lunes, 25 de junio de 2012

Pandero

Debido a un desafortunado accidente tuve que estar unos cuantos días postrado en cama. Para calmar mi ansiedad, una amiga me hizo llegar el 'Cuentomatronicón' de Abu Bakr ben Gazimel. Y de entre todos los relatos, extraigo uno de ellos aprovechando que eso.
'Todos lo entienden, pero ninguno lo sabe. Y como esa te puedo decir miles. He pasado muchas noches reflexionando sobre muchos asuntos, sobre lo que ocurre, cómo explicarlo y cómo hacérselo ver a los demás. Estirado en mi butacón, tumbado en el diwan, durmiendo entre almohadones de la más delicada seda, he podido reflexionar sobre muchos asuntos y lo he podido ver todo más o menos de la siguiente manera. Te lo voy a contar, no sé si lo sabrás, quizás lo entiendas. No pretendo que salgas de aquí con una respuesta concreta, tampoco que te vayas con dudas. A ver. Vienes y me preguntas si puedo hacer algo sobre el grave conflicto que te tiene sin dormir. No sabes si ir o no. Eso es todo. Tienes que ir y no te apetece. O quieres ir y no te han invitado. Me he perdido. Vale, que quieres ir pero no sabes cómo ir. No me entero bien. Habla más alto. Si no me explicas bien lo que ocurre no te puedo ayudar. Dime. Quieres ir, pero no sabes cómo ir. Sabes que tienes que ir, pero no entiendes porqué te han invitado. Te han dicho que vayas, pero no te apetece. Tienes que ir y quisieras que no se notase demasiado que te mueres de ganas de ir. No quieres ir y no sabes qué decir. Es algo así. ¿Verdad? Es así. No te creas que a mi no me pasa. Aquí donde me ves, que estoy todo el día pensando y fabricando teorías, y que no puedo ir a ningún sitio, yo también tengo dilemas semejantes. Te lo voy a explicar. Yo estoy aquí por decisión propia. Es mi profesión. Viene la gente y yo le indico cosas. Soy un consejero, soy un amigo, un profesor, un siervo, un sabio. Lo que quiera el que venga. Yo le digo lo que sé, lo que todo el mundo entiende pero pocos o ninguno saben. El que quiere lo entiende, el que no quiere no lo sabrá nunca. Yo sólo pongo voz a lo que se supone que debe ser. Lo que es, luego, es otra cosa. Hola, qué tal, me pasa esto, yo te lo puedo hacer ver de una manera o de otra. Pero no te creas tampoco que voy a arreglar el mundo con mis opiniones. Quieres ir a donde te han dicho que tienes que ir y no sabes cómo decir que no quieres ir. Es eso. Ahora lo entiendo. Es que a veces se me va un poco la cabeza a otras cosas. Se me acumulan las referencias, recuerdo casos. Como cuando vino aquella dama tan misteriosa y me pidió consejo sobre unos ungüentos que le habían recomendado para embellecer a una de sus hijas que debía casar con un príncipe y yo le dije que no era problema de ungüentos ni de afeites si no de carácter de la hija. Y no sé cómo acerté, porque aquella misteriosa dama, por su tono de voz me parecía demasiado impetuosa, áspera en el trato y pensé que la hija sería igual y me la quité de encima así. Y parece que fue bueno el consejo. Pues ahora te digo lo que debes hacer. Vaya, oigo el pandero sonar. Bueno, pues rápido. Te digo, ve y trágate el sapo, que ya verás cómo sacas algo.'

4 comentarios:

  1. No me interesa un pimiento la monologuista esa.

    El carácter? ud. cree que los príncipes se interesan por el carácter de las damiselas? Desde cuan?

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  2. A veces hay que tragarse sapos, sí. No es para tanto, hombre: se los puede condimentar, e incluso hacerlos puré antes, para que pasen mejor. Hay muchas formas de tragarse el sapo.

    Feliz tarde

    Bisous

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  3. A buen entendedor pocas palabras bastan. Pero hijo vaya lio que ha armado la buena señora.Todo por unos sapos, consejos o lo que sea.
    Claro depende de que pandero se trate:-)
    “¡¡¡Si hay que ir se va, pero ir pa na!!! (José Mota)
    Feliz semana

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  4. When fortune frowns, nobility means nothing; when a house is ruined, kinsmen turn unkind;

    Because of help given by chance to Granny Liu, in time of need she is lucky a friend to find。 Michael Kors Bedford

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