resituarse. Un saludo a Rosa, que seguro que se está leyendo esto. Porque ella se lo lee.
Se ha dado cuenta de la ejecución presupuestaria del tercer trimestre de 2017 y adelante. Primer punto de discusión, propuesta de aprobación definitiva del plan de Movilidad urbana y sostenible de Santa Coloma. La movilidad, al hilo de las noticias que hablan de superislas en Barcelona, la limitación del tráfico en las Rondas, los coches que contaminan, las boinas de mierda encima de la ciudad… después de un año dando vueltas este plan, al fin se aprueba. Lo de siempre, promover el uso del transporte público, mejor ir andando, no coger tanto coche, la ciudad al servicio de los coches. Bien. Nosotros hemos dicho que esto es un poco colar lo de la Pinta Verda, aquel plan que… se acuerdan, ¿no? Y nos hemos abstenido. Ya digo, no queríamos hoy entrar en conflictos. Estamos a punto de entrar en campaña, estamos a punto de llegar a la navidad y no sabemos si poner criada o nosequé. No lo entiendo ni yo. A veces entender las cosas, está sobrevalorado. Es mejor a veces guardar un punto de ingenuidad. Y no meterse en follones. Hemos dicho que esto del plan de movilidad, en fin, que todo muy bien pero que eso, colar gato por liebre. Y entonces entra Ciudadanos y se pone estupendo con cosas, con criticar las superislas, con querer vender una moto que ni siquiera el PSC, en su infinita capacidad de calibrar, es capaz de calibrar. Y que si las pendientes, que si los autobuses en las pendientes, que si lo de las áreas de… un debate de quien quiere debatir. De quien ha presentado alegaciones y no las han aceptado y quiere que conste que las han presentado y así ponemos el tweet. Y así vamos. SOM hace una autocrítica por no haber presentado las alegaciones porque tuvieron curro y pasan a abstenerse. Porque su rollo viene ahora.
Propuesta de modificación provisional de la modificación puntual del PGM en la Plaça Alfons Comín (Valentí escales-Liszt). Alfons Comín es el padre de Toni Comín. Sí. En fin, que se trata de hacer pisos de protección oficial. Peeeeeero. Como sabemos, todos tenemos un tema. Hay quien tiene un tema y habla de él a la mínima que puede. Por ejemplo, Zambrana del PP es de números. Tovar de CS, es de leyes. Jordi García es Cooperativista. Como quiera que una cooperativa va a ser la que va a firmar el convenio con el ajuntament para la construcción de las viviendas, ha empezado una disertación sobre cooperativas, falsas cooperativas y estaban esperándote. Ha metido la cuña de que la alcaldesa va a firmar con una cooperativa ful y… zas. Ha pasado. Lo que parecía un pleno sin pena ni gloria, tracatrán. La alcaldesa Núria Parlon ha saltado, ha soltado el consabido ‘ha soltado acusaciones muy graves’ que normalmente utiliza contra Alexandra Sevilla y después ha avasallado al regidor de SOM, que ha pedido réplica y que no ha conseguido levantar cabeza en todo el resto de pleno y ha dejado a su grupo aturdido. Hacía algunos plenos que… no, con Som hacía tiempo que esto no pasaba. Bueno. Era, por decirlo de alguna manera, como un regreso a los tiempos en los que Som era Gent y todo era turbio y raro y el PSC en cuanto escuchaba lo de la corrupción o la ilegalidad o lo fraudulento sacaba el hacha y Gent repartía para todos, el tripartito y tal y bueno. Chistes viejos con caras nuevas. El caso es que la lección de cooperativismo ha quedado en nada y, bueno, hay gente que paga cursos por aprender tanto. Si seguimos así, al final tanto ir a los plenos, servirá de algo. Qué necesidad había de ponerse así.
Se ha aprobado después la aprobación de la ordenanza reguladora de servicios funerarios y bueno, pues que a ver si hacemos de la visita al tanatorio algo más… en fin.
Declaración institucional con motivo del día internacional de las personas con discapacidad, que ha sido despedida o saludada, lo ha leído antes de la declaración, con un ‘pon un discapacitado en tu vida’ por la regidora Carmen Arana. La declaración se ha presentado también en pictograma, para los autistas. Zambrana del PP ha pedido que se haga también en braille. Resumiendo, que si al menos las políticas municipales consiguieran que las personas, todas las personas, fueran tratadas y recibieran la misma dignidad por parte de todos, ya sería algo.
Mociones. Moción contra la homofobia, la lesbofobia, la bifobia y la transfobia. Presentada por todos los grupos menos el PP. El PP ha votado a favor, no sin antes recordar que los países musulmanes son lo peor y que Israel es un vergel de libertades sin cuento, comparado con, salvo si resides en los territorios ocupados, o visitas los barrios de Jerusalén donde los ultraortodoxos… por no hablar de cómo se portan los colonos… pero bueno. Han votado a favor. Tiene narices. Jonatan Fornés, nuestro concejal de Gent d’Esquerres, ha explicado por si hacía falta que esta moción tiene que ser presentada cuando seguimos viendo a gente que es atacada y golpeada y denigrada por querer a alguien. O por querer ser como quiera. Lo de Israel, Laura Rodera, ha sido una sobrada. El PSC se ha desmarcado con un ‘nosotros esto ya lo hacemos’ y fuera.
Moción en relación a la transparencia económica de los grupos políticos municipales, presentada por Som a la que se ha sumado el psc y nosotros. Pues eso, en tiempos de crisis y cuando los ciudadanos están de uñas el control de los gastos… una moción también de cuando gent hacía política con estas cosas. PP y Ciudadanos han votado a favor y ha faltado que todos tocasen el harpa. Arpa.
Luego ha venido la moción de Ciudadanos sobre el IBI que ha servido para que Zambrana se despache a gusto con Ciudadanos, para que nosotros digamos que pffff y que el PSC se embarcase en una prolija explicación de esto y de lo otro y tal, mientras a Salva Tovar se le escapaba la risa. Todos contentos. O no.
Al final, ruegos y preguntas, hoy se ha leído una de Som sobre el Tomorrowland, que ha presentado una memoria de un folio y medio sobre lo acontecido en julio y que, hombre, así visto, llama la atención por lo escaso. Nosotros hemos dicho que nos sumamos a la pregunta y hemos preguntado que porqué no se quitan las vallas de Can Zam y rápidamente Som ha dicho que ellos también lo preguntan o lo ruegan. O yo que sé. Hemos preguntado sobre la Escola Riera Alta.
Y ya está. Un pleno más, cortito. A las nueve ya estaba todo listo. Frío en la calle y ya… pues nada. Esperando la campaña electoral. Hace ilusión. Las carpas, el reparto de propaganda, pegar carteles, la preparación de actos, los nervios, la ilusión. He repetido ilusión.
Vuelvo a empezar.
Ciudadanos cada vez más a peor.
Para R.

El Ciudadano Ilustre - Mariano Cohn / Gaston Duprat

A veces ve uno una película pensando que va a ver otra película. Cogí esta película argentina en la Biblioteca y sin mirar demasiado de qué iba me hice una composición: esto debe ser algo parecido a esas películas como 'Bienvenidos al Norte' o aquella que hicieron en Italia que era igual. Es decir, una película en la cual un personaje que es oriundo de un sitio, pero que vive desde hace tiempo en otro 'que es mejor', viaja al sitio 'que es peor' y una vez allí se da cuenta de que no es para tanto y suele acabar todo fantásticamente después de unos cuantos gags en los que el contraste entre unos y otros provoca situaciones hilarantes. De reír.
Daniel Mantovani es premio Nobel. Argentino. Un escritor que después del premio sufre una crisis y lleva cinco años sin escribir. Nada le apetece, nada le atrae. Un día recibe una invitación para volver a su ciudad natal, Salas, lugar que además nos enteramos que es el marco en el que transcurren sus obras, para que de unas conferencias y le nombre ciudadano ilustre. Se niega al principio pero luego le pica la curiosidad y decide volver.
Y vuelve y ya desde el viaje de regreso en taxi hasta su pueblo, le pasan cosas. La rueda que se pincha, dormir al raso, llegar al pueblo, el tipismo local. La gente ya no es como él, gente más rústica, gente que se quedó en el pueblo y no ha prosperado tanto como él. Bueno. Al principio van apareciendo situaciones un poco tópicas sobre su llegada al pueblo, la gente que le va persiguiendo, las conferencias. Las reflexiones del escritor son un poco tópicas, su visión de la escritura, etc. Automáticamente que llega al pueblo, ya se le tira una chica encima. ¿Tuvo un antiguo amor? El antiguo amor está allí casada y tal pero... ay.
En fin, todo parece ir por este cauce tan así hasta que llega una escena que cambia la película e introduce un mal rollo que ya no se irá. Un concurso de pintura. Las obras que se presentan son espantosas y un jurado compuesto por el escritor, el profesor y la directora del colegio, van decidiendo qué obras son rechazadas y cuáles no. La directora no está de acuerdo con la decisión de premiar la obra de un muchacho que vive en una estancia y ha aprovechado un cartón para pintar lo que ve delante su ventana. La directora va a avisar a uno de los pintores rechazados, que resulta ser un facha. Un facha que va calentando el ambiente y va recordándonos porqué se tuvo que ir de allí el escritor.
Y la cosa va subiendo de tono, y seguirán habiendo momentos más o menos cómicos, pero ya se ha introducido un algo. Un miedo. Es Argentina, la historia pesa. Cosas que nos recuerdan que a veces por más que pasen los años, las cosas, en cuanto se rasca un poco...
Y se calienta tanto la cosa que...
Y al final la película no es lo que parecía, para nada. Y los contrastes y esas situaciones cómicas ya no te parecen tan graciosas. Y los tipos tan rústicos y brutotes ya no son así, son ya otra cosa. Y, quién tiene el poder, y por mucha foto de Perón y Evita, quién manda de verdad.
Y porqué te fuiste. El escritor dice que sus personajes luchan por salir del pueblo y él lucha por no volver.
Y lo entiendes. Y da un poquito de miedo.
Una película muy interesante, sí señor.

domingo, 26 de noviembre de 2017

El misterio de las luces de la ciudad


Los arquitectos y urbanistas. O los urbanistas solos, no sé por qué hay que meter a los arquitectos en esto, proyectan ciudades y se esfuerzan por darle un sentido a la mera construcción de casas y calles. Integrar las ciudades en la naturaleza, demostrar que el hombre domina cualquier cosa que se proponga, cambiar la vida de la gente, grandes propósitos. Pero ¿qué son esas luces? Las luces de la ciudad demuestran que el ser humano lanza señales, el hombre es capaz de desarrollar conceptos más allá de lo común. El ser humano se distingue por crear figuras como la del arquitecto, o la del urbanista, o la del semiólogo por ejemplo. En Santa Coloma, hace muchos años, el urbanismo no estaba muy valorado y era muy difícil encontrarle sentido al trabajo de los mismos. Y lo tenía. No eran semiólogos, pero había gente que entendía por qué todo se hacía como se hacía. El sentido era evidente.
Un semiólogo es capaz de encontrarle un sentido a cualquier cosa. Un semiólogo va más allá de lo que vemos los mortales y sabe comprender qué se esconde detrás de cada cosa. Por qué ese sillón está puesto ahí, por qué el negro estiliza, por qué una misma persona se pinta un día los labios y otro día no, por qué nos gusta llevar un día la camiseta por fuera y otro por dentro, porqué utilizamos frases cortas, por qué enumeramos, por qué en los diarios las noticias se distribuyen de cierta manera, por qué el telediario cuenta las cosas en ese formato.
Por qué brillan las luces en la ciudad. Esas luces. Específicamente esas luces al fondo. Esas luces que iluminan los barrios de Can Franquesa, la Guinardera, Singuerlín, Las Oliveras. Por qué esas luces, cada noche que salgo al balcón, brillan para mí. No soy semiólogo. Ni habiendo hecho la asignatura de semiótica durante tres años hasta que la conseguí aprobar pude comprender qué era lo que realmente quería decir todo aquello de la intertextualidad, del símbolo y el signo, del significado y el significante… y sin embargo, como dice la canción de Arnaldo Baptista, soy viejo pero me gusta viajar.
Me gusta pensar que todo tiene un sentido, que el misterio que se esconde detrás de esas luces encendidas en los barrios de la montaña, detrás de los Cubics, tiene algún significado, y lo tiene. Tiene un significado el iluminado y tiene significado que yo vea, desde mi balcón, aunque haga mucho frío y me cueste la salud, tiene sentido, digo, a los autobuses subir y bajar, desde la lejanía. Los autobuses que suben y que bajan, encendidos, iluminados, hasta la letra A, que por las noches no se ve desde mi balcón. Las luces encendidas dicen algo, un algo que veo yo y que vemos los que compartimos esa misma perspectiva. Este texto solo lo entenderán quienes en Santa Coloma vivan en la misma digamos secuencia espacial que yo. O cerca de donde vivo yo. Y vean las luces como las veo yo. O desde un punto de vista parecido.
El otro día paseé por Can Zam. Paseé hasta llegar a la plaza y luego volví a subir hacia arriba y enganché con la carretera de la Roca. Al seguir caminando casi me paso el busto que hace casualmente un año se inauguró para homenajear a Lluís Hernàndez, el primer alcalde democrático de Santa Coloma. El cura. El Lluís. Casi me lo paso, digo, el busto de Lluís mirando hacia el barrio de las Oliveras.
Como casi me paso el busto, que está muy bien pero que si no pones atención te lo puedes saltar sin más, supongo que el misterio de esas luces encendidas en las Oliveras, Can Franquesa, La Guinardera y Singuerlin es que nos acordemos de Lluís Hernàndez de una manera más evidente. Que no se nos pase, vamos. Misterio resuelto.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Miscelánea

Hay canciones que llegan en un momento y que parece que las has estado esperando toda la vida. Una catarata de frases con mucho azúcar. Sea como sea, hay una canción de los Modern Lovers, que en realidad es una canción de Jonathan Richman el solito porque sale a capela prácticamente y de hecho no sale en el disco de los Modern Lovers sino que sale en algún descarte o en algún bonus track o algo así. Una canción que así escuchada tiene su qué pero que no es lo que es hasta que no escuchas la versión de los Galaxie 500. Y ya no puedes dejar de escuchar esa canción, y la tienes en la cabeza y va saliendo de vez en cuando a lo largo del día y sobre todo, no sé porqué, por las mañanas. Una canción que se llama 'No dejes malgastar nuestra juventud', pero que en toda la canción no se dice ni una vez, en la canción se dice 'no dejes que se malgaste'. Es una canción de una letra terrible pero que cuando la canta Jonathan Richman, como la canta él, no se sabe si da pena o no da pena. Ahora, cuando la canta Dean Wareham, ya sabes qué es lo que te tiene que dar. Y tiene unos guitarrazos muy gordos. Y mola mucho. Y no la voy a poner, voy a poner la original.

Ha sacado nuevo disco Charlotte Gainsbourg. La leche. No lo sabía y me enteré el otro día escuchando la radio y lo pusieron así como de refilón y dije... es Charlotte. Me encantó el disco que hizo con Air y me medio moló el disco que hizo con Beck. Es la hija de Jane Birkin y de Serge Gainsbourg. Como quien no dice nada. Podría no hacer nada, pero Charlotte Gainsbourg a mí me mola, me gusta cuando sale en las pelis, me gusta cuando canta. No me he preocupado en saber con quién ha hecho el disco esta vez. Solo sé que lo poco que escuché el otro día en la radio me gustó. Es un poco eso, como que me da igual. Me da igual, si lo hace este, pues me gusta, y así. Y no me complico mucho más. Me parece que todo tendría que ser así. De hecho ya es así para todo el mundo en casi todas las cosas. Quién lo ha dicho. Es verdad. Tanto rollo para acabar siendo convencidos siempre por los mismos por lo mismo. Porque lo ha dicho este. Y de este me fío. Un creador de opiñón. Si lo canta la Gainsbourg me da igual si suena finolis o es música para pijos, a mí me gusta y ya puede salir el sol por donde quiera. Y a vosotros os pasa igual lo que pasa es que no os atrevéis a decirlo, porque el vuestro no canta. Y canta peor.

A veces me doy angustia. ¿No os ha pasado? A veces creo que tengo una sensibilidad tan así, tan superficial, tan de amor, que me dan ganas de vomitar. Me tengo angustia. Me tengo a veces un poco de dentera, de asquete. Me veo o me oigo y me digo, ay, qué asquito que me tengo, por favor, tan así. Tan carameloso, tan bueno, tan sensible, tan llorón, tan de hacer así y abrazarme y decir, ostia tío, es que eres una persona que pareces tan completa, tan versátil, que eres capaz de conjuntar en una sola persona tantas cualidades, te preocupas por los demás, estás implicado, participas, organizas, distribuyes, sacas los córners, tienes una zurdita que ni Maradona, eres sensible, cantas, bailas, recitas, estás en todas partes. Eres una persona que, joder, tío. A veces, cuando llego a casa por la noche, cuando me enfrento a la soledad en mi habitación abrazado a unas almohadas de Ikea de esas blandurrias que no son ni almohadas ni mierda, pienso, y de qué vale todo eso. De qué vale ser una persona tan grande, de qué vale tener todo este corazón si no es uno más que una gota de agua en un océano, si no eres nadie comparado con las masas gigantes de gente, de pueblo, de los humildes, de los que todos los días... y me doy ganas de vomitar otra vez.

Todos los días, más o menos a esta hora, no hago lo mismo. Varío. No sabéis a qué hora escribo esto así que no tenéis ni idea de nada. Hasta ahora no he dicho nada de vosotros. No, hasta ahora me he ido conteniendo y no he dicho nada de lo que pienso sobre vosotros. Y ahora, en este momento, que vosotros no sabéis qué momento es, me parece que ha llegado la hora. Me parece que ya está bien. Ahora es la hora, ahora viene el gol. Lo que opino de vosotros es que voy a salir a fumarme un piti y ya luego cuando entre otra vez. Y así todos los días. Todos los días posponiendo el veredicto. Todos los días emitiendo una sentencia dilatoria. El año pasado, por estas fechas, era veinticuatro de noviembre y no me acuerdo de nada que no haya salido en Facebook. Da igual. Podríamos mirar cualquier otra fecha. Me gustaría decir lo que tengo que decir sobre vosotros, pero no me atrevo. Porque me da angustia. Una angustia que no es equiparable a la angustia que le puede dar a un ser humano normal que cree que tiene algún talento o alguna cosa, un algo. Lo que sea. No sé. Esta mañana, me he levantado con un miedo atroz a coger frío y se había caído el tenderete de la ropa tendida y tenía que salir a recogerlo. Llevaré calzoncillos sucios toda la semana. He salido por obligación. Pero todavía no he dicho nada sobre vosotros.

Le llamaban camarada fichero porque se limitaba a ir haciendo, la tarea ingrata de ir apuntando los nombres, memorizando quién estaba allí y quién venía de allá. A quién se tenía que enviar allí para hacer nosequé. El que llevaba el tema aquel. A este lo pondremos a hacer esto. Al otro lo otro. Encárgate tú de decírselo. Yo estoy muy ocupado leyendo este libro sobre... yo estoy muy ocupado escribiendo un blog. Un blog en el que doy mi opinión, una opinión que luego expongo muy brillantemente en una ruñón. Y mientras tanto el camarada fichero va apuntando, y organizando, y recogiendo nombres y formando un grupo de gente que va viendo que el brillante orador no sirve realmente para nada más que no sea que para lucir en un discurso precioso, pero que si no es por el camarada fichero, ahí no hay nadie que tenga dos dedos de frente. Se necesita organización, una ruñón, una nueva ruñón, y no tanto discurso brillante y no tanto tanto. Enseñanzas extraídas del gran libro que me he leído. Lees libros que te enseñan cosas. He leído el libro pero no estoy organizando nada, así que ya estamos en las mismas. Hay que mandar un mail, ya lo mando yo.

Estoy entusiasmado con la idea. Estoy asustado con la idea. No tengo ni idea. Me gusta que vayamos a participar todos en esta fiesta de la democracia y que todos nos esforcemos en trasladar la idea de que somos garantía del orden. Orden y democracia. Nosotros somos los que garantizaremos que haya orden. Implementar. Chupito. Implementar. Implementar. El pueblo, la gente hecha pueblo, corriendo a buscar en los diccionarios Iter la palabra implementar. Vamos a utilizar el resultado de estas votaciones para implementar. Implementar. Chupito. El relato. Ahora se trata de implementar. Relato. Está hecho, es simple. Vamos a ver. Vamos a ver cómo lo hacemos. Juntemos los cachetes de las caras así. Implementar. Orden. Dejémonos de experimentos y regresemos al vientre de la madre tierra. Regresemos al convenio colectivo que hemos conseguido rebajar en un nosecuanto pero que no ha sido tan malo porque... regresemos al pacto y al consenso y al vamos perdiendo pero acuérdate de lo que ganamos y la memoria de los mártires. Y los miércoles. ¿Porqué vamos en este carro sin frenos? Técnico municipal en gestión de ojos de papel caídos en el suelo. Es que a veces, de verdad, me se pone una cosa aquí...

Muy bien. Recuerden que hay cantidad de cosas que se pueden hacer este fin de semana, sin dinero. 

jueves, 23 de noviembre de 2017

Opiñón


Para el último número de la revista ‘Kult of the mind’, el eminente profesor August Delanit ha trabajado en una interesante teoría sobre la necesidad de decir en un artículo titulado ‘Opiñón’, que nos permitimos reproducir aquí.
‘Somos muchos los que tenemos una irrefrenable necesidad de ser a través de la locución de nuestras ideas a un público que puede ser unipersonal o universal o meramente un grupo de tamaño diverso. También con la llegada de los medios de comunicación que no requieren la presencia física de un interlocutor, estamos predispuestos a verter ideas que se nos ocurren sobre los temas más peregrinos o bien los más importantes o bien los más importantes para nosotros y peregrinos para los demás. Lo que sea. Es lo que llamamos la opiñón.
La opiñón es aquello que deberíamos distinguir de la mera e inconexa sucesión de ideas que lanzamos al aire sin ton ni son. No es lo mismo parlanchinear sin más que reflexionar y emitir un juicio de valor sobre algo. No es lo mismo soltarla a voleo que no escuchar atentamente y, siguiendo un patrón que enlace con nuestro sistema de pensamiento enriquecer a la humanidad con nuestra opiñón.
Gracias a que el ser humano es capaz de emitir opiñones sobre esto y aquello, avanzamos. Y sé bien que no estamos descubriendo nada, que con este artículo no abro un canal nuevo de progreso científico, nada por el estilo. Simplemente quiero hacer llegar que a través de este artículo deberíamos hacer una reflexión sobre lo que significa parar, masticar un poco una idea, y hacerla común. Vivimos en una sociedad en la que nos acostumbramos a no pensar lo que decimos, a ir deprisa y no calmar, reposar nuestra reflexión. Entrar en un establecimiento hostelero, ver en la televisión encendida cómo algún elemento prominente de nuestra sociedad emite alguna opiñón, escuchar a algún parroquiano decir algo al respecto y acto seguido contestar sin haber trabajado realmente nuestra opiñón y soltar simplemente una frase que no dice nada ni aporta realmente nada. Son pocas las ocasiones en las que un ser humano puede realmente elevarse sobre la masa y conectar con las grandes líneas del pensamiento que nos han llevado a progreso técnico y científico tal que si nos vieran nuestros propios padres se quedarían asombrados de cómo y qué.
La opiñón valorada y valorable. La opiñón que se tiene en cuenta. La opiñón del que se llama creador de opiñón. El creador de opiñón es alguien que no solo lanza esa opiñón en el establecimiento hostelero, sino alguien que es esperado. Alguien a quien se le requiere que lance su juicio de valor, que emita su idea. Que dé su opiñón. Y la da. Y los demás asienten y consideran esa opiñón como susceptible de ser acogida como propia y completar un propio sistema de opiñones que unos y otros comparten como opiñones válidas. Todo esto lo voy diciendo aunque sé que el común de los mortales ya lo sabe, pero nunca sabe uno si su opiñón va a ser nueva para alguien. Incluso si su opiñón expresada por uno mismo y no por otro es mejor que la de ese otro. Son cosas que parece que se dan por sentadas pero que nunca viene más volver a sacar a la luz. Porque quizás seas para alguien el primero que las saque a la luz. Y quiera saber más de tu opiñón sobre más cosas. Y así se construye un mito’.

El artículo no se lo hemos publicado por lo de opiñón. Y él que sí. Y nosotros que no. Y que no tenemos ni puta idea. Y ya nos hemos enfadado. Pero nos ha hecho gracia al final. No es mal tío.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

#pilarinbayesització

No sé a santo de qué, pero hice la comunión. No sé si fueron mis padres quienes me convencieron, que creo que no, o si fui yo quien les convencí, que no sé porqué. El caso es que hice la comunión y la catequesis en la iglesia de Sant Josep Oriol. El libro de la catequesis era con dibujos de Pilarín Bayés. Que no sabes quién es Pilarín Bayés hasta que eres mayor. Y descubres a una mujer siempre risueña, feliz, que quiere contagiar buen rollo, dulce... un amor. La ves en el anuncio de Borges, creo, siendo un amor con los niños que quieren comer y ella está en el anuncio. Todo es bien. Pilarín Bayés va a ir en las listas de Junts per Catalunya en las próximas elecciones del 21-D. Líbreme Dios de llamar a las elecciones autonómicas, constituyentes, plebiscitarias, etc.
Líbreme dios de criticar o hacer bufa con Pilarín Bayés. A mí me gustaban los dibujitos en el libro de la catequesis. No me gustaba tanto cuando salía en los anuncios de Banc de Sabadell a los que tanta gente les tiene rabia y que a mí plin. Me gusta menos aún en los anuncios de Borges que sí que me dan rabia. 
El otro día, digo, repasando twitter supongo que enfebrecido y malo de morir, descubrí a una twittera (@mcalpena) que acuñó un término que me tiene loco: la pilarinbayesització, en catalán, pilarínbayesización en castellano, de la sociedad catalana. A todos los niveles.
Cuando hablamos de todos los niveles, estamos hablando de todos los niveles.
No sé a lo que se referirá la twittera con esto, pero yo tengo mi propia idea. Pilarín Bayés habla como para niños, como si ella misma fuera también una niña. Como si todos estuviéramos en una clase de colegio y con las caras pintadas y el morro con nocilla y necesitáramos que nos hablaran así suavecito y sonriendo y el mundo fuera bonito y no quisiéramos que nada ni nadie nos enseñara una cara oscura y desagradable. Todo va bien, nosotros estamos bien, que nadie venga a contarnos cosas feas que no nos interesan.
A todos los niveles.
No hablo solo de quienes piensan que está yendo todo de narices y que tenemos que tener fe ciega en los gobernantes y en los políticos, de aquí y de Bruselas, porque ellos tienen el plan perfecto y todo irá bien. También los otros, los que nos hablan de un mundo terrible en el que el catalanismo y el independentismo ha creado a una legión de personas con el cerebro comido que desconocen las virtudes máximas que tiene eso de ser español. En uno y otro bando, se ha impuesto la sencillez, el mensaje que apela a nuestro niño que quiere estar bien, que quiere que sus papás estén cerca y que fomenten su creatividad en un espacio controlado. Así, está bien, eres bueno, te quiero, voy a estar contigo siempre. No tengas miedo. Los otros no vendrán.
No conozcas a los otros, no les hables, no son como tú. Esos catalanufos guarros con sus pantalones anchos y sus modales cosmopolitas y aretes en las orejas y gafas de pasta con curros guays y casa rural en fin de semana, no nos gustan, pero nosotros estamos bien, en nuestro ambiente, con nuestra gente, con quienes sentimos a España en el corazón, en nuestras raíces, que no queremos renunciar a una cultura que nos ha dado tanto y tanto y a un país que es ejemplo de... No, no hables, no vayas nunca a una peña rociera que no hay más que chusma que no quiere relacionarse con nosotros, seamos felices en nuestra porción de cielo bendito que ha nacido cerca de Francia. Siempre cuento lo mismo, una actriz en un programa de tv3 en el que hablaban de su vida. Era una chica joven y no recuerdo el nombre. Decía que como era de Figueres, cerca de Francia, la vida cultural era intensa y... cerca de Francia. Me pareció increíble. Los de Tortosa deben ser... es eso. Conceptos básicos que
damos por sentados para sentirnos bien. Estamos cerca de Francia, es bueno.
Listas electorales con gente mayor. Fichajes, entrada en escena de gente mayor que decide dar el paso y hacer de la política algo más viejo aún. Profesionales contrastados que vienen a hacerlo todo más conservador, amable, acogedor. En tiempo de zozobra, gente mayor que nos hable como si fuéramos niños para que estemos tranquilos. Gente mayor que ya no prometa cambiar nada, sino estar a gusto con los nuestros. Con nuestra mitad de mundo. No me salgo de los míos y estoy bien.
No me quiero mezcla con gente que piense diferente porque no me interesa. Están al servicio del régimen. De cualquier régimen.
Y eso. Que lo hacemos todo muy bien y que si estamos todos juntos y confiamos en que la gente es buena, pues ya si eso. Calentitos en casa. Felices los cuatro. Pónganse un vídeo de Pilarín Bayés y verán.

martes, 21 de noviembre de 2017

Ponerse malo

No me gusta mucho hablar de mí. Me gustaba más inventarme historias, relatos en los que uno llegaba a un sitio y le pasaba algo y a lo mejor lo que le estaba pasando era nada. Pero no me salen. Me sale hablar de mí. Y la cago. No me encontraba bien, eso ya lo sabe todo el mundo. El sábado cogí frío. Dónde cogí frío, supongo que en el ensayo aquel en el que no había más que una estufa lejana, y no le dí importancia y a partir de ahí mal. Y luego ya fui campeando, sorteando, esquivando. El domingo, contra lo que viene a ser mi costumbre, no alterné. Ni fui a ver ese concierto tan chulo, ni me fui a tomar un vino pequeño burgués, ni me di un paseo proletario. Nada. No estaba de humor, no andaba fino. Y así fue paseando la tarde ante los ojos de uno para ir al fútbol. A un Athletic Villarreal que amenazaba con ser devastador y no fue devastador porque no me enteré casi de nada. Empezó el desastre. Nunca me había encontrado así.
Soy, desde pequeño, un moqueador constante. Siempre con mocos, siempre con el pañuelillo, siempre con los ojos llorosos, siempre resfriado, siempre, siempre siempre. Pero algo pasó el domingo. Recuerdo que barrí y fregué. No quiero pensar que le tenga alergia al Xampa ful con el que limpio el suelo. Sea como sea, viví una primera parte espantosa y una segunda parte horrible. Mocos, estornudos, mal. Volver a casa a eso de las once. Cenar algo. Mocos, estornudar.
Pero unos estornudos espantosos, terribles, con una violencia completa. Una violencia absoluta. Una violencia sin precedentes. Muchos estornudos, muy continuados. Viendo la tele. Intentando hacer ver que no pasa nada. La tertulia política, las fotos al documental sobre Canet Rock, no poder ni alburar hacer un instagram con esas fotos. Nada. No poder pensar. A la cama.
Estornudar en la cama. Sin freno. Violentamente. Todo el rato. Toda la noche. Recuerdo gritar incluso de rabia porque no podía parar. Mocos, muchos mocos. Fatal. Pañuelos y pañuelos. Un vaso de leche caliente con colacao y un paracetamol. Nada. Nada de nada.
Por la noche. Distintos sueños. Uno de los qués de ponerse malo es que sueñas cosas más raras. Por ejemplo. Estos días he soñado que dos artefactos, dos elementos extraños, como dos transformers rarísimos peleaban en el aire entre ellos. Pero no peleaban de manera normal como se pelea la gente. Estaban peleando y no sabía de dónde les salían los brazos o las armas o lo que tuvieran. Eran aparatos con nombre raro. Eran cosas muy raras. Y me daba la vuelta a un lado y a otro y no sabía cómo colocarme. Y no sudaba.
Cuando me meto en la cama y estoy malo y me tomo un sobre o me tomo un paracetamol, quiero sudar. Si sudo es bien. Si no sudo es raro. Y no sudaba. Tenía frío. Con los edredones, los nórdicos, con su puta madre y no sudaba. No he sudado. Solo un poco, muy poco, por la mañana.
Ayer no me pude levantar de la cama. Comí, me duché, me quedé un rato en el sofá. Se me caían los mocos mientras calentaba el caldo, mientras freía un poco de lomo, mientras cortaba el pan. Mocos, mocos por la mesa, mocos en el suelo, mocos en todas partes. Y estornudar como si tuviera que romper la pared. Como si tuviera que matar a alguien que viviera dentro de mí con esos estornudos.
Volví a la cama, pensaba que era el cumpleaños de mi madre y no la iba a ver. Ni podría hacer el meme de rigor de 'españoles, hoy es el cumpleaños de mi madre'. Me daba pereza mirar el móvil. Me daba miedo sacar un brazo. Esta mañana me daba miedo levantarme de la cama, miedo total, no quería, tenía frío, estaba calentito.
Mis ojos eran como dos globos, que decía la canción de pink floyd. Eso ha sido más esta mañana.
Otro sueño. Esta vez uno clásico, el de encontrarme con alguien por la calle y que me diga que van a un examen, que van a un examen que yo no... ostia, un examen y no tengo ni los apuntes ni nada y cómo voy a ir yo al examen si no... ostia, ostia, que no tengo ni los apuntes ni el libro ni nada y si yo ya tengo el título... me lo van a quitar. Pequeño burgués miedoso.
Otro sueño. Una especie de figura de humo. Este ha sido nuevo. Una figura como de humo que tenía brazos y que hacía el gesto de volar. Era un sueño bonito de esos sueños bonitos que le salen a uno de vez en cuando. Qué querrá decir. Qué querrán decir los sueños. Los sueños cuando tienes fiebre. Cuando estás malo. Pero no tenía fiebre, pero tenía fiebre.
Y me he levantado esta mañana y parece que no estoy tan malo, pero me hago el valiente porque tengo que currar y ya he puesto la cruz un día y no puedo ponerla dos. Todo el día en la cama. Y la cama parecía aguantarlo bien. Y los pañuelos no me han faltado. Me compré un jardín de pañuelos el sábado. O el domingo. No me acuerdo. Y ahora tengo pañuelos y pañuelitos dispersados por el suelo de toda la casa. Y el domingo me acabé el libro de la revolución rusa pero no pienso decir nada del libro porque entonces chafo la sorpresa.
Y me duelen los brazos. Y los ojos los tengo como así así, pero no me pican y eso me alegra porque solo faltaba que me liara a rascarme como si me los tuviera que sacar.
Dormir, dormir, todo el día durmiendo y con la radio de fondo.
Y no sé qué más puedo contar. Hoy en la biblioteca me daba el sol en la cara. Y alguien me ha dicho que si me da el sol en la cara puedo estornudar más. Pues lo que faltaba. Pero no. No ha sido así. Suerte.
Recuerdo, y esto es lo que quería contar de verdad, pero me voy y no paro, que una vez, hace muchos años, estando todavía en casa de mis padres me puse malo. Fue para estas fechas, creo. O más allá. El caso es que yo acababa de descubrir el Dioptria de Pau Riba. Y me lo puse unas mil quinientas veces aquella tarde noche. En el sofá, con el brasero, escuchando el disco, una y otra vez. Pau Riba otra vez. Y que además, estaba en una fase sonic youth también, con el disco A thousand lives.
Es posible que la música la escuche según el tiempo. El brasero, la música, los mocos, estornudar. Nunca he estornudado tanto ni tantas veces como el domingo por la noche y ayer. Con esa violencia. Qué me estará pasando. El frío. Este frío es diferente. No me quiero poner trágico pero este frío mío ahora no es normal. Frío. Miedo al frío.
No me gusta ponerme malo, no me gusta estar malo. Cómo está el toni, malo. Ahí va, malo. Enfermito. Malo. Eso no. Pequeño burgués con dolor de hombros no de cargar cosas, si no de frío. Malo. Caldo. Acuérdate de comprar caldo.
Gracias a los y a las que ayer me ofrecieron caldo. Algo positivo tuvo el día. Ahora toso y eso. Veremos.

domingo, 19 de noviembre de 2017

El pasado no me interesa

En esta foto de Carlos Herrera no se le ve con su aspecto actual, más moderno, con barba y bigote y gafas. Con esta facha, la actual, presenta un programa hasta hoy en la Primera de Tve, que se llama ¿Cómo lo ves? Al  parecer en el programa, hace una serie de preguntas y la gente opina sobre ellas. Para dar un poco de chicha, tiene unos colaboradores que reflexionan sobre el qué.
Carlos Herrera es producto de otro tiempo. Como cuando José María García, y no los pongo la mismo nivel, quiso seguir haciendo radio o tele cuando ya su tiempo había pasado. Carlos Herrera hace un programa matinal en la Cope, donde pontifica sobre la actualidad y con ese tono de señorito cosmopolita pero llano pero señorito pero hombretón pero señorito pero que ha vivido en Barcelona pero señorito, va colando su tufillo reaccionario en cada comentario. Si una empresa privada quiere dejarse la pasta en esto, no seré yo quien lo discuta. Si esa empresa privada también se financia con mi pasta, lo discuto más.
A lo que voy, entre esos contertulios se encuentra Salvador Sostres, periodista muy catalán que representa la quintaesencia de la derecha catalana. Fascista, clasista y guarro. Puede ser la derecha de cualquier parte, al menos la extrema derecha. En un principio, cuando comenzaba, Sostres era muy convergente, muy de derechas y muy indepe a la vez. No sé si era indepe, así como es la gente ahora que sonríe tanto. Era un clasista. Era de los que se reían de los charnegos, de los andaluces, de los que eran pobres, de los que no eran como él y sus amigos. Ahora hay un personaje en la radio, el Nacho de Sanahuja que creo que lo imita. Creo que lo parodia. Salvador Sostres es infame, comentarios pedófilos, comentarios homófobos, comentarios que no hacen gracia porque no tratan de hacer humor, tratan de hacer daño a quien no piensa como esa clase de gente que no nos quiere conocer, que quiere que trabajemos para ellos pero que no nos acerquemos a sus casas. Y follarnos vivos a cada rato. Como el nota ese de Jordi Galves que ha escrito un artículo sobre Cornellà que da más asco que la ostia. Y qué grande el artículo de la Vasallo reivindicando ser de aquí y señalando a esa gente que se ríe tanto de nosotros por no ser como ellos.
Sostres, al final, escogió entre ser muy de derechas y ser... y eligió ser muy de derechas, una vez que esto del nacionalismo se ha contaminado con los hippies de la Cup, que le deben dar un asco atroz. Así, como otros en su momento, se alinea ahora con la derecha que quiere orden, por encima de todo.
Salvador Sostres fue reclutado hace poco, como digo, para el programa de Carlos Herrera. Hace poco significa que todo el mundo sabe quién es Salvador Sostres y dio igual. La Primera cadena tuvo el desagradable honor de tener a un apologeta del maltrato y la pedofilia en pantalla haciendo daño.
Las bajas audiencias, al parecer, han provocado que el propio Carlos Herrera, tan señorito, nos permita seguir viviendo y abandona el programa para seguir dando la brasa en la radio. Es decir, se acabó esa mierda. Hoy iban a hablar, como el que no habla de nada, si lo de la vacunación infantil es fetén.
La extraña manía de pensar que las cosas rancias y con tufo a rancio nos van a volver a gustar. La extraña percepción de que las cosas que huelen a nazi nos van a molar, porque no las entendemos o porque somos eso, jabón para uso humano. Se creen que somos jabón y que vamos a sonreír mientras el pijo de mierda de turno se bufa en nuestra cara. Nos escuchan, nos pasan la mano por el lomo, nos joden, es por nuestro bien.
Hoy, espero, que ya no emitan esa trufa de programa. Lo que no espero es que no sigan pensando que nos interesan las ferias y fiestas, que nos interesan los toros y las romerías, que nos interesan los bailes y cánticos regionales, que nos interesan los recios valores, que nos interesan las mujeres mujeres y los hombres hombres, que nos interesan los pueblos y sus gentes, que nos interesan los profesionales liberales, que nos interesa una puta mierda nada de lo que nos ofrecen en esas televisiones públicas que solo sirven para hablar del pasado. De sociedades arcádicas, donde todo el mundo (su puto mundo) es bueno y santo y habla bien y si habla mal nos reímos de ellos y les pasamos la mano por el lomo y les escupimos a la cara para que se limpien con el pañuelo que les damos.
No me interesa nada del pasado. Al menos de su pasado. No quiero que mi presente sea su pasado. No sé cómo decirlo más claro.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Miscelánea

Basándonos en lo viso y oído en los últimos días, hemos de convenir que el periodismo no tiene ya motivo de ser. No nos podemos fiar de lo que dice la prensa. Al fin, tras años, décadas, casi siglos de prensa escrita, radiofónica, televisiva, etc., nos hemos dado cuenta de que la prensa nos engaña, que no nos podemos fiar. Las noticias, vienen de agencias, y las agencias tienen intereses. Es una verdad sobrecogedora que nos tendría que hacer pensar que... no entiendo cómo es que la gente no sale a la calle. Esto de que las noticias las hacen las agencias y que estas agencias o los medios económicos controlan lo que se publica y lo que no, la he leído en un sitio. No puedo decir dónde, pero son fuentes contrastadas. Fuentes contrastadas. Cada vez más, la vida no es la vida. El mundo no es el que vemos, el mundo es el que nos cuentan por las mañanas que tiene que ser. El que es. No es verdad, por ejemplo, que el soberanismo se presente por separado en estas elecciones. Van todos juntos pero con listas separadas. Escuchado, sin intermediarios. Y sin embargo, yo mismo sé que no me tengo que creer nada de lo que escucho y ni siquiera me creo nada de lo que digo. He llegado a pensar que las cosas que escribo en mi propio blog, ni siquiera son verdad. No recuerdo haberlas leído o escrito de una vez a otra. Y eso me hace sospechar. Igual Maruja Torres entra en mi ordena y...
https://www.youtube.com/watch?v=j1aLedycjVQ

Una de las sensaciones de la temporada es no ver la tele. Creo que después del desengaño de no ver el fútbol es el de no querer saber qué dan en la tele. Ver la televisión, estar atento al desenlace de una serie. Veo el programa Zapeando y descubro al cabo de los meses que de lo que trata realmente es de ver exactamente las noticias del día anterior comentadas. Era el único programa que me hacía gracia. El fútbol. El otro día vi bajar a los jugadores de la selección española del avión. Me di cuenta de que no los reconocía a todos. No sabía quiénes eran todos los jugadores. De hecho, vi bajar a Kepa, portero del Athletic y me costó reconocerlo. Mal síntoma si ya no reconoces a los tuyos. El tiempo pasa y las cosas que te gustaban pasan. Las cosas que creías reconocer pasan de largo. Y entonces te gustan otras. Eso es lo que se espera que digas. Que todo pasa y que bueno, te vas adaptando, no. Pues no. Si antes te gustaban unas cosas y pierdes el interés qué mierdas pasa. Qué cojones está pasando para que no sepa yo los jugadores de fútbol que bajan del avión. Qué ocurre. Antes no había ni la mitad de información y ahora hay mucha información y puedo tener todos los discos de Sonic Youth en un clic y no me sé los jugadores. Qué ocurre. No tiene nada que ver con el tiempo. Tiene que ver con la puta mierda que es todo.
https://www.youtube.com/watch?v=czBJYXq4YVE

Las mejores sensaciones. Un picor de ojos insoportable desde que te levantas por la mañana y que va manteniéndose hasta que te tienes que ir a la cama porque no puedes estar más tiempo con los ojos abiertos. Con los ojos cerrados. Con los ojos guiñados. Tocándote los ojos, rascándote los ojos. Llorando constantemente. Un lloriqueo incesante, una especie de barraquera que te hace ir por las calles de tu amada ciudad de extrarradio con los ojos arrasados en lágrimas. Con dos ojos como dos rajas de nosequé. Hablan de los ojos rajados. Esos son mis ojos. No se aprecia el verde amarronado ni el marrón verdoso de ellos. Y voy caminando y a los ojos rojos se suma la nariz colorada y el continuo moqueo. El moqueo constante, los mocos, estornudar, una, dos, tres veces. Aguantar el estornudo. Tener mucho frío. Bajar a tomarte el cortado en el bar y estar con la chaqueta puesta. Ir por la calle y ver a un chaval con la camiseta de manga corta. Y pensar que no somos del mismo planeta. Y hoy hace calor y me sobra mucha ropa, pero no me la puedo quitar porque me da miedo. y me he tomado una pastilla de paracetamol y he bebido la equinacea y hasta un antistamínico. Y hoy medio medio, pero quién sabe si mañana va a volver.
https://www.youtube.com/watch?v=KwucJNtc3hQ

Era una puta lo hiciste bien. No era tu culpa, era una puta, lo hiciste bien. Este cántico se escuchaba en las gradas del campo del Betis cuando su jugador, el delantero centro canario... se me ha olvidado el nombre, fue acusado de malos tratos, de agredir a su novia. Que si pum, que si pam, en las gradas, los chavales cantaban esto. Rubén Castro. Y bueno, pues ahí está. No sé cómo quedó la cosa, pero el tal Rubén siguió jugando y ahora está en China pero parece que va a volver pronto. Y luego fue otro jugador, un central del Atlético de Madrid. En ambos casos no eran malos tratos o una agresión, si no una pelea entre los dos. Claro, si es pelea entre los dos, y la otra está loca, qué puedes hacer si no defenderte. Y así vamos. Ahora vamos a ver cómo somos capaces de darle la vuelta a la cosa para que los chuloputas esos de los Sanfermines no acaben siendo víctimas de una campaña de acoso de la izquierda que aprovecha para cargar contra la guardia civil y el ejército y la ostia. Y, peor, leer a gente hablar de procedimientos, de la presunción de inocencia... formalismos jurídicos que aprovecho para meter con calzador y así hablando de una cosa, acabo hablando de lo mismo. La ley. De repente aparecen escrupulosos cumplidores de la ley. Era una puta, lo hiciste bien. Sociedad de mierda.
https://www.youtube.com/watch?v=mAc_vdbF1pU

Aquí donde me ven, que soy prácticamente perfecto en todo, también hago mis pinitos en el mágico mundo del machismo. Las mujeres y la magia. El machismo de hablar queriendo parecer que sabes pero en realidad no tienes ni puta idea. No sabes ni donde tienes la cara. Qué haces opinando de algo que no sabes. Qué sabes tú de las mujeres. De una mujer, de dos, de tres mujeres. Qué sabes tú si las mujeres quieren sentirse como mujeres. Si todas las mujeres. Si todas. Pero uno reincide. Y hace un comentario para hacer gracia y reconoce al instante que puede meterse la lengua en el culo porque no ha tenido gracia, pero el caso es que ese comentario con otra gente tiene gracia y va todo como muy al revés. O no lo haces bien. No lo haces bien y punto. Hoy, antes del concierto de mi hermano, hay una concentración para protestar contra el patriarcado judicial. Según el mundo unicornial, cuando seamos o estemos en República, el machismo será cosa del pasado. Y así será. Será mágico. Las mujeres son mágicas. ¿Por qué? ¿Por qué son mágicas las mujeres? ¿Por qué tienen otra sensibilidad? ¿Todas las mujeres? ¿Tengo... ? estoy hablando en primera persona y no debo. No lo hago bien, no sé porque saco el tema si no lo tengo claro.
https://www.youtube.com/watch?v=GIOdjR2O3xg

Hoy es el cumpleaños de mi amiga Pepa. La Pepa Killamama. La Pepa de mi pueblo. Que no dónde estará. ¿Digo mucho que me acuerdo mucho de la Pepa? Recuerdo, por hacer algo con este párrafo para recordar a la Pepa, recuerdo una noche en Woodstock, yo creo que ya hacía frío y todo, aunque era pleno mes de julio, o no hacía frío. Es igual. No sé si nos quedaba Ron Cacique del que llevé, o solo era todo ya a base de cervezas. No sé qué llevé yo de música, pero llevé un cd con música de Pau Riba y estuvimos bailando esto y lo otro y lo de más allá, con la música de Pau Riba en mitad de la calle, en la puerta del flat. Cosas que solo hacías con Pepa. No sé los años que debe cumplir. Me acuerdo mucho de Pepa. Juan Román Riquelme. La juventud sónica. No sé por dónde andará Pepa ahora, supongo que estará por las Alpujarras. El Facebook no me ha dicho que hoy sea su cumpleaños, lo he visto por otro lado. Los cumpleaños de la gente, los recuerdos con la gente. En realidad nada de eso existe. Hablar y discutir con Pepa de lo que existe y de lo que no existe. Se creen que los de Jaén somos gente callada y que no tenemos conversación. Chínchennos un poco y verán en qué agujero se meten.
https://www.youtube.com/watch?v=It5_kjR55eY

Poca cosa más ya por añadir. Que tengan un feliz fin de semana y nos vamos viendo por donde se diga.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Un rollo medio nazi


Una bandada de murcianos volando llegan a un sitio y aprenden a hacer algo. Una frivolización sobre lo nazi. Ya lo hizo Bolaño, o él lo hizo algo más en serio, o mucho más jugando. Lo nazi. Una orden. El pelo cortito de atrás y de delante no tanto. No estés más ahí, vete allí. Recoge tus cosas, venga usted conmigo, va, vuelva de nuevo a su sitio. Solo estoy en un momento medio nazi. Hoy es el día mundial de la filosofía. La vaca de Martin Heidegger. Un filósofo alemán de mucho prestigio que cuando llega la hora de definirse, elige el nazismo. Y colabora, y da clases, y se pone muy estupendo y luego, cuando llega la hora de definirse dice que nosequé. Unos chicos muy de barbas recortadas y en plan medio nazi van a Pamplona a correrse. Y pillan a una pava que no me interesa. Y se la zumban. Y piden respeto y que ella justifique que no es una algo. Una cabaña en el bosque, nos juntamos unos amigos, estamos hablando, se me hinchan las pelotas de tanta copita de vino y de tanta discusión sobre si las cadenas de producción han matado la creatividad de lo artesanal y manufacturado y me cago en su puta madre. Y les digo que no se dan cuenta de no es la puta cadena de montaje, que es el hecho de haber perdido la esencia. Y les digo que son unos cagones y unos mierdas todos porque han perdido la perspectiva y que si estamos en una cabaña en el bosque es porque queremos sentir de nuevo que la naturaleza es nuestra madre. Y que mañana mismo vamos a salir todos menos uno a dar un paseo por el bosque, desnudos. Y que todos menos uno significa que uno de nosotros va a morir. Y propongo que no votemos, que lo decidamos a ostias. Y muere un colega del colegio. Y le matamos a hachazos entre todos. Y lo consideramos un tributo de purificación. Y quemamos el cadáver y lo lanzamos ardiendo ladera abajo y nos bebemos un mejunje que ha preparado una amiga que es noruega y no puede recitar poemas. Los tengo que recitar yo todos. He venido de Murcia, en una nave espacial, he aterrizado aterido de frío en este paraje inhóspito de la estepa siberiana. No sé hacer nada. Pero con la voluntad que da saberse inferior y tener que buscarme la vida de cualquier manera, llegaré lejos. El portero de la selección italiana llevaba el 88 porque era un nazi. Nos gusta hacer ciclos de cine nazi. Vemos películas como Grease y las analizamos desde un punto de vista completamente goebblesiano. Luego volvemos a casa y con nuestras familia decimos que vamos a participar en las elecciones para recuperar nuestro orgullo. Y mi madre me hace la comida que más me gusta. Y le digo que ponga más bacon. Que quiero comer cerdo todo el rato. Y en el día mundial de la filosofía me pongo a leer a Wittgenstein y no entiendo nada, pero entiendo que si tiene un nombre germánico debe ser medio nazi. Y me dejo bigote porque parezco un policía nacional de serie chusquera y me hace parecer más hombre. Hombre, hola. Qué tal. Has venido a por aquello, claro, pero no lo tengo, tendrás que esperar a mañana. No puedo esperar, le dije, tengo que tenerlo ahora porque mi tiempo es ya, no podemos esperar. El mañana me pertenece, el mañana, la sensación al despertar de que el mundo está ahí esperando para que lo devore, me lo coma, lo apriete entre mis brazos y lo consuma. El mundo, la mañana, la brisa, el frío, los ojos que me lloran porque me emociona pensar en las cosas grandes que podemos hacer si todos unidos nos ponemos de acuerdo y nos ponemos a escuchar música de películas normales pensando que son nazis. Todas las películas tienen un tufillo nazi. Buenos días, Vietnam. Con su rollo completamente nacionalsocialista. Su música que se ríe de los débiles. Los débiles que están por todas partes. Gente en la barra de un bar tarareando canciones sentimentales, flojas, románticas, tristes, que no enardecen el espíritu patrio. Que se dejan llevar por lo que dicen los medios, que hacen caso de la voz oscura que nos quita la luz. He salido a la calle y le he pegado fuego a un quisco. Con el quiosquero dentro. Pero he dejado fuera casi toda la prensa deportiva. Solo estoy medio nazi. No os hace gracia leer lo de medio nazi. Lo entiendo. Pero no os estáis quejando lo suficiente. Deberías gritar más. Estoy seguro de que gritas de una manera diferente a la mía. Grita más fuerte, mierda.