sábado, 21 de octubre de 2017

Un mal día

¿Cómo estamos? Cuando volvía esta tarde de la manifestación convocada por la Taula per la Democràcia, me he quedado mirando a la gente que se iba parando a decirle cosas a la chica de la Sexta que hacía un directo. La gente cantaba las consignas habituales y le gritaba fuera, fuera fuera. Una chica le decía a su padre o a alguien mayor que nosequién estaba ‘en primera línea, chillándoles cosas’. La mani ha durado una hora y pico, dos.
Esta mañana Rajoy ha dicho que él no quiere pero ha aplicado el mítico artículo 155 de la Constitución por el que descabeza el Govern de la Generalitat. E insta a convocar elecciones. A las nueve Puigdemont ha salido por la tele para dar un mensaje. Muchos y muchas esperaban que, ahora sí, proclamara la independencia. No lo ha hecho. Convocará una reunión plenaria…
Qué está pasando. Pues que estamos viviendo días, semanas, que nos están enseñando de golpe que la política nos viene a ver. La política, el poder, el juego político. Que las cosas pasan, suceden. Que las cosas no son salir a una manifestación, no son cantar, no son decir frases heroicas y a las dos horas irnos a cenar a algún sitio guapo. Pero no lo parece.
Resulta que Rajoy, con el PSOE y con Ciudadanos, se ha cargado el autogobierno. Así como si nada. Y hoy no ha pasado nada más. Ya pasó el otro día, dos personas fueron a la cárcel por organizar manifestaciones y llevarlos a sus casas a las doce de la noche. Y no pasó nada. ¿Estoy yo pidiendo que pase algo? Estoy diciendo que está pasando algo que es una puerta abierta a la puta mierda. A un recorte de libertad que no sé cómo vamos a llevar. Igual hay gente a la que le mole decir que ‘me han ilegalizado’, mientras se toma unas birras en un bareto guapo de Gracia. O de Santa Coloma.
Estoy diciendo que me da vergüenza escuchar que es bueno que pase todo esto. Que qué se habían creído. Que más leña es lo que hace falta. Que más palos. Que entrullen a dios y a su madre si hace falta. Que los colegios. Que las teles. Que… hoy he vuelto a ver aplaudir a la policía. Y he visto hacerle el dedito al helicóptero de la policía.
Estamos jugando a recortar la democracia. A jodernos la democracia. A que no se pueda alterar el orden constitucional porque el orden constitucional soy yo. Y a que no se pueda decir nada que no sea algo apto para un discurso de entrega de premios.
Y todavía hoy, después de semanas y semanas y semanas y meses, diciendo que nosotros, la opción por la que yo apuesto, no estamos ni con los que quieren una involución y sellar el sistema ante cualquier posibilidad de cambio, ni estamos por quien pretende venderme que con el cambio a ‘un país nuevo’, la sociedad va a ser más justa y mejor, todavía hay que definirse o bien entregarse a…
Pues no. Estamos mal. Vamos a peor. Hace unos meses yo había imaginado que quizás estábamos en un camino hacia un cambio en todo el estado. Pero ahora el cambio es terrorífico.
¿Qué pensarán mis primos, mis primas, mis colegas del pueblo? ¿Qué creerán que nos está pasando? Nos han enviado al siglo XIX en derechos laborales, nos han cepillado todos los derechos económicos, nos han enviado a la precariedad, a perder nuestra dignidad. Y perdemos el ojete por sacar una bandera para partirle la cara a otro que tiene otra bandera.
Hoy hemos perdido algo muy importante. Hoy no lo hemos perdido todo, pero hemos perdido mucho. Y seguimos esperando a que pase algo. Algo mágico, algo bonito que provoque que salga el arco iris. Algo que devuelva a los catalanes a su situación de ‘cordura’ tradicional y no a este impulso que desestabiliza… todo ese lenguaje de mierda.
No sé. Qué espesura. No quiero ver más la tele hoy. No quiero escuchar más de lo mismo. Quiero escuchar música y que por un rato no parezca que escuchar música diga algo.
Estamos mal. Estaremos mejor o peor, ya no lo sé. Pero que aún nos quedarán ver cosas tremendas, seguro.

viernes, 20 de octubre de 2017

Miscelánea - Especial Navidad

Un día de diciembre sales a la calle y el suelo está humedo. Ha llovido tanto que se han formado charcos. No parece que haga tanto frío como dicen en la televisión, que se pasan la vida diciendo que hay una ola de frío terrible. Hace frío, pero aquí no hace nunca tanto frío como en otros sitios. Yo tengo frío. Mucho frío. En mi casa hace mucho frío, en la calle tengo frío, se me ponen los pies como témpanos. Piso los charcos y me da frío. No me gusta la humedad. No me gusta que llueva. No me gusta el frío. Voy a dar una vuelta y a mirar escaparates. Un día de diciembre está todo abierto y luminoso. Hace tiempo que no entro en una tienda a mirar ropa. No me pruebo nada de ropa desde hace meses. Esta Navidad intentaré comprar algo de ropa, intentaré ir de nuevo a por la chaqueta así recia y robusta que me quite el frío. Que tenga estilillo y que no sea especialmente cara. Siempre es la misma historia y siempre es imposible. Nunca pasa. En un día de diciembre vas a visitar los puestos donde venden adornos de navidad que no vas a poner en tu casa nunca más. En un día de diciembre esquivas como siempre los días de la cena de empresa, porque tú no tienes una empresa con la que cenar. Un día de diciembre te encuentras con el portal de Belén montado en la plaza y no le haces ni puto caso. Las fiestas de navidad y antes el puente de la Constitución, que este año han sido raras, pero han sido. Un día de Diciembre como todos los días de diciembre de todos los años.
https://www.youtube.com/watch?v=imdXxQNGnrY

El día de nochebuena quedas con algún colega para tomar algo de la cena con la familia. Vas a los bares y siempre te acabas preguntando si toda esa gente que no se va a su casa cuando son las nueve menos algo para ducharse y ponerse casa, no tienen casa o no van a celebrar nada. Este año las fiestas de Navidad van a ser muy especiales. Este año más que nunca tiene que reinar la paz y la armonía en las casas. Este año, debemos ser muy felices. Este año la felicidad debe ser desbordante. Este año no hay margen para que nos podamos permitir otra cosa que ser muy muy felices. Es la felicidad más grande del mundo. Este año debemos estar contentos de estar unos con otros, unos con los otros, todos juntos alrededor de una mesa, esperando a que alguien o algo traiga la comida a la mesa, ayudando a poner los cubiertos pero los cubiertos ya están puesto. Este año falta este, otro año sin que venga aquel. A ver cuándo. Y tú qué estás comiendo. Mira que mesa más bonita ha hecho mi madre. Vamos a poner la tele a ver qué dice la autoridad que quede sana de toda esta puta mierda. Vamos a poner la tele a ver si este año hay tele. Nos vamos a olvidar de la tele y vamos a poner la radio y vamos a escuchar algún programa de música que nos recuerde que nos gusta la música y que todo puede cantarse. Cantado todo es mejor. Y la Navidad nos depara momentos maravillosos. Y el discurso se acaba y me como otro taquito de queso.
https://www.youtube.com/watch?v=z41_1-ExUFw

De todo este lío saco en conclusión que lo mejor que puede pasar es una vuelta a la normalidad. Y nada como el mes de diciembre, con sus puentes, sus festividades, sus fines de semana que se empalman con los puentes y con las ganas de emprender un futuro lleno de alegría en el año que entra, para conseguirlo. Volver a la normalidad. Ir a hacer un papel al Ajuntament, otro día una gestión en un banco, levantarte por la mañana y escuchar la radio mientras hablan de que es una gran noticia que la comisión europea haya asignado a España una cantidad de gnifllfers que solucionará la carestía de lo que te dije. Y ir en el metro y fijarte en alguien que te gusta. Y leer en el móvil lo que te escriben, si has llegado al curro, si tienes curro, si estás bien, si te duele algo la espalda, si te has llevado el bocadillo. Y hablar en el curro del fútbol, de la peli que fuiste a ver, de un debate muy chulo que viste en la tele sobre la situación en Irak. ¿A quién hay que votar para conseguir todo eso? Yo voto a la navidad. Yo quiero que sea navidad. Que todo vuelva a ser como antes. Y llevar una camiseta de Kortatu y pensar en un futuro socialista. Pero no hoy. Hoy quieres llegar a casa temprano, dejar la mochila e irte a la maquinista a comprar regalos de Navidad y luego quedar con los colegas para pillar una casita rural en Santa Ubicació de les Opcions.
https://www.youtube.com/watch?v=-_URGYEPj2w

Me gusta la Navidad. Lo normal es decir que no te gusta la navidad, que odias todo eso de la felicidad impostada, la felicidad impuesta por los centros comerciales. La felicidad en la que nos volvemos hipócritas comprando y comprando y encogiéndosenos el corazón por que a la entrada de los centros comerciales hay gente pidiendo o gente recogiéndosenos cosas en los containers. La felicidad me gusta, aunque sea de mentira. Es el recuerdo de cuando eras feliz. Me acuerdo de las navidades feliz. De los cumpleaños feliz. De los días de la nosecuantas feliz. Feliz, feliz, en tu día, amiguito que dios te bendiga, que reine la paz en tu día y que cumplas muchos más. Bien. Y llevar bolsas de caramelos al colegio, feliz. Y comprar algún tipo de pastel o empanada para la reunión de colegas, para llevar algo porque algo tienes que llevar. Una botella de vino para el día de Navidad. Una para nochebuena y otra para el día de Sant Esteve. Son tres botellas, todas de tinto. Un día de diciembre, vas a tomar algo. Ir a tomar algo, hasta que se acabe la broma. Ir tomando algo. La broma. Se termina la broma. Ir a tomar algo como cuando ibas a tomar algo. Me gusta la Navidad, porque es un momento en el que la felicidad se impone por consenso. La felicidad por obligación. Me gusta que me obliguen a participar.
https://www.youtube.com/watch?v=KP2A_uuabhg

Yo antes trabajaba para una empresa. Me gustaba mucho trabajar allí, me sentía parte del equipo, me sentía un elemento relevante dentro de todo el organigrama de la empresa. Contaban conmigo para la toma de decisiones, acudía todos los días a trabajar con la ilusión de estar contribuyendo al crecimiento de algo. Todos los días había algo que, al volver a casa, podías sentirte orgulloso de. Cuando se acercaba la navidad, siempre había mucho trabajo y era una auténtica locura. Pero cuando llegaban los días señalados, siempre te encontrabas con alguna sorpresa, una buena sorpresa. Llegabas de nuevo a casa y con esa cara de satisfacción que te encontrabas al mirar en el espejo te dabas por bien pagado. No estaré ganando nada, no voy a ganar nada, pero estoy contribuyendo a algo importante. Ahora ya no trabajo en esa empresa, cambiaron los dueños y se volvió todo un poco más técnico, más frío. Yo hice lo que pude por adaptarme pero no duré demasiado. Un día, un día de diciembre, me dijeron que tenían que hablar conmigo y que después de las fiestas ya no era necesario que volviera. Fueron unas navidades muy especiales. Fueron las últimas navidades que pasamos todos juntos. Luego formé mi propia empresa y, bueno, lo que pasa. Nada es igual.
https://www.youtube.com/watch?v=4cXvc1h69QM

Felices fiestas para todos y para todas. Es el momento más esperado de todo el año. Ir a por mi hermano al curro. Traerlo a casa. Comer como a las cuatro de la tarde. Nunca hace frío. Acordarnos de la gente del pueblo de mis padres. Cantar aguilandos. Sacrificar el cordero. Bebernos su sangre. Traer a los esclavos para que limpien la sangre del suelo. Volver a encerrarlos en la habitación menos al bufón que nos canta y nos baila y nos cuenta chistes mientras comemos. Me gusta escupir al esclavo bufón mientras hace sus cosas. Mis padres se mueren de risa. Mi hermano también. Traemos un carromato lleno de estiércol y lo volcamos en mitad de la sala. Y luego invitamos a los vecinos y todos nos revolcamos en él. Son las mejores fiestas, mejores que las de Semana Santa o las de la Virgen de Agosto. Me gusta cuando vuelven a salir los esclavos y les obligo a comerse el estiércol. Destripamos a uno de los esclavos y nos bebemos su sangre. Y luego nos sentamos a ver la tele la actuación de Raphael y el otro especial que siempre dan. Y hablamos de Raphael. Y luego les decimos a mis padres que nos vamos porque hemos quedado, pero es mentira, nos vamos para que piensen que tenemos amigos y nos lo vamos a pasar muy bien, pero no es verdad. Me voy a mi casa y pongo un documental que dan en la dos. Cuando son las dos me voy a la cama para parecer que he trasnochado. Me sabe la boca a estiércol pero no me lavo los dientes.
https://www.youtube.com/watch?v=TCqGu4zzU8M

Feliz fin de semana y que todo nos sea propicio tanto en estas fiestas como en el año que entra.

jueves, 19 de octubre de 2017

No me chilles que no te veo.

Los acontecimientos se suceden. O no. No se suceden. Las cosas ya no pasan. Las cosas no están ocurriendo. Esperamos a que llegue la hora. Esperamos que pase algo que parece que va a pasar, que nos han dicho que va a pasar. Y no pasa. O nos dicen que no pasa. Y nosotros vemos que están pasando y nos dicen que no. Y nos dicen que pasarán otras. Otras cosas que no pasan.
Carlos Azagra, un ideólogo, un referente, lo ha dicho en un tweet. Es el evidente 'no me chilles que no te veo'. Hoy nuevamente el president Puigdemont debía decir algo que ya todo el mundo había entendido. Y lo ha vuelto a repetir. Pero el PP, Ciudadanos y también el PSOE, no han entendido, o lo han entendido perfectamente pero les da igual.
El día aquel, el día de Puigdemont en el Parlament, el día de la peña con la cara de pasmo en el Passeig Sant Joan, ellos, esa gente, fue la primera en darse cuenta de que allí no había pasado lo que nos dicen que debía haber pasado. No hizo la DUI. Pero al PP le ha dado igual.
Hoy, nuevamente el president ha dicho que no lo hizo, que todo el mundo lo vio, que a lo mejor lo hace porque si dice que no lo hace ya nunca a ver cómo se lo cuentas a la tropa... pero ha dado igual. El PP no tiene ninguna intención de parar. Pero parar qué. Ahora dicen que va a aplicar el sábado el mítico 155, pero dicen que va a ser 'una especie de 155'. Es decir, que dicen que van a hacer algo, que igual hacen poco. Es complicado. Es lo que hay.
Las cosas son complicadas. Nos dicen que somos ambiguos. Nadie habla claro, realmente. Pero es algo que está muy claro. No es tan complicado. Y hay que verlo.
La mani de las velas. Yo ahí no vi demasiado empuje. Dos de los líderes en la cárcel y todo es una concentración en la calle. O algo peor, no vi drama. Vi otra cosa.
(tengo que dejar de escribir como él, quiero dejar de escribir como él, no quiero escribir como él, debo dejar de escribir como él)
Lo que veo es que nos vamos asomando a una especie de precipicio, que el 155 es una puta mierda y que vamos a tener que volver a salir a la calle a pedir lo mínimo. Y que con la DUI, si lo que quieres es mandar a peña al frente, no sé cuántos de los que estábamos el martes con las velas estamos dispuestos a un enfrentamiento bestia. De otra manera.
Estoy en el bar. Esto es un invento que nos cuesta dinero, que lo paga el pueblo. La gente se bufa cuando sale en la tele Aznar. Y nada, que vamos tirando. Las cosas parecen rebajadas. Las cosas no parecen lo que son. Parecía, hace unos días, que estábamos de verdad ante el nacimiento de algo nuevo. Algo que era diferente, extraño. Ahora estamos como en un estado de hundimiento.
Los unos y los otros no saben cómo imponerse. Unos y otros saben que pueden tirar para delante a lo bestia. Pero no lo hacen.
Nosotros. Los míos. Los nuestros. No entendemos nada. No entendemos la actitud borroka de quien no escucha lo que dice el president, que no dice nada, que no quiere decir nada. Pero hay que darle palo. Leña. Incluso el PSOE se apunta, para que no le digan nada. Porque lo que decimos nosotros es estar al lado de los independentistas, dicen.
Nosotros. La república federal, el estado federal, el estado plurinacional.
Nosotros decimos algo que llevamos diciendo siempre. Con todos los nombres, con todas las siglas, con toda la ambigüedad que nos achacan. Pero no nos hemos movido. Y todo lo que hemos ido diciendo se va cumpliendo. Y ni DUI ni 155.
Y no sabemos si habrá elecciones. Si estos dos días son el apocalipsis. Aplicando el 155 y se acabará el procés y los indepes se achantarán. Con la DUI y la nueva República, nos desvinculamos y volamos libres.
Y seguimos. Otro día más. Otra vez de nueve a diez pendiente. Y otro día más. Y mañana es viernes. Y a especular. Y el sábado a ver qué dicen. Y así. Y la gente desgastándose. Y la peña con un humor de mierda. Y las frases heroicas. Y la épica. Y toda esa mierda.
Y nos sigue llegando la hostia poco a poco. Una hostia múltiple. Una hostia que no da ganas ni de chillar ni de ver. Una hostia, al fin y al cabo.

miércoles, 18 de octubre de 2017

Sueño contigo. Qué me has dado.

Son muchos y muchas las que me contáis que la reciente situación que se vive en nuestro amado territorio patrio os impide conciliar el sueño como deberíais. No ha sido mi caso. Quizás porque he somatizado la tensión mediante unos dolores de espalda terribles, que ayer por cierto cesaron, o porque cuando caigo en la cama lo hago tan cansado que me duermo como un conejo.
Sea como sea, esta noche no ha sido así. Puede que me haya desarropado o por cualquier cosa que se me escapa, el caso es que esta noche he tenido el sueño irregular. Creyendo que iba a ser una noche toledana, finalmente he caído y he soñado. Y qué sueño.
De todos es sabido que mi relación con los coches, con la automoción, con los viajes en coche es controvertida. Desde los lejanos tiempos de 'las curvas no se me dan bien', hasta nuestros días de no saber abrir el capó, todo lo relacionado con el coche y el viaje es un problema. Luego nunca pasa nada, o casi nada, pero ahí ando. Sufro. No lo llevo bien. Nadie lo nota cuando me ve conducir, pero paso lo mío. O lo nota.
El caso es que esta noche he soñado que iba en el coche con mi hermano como copiloto. Se supone que hacíamos el viaje de regreso desde Vilches, Jaén, a Santa Coloma de Gramenet. Acabábamos de dejar un primer tramo de carretera para llegar a la autovía, y yo le comentaba a mi hermano que habíamos pasado los primeros cien kilómetros en una hora. Es un sueño, en la realidad el primer tramo no dura más de siete kilómetros.
Entro en la autovía y veo que el paisaje, el fondo que se dibuja delante de mí, es el de unas montañas como dibujadas, en colores negros, naranjas, marrones, con formas picudas, contorneadas como si fueran eso, dibujos hechos con un rotulador. Pienso que el asfalto es bueno y que debe ser Despeñaperros, se lo digo a mi hermano y voy avanzando por una autovía que parece únicamente hecha para nosotros.
Pero delante nuestro aparece un coche y me dispongo a adelantarlo. Igual no he hecho mucho hincapié en lo de las montañas como dibujadas y pintadas de colores, pero esa primera impresión al verlas todavía me... Cuando voy a adelantar al coche de delante, miro por el retrovisor para ver qué tengo detrás.
Y cuando miro, lo que me devuelve el espejo es la cara de la conductora del coche de detrás que es la de Ana Risueño, la actriz Ana Risueño (que cuando todo ha sucedido no le he puesto el nombre de Ana Risueño, sino el de Alicia Borrachero, y he tenido que buscar su cara cuando se ha visto que no correspondía el nombre con la cara y a ver porqué se me ha aparecido la cara de Ana Risueño), con una cara especialmente blanca, el pelo negro y un corte similar al de la foto. En su rostro se dibuja una risa siniestra. Una boca como una raja, medio abierta, de la que salen como unos algodones blancos, difuminados. No es un humo blanco, no es vapor. De su boca sale como algodón, como cuando rompes el algodón y se queda la bola deshecha. Ese algodón en esa boca y esa risa y esa cara. Y me asusto.
Y me dispongo a adelantar, como espiritado porque me he asustado. Y al cambiarme de carril, no me fijo que en el carril que ocupo se encuentra otro coche delante. Un coche delante que me voy a comer, contra el que voy a estamparme yo en el coche acompañado por mi hermano. Me voy a comer el coche de delante sin remisión, pero el coche de delante es también un coche fantasma, como lo es la imagen de Ana Risueño. No lo he dicho. La imagen de Ana Risueño parece la de un fantasma. Y me como al coche de delante pero el coche de delante es transparente, es incorpóreo, es inmaterial, es su puta madre.
Porque del susto empiezo a gritar y me cambio de carril y quiero coger la primera salida que se presenta mientras grito y asustado... suena el despertador y son las siete de la mañana.
Y a ver porqué se me ha aparecido la cara de Ana Risueño.

martes, 17 de octubre de 2017

#Parlem

¿Y ahora qué? ¿Ahora con quién quieres dialogar? ¿Dónde estáis ahora los del Parlem? Pues es verdad. Se acabó. Se ha demostrado que la opción de intentar una opción que vaya hacia un referéndum pactado y vinculante, para saber qué es lo que quiere ser Catalunya respecto a España y qué es lo que de esto saca España respecto a sí misma, parece que no lleva a ninguna parte.
Parece evidente entonces que, después de la detención ayer de los dos Jordis, la mejor opción es la de tirar para adelante. No hablar, no dialogar y apostar por una declaración de la República catalana que de definitivamente el golpe encima de la mesa y deje claro que ya no hay marcha atrás. No hay marcha atrás. Si el Gobierno español parece abocado a enviarnos directamente a un sistema de falsa democracia (más falsa) en la que no todas las ideas sean molonguis y en la que a la mínima te entrullan, te enchiqueran, te enseñan quién manda aquí, parece más razonable ir por la vía unilateral y tomar el camino de salida. O de entrada.
Amigos, amigas, compañeros y compañeras, conocidos, caras de facebook, personas en twitter, revolucionarios y revolucionarias, tenéis razón. He incurrido en un error de diagnóstico y no he formulado bien la respuesta a la situación. Es la hora de echarse a la calle y de plantar cara a la represión, pero no con simples manifestaciones y caceroladas, no con llamamientos a la calma y al trabajo, al menos con el diálogo entre quienes no estamos por el mantenimiento de esta mierda, aquí y fuera de aquí. Es la hora de algo que no sé qué es. Algo que no se ha hecho, algo que nadie está haciendo. Pero es algo que no es 'parlem'. Es algo valiente, es algo arrojado, el algo que va más allá de cagarse en su puta madre en las redes sociales. Es algo más. Es algo que no se ha hecho todavía. Qué. No lo sé, pero se me ocurre imaginar otros procesos revolucionarios (¿estamos hablando de una revolución, no?) en los que no han faltado (o no han sobrado) los revolucionarios y las revolucionarias. No hablemos más, no busquemos diálogo.
No forcemos un cambio en la correlación de fuerzas, no señalemos que el PSOE está haciendo un papelón, no erosionemos sus bases y sus cuadros, no, entreguemos directamente al enemigo a toda esa gente, nosotros no tenemos nada de qué hablar. Nosotros tenemos que actuar.
Proclamemos una República que ni siquiera el día y la hora señalada se tuvo la fuerza para proclamar. Hagámoslo ahora, ahora mismo, ya, pongamos a la gente en la calle, agudicemos el conflicto. Montemos un pollo guapo. Vayamos. Yo, que pertenezco a un movimiento de izquierdas, dejo a un lado mi miedo y mi acobardamiento burgués y me lanzo a la calle a combatir. Como el resto de compañeros y compañeras que están llamando a... qué. Qué es lo que tenemos que hacer si no es al menos hablar entre nosotros, primero, para no perdernos, para no perder el trato, el trabajo en común contra el fascismo en ciernes. Al menos eso, y luego hablar con otra gente, que esté un poco más lejos, y luego con otros que estén más lejos todavía. Y si no quieren hablar será su problema, que lo tendrán. El problema se llama fascismo. Un fascismo neoliberal y donde podrás llevar camisetas del ché, siempre que no seas el ché.
(Por cierto, fascismo en ciernes, elecciones en Austria, los conservadores gobernarán con la ultraderecha, ya no nos asusta nada. Lo asombroso es que decían que incluso los socialdemócratas estaban dispuestos a).
Voy a ver. Estamos viviendo un proceso de retroceso de libertades estupendo. Olímpico. Completo. Las últimas fechas estaban siendo paradójicas. No haber declarado la DUI había dejado sin argumentos a los brutotes que quieren palo y leña. La cara desencajada de la Arrimadas, la furia de Albiol. Los fachas, descompuestos.
Los fachas necesitan que haya sacrificio. Que haya tomate. Que haya movida. Y que siga la fiesta.
Somos siete millones de indios en este país. En este de aquí. Dos millones (yo creo que algo menos aunque el referendum haya dicho otra cosa) ya no son convertibles a nada que no sea un estado propio. Pero no sé si son dos millones de personas con voluntad de inmolarse. En el otro lado hay unos pocos millones de personas a los que tampoco les debe apetecer mucho dejarse partir la cara.
Hoy este texto es una mierda porque sé lo que quiero decir: esto es una mierda. El Estado español avanza hacia la mierda. No nos hace falta que salga un partido de extrema derecha. Me apena pensar que Ciudadanos se convierta en eso. No por Ciudadanos. ¿La solución?
Acumular fuerzas. Fuerzas que no pidan exactamente lo mismo que tú.
Hablar. Dialogar. No con el PP, pero si hay más gente que pide no solo independencia, sino federalismo (de verdad, ojo), otro sistema, otro encaje, una reforma... si se va extendiendo la mancha de aceite, al final todo queda manchado.
Si de lo que se trata es de mandar a peña al matadero, al talego, la historia de nuestro país, del de aquí (la Rosa de Foc, siempre ha recibido leña y palos, y muy pocas victorias, y las pocas, efímeras), cuando los líderes se están pactando encima.
Los que no irán al talego nunca tienen problema en mandar a peña a dejarse inmolar.
Hablemos y cambiemos el cuento. Reformas laborales, recortes sociales pavorosos, vidas en precario para toda la eternidad. Nos las tragamos todas.
Y ahora nos tragaremos que nos quieten la puta democracia.
Me niego.

lunes, 16 de octubre de 2017

Y le dije. Y me dijo.

Y estábamos allí y él me preguntó y entonces yo le dije que estaba allí y que qué me estaba preguntando. Y él me dijo que ya lo estaba viendo, que allí estaba y que lo que él quería era saber si yo se lo dije. Y yo le dije que cuándo. Y él me dijo que aquel día. Y yo le dije que qué día. Y él me dijo que ese. Y yo le dije que me acuerdo que ya se lo dije. Y el me dijo que no. Y yo le dije que había estado hablando mucho rato y que allí había mucha gente. Y me dijo que él no lo había visto y que no se fiaba y que mejor que se lo dijera yo. Y yo le dije que el qué. Y él me dijo que aquello. Y yo le dije que qué era aquello. Y él me dijo que eso. Y yo le dije que no sabía. Y me dijo que sí. Y yo le dije que estaba dando por sentado que yo tenía que saber de todo. Y él me dijo que yo sabía mucho. Y yo le dije que lo justo. Y él me dijo que demasiado. Y yo le dije que tampoco era para tanto. Y me dijo que se lo dijera. Y le dije que el qué. Y el me dijo que lo del otro día. Y le dije que lo del otro día dónde. Y él me dijo que aquel día que estaba allí. Y yo le dije que allí estuve pero qué era lo que dije. Y él me dijo que lo de eso. Y yo le dije que eso ya lo había dicho. Y él me dijo que sí. Y yo le dije que si lo había dicho y ya lo sabía qué quería saber. Y me dijo queso. Y yo le pregunté que eso qué era. Y él me dijo que lo que dije era aquello que dije que iba a decir pero que no sabía. Y yo le dije que cuándo. Y él me dijo que entonces. Y yo ahí me quedé un poco así, porque era como estar caminando sobre uno de esos puentes que atraviesa Indiana Jones en sus películas, porque ayer vi una película de Indiana Jones y me acuerdo ahora. Y él me dijo que porqué tardaba tanto. Y yo le dije que me había perdido un poco. Y me dijo que dónde. Y le dije que por ahí, quizás en el espacio. Y él me dijo que qué espacio. Y le dije que el espacio, el único espacio. Y me dijo que había muchos espacios. Y le dije que yo no era físico. Y me dijo que él tampoco. Y le dije que ya éramos dos. Y me dijo que entonces qué. Y yo le dije que entonces qué de qué. Y él me dijo que eso. Y yo le dije que si no concretaba más que iba a ser complicado. Y él me dijo que quería saber lo que dije. Y yo le dije que para qué quería saber tanto. Y él me dijo que no lo podía evitar. Y yo le dije que es un problema. Y él me dijo que yo era el que tenía un problema. Y yo le dije que él tenía un problema. Y me dijo que qué problema era ese. Y yo le dije que yo que sé. Y me dijo que porqué le había dicho lo del problema. Y yo le dije que no sabía. Y me dijo que qué había querido decir. Y le dije que cuándo. Y me dijo que aquel día. Y yo le dije que no sabía qué día era ese. Y me dijo que lo tenía apuntado pero que no lo llevaba encima y que lo sentía. Y le dije que daba igual. Y me dijo que qué daba igual. Y le dije que eso. Y me dijo que se lo dijera igual. Y yo le dije que qué. Y me dijo que lo que dije el otro día. Y yo le dije que no sabía qué día. Y me dijo que si tenía prisa porque miraba el reloj. Y le dije que qué reloj. Y me dijo que este reloj. Y le dije que es verdad, que no me acordaba del reloj, que me lo compré el otro día y que lo miro sin querer mirar la hora, solo por mirarlo. Y me dijo que... pero me fui.

domingo, 15 de octubre de 2017

El misterio del portón del Carrer Sant Isidre


En la ciudad una calle, en la calle un portón y detrás del portón qué. Este es básicamente el sentido de todos los relatos de misterio. Y qué. Qué hay detrás. Qué pasará. Qué es eso. Quién lo sabe. Preguntemos a quien sabe las cosas y escuchémosle, detengámonos a oír lo que tiene que decirnos. Si lo que nos dice no lo entendemos, si no entendemos lo que nos dice, traeremos a otro para que nos lo interprete. Queremos saber. Qué pasa detrás de ese portón. Es la puerta de entrada. Es la puerta de entrada a un castillo. A un mundo nuevo y desconocido. Detrás de ese portón de la calle Sant Isidre se encuentra la Santa Coloma que soñamos. Los que viven, si es que alguien vive, detrás de ese portón, atesoran conocimientos que nos ayudarán a construir un mundo mejor.
Hola, me llamo tal y cual y soy un estudioso de la ciudad de Santa Coloma. Ese portón corresponde a una casa de la familia tal que vivió allí hasta el año… no me interesa. No nos interesa. Gente que se sabe las cosas y que nos las cuenta. Y nosotros ya no queremos saber. No somos los del párrafo anterior. Estamos en otra onda. Estamos ya en otra galaxia del conocimiento. Pasamos de saber. Queremos imaginar. Queremos quedar todos delante del portón del carrer Sant Isidre y ponernos a imaginar. Y que alguien recoja todas las hipótesis y las registre en un libro. O que alguien las dramatice. La historia del portón del carrer Sant Isidre.
Hay un pueblo de Inglaterra, que se llama Woodstock. Es un pueblo precioso, bonito de verdad. Parece de cuento. Hay un murete por todo el pueblo. En un rincón del muro hay un portón, que solo los lugareños conocen, que da paso a un parque. El parque de los Malborough, los Mambrú de la canción, el lugar donde nació Churchill. Un parque de ensueño. Escondido para la gente, que tiene que pagar entrada. Yo, que no era de Woodstock, entré y me echaron la bronca. Pero no me fui. Y ya os he contado que fui a Inglaterra. Y quizás os interese saber más de mí. Ahora estamos hablando del portón de la calle Sant Isidre.
La Calle Sant Isidre une la Calle Sant Jeroni con la Calle Ciutadella. Es una de esas calles, pequeñas, de casitas bajas, donde has creído que ibas a vivir y no. Y no vives allí. Por eso no pasas nunca por allí. Yo solo paso por las calles de Santa Coloma en las que he vivido o en las que creo que voy a vivir. La Calle Sant Isidre, por ejemplo, no la tengo contemplada. El día que pasé por allí le dije a otro que tomara la foto. Y así me puedo pasar la vida. Y esto es lo que tiene el portón y todos los portones de origen que no conocemos. Y pensamos y elucubramos y todo es por no preguntar. ¿Hay algún periodista en la sala? ¿Alguien sabe? Pues que se calle. Que no diga nada.
Quiero imaginar un jardín interior en el que sabias mujeres transmiten un conocimiento ancestral a jóvenes alumnas que a su vez tañen el arpa y producen sonidos celestiales. Vaya mierda de imaginación. Quiero imaginar a Adán y Eva viviendo detrás del portón, reconciliados con Dios y de nuevo en un paraíso que se encuentra detrás del portón. Quiero imaginar a todos los rockeros que mueren con 27 años, viviendo detrás del portón. Es poca imaginación para un domingo por la tarde.
Un portón, en una calle reformada y bien pavimentada, un portón que parece como de otro sitio, porque Santa Coloma bla bla bla. Y es de aquí. O quizás es que un rico magnate local se ha traído este portón piedra a piedra desde un pueblo en Gales. Y a lo mejor no es un portón y es un pórtico. Y ahora qué hacemos.

viernes, 13 de octubre de 2017

Miscelánea

Ayer intenté buscar otra canción de las Vainica y no la encontré. Finalmente me puse a escuchar el disco A Contracorriente. Estaba escuchando las canciones y llegó finalmente la que seguro es la más conocida del repertorio de las Vainica, si exceptuamos la de Con la manos en la masa. Cuando empezó a sonar el sitar que anuncia la de Déjame vivir con alegría, sentí una profunda pena. Pero una pena de verdad, pena de encontrarte mal. Me dio la impresión de que lo que representa esa canción, la gente que la cantaba, lo que anhelaba un cierto tipo de gente, las cosas que se esperaban alcanzar en mayor o menor medida en ese año 1976 en el que las Vainica cantaban todo eso... estaba muerto. Los acontecimientos de los últimos días, las últimas semanas, y no aquí en Catalunya o por los independentistas, sino por parte de quien anhelaba fuera de aquí otro tipo de España, otra cosa, me hacen pensar que algo se ha muerto. Algo. Sé que hay mucha gente, quizás más que nunca, que piensan que las cosas deberían ser de otra manera. Pero, por hablar claro, nuevamente el PSOE se ha puesto de lado de quienes no quieren que nada sea algo mejor. No muy mejor, ni siquiera un poco mejor. Sino de quienes quieren que todo esté igual y que no haya salida. La única salida es estar detrás del orden, de la ley, de los márgenes de la ley, de aceptar que esto es lo único. De que la culpa es de los que queremos otra cosa. Que hay camino hacia la nada. Escuchando esta canción ayer, lo que representa, casi, casi me hace llorar.
https://www.youtube.com/watch?v=C6dNv7rKYfY

¿Está yendo la cosa mejor? No. ¿Nos estamos queriendo un poco más los unos a los otros? No. ¿Tenemos que esperar para siempre? No. Intentando encontrar la dichosa canción me topé con el Fireball de Deep Purple y con esta canción, No, No, No. La del vídeo del traje blanco. ¿Tenemos que dejar que nos sigan tomando el pelo? No. Qué ha pasado durante estos días. No lo sabemos. Es mentira, claro que lo sabemos, pero tenemos que explicarnos otra cosa para estar todos juntos y unidos en la lucha. Pero no es mi lucha. Así que, más o menos, creo que pasa esto. A la hora de la verdad, la verdad de la buena, nada es tan fácil. Si ahora sabemos que nada es tan fácil y lo sabemos todos, y lo sabíamos todos de antes, porqué tanto correr y sobre todo, porqué tanto insistir en que no podía haber dudas, caminos alternativos, distancia entre unos y otros. Si ahora sabemos que esto era menos inmediato de lo que se creía, si esto era así, a qué tanta solicitud de adhesión. Si conocemos que en el otro lado hay una banda de cafres, si sabemos que fuera de aquí son todos firmes partidarios de que esa banda de cafres haga lo que tenga que hacer pero sin manchas, porqué ha habido tanto entusiasmo en la movilización si no iba a llegar al lugar tan deprisa como se dijo. ¿Vamos a dejarnos engañar siempre? No. ¿Tenemos que esperar siempre? No. Esperar de quien se sabe que no va a dar nada, ni en un lado ni en el otro. No. Esperar de quien quiere cambiar, pero no cambiar. No. ¿Nos queremos unos y otros? No.
https://www.youtube.com/watch?v=P5WVqZqw1Es

Es igual. La pena es otra. La pena es escuchar ayer la tertulia de hora 25 durante nos minutos, pocos minutos, lo que tarda en calentarse el pollo y escuchar la euforia. Escuchar cómo tertulianos y presentadora se felicitan por la declaración de la paz. La paz entre las fuerzas del orden, la asunción de que el orden prevalece, de que el PSOE se ha situado definitivamente en el bando del orden, de la reforma constitucional pactada con quien no quiere reformar nada y nada se reformará. Con la puesta de largo de Pedro Sánchez como dique a todo intento de reforma en profundidad. Pedro Sánchez estrella de los corrillos, estrella del besamanos. El socialista estrella del besamanos al rey. Más de 20 exministros socialistas presentes en el desfile de las fuerzas armadas, de la policía y la Guardia Civil para demostrar que están donde tienen que estar. Ni república, ni federalismo, ni nada. Aún tenemos que hacer cosas juntos, pensará alguien. No sé qué. No sé qué gracia tiene buscar la complicidad de alguien que ha estado agazapado durante todo este tiempo sin hacer ni un gesto y que cuando lo hace es porque ha negociado con el PP una reforma constitucional que ya veremos. De verdad, es de lo más ilusionante. De lo más. La pena es que todo aquello que puede ser, en realidad es nada.
https://www.youtube.com/watch?v=pKA0sdPByN0

No sé qué más se puede decir. El texto aquel de Albert Pla diciendo que se acuerda de sus paseos por las ramblas con Marsé y Vargas Llosa... es un poco eso. Es esa especie de élite del pensamiento que en su momento no pudo hacer lo que pareció que podía hacer, que se quedó con lo que pudo, que no sé si trabajó por mejorarlo a fondo o por descubrir las mieles de la vida en normalidad y que ahora se encuentra con que hay quien ya ha desconectado de todo eso y con que hay un montón de recias y recios fascistas que están dispuestos a exhibir lo mejor de toda la simbología más abyecta para defender algo que... y de quién se ponen al lado. O qué proponen de nuevo. Escucho a Serrat decir que él no está por... y me lo creo. Y por el otro lado, la opinión oficial del mundo 'no pepero' y no nuestro es que es el momento de estar con la constitución y con la ley y que no... y así llevamos tantos años. Y en este lado de la película se nos sigue contando que todos los movimientos son buenos, que todo está yendo a favor, que esto ya si que no hay quien lo pare, que todo es inteligente, que no pasa nada, calma, que vamos bien, que es una buena idea, que mejor parar un momento y tomar impulso. Estas cosas se dicen antes. Me repito, pero es que estoy que pito.
https://www.youtube.com/watch?v=7zxSXfBdnxs

Unicornio. ¿Qué significa el unicornio? El unicornio es algo que no es real, pero todo el mundo sabe cómo es, todo el mundo ha visto alguno aunque sea mentira. ¿Por qué no creer en los unicornios? ¿Por qué no pensar que puede haber algo que, si hemos conseguido pensarlo y hemos conseguido plasmarlo en papel e incluso hemos llegado a vivirlo alguna vez, porqué no pensar que puede existir de manera cierta y perdurable? Desde que me regalaron el llavero con el unicornio, pienso que es más efectivo que llevar un llavero con la bandera de la república, por ejemplo. Es la misma idea. Es pensar en algo maravilloso, ficticio, irreal, fabuloso, que parece que no puede existir, pero que está representado y que es posible que... quizás... trabajando por encontrarlo... ¿no? ¿Cuando voy a esforzarme en escribir bien? ¿Cuándo voy a poner algo de mi parte y dejar de vivir de rentas? ¿Cuándo voy a memorizar y cuándo voy a hacer caso a los que me dicen que corrija? ¿Cuándo voy a ser consciente de que no da lo mismo? ¿Cuándo voy a poner los porqués y los por qués y todo eso como dios manda? Y uno piensa que esto de escribir no es más que un hobby, una afición, un algo que se hace para matar el tiempo. Y que el unicornio es hacerlo bien. Hacerlo bien jamás. Muerte al unicornio.
https://www.youtube.com/watch?v=nCBuHnBPh94

Un buen día de calor. Un buen día de sol, que seguro que es la antesala de un fin de semana de nubes y de llover. Porque no es normal este calor. Y, como muchos dicen, qué bien que vuelve el fútbol. Y qué bien que podamos pensar en cosas rutinarias que no nos obliguen a tomar partido, a tener que vernos obligados a coger una bandera o la otra. Diversión con banderas. Y parece que la semana que viene tendremos otro momento de conjura y de unidad. De salir a la calle. De gente pegada a la tele. Y eso es bueno. Por una vez tenemos a gente que se siente llamada a dejar de pensar en otras cosas, y al mismo tiempo tenemos a gente que se siente mal. Porque nos obliga a discutir, a hablar, a reflexionar, a definir con quién y porqué. A saber escoger el momento, a saber escoger las palabras, las situaciones, las afirmaciones, las acusaciones. A saber que lo que hoy parece tremendo y salvajemente revolucionario, puede que mañana o esta misma tarde nos obligue a dar una vuelta sobre nuestro propio eje. El momento es ya. El momento es ahora. Todo es nada. De dónde sacará la gente esas frases tan chulas que coloca en los discursos. Quién las hará. Quién tendrá el libro. Y hablando de libros... mientras estamos hablando de esto, no estamos hablando de otras cosas.
https://www.youtube.com/watch?v=I0KrLaaCkPQ

Pues eso, que si nos vemos o algo, saluden. Que no creo, porque es tiempo de recogimiento y meditación. Bueno. Eso. Buen finde.

jueves, 12 de octubre de 2017

Grandes adelantos. Las bolsas de tela.

Si tuviera que elegir cuál es el invento de este siglo, sin duda apostaría por las bolsas de tela. Bolsas de tela que llegan a ti y que rápidamente se van, se pierden, se dejan, se consumen, se utilizan y se exhiben. Bolsas de tela en las que transportas folios, carpetas, dípticos, trípticos, octavillas, comentarios, libros, libretas, blocs, carpesanos. Bolsas de tela con mensajes. Bolsas de tela que funcionan como camisetas con mensaje. Bolsas de tela que dicen mucho de ti. Qué dirá esa bolsa de tela que está girada. Qué misterio. Bolsas de tela publicitando bebidas que patrocinan un festival. Bolsas de tela que indican que una vez fuiste a Copenhage. Bolsas de tela para significar que estás muy de parte de. Bolsas de tela para que recuerdes que una vez estuviste en aquel sitio y que pagando una módica cantidad puedes ayudar a que la causa siga adelante y con tu bolsa colgada lo recuerdas, propagas la idea, llevas cosas. Bolsas de tela con un logo resultón. Bolsas de tela de moda. Bolsas de tela que dicen que llevas una bolsa de tela pero no eres de esas personas que necesitan llevar bolsas de tela, sino que la llevas como una manera de. Bolsas de tela que sustituyen a la riñonera. Bolsas de tela que sustituyen a la mariconera. El otro día vi a una persona con una mariconera, colgada al hombro. No necesitaba llevarla colgada al hombro para nada, no la necesitaba. Pero la llevaba. Personas que necesitan llevar colgadas cosas al hombro para que parezca que están llevando algo importante o simplemente algo. Personas que llevan colgadas mariconeras al hombro para decirle algo a alguien que está hablando y se lo cuentan y parece todo tan antiguo y tan fuera de tiempo que ni siquiera el diseño moderno de la mariconera te redime. Bolsas de tela que no valen para llevar cualquier cosa. Puedes ir al mercado con tu bolsa de tela y mostrar al mundo que tu partido comunista es una de las cosas más bonitas y preciosas que existen. O bolsas de tela que enseñan el perfil más juvenil y moderno de tu alcaldesa. O que eres realmente ecologista. O que Palestina no se te va de la cabeza. O tu participación en un congreso muy importante en una ciudad del extranjero. Del extranjero. Vas al mercado, que me pierdo, vas al mercado con tu bolsa de tela y no puedes llevar cosas que sangren. Sobre todo si van sueltas. No puedes llevar en la bolsa de tela, pongan lo que pongan y tengan el mensaje que tengan, filetes de hígado. Los tienes que envolver en algo. En otra bolsa de plástico. Y haz la prueba. Filetes de hígado de ternera, dos, acaban sangrando y hacen muy mala impresión. Y tampoco puedes llevar corazones. Corazones de vaca. Corazones de mono. Dónde consigue uno corazones de mono. En una bolsa de tela puedes meter verdura, quizás huevos, quizás cosas diversas, papeles que demuestren que estás haciendo algo con papeles. Quién tiene los papeles, los tengo yo. Yo llevo los papeles, no te preocupes. Te voy a enseñar un libro que tengo aquí, en esta bolsa de tela, qué bolsa de tela tan chula, de dónde es, es de cuando fui a un congreso y me la dieron. Es de la última asamblea. Es del parlamento austriaco, de una vez que fui a un congreso. Ir a congresos con bolsas de tela. Tengo dos bolsas de tela. Una de ellas plegada y otra de ellas plegada también, pero la he desplegado para hacer la foto. Una bolsa de tela con llagas. Una bolsa de tela con eccemas. Una bolsa de tela que supura un liquidillo raro. Una bolsa de tela con barras de pan. Una bolsa de tela que vendemos, y la camiseta, y un boli, y unas pegatinas. Pegatinas ya se venden pocas. Quieres una bolsa de tela, que las estamos regalando porque ya se pasó el tema este y nos las tenemos que quitar de encima. Por qué llevas eso en una bolsa de tela, deja que te doy un canasto que he tejido con mis propias manos. Son las manos de un pueblo trabajador, las manos de la tradición, las manos de un pueblo originario. Soy el transmisor de una tradición que se remonta a muchos siglos atrás, antes de que se descubrieran las bolsas de tela. Bolsas de tela para meter cartones de leche. Nadie pregunta ya por los filetes de hígado de ternera. Pasen delante del puesto de la casquería y vean que no hay nadie. Nunca hay nadie. Bolsas de tela que te recuerdan que estuviste. Quieres una. Quieres que de una bolsa de la última asamblea, es casi una reliquia. Y la he perdido. Solo tengo dos bolsas de tela. Bolsas de tela para meter ropa. Para meter una bolsa de tela. Bolsas de tela para meter el corazón. Llegar rápido a casa para sacar el corazón sangrante y meterlo rápido en... para tirarlo a la basura. Pierdes el tiempo con un corazón en una bolsa de tela. Dónde están las bolsas de tela, hace tiempo que se fueron. Hace tiempo que no sé de qué es la otra bolsa de tela que tengo. Me preocupa no saber. Bolsas de tela de la última vez que viste a un mono saltar desde tu terraza hacia la otra terraza para apagar el fuego de una barbacoa que te atufa la ropa tendida. Bolsas de tela con la cara de un mono. Bolsas de tela de un puesto del mercado que vende hígado de ternera. Ternera sangrando.

miércoles, 11 de octubre de 2017

Lo que pasó, pasó.

¿Quién puede escribir sobre bolsas de tela con lo que está pasando? ¿No había una canción que hablaba de quién puede cantar a nosequé si ahora tal? ¿Algo así? Todo es extraño y al mismo tiempo previsible. Todo parece que estaba cantado y al mismo tiempo parece que le esté pasando a otro. Todo parece que 'yo ya lo dije' y sin embargo nadie sabe interpretar realmente qué pasó ayer. Una tarde esperando, esperando a que llegase la tarde y a que llegase la tarde una hora después. Una tarde escrutando las caras, mirando a ver si se ríen, si sonríen, si salen serios, si se sienta o si no se sienta, si va a hablar o si ya ha acabado de hablar. No escuché hablar al mío en directo, luego me enteré de lo que dijo. Cómo decir algo que llevas diciendo tanto tiempo y que nadie quería escuchar.
La palabra era desescalar. Cuando el President Puigdemont comenzó su discurso con la intención de desescalar, parecía que todo era un 'yo ya lo dije', y que ya estaba, a medida que iba avanzando no sabías cómo iba a acabar, parece que lo dijo y luego lo suspendió. Pero no lo dijo.
¿Es canela o es veneno? Hay un número de la Hora Chanante, del Payaso, en el que el Payaso hace de rey y le dan nosequé y al probarlo el rey duda de si lo que le han dado es canela o es veneno. Y el chiste es que repite constantemente ¿Es canela? ¿O es veneno? Y eso era. Gente, compañeros y compañeras que ayer fueron a la Ciutadella y que se fueron a los cinco minutos de acabar el discurso. Con otros compañeros hablábamos de que era un cierto deja vú para los que siempre nos decepcionamos, los que vamos a votar una cosa y luego sale otra, los que votamos una cosa y se nos acaba haciendo otra. Compañeros, os acordáis de que íbamos a hacer tal... pues hemos firmado cual. Y así. Y seguimos celebrando la Revoución de Octubre, la muerte del Ché, como si no nos hubiéramos enterado de nada.
¿Fue o no fue? Parece que dijo que iría trabajando en ello y que suspendía la cosa. Acabo de escuchar a la Marta Pascal en una grabación de ayer decir que lo de la firma de la declaración era una cosa simbólica que no tiene validez jurídica. Viejos tiempos.
Pero ojo.
Qué coño le importan los viejos tiempos y lo que quiso decir y no dijo, la oferta de mediación, el desescalar, el leer sin las gafas puestas, al cafre de Rajoy. Qué coño le importa el gesto, la pirueta política a la cafre de la Arrimadas. Me jode hablar de Arrimadas, porque parece que desprecio a la mujer política, prefiero hablar de Ciudadanos. Cuando Puigdemont acabó, creí que se abría una cosa nueva, un posible espacio para hacer algo, para buscar otra vía. Y sale Ciudadanos y se caga en todo. Y es espantoso. Y dan miedo. No quieren mayoría silenciosa ni silencioso. Quieren leña. ¿En serio esa es la opción que sube? ¿En serio esa es la opción que aprecian los que no son indepes que ha de potenciarse? ¿Leña? ¿Más leña? ¿Numeritos con el pasaporte? ¿Mi padre andaluz? ¿Es eso? Por favor, que se baje, que no hable, que lo deje. ¿Esa es la voz de millones de catalanes silenciosos? ¿No enterarse de nada?
Pero aún no lo hemos visto todo. Esta tarde o dentro de un rato o cuando sea, el presidente Rajoy va a hablar. Ayer no habló. El presidente del Gobierno habla poco. La broma de que hace poco es dolorosa. Ayer hubo sesión en el Senado, los del PP estaban como lobos, decía María Freixenet. ¿Qué harán hoy? ¿Serán los cafres que parecen ser y que son? ¿Aplicarán el 155 para que la tropa visible de banderoides se quede tranquila y no sirva de nada la llamada a parar máquinas? Oyendo a Arrimadas y oyendo al ultra de Albiol, no te puedes fiar.
¿Y el PSOE? Dicen que Iceta habló bien. Pero el PSOE es otra cosa, no vaya a ser que les confundan con peligrosos comunistas y separatistas y eso no lo quiere nadie, se pondrá al lado del Gobierno. Espero que entren en razón. Aunque siempre acaban entrando donde te dije.
El PP quiere sangre. Supongo que querrán volar los puentes, dejar en ridículo lo que hizo ayer Puigdemont, aplastar, vencer, arrinconar al que ha levantado los brazos y darle de ostias. El PP es así. España y yo somos así, señora.
Mientras la plaza va vaciándose de gente, aparecen los chungos para arrinconar al que está recogiendo y le preguntan ¿dónde están tus amigos? Quítate las gafas.
Siempre he sido muy crítico con todo esto del Procés. Siempre he sido crítico con el Procés. Si eso quedamos y lo discutimos otra vez.
¿Y del otro lado? ¿Qué tenemos al otro lado? ¿Van a poner cabeza y buscar entre el amplio abanico de posibilidades de parecer que hacen algo y que se queda en nada una respuesta zero o van a sacar el bate de beisbol contra el ciervo enfermo?
Azotando al caballo muerto, un disco de los Sex Pistols.
Mención especial, otra vez, y ahora toca sacar pecho, para los compañeros y compañeras de Catalunya Sí que es Pot, que han procurado siempre poner la cara diciendo lo que es, lo que podía pasar, lo que podría ser otro camino. Aunque dijeran que no se entendía, que era una olla de grillos, que no nos queríamos ni a nosotros mismos. Al final, aquí estamos. Ahora Marta Pascal se acuerda de nosotros como alternativa si la Cup se enfada. Fenomenal. Estupendo. Mágico.
Y mención especial para los que fuera de Catalunya se juegan la cara y los votos y la subsistencia política y a veces personal (ese señor en Huelva con un cartel al que los vecinos le burrean, qué triste), por defender una propuesta, por defender otra cosa. Diversión con banderas.
Y nada. Que lo de ayer fue lo de ayer. Que aún podemos quedar para discutirlo, pero fue lo que fue. O no.
Y que esta tarde no sea lo que parece que va a ser.

martes, 10 de octubre de 2017

Otro texto sobre el tema

Como decía la canción de La Polla Records, no tengo nada que decir y lo que digo te lo tienes bien sabido.
Ayer habló Ada Colau y propuso parar máquinas. No entraré en los detalles de todo lo que dijo, pero simplemente apuntaré que tanto a Puigdemont como a Rajoy, les conminó a que cambiasen el rumbo. También se lo dijo al PSOE.
Bien, inmediatamente después de hacer los tweets reglamentarios, la reacción. No puedes situarte en medio, decían las respuestas. Desprecia las ostias del 1 de octubre, decían. No ha dicho nada, es cínica, decían. Dialogar con quien te pega, decían y dicen. No hay nadie con quien dialogar. Parece ser que nadie quiere dialogar. Que nadie quiere parar. Adelante pues.
Por la tarde, en una manifestación en Valencia, los ultras fascistas con la policía mirando, atacan a gente. Gente de izquierdas e independentista. Podría haberlo dejado en ‘fascistas atacando a gente’, que era lo que me pide el cuerpo. Antes Pablo Casado, con esa sonrisilla de ‘voy a hacer una gracia y es esta que os estoy contando a ver si la pilláis’, decía que Puigdemont puede acabar como Lluis Companys. Es de ser un cafre y un irresponsable de tomo y lomo.
Jordi Évole escribe un artículo desde una zona de guerra, describiendo lo que está viendo, a grandes trazos, y transmite su miedo a que esa situación pueda trasladarse un día aquí. Estando en manos de una policía que hace afirmaciones de parte, en manos de policías que ya no sirven –se supone- a la ciudadanía, sino a una parte, qué menos que pensar que cualquier cosa puede ser posible. Se puede hablar de todo, menos de romper España. Ergo no se puede hablar de todo, dice la ministra. Bien, el artículo de Évole tampoco vale. No recuerdo bien los argumentos que utiliza una compañera para desmontarlos, pero tampoco valen. Por dónde están escritos, porque, básicamente, colaboran con el opresor que quiere que tengamos miedo. No vale la gente que tenga miedo. Solo valen los valientes, enviar postales desde el frente.
Hoy es el día. Según dicen en la radio, que están bien informados, parece ser que Carles Puigdemont va a decir algo pero que no va a ser lo que se supone que es la DUI pero que puede contentar a todos. Los que no queremos ni DUI ni 155, no sé si estaremos contentos. Va a dar igual, estemos como estemos no le va a hacer gracia a nadie. En la radio dicen que Puigdemont y Rajoy son muy parecidos. Personas de derechas con un profundo amor a su patria. Seguirá la cosa hacia delante, como posponiendo algo que sabemos que provocará daño y dolor… daño y dolor. La vía eslovena. En TV3, ante la propuesta de utilizar la vía Eslovena, hacen un reportaje de un proceso de independencia idílico en el que solo mueren 40 personas. 40 personas. Yo no pienso ir.
En fin. Que este artículo no va a cambiar nada, porque ya está todo ahí. Hoy habrá amigos y amigas que irán al Parlament a proteger las instituciones. Hoy habrá amigos y amigas que no irán a ninguna parte. Hoy habrá amigos y amigas que esperan con ilusión que pase algo. Y posiblemente esos amigos y amigas no coincidan entre sí sobre lo que les hace más ilusión.
Este texto no va a servir para nada más que para hacer perder el tiempo. No llama a ocupar las calles, no llama a tirar hacia delante, no llama a aprovechar la ventana de oportunidad que supone este momento de ruptura. Llama a nada. No llama a nada. Para qué llamar. No sé si hay alguien que escuche.
Me llama la atención la gente que quiere que pase algo. Lo sospechosos que somos los que parece que no queremos que pase nada. Y queremos que pase, ya lo creo que sí. Queremos que se pire Rajoy y el PP. Que termine este episodio de Diversión con banderas y que empecemos a hablar de cambiar qué significa ser español y ser catalán. O porqué tiene que significar algo. Si es que tiene que significar algo. Intento hablar como un hippie de mierda y se me escapa la risa. O me siento ridículo. Paz y amor. John Lennon diciendo que no cuentes con él para la revolución… o sí.
He estado escuchando a Sergi Pàmies en la radio. Me gustan sus libros, no me gusta lo que leo de él en prensa. Hoy decía que no le mola ver banderas en cada casa, gente envuelta en banderas. Y que esto no tiene solución. Es un poco así y es así. Esto no tiene solución.
Gente que quiere A y sabe que ya no le vale una cosa más que A, porque A está ahí y lo ven y quieren ver que A es ya. Gente que siempre ha sido de B y no va a tolerar que haya otra cosa que B, no lo va a tolerar. Y gente que quiere C, que no ha pasado nunca C, y que espera que cambien cosas para que C pueda ser posible alguna vez.
No nos vamos a poner de acuerdo. Este texto no va a cambiar nada, pero de qué vas a escribir. O qué vas a decir. Puedes no escribir nada e ir al Parlament hoy a defender la democracia, me dirán. Y levanto la ceja así como diciendo...Y tendré que explicar otra vez lo mismo desde el principio. O puedo… o no puedo. Da igual. La verdad es que es un chollo que esté pasando esto porque así no me tengo que esforzar para inventar nada para escribir. Miras el fb, lees la prensa, escuchas la radio, ves la tele. Y vomitas. Y copias lo que otros dicen. Es fácil.
Y luego a esperar. Esperar a nada. Porque ninguno de estos textos de mierda no vale para nada. Que pase lo que tenga que pasar.

Tengo ganas de escribir sobre las bolsas de tela. Mañana si eso. 

lunes, 9 de octubre de 2017

España, perdiste

Antes de que España fuera la máquina de ganar a nosequé y que apareciera la famosa portada del 'soy español ¿a qué quieres que te gane?', unos argentinos sacaron un libro sobre la sempiterna mala suerte española con el fútbol y titularon el libro España, perdiste.
Yo creo que España ya ha perdido. Ayer se hizo visible una parte más de la sociedad catalana. No hay dos partes en conflicto, españolistas e independentistas. Hay muchas más. A veces alguna de estas partes incluye a otras, muchas de las veces uno se puede sentir igualmente incómodo con todas ellas. La mani de ayer a mí me parece un fracaso. Primero porque todo se basa en el deseo de imitar las muy exitosas manifestaciones del 11-s que organiza el independentismo. De demostrar que también se saca gente a la calle para que no parezca que no... es igual. Eso ya está perdido. Me parece que cualquier manifestación que pida que la cosa se quede como está o que involucione, está perdida. Esa reivindicación no va a ser.
España ha perdido Catalunya. Al menos, esa idea de España en la que se echa la culpa a los indepes de 'haber querido dividirnos', que parece querer acabar con la coletilla 'con lo bien que estábamos'. Creo que, sea cual sea el resultado de lo que ocurra en los próximos días, esa idea de España, como la de antes de, está perdida. Creo que Catalunya tampoco va a ser igual.
Los que no hemos sentido simpatía nunca por el españolismo, por la idea de ser un buen español, por los tópicos, por una España cuyo nacionalismo consiste en reivindicar algo que va contra la mitad del propio país, ver la mani de ayer no nos hace ninguna ilusión. De la misma manera que yo no le veo la gracia a manifestarme con nacionalistas de derecha de un lado, no se lo veo a hacer el mismo número de la mano de PP y Ciudadanos, por hablar de lo más suave.
Y entiendo que también es un problema de quienes queremos otra cosa, para Catalunya y para el resto del Estado, que no conseguimos ubicarnos. Ayer, seguro, había gente nuestra en esa manifestación. Mucha gente que no es esa España facha que sale en las fotos de quienes hacen una parada de los monstruos de cualquier cosa que tenga una rojigualda. Igualmente, siempre hay mucha gente nuestra también en las Diadas. Y el drama es que parece que estamos en medio, cuando no lo estamos.
España, esa nación nacida del consenso y del que todo está ya bien así, ha muerto. Ha perdido. Porque esto ya no va a quedar igual. Por mucha manifestación en la que mucha gente de aquí intente sacar su voz adelante porque considera que nadie le escucha y saque la bandera nacional a pasear. Por mucha gente que venga de fuera que venga a mostrar un amor por Catalunya que tiene muy poco que ver con lo que aquí se está viviendo. Por mucho que todo esto parezca equiparable a lo otro. Por mucho que me digan que 'y tú más', por mucho que esto el martes o el miércoles derive en una cosa o en otra, esto ya no será lo mismo.
España, todo el país, ha perdido. Ayer caminaba por Sant Adrià, y veía a la gente con sus banderas. Por Santa Coloma, al volver. Algunos conocidos. El sábado fue lo de las camisetas blancas, parecía que éramos gilipollas por querer dar otro mensaje. Gente escrutándonos como si fuéramos monos en el zoo. Gente que vino a una mani a creerse que había convocado la mani. Gente que encuentra su espacio. O que lo quiere encontrar. Pero es más sencillo acudir a la bandera. Y ahí, pierdes.
Porque el mensaje de la bandera del otro lado es más sugerente, más fresco, mejor. Es así. La otra bandera, la de la estelada, es mejor. Por más que nos emperremos en negarlo, por más que no quieras comparar, fríamente, lo de ayer, esa España, es una derrota.
Esa España que no es capaz de ver que antes que ir a una mani con corruptos y xenófobos, se podría articular otra cosa, una cosa que hiciera saltar por los aires esa eterna manera de hacer las cosas entre el bien y el mal. Una España que, como dice Monedero, no dudaría en volver a fusilar a Lorca.
Y delante una parte de la sociedad catalana que ya ha perdido su vínculo con España, con esa España y con cualquier otra propuesta de España. Eso también lo ha perdido España.
Y aquí una parte más de la sociedad catalana que sigue intentando explicar algo que parece que todo el mundo comparte en principio, pero no al final. Una parte, una de las muchas partes de la sociedad catalana que no quiere salir más detrás de ninguna bandera. Que incluso yendo todos de blanco no se siente cómoda. Que quiere ir por libre.
España, perdiste. Catalunya, a veces se gana, a veces se pierde. Empieza una semana interesante. Ya veremos.

viernes, 6 de octubre de 2017

Minuto de juego y resultado

Voy a intentar hacer las frases algo más largas, porque estoy viviendo un proceso de fascinación por las frases cortas que me parece indigno para alguien como yo, capaz de hacer construcciones elaboradas y eso. ¿Cómo va la cosa? Según lo que parece, la cosa está tomando los derroteros propios de quienes apostábamos, ya hace unas semanas, por hacer brlr brlr brlr brlr con el dedo en la boca. Es decir, que la cosa está tomando el cariz que toman las cosas cuando sientes el aliento del alien en la espalda y piensas, estupendo, creo que he captado el mensaje. Que no todos, yo, por ejemplo, llevo gafas y me gusta explicar que desde pequeño me ha quedado muy claro que en un enfrentamiento físico tengo todas las de perder, lo que no quita para que uno sea chinchoso, faltón y bocas en cuanto le hacen las palmas. Qué estoy queriendo decir. Santi Vila, le conoceréis porque dicen que es el Conseller que es menos indepe. Ha sido el elegido para anunciar en un artículo que, bueno, que ya tenemos (todos los catalanes) ganado mucho terreno y que es momento de consolidar e ir ya ganando lo que sería el respeto internacional y que ahora por una Dui no nos vamos a volver locos todos. Estaba escuchando la entrevista en Rac1, ayer mismo Basté, presentador de las mañanas y portavoz de lo que llamaríamos la Catalunya bien, dijo también que lo de la Dui, a ver, que lo de la Dui resta más que suma. Dos y dos no suman siempre cuatro. Bien estaba diciendo esto el conseller y me ha dado por mirar en Twitter qué es lo que pensaba de esto que estaba escuchando alguien como Bernat Dedéu y no ha habido dudas. La rata está hablando en Rac1. Caramba. Este es el nivel. En este caso no estamos hablando de un peligroso antisistema, no, sino un representante de la joven derecha que asusta de verdad. Una rata. La mañana ha seguido tranquila, con lo de las empresas que se van, los bancos que se piran, y la constatación real de que los bancos se van, pero el negocio se queda. Es decir, que lo del cambio de sede, significar no significa nada, pero el símbolo es grande. Y a mí me tendría que dar igual y me da igual. Como dicen en mi pueblo, perdón, en el pueblo de mis padres, lo mismo me da que me cague un perro que una perra. Este refranillo puede valer para casi todo lo que está sucediendo estos días y es a la vez un bonito resumen de lo que viene a decir el artículo de Brigitte Vasallo sobre el procés que tanto y tan bien lo explica todo. Si voy más despacio de lo normal, no me lo tengáis muy en cuenta porque es que tengo toda la fila de la q a la p, prácticamente en armas, levantada y se me hace difícil, pero sigo. Este clima de pequeño frenazo, de dilación, de vamos viendo lo de la DUI, lo ha acabado de rematar Jordi Sànchez, de la ANC, a la salida de los juzgados de Madrid, donde lo han llamado a declarar por delito de sedición. Decimos las cosas con una normalidad que asusta. Rata, traidor, sedición, separatista. Fascista. Fascista no se dice mucho. Franquista queda como más así, pero fascista es más complicado de decir. Fascista. Fascista. Eres un fascista. Esto se parece mucho al fascismo. Manifestación en Zaragoza, banderas al viento, en TV3 dicen que gritaron contra Junqueras y Puigdemont. En Twitter decían que contra Colau. El himno, que suene alto. Otra vez. Veo un tweet en el que piden por favor que separen bien los dedos cuando levanten el brazo al cantar el Segadors. Me uno a la propuesta. Ver cantar un himno con el brazo en alto en la Plaza de la Vila, da mucho miedo. Hay cosas que dan risa, como que te digan que con nuestra actitud política somos cómplices de los que dan golpes. Como ya me da un poco igual, no me lo tomo ni a mal. Veo a Jordi Sànchez en la tele mientras estoy pensando que si como o si no como. Y pienso que hay gente que incluso me dice que ni come ni cena, por esto. Que le cuesta dormir. Como voy a base de nolotiles por lo de la espalda, caigo en la cama como un ceporro. Me muero. Dice Jordi Sànchez, presionado por la pérfida periodista española que si van a declarar la independencia ya la semana que viene. Y Jordi Sànchez y Jordi Cuixart. Alguien me dice que pueden ser los Sants Jordis. ¿Lo cogéis? Es buena. El año que viene igual celebramos Sants Jordis. Bueno, que le preguntan eso y el de la AnC dice que bueno... y se pone a tocar el violín y a no decir nada, lo que es señal de que el santivilismo está ahí, que ahora se trata de vender otra vez la moto de 'nos vamos yendo', de que ya han llegado a un punto y que ahora se trata de ir tirando y apelar al diálogo. Diálogo. Mediación. El otro día, al compartir el tema de las palabras de la Colau sobre la mediación y el diálogo, mentes preclaras me preguntaban mediación y diálogo con quién, eh, eh, eh, eh, eh, eh, eh, eh, y hoy, como suele pasar (referendum pantalla pasada, etc,), vuelve a caer la tostada de nuestro lado. Todos son de ICV-EUiA. Así por contarlo de alguna manera. Algunos de manera literal. Y nada. Mañana lo de las camisetas blancas. Intriga, dolor de barriga, quiénes son, quiénes son, de qué palo van. Parece algo más sencillo de lo que parece, una empresa de publicidad, algo creativo, una iniciativa en plan por hacer algo y que como estamos faltos de gente del lado de no liarla del todo, pues se apunta. Y nosotros parece que nos hemos apuntado casi desde el primer momento. Y no falta el tweet de los Raúles de la política, el PSC que se apuntan a esta mani y también a la del domingo de los fachas. El partido socialista de catalunya es lo más grande de todo. Capaz de convocar a una mani de fachas y al rato salir la alcaldesa socialista y apuntarse a la otra con la misma cara. La mani del domingo es una chulada, una idea de puta madre. Traer gente de fuera de Catalunya para que Catalunya sea Cataluña. Es una idea magnífica. Soy de las pocas personas a las que no les  ha sobrevenido el ataque de independentismo de momento, estoy aquí, en la biblioteca, escribiendo. Ayer tenía al lado a un chaval con la sudadera del Trapero, que me lo dicen hace veinte años que iba a ver a un joven molón con una camiseta de un poli y... y... y la del clint eastwood qué. Bocazas, siempre metiendo... Y eso. Pues nada. Que ya es viernes. Que la cosa se resuelve un poco el martes, porque les dijeron que no y luego les dijeron que sí y me preguntan que qué va a pasar que ven mucha ilusión en la gente y a mí lo que me preocupa es la gente que se quedó a dormir el sábado y el domingo estuvo ahí delante todo el día, que no llegue el martes y salga el flautista de hamelín y se los lleve al río. Como se los han llevado toda la santa vida, tanta ilusión y tanto fervor patriótico para al final acabar irse yendo poco a poco. Y me mandan un audio diciendo lo molón que es que se vayan las empresas y suena todo a secta chunga de peña que quiere ver cosas positivas en todo y al final un estem de puta mare que te hiela la sangre. Estem de puta mare, vindrán milers i milers d'empreses... oye, que vengan. Primero nos alegramos de que la banca se pire, luego vendrán miles de empresas. El socialismo era esto. O era otra cosa. Y en Alicante hacen fiesta porque va Banc Sabadell y no sabe uno dónde esconderse. Y ya es viernes y hoy me da que no voy a salir y voy a ver un poco más la tele que creo que me faltan datos, voy a leer más artículos, voy a seguir mirando twitter y me va a seguir doliendo la barriga. Total, con los nolotiles duermo como un ceporro y al final me acabo repitiendo y no cuento que ayer al final de una reunión dijimos de quedar el jueves y el jueves era día de la Hispanidad y dijimos... y nos reímos. Y eso. En fin. Que dice la gente que menos mal que es viernes, pero no tiene pinta esto de parar demasiado. Aunque parece que alguien está parando.
Y no somos nosotros, que siempre estáis con lo mismo.

jueves, 5 de octubre de 2017

Gracias Violeta Parra

En una de sus canciones, que se llama La Carta, Violeta Parra habla de una notificación que acaba de recibir porque la policía ha detenido a su hermano por participar en un paro. Sus hermanos son comunistas, dice al final de la canción, por la gracia de Dios.
Hace unos meses, Albert Fabà, ese personaje que no es de Santa Coloma pero que parece más de aquí que la fuente del borreguito, nos propuso un proyecto de colaboración. Se trataba de cantar canciones de Violeta Parra con motivo del centenario del nacimiento de la artista chilena. Él cantaría o recitaría y nosotros, eltoni, elpako & elchristian pondríamos el acompañamiento musical. Nos mandó una lista. Como nunca coincidíamos empezamos nosotros a probar. Escuchamos por primera vez muchas de estas canciones. Seleccionamos. Un mundo nuevo.
La cosa no funcionó, pero nos quedamos con dos canciones. Arriba quemando el sol y Arauco tiene una pena. No llegamos a más. Me gusta mucho otra canción, una canción tristísima, una canción negra, una canción que deja a la altura del betún todo el repertorio de The Cure, de Siouxsie, de todo lo siniestro y todo lo negro. Una canción tenebrosa, como lo son muchas de las canciones de Violeta Parra, que se llama Rin del Angelito y que no quiero ni volver a nombrar.
Las canciones de Violeta Parra cuanto más sencillas mejor. Son canciones simples, con instrumentos simples, de ritmo simple, a veces monótono, pero que te pueden dejar clavado en el sitio. Arriba quemando el sol puede ser la típica canción descriptiva de las tremendas condiciones de vida de los mineros, pero está cantada de una manera que te atrapa. Quieres saber más. Arauco tiene una pena, igual. Pero tiene más. Run Run se fue pal norte, donde cuenta cómo la ha abandonado su pareja... en fin.
Una historia personal que termina mal. Una mujer que se dejó la cara por sacar adelante un proyecto artístico con el que no le fue bien, más reconocida fuera de su país que dentro, con una familia llena de artistas, poetas, más cantantes, pero que no parecía ser especialmente feliz.
Y que nos dejó una canción que por más que parezca que la has escuchado dos millones de veces, es posible que nunca hayas escuchado del todo. Gracias a la vida. Terrible canción, porque parece que destila todo lo que ha ido cantando durante todo el tiempo en una última canción final. Una canción que lo resume todo y que no es ni la mitad de complicada que todas las demás. Una canción qu habla de todo pero de una manera muy simple, muy sencilla. Habla de todo, pero es un todo tan sencillo, que uno no puede dejar de repasar todas esas cosas, si las tiene, si las conoce. Algunas veces, si reconoces alguna de esas cosas que agradece, te tienes que sujetar para no emocionarte.
Y al final, siempre da gracias por el amor, o por la persona amada, o por las cosas que le recuerdan a la persona que quiere. Todo, todo sencillo, pero al final está ahí. El final está ahí.
Violeta Parra habría cumplido ayer 100 años. Podría haber sido otra efeméride más, pero desde hace unos meses, cada miércoles y cada viernes que ensayamos, tocamos las dos canciones. A lo mejor se quedan con nosotros ya para siempre o las olvidamos el año que viene. O incorporamos la innombrable. Pero ya tenemos otra ídola en el panteón. Con la guitarra, con los malos pelos, con el charango, el rinrin del charango sonando, la voz como rota, como un quejido, como una lija, o como una especie de montaña grande y grave. Da igual.
Gracias Violeta Parra.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Antología de la Zarzuela

Entonces, después de que una masa de recios bigotones desalojen a golpes una plaza llena de mozos vestidos con trajes típicos, sale el Rey y se hace el silencio. Y entonces, suenan unos tambores y unas fanfarrias y el Rey sale dando dos o tres vueltas por el escenario como si fuera montando a caballo pero no va montando a caballo. Hace el ruido ese de los caballos, pero con la boca. Y se planta en el centro de la sala y canta, con la voz engolada y la música haciendo un ritmo de pasodoble. Y canta lo siguiente: tengo una espada y la sé utilizar y por eso me mandaron fuera a estudiar. Y con mi espada voy a proteger a los que no puedo yo perder. Y me da en el corazón una fuerte emoción (¿?) saber que en mi nación, se me espera con devoción, porque todo es una acción que necesita reacción. Y no os deberéis preocupar (aparece un conjunto de personas con cara de no entender), porque yo os voy a ayudar y nada os va a pasar. Porque con mi espada desde aquí os voy a rescatar. Y a los que no son como deben de ser, se les va a suceder, que un fuerte espadazo les va a caer. Y si pensaste que te había dolido, más te va a doler. Y si te he dado vas a circular, como circulan los caballitos de mar... en el mar.
Y da dos o tres vueltas otra vez a lomos de su caballo imaginario y cuando quiere empezar de nuevo a cantar, una voz desde el interior dice que se acabó y los músicos dejan de tocar y ya no se habla más. Y sale otro grupo de gente al escenario y se ponen a cantar. Pero no cantan todos la misma canción. Por grupos van apareciendo y cantan, pero no todos a la vez. Como no se entiende lo que dicen, al final, aparece un señor con barba y la música va sonando antigua, una música que no es ni pasodoble, que no es ni un minué, es algo más antiguo todavía. Todavía más añejo. Si puede ser. Los músicos ni siquiera entienden la partitura. Pero aún así el señor de la barba va a cantar. Pero no recuerda la letra y va balbuceando palabras. Todo con la voz que requiere la obra. Engolada y viril: Yo..., la ley, de todos, entonces, Europa, economía, España, todos, Europa otra vez, una ley, país fuerte, gol.
Y abandona el escenario sin que se sepa bien bien si ha ido a por un papel o va a volver o ya está. Y entonces sale el verdadero protagonista, y aparece y todo el escenario cambia. Y ya no es una Zarzuela y salta en el tiempo, y en el espacio y en el lugar y parece todo más moderno, más contemporáneo y más fresco. Y la música parece muy moderna, pero de fondo uno reconoce algo cercano al pasodoble. Y cambia de idioma y entonces canta lo siguiente: lo hemos visto, lo hemos tocado, hemos alcanzado el objetivo y ya nada nos para. Y esta gente (y aparece un grupo que se parece a los que salían antes como agachados y es que la obra no da para contratar a tanta gente), viene a cumplir, lo que yo les voy a decir, y no tiene otra cosa que hacer, que al país... y se queda parado y vuelve entonces a empezar. Y no tiene otra cosa que pensar, que al país salvar. Y el grupo de personas que antes miraban al de la barba con extrañeza, ahora miran al personaje que acaba de salir con honda admiración.
Y la música y el escenario de tan moderno que es deslumbra y encandila y sale un grupo de coristas que aún más frescos y decididos entonan canciones pegadizas a ritmo de la música y todo es mejor y más bueno y será todo mejor y todo más lindo y más ameno. Y sus canciones enganchan, y sus canciones te contagian y hasta el público las canta y las asume y da igual sobre lo que cantes, que varían la letra, que todo encaja, y da bien y abandonan el escenario, pero no lo abandonan porque ya lo tienen ocupado. Y parecía que nose iban a ir y no se van. Y cuando sale otra vez el que habló antes, habla ya como ellos. Y yo mismo creo que estoy hablando así.
Y sale un grupo que se parece a mí y nadie le quiere escuchar. Y salgo yo y empiezo a cantar. Y mi canto te va a cansar porque es un canto irregular. No es un canto para animar, no es un canto para asustar. Es un canto que te hará pensar. Y tú lo que quieres es actuar. Porque todo lo tenemos a tocar. Y se trata de pensar que otra cosa...
Y quito el disco de la zarzuela, y no me gusta la zarzuela. Y la zarzuela es una mierda.

martes, 3 de octubre de 2017

La manifestación más grande de todas

¿Y contra qué era y a favor de qué? Pregunten, y según a quién le pregunten le contestarán una cosa u otra. Después de la resaca de la nube de ostias que hubo el pasado domingo, con las fuerzas y cuerpos intentando requisar urnas del referendum con aquella gracia y donaire que da tener academias donde les enseñan a retirar urnas y dar palos, se imponía hacer algo. Para algunos, se imponía empujar de manera inequívoca al Govern hacia la proclamación de la independencia y hacer efectivo el resultado del referendum. Para otros, protestar de la manera que fuera contra la represión. Para unos cuantos, salir a la calle para salir a la calle y demostrar que cuando hay palos, da igual si eres o no eres, estamos ahí. Estos se parecen mucho a los del grupo 'para otros'. Y puede que sean los mismos.
A las diez de la mañana en la plaza de la Vila había gente, un grupo importante había salido a hacer una Cercavila, que en tiempos se llamaba piquete informativo, pero que ahora ya no. Huelga o paro. Eres de huelga o eres de paro. Simplificando, CGT ha convocado una huelga general y CUP lo apoya. La Taula per la Democràcia que reúne a sindicatos de clase y entidades varias, apoyan un paro de país. No es lo mismo. Es distinto.
Sea como sea, en la plaza hay gente. Trabajadores del Ajuntament y gente más o menos reconocible del entorno. Una mesa con banderas de la UGT y CCOO que secundan el paro, que no la huelga. Al poco llega la gente de la CUP y CGT que vienen de hacer el Cercavila. Estamos un rato todos juntos, hablamos, comentamos y vuelven a irse de Cercavila. Cuando vuelven, hay otro parón de gente que se va acercando y finalmente a las doce, sale una marcha de la plaza de la vila, con la gente de SOM o CUP al frente. Y detrás todos los demás.
¿Quién convocaba la mani? Viene a dar un poco igual. Da tan igual que ni ellos habían puesto nada en el cartel. El caso es que se va uniendo gente y gente y gente y gente y acaba siendo un mar de gente. Tanta gente que no importa si el sentido genérico de la mani era uno u el otro. Da igual si el servicio de orden de la mani llevaba los petos de la ANC para distinguirse o no.
Pero cuando tengas dudas de qué haces allí o quién convoca o si las consignas que se gritan son unas u otras, recuerda al policía saltando por la escalera para estamparle la suela de la bota en la cara a...
Así que, adelante. Nada más salir me encuentro con el Téllez. Que hace que no veo al Téllez ni me acuerdo. Está en los Urales fabricando los tanques que los alemanes nos están destruyendo. Vamos para delante. El Lozano se une, quiere venir conmigo por la mani. Pero eso es difícil, porque mi andar es irregular y torpe y me voy parando y cayendo con gente. Y pierdo al Lozano y pierdo al Téllez y me los vuelvo a encontrar y se va dando uno cuenta poco a poco que hay mucha peña.
Pero que mucha peña.
Posiblemente los que estén delante de la mani piensen que la mani va de una cosa. Los que vamos en el medio vamos de otra. Todos vamos de lo mismo. Se supone. Es que somos de suponer y no paramos. Supongo que muchos, muchos de los que estamos ahí estamos porque vemos a la poli dar palos y se nos sube el azúcar. O se nos sube otra cosa. Y no queremos vivir en un país en el que las cosas se resuelvan a palos. Antes tampoco nos gustaban. Antes. ¿Se acuerdan de antes? Antes, cuando la poli daba y calentaba. Tampoco. Ahora, tampoco. Dejemos las consideraciones técnicas.
¿Cuánta gente ha venido a la mani? Unas diez mil personas. Una barbaridad. Que sí, que había quien cantaba las consignas indepes de siempre, pues claro que sí. También estaba el grito de Rajoy dimisión. Y el sempiterno orgullo de Santa Coloma. De saber que en Santa Coloma la gente sale a la calle. Y que no nos gusta que nos encasillen.
Pero nada. Quieres identificarnos, tienes un problema.
La mani ha avanzado por Rambla Sant Sebastià, Rambla Fondo, Jacint Verdaguer, Sant Just, Avinguda Generalitat y Plaza de la Vila. Y a tope de gente. Y gente, insisto, muy heterogénea. Gente que había ido a muchas cosas, no a una sola. O no.
Quizás no había ido la gente a eso y soy yo que lo miro con mis gafas. Y mis gafas siempre ven lo mismo. Porque cuando hemos llegado a la plaza de la Vila, quienes convocaban, supongo, que soy de suponer. Al llegar a la Plaza, parlamentos, de diputadas de la Cup de Santa Coloma como Gabriela Serra, representante de ERC de Santa Coloma Salva Clavera, Aitor Blanc de SOM como presentador, miembro de la Assemblea Groga y ya era otra cosa. Al lado, la gente de CCOO y UGT, gente de la Taula per la Democràcia, pues allí.
Y de qué iba la mani. Era un parón o una huelga. Íbamos a reclamar la independencia. ¿Nos quitan el sueldo? ¿Vamos a ir a la mani de la tarde? Pero la mani de la tarde... dónde es. En Urquinaona o en Jardinets. Ahí no habrá problema y cada uno irá a su amor. Tan solo decir que ha sido una mani increíble. Llena de gente. Con esteladas y con banderas nacionales con la leyenda #Rajoydimisión y la gente aplaudiendo. Gente cantando lo dels carrers serán sempre nostres, gente cantando santako mañana será republicana.
Y bueno. Aquí estamos. Nosotros ya hemos dicho algo. Y el que quiera entender que entienda.

lunes, 2 de octubre de 2017

Siempre tuyo

Tengo graves problemas de memoria. No sé distinguir lo escrito de lo narrado. Lo que escribo ahora lo he contado cientos de miles de veces, pero prefiero así quitármelo de encima dejándolo colgado en la realidad virtual.
Esta historia la contaba mi padre, así que nos toca ahora a mi hermano y a mí ir repitiendo sus historias como si fuéramos los descendientes de Violeta Parra o el hijo de George Harrison. Una historia corta, sencilla, que he querido dejar por escrito muchas veces pero que no he tenido el desto de hacerlo, pero que, en fin. Cosas que uno ve. Gente despidiendo a gente como si fueran a conquistar Peregil, coros y danzas ante oculistas amateurs… voy.
Cuenta mi padre que en tiempos fue sindicalista y que, por aquellas cosas, convocaron una huelga para reclamar algo. Mejoras sociales, puede que hasta algo relacionado con los sueldos, o movidas así. Cosas de antes. Y que, después de encerrarse muchas veces en las centrales de la Telefónica, decidieron plantarse en la Plaza Catalunya, que es donde estaba la Telefónica también, frente al Corte Inglés. Ahora no recuerdo si entran en el Corte Inglés o no. Cuanto más avanzo en el relato tengo la sensación real de haberlo escrito de verdad. Pero no tengo manera de saber si ya…
Sigo. El caso es que ocupan la central de Plaza Catalunya y hacen una barricada o algo así. Una barricada, hermanos y hermanas. Mi padre haciendo barricadas. Mi padre cuenta esto y te partes de risa. Hasta el final, claro. Pero siempre que desto, lo contaba. Decía que estaban allí, encerrados en la central y que vino la policía.
Se pusieron delante de ellos, al otro lado de la barricada. Supongo que andaría mi tito Basilio por allí, me gusta pensar que estaba mi tito por allí. Los dos lagartos. Siempre en el bando equivocado. En fin. Con esa facilidad para decir la palabra justa para molestarte. Y reírse. La policía y los trabajadores. Frente a frente.
Bien. El caso es que entablan conversación. Oye, preguntan los policías, qué pasa con vosotros. Pues mira, que llevamos ya en huelga nosecuántos días y está la cosa calentita ya. Joder, pero tanto tiempo lleváis. Si, pero qué vas a hacer… Es que está la cosa mala de verdad, me cago en la puta. Y tú de dónde eres. Pues yo soy de… ostia, pues yo soy de… me cago en la puta de oros. Joder.
Y entonces sonó el pito. Y la policía se puso a repartir. Serán siempre nuestros. A por nosotros.

domingo, 1 de octubre de 2017

El sistema se cae. El #1O en #SantaColoma


Yo ya no soy capaz de acordarme del tiempo que llevamos con esto, pero hoy era el día. Hoy era el día en el que todos los artículos leídos o escritos, guerras en facebook, relaciones personales enviadas a cagar, tweets incendiarios, toda la política, las discusiones, las chapas, los discursos, las canciones, las camisetas, los cortes de pelo, los abrazos, los besos, los libros, las banderas, los amigos, la amigas, las cervezas, las cervezas artesanales, los policías, los mossos, la Santa Espina, la estelada, las esteladas, los indepes, los unionistas, los equidistantes, los federalistas, los fascistas, los españoles, los catalanes, los bomberos vascos, la estanquera… todo ello, llegaba a un punto de no retorno. Como el agua que gira en un bidet y que va a parar al sumidero. Como la bolita que va cayendo hasta que llega a agujero. El día.
No me he quedado por la noche a proteger, a cantar, a hacer fiestas de camuflaje, he ido a las ocho y media al Puig Castellar, a desayunar y a que me diera la mano Sánchez Gordillo. Un día tenebroso y una cola que iba creciendo. Sánchez Gordillo parece que pierde mística. Te lo presenta Fermín y Fermín igual no sabe que lo he eliminado del Fb porque no es capaz de decir que lo de llamarnos traidores no es ninguna gracieta. Tiene una pinta el día terrible. Oscuro, muy oscuro. Negro. Pero no está lloviendo. Estoy fuera de la cola, hay ya bastante gente que se ha pegado el madrugón. La P. está dentro. Me ha ido enviando mensajes toda la noche. Está dentro. Han llegado las urnas. Que se queda. Que va llegando gente. A las ocho y media, nos vamos a la petanca a comer un bocata. Cuando salimos la cola ha aumentado mucho. Sigo hablando con Fermín, con la chica que es la madre del Mario, creo que es Mario, y que la conozco de cuando hice la mili en la Betania. La gente va preguntando. Que si he votado. Que si voy a votar. No voy a votar.
No voy a votar porque no. Porque no. Porque no. Porque no comparto el discurso oficial, no comparto el discurso que todos los días sale de las emisoras que escucho, que son rac1 y tv3, y mucho menos las otras. Y no creo que sea un referéndum. Será otra cosa, será lo que ha sido, una movilización en la que la gente ha cogido las riendas de lo que los gobiernos no han sabido hacer. La gente. Una parte de la gente. Porque veo a compañeros y compañeras de partidos siendo parte de la organización y me dicen que el gobierno ha capado todo el sistema de recuento y las webs. Pero la gente empieza a votar y vota deprisa y se vacía la cola. Entro a ver  a la P. y dudo si votar nulo. Y se cae el sistema y van apuntando a mano. Hago la broma de que parece que estemos recogiendo firmas. Como si fuera un proceso participativo. Soy así, de bromas. Y no hago gracia.
El Pitarque. Me lo encuentro con el Salva Clavera y la Gemma y cuenta eso, que el sistema se cae. Y es verdad. El sistema se cae, dice Pitarque. Parece que no ha dicho nada.
El sistema capitalista no, eso está claro. Pero todo lo que ha pasado hoy es para que se piense si el sistema, al menos el sistema por el que Catalunya sigue siendo parte de España y así será por siempre jamás, ese sistema se cae. Salen los resultados. Dos millones de votos a favor del Sí. Con un referéndum de autogestión. Con unas condiciones precarias, con una organización voluntarista, con medios perseguidos, con miedo y con nervios. Dos millones de votos. Es más o menos lo del 9n, ni sube ni baja. Pero no es lo mismo. Ha habido palos y ostias. 800 heridos. Y un gobierno español noqueado.
Dirán, no, no, el Gobierno español esto lo lleva de puta madre, le da igual. Otra vez dos millones de personas que dicen que sí a la independencia y unos doscientos mil diciendo que les da igual si es referéndum o movilización, que ellos no o nulo o en blanco. Y eso el Gobierno de Rajoy no lo sabe parar. Y no lo para. Y está todo como estaba. O no. ¿O no?
Se supone que en unos días habrá declaración de Independencia. Y eso no es lo mismo que el 9n. y eso no es lo mismo que nada. Y los palos. Los palos que ha habido. Y lo que eso ha cambiado.
Suena otra vez Els Segadors en la tele. He ido a ver a P. y no he votado. Han comenzado a gritar lo de votarem y he pasado. Y nos hemos ido a las Viñas. Y más hablar con gente y menos con otra gente. Y una señora se cae delante de mí y la acompaño a votar. Y veo gente que me ve acompañando a la señora mayor. Y vuelvo con la señora mayor. Qué buena gente soy. Qué majo. Y soy el puto demonio. Estamos ahí un buen rato. Y veo a gente, mucha gente en las colas. Y van enviando imágenes de cosas que están pasando.
Que están dando palos en Barcelona. Que están dando palos en Sabadell. Que… y vídeos. Y palos. Y es una situación de nervios. Todo el rato, nervios. Cada coche, cada furgoneta que llega. Nervios. Dicen, dicen, dicen. Nos vamos. Estamos un rato dando una vuelta y volvemos. He visto la entrevista al Mas, me dan menos ganas que nada de votar. Dicen que la GC ha venido a las Viñas y luego al Puig. Pues no. Falsa alarma. Me quedo con el Tito tomando una cerveza, en lata. Hablo con la gente y a veces tengo la impresión de que hablo a medias. Pero hablo. Sigo pensando que estoy allí apoyando. Estando. Por si pasa algo. Movilizándome como dice el cartelito de Catalunya en Comú. Dando conversa, haciendo masa. Ya veremos qué más. Acabo de tomarme una birra con el Tito, como digo, y al bajar del taburete… la espalda.
Como una señal. Señales. La espalda, clavado, fatal, superdolor. No puedo andar. Intento bajar a casa. No puedo. Me voy a la peña y pongo la tele. La sexta. Están con el tema. Entrevistan a Margallo, imágenes de los palos. Muchas imágenes. Policías y guardias civiles dando palos. Palos.
Y la imagen. El poli que salta las escaleras para golpear de una patada a una chica, creo. Cargas policiales. Polis contra mossos. Guardias civiles contra mossos. Yo que sé. Decido que tengo que votar. No me puedo mover. Bajo en metro al Puig. Va a jugar el Athletic y tendría que quedarme a ver el partido. Pero me voy. Voy a votar. Voto con un suputamadre, que me dice el Eloy (Eloy, pitarque… la juventud baila), que es lo mismo que ha pensado él. Voy, voto, y ya. su puta madre. Su puta madre de quienes machacan a la peña a golpes. De quienes envían al matadero a la peña. De quienes dicen que ‘ya han colocado la imagen que queríamos’. De quienes te hacen el favor. De quienes no dicen ni pío. De quienes… su puta madre. Así en general. Estoy cansado, la espalda fatal, creo que es incluso de los nervios y la tensión. Y se acaba todo y tenemos que quedarnos allí esperando y el bombero anima el cotarro.
Y cantan. Y cantan lo de els carrers serán sempre nostres, y le cambian la letra y cantan els mossos serán sempre nostres, y no me hace ni puta gracia. Y el repertorio incluye unos Segadors que parecen cantados en el programa ese de los coros góspel y ya de ahí pasamos a boig per tú y a la de ben tocat per la tramuntana. Salgamos de ahí. Ya. A por una birra. Y una compañera nos dice que no nos vayamos. Debemos ser a los únicos a los que se lo ha dicho. Huelo a traidor por todas partes.
Yo creo que a Rajoy le quedan después de esto muy pocos meses. Y viendo los datos, el voto indepe sigue siendo igual. Con euforia, con violencia en contra. Un estado con una parte que se quiere pirar. Y seguimos igual. Y a palos. Y esto va a seguir así siempre… no me lo creo. Algo debe pasar. Y en Santa Coloma los votos son menos que el 9n. Y no veo caras de gran alegría en plaza Catalunya. Y ahora son todo anomalías.
A Rajoy se lo van a pasar a cuchillo pero ya. Aquí a ver cómo va lo de la Dui, que no me lo acabo de creer con estos resultados, a ver cómo va lo de la huelga general y si se hace a ver a quién acojona más. Y por lo demás en Santa Coloma, a esperar que esto no nos trinche, que no nos deje tocados. Que vuelva a poder hablar con el Fermín, con el Pitarque, con la Alba, con el Aleix, con el Corral, sin tirarnos a dar o hablar de polladas porque del tema mejor que no… y así.
Y nada. Que después de todo, y con la espalda hecha un cisco, la sensación de que todo es igual y que el agua no acaba de bajar por el sumidero.