martes, 12 de diciembre de 2017

Política que se entiende


No. Lo vi ayer o antes de ayer. Es a lo que ha llegado la política aquí. A la nada. A hacerlo todo como si tuviésemos cinco años, sin preguntarnos nada, solo con la fe ciega en una cosa. Eres independentista o no lo eres. Esta mañana, una señora mayor me ha preguntado si el díptico que le estaba dando era ‘para que ganara España’. Contado así uno puede pensar ‘pobre señora mayor que no sabe otra cosa’, verdad?. No. Aquí todo el mundo sabe de todo y nos han llevado al mismo sitio porque saben que sabemos. Ahora toca decidir una cosa. España. Independencia. No vale contar otra cosa. Quién te crees que eres contando otra cosa. No hace falta ver la entrevista que le ha hecho el responsable de prensa de Junts Per Catalunya en Tv3 a Xavi Domènech, no puedes contar otra cosa. No me interesa, tengo otras preguntas que hacer.
Vamos a ver. Qué votar el día 21. Primera cuestión. ¿Eres independentista? Acabáramos. ¿Sólo eso? ¿Ya está? Era esto. A esto es a lo que nos estábamos refiriendo. Según este aplaudido esquema que se da por válido por su sencillez y por poner las cosas claras, hay dos opciones, o eres o no eres. Si eres complejo a la hora de responder no eres nada. Nadie te representa. Si eres del sí, da igual si eres de derechas, estás disculpado. No hay más preguntas. Puedes ser de izquierdas sin más, sin preguntarte nada más. ¿Eres de izquierdas? Sí, porque eres de la CuP, no hay más preguntas, sin cuestionarnos nada. Eres de izquierdas. Eres de izquierdas pero menos, eres de ERC. Ser de izquierdas pero menos qué es. Si no eres de izquierdas tú única cosa a cuestionarte es si luchas contra la corrupción. Si no, eres de Junts per Catalunya, es decir, CDC. Es decir, Pujol, Mas, Puigdemont… pero ojo, solo es el tema de la corrupción. Sobre políticas de derechas a nivel social, laboral, de bienestar, etc., no preguntamos. No sea que se nos vea el plumero. El plumero de que esas políticas han sido apoyadas por el bando del Sí, en los últimos años, por la cara. Porque como son independentistas, todo vale.
Si eres del No, no tienes disculpa. Eres del PSC pero eres de derechas, porque eres del no. Lo demás es la caricatura de la foto de Franco y tal. Más grande o más pequeña. Ser no independentista es eso. Y ya está. No puedes ser de izquierdas y listos. Espera, la pregunta que define es si estás a favor del derecho a decidir, como dices que sí, el gráfico dice que no tienes quien te represente si quieres que eso sea ya, y si no eres un flipado seguidor de Pablo Iglesias. Ese español. No eres de izquierdas. Simplemente estás con el derecho a decidir pero en plan unicornio.
Lo otro es lo real. La independencia es lo que vale. Es lo único tangible. La consecución de algo que es porque es y punto. Porque es así. Después de ver la entrevista a Xavi Domenech, la construcción, los marcos mentales, parecen claros. Hay una cosa, en un bando, que es la independencia, que es buena, que ya es y que da igual si eres de izquierdas o de derechas, es bueno. Puedes ser algo corrupto, pero bueno. Eres del bando bueno. Los del No son, en fin, Franco.
Y nosotros. Nosotros todo el rato. Hoy lo de la entrevista es que ha sido flipante. No se tolera. Ayer con el del PP la entrevista era desde el pasotismo. Buah, qué pereza, parecía transmitir el director de tV3, pero con nosotros iba al hueso. Supongo que es lo que quiere su público. Que vaya al hueso. Que ataque. Partidos políticos pensados únicamente para darnos caña, para crear una némesis. El archienemigo. Nada de lo que hacemos es posible, nada de lo que pensamos es verdad. Nada de lo que proponemos es creíble. No somos fiables. Salimos en televisiones basura. Qué manera de rebajarse. Todo el mundo lo hace de narices, menos nosotros.
Vamos a lo simple. Eres independentista, lo tienes todo claro. El presidente va a ser Puigdemont. Votas a partidos de izquierda independentista, a partidos de otra izquierda pero menos independentista, pero tu presidente va a ser puigdemont. Que es de derechas. Que es de derechas. Que es de derechas. Pero… es Puigdemont. Y si no, quieres que gane España. Y no quieres que te expliquen nada más. Somos eso. Un mensaje simple. Un mensaje que entienda todo el mundo. Esto no lo entiende todo el mundo. Esto sí. Que gane España. Yo no quiero nada con separatistas. Separatistas, oiga. Diciendo lo mismo te pueden llamar falangista y separatista. Y vas a tener un presidente o una presidenta de derechas. Muy de derechas. Exageradamente de derechas. Atrozmente de derechas. Una derecha que aquí no hemos visto. Pero en Catalunya ya la conocemos. La derecha liberal, la derecha que son números. Negocio. Rentabilidad. Nos vamos a acordar.
O no. Porque el futuro es nuestro. Y estamos ahí. Siempre estamos ahí. Y no nos vamos. Y por muy pilarinbayés que sea todo, no te olvides de que si eres de izquierdas, tu voto no puede hacer presidente a alguien de derechas. Por una vez. Porque hará cosas de derechas. Poco más.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Nebraska - Alexander Payne

La verdad es que el tema, cuando lo lees en el reverso del DVD, te deja un poco así. Un poco así es como que 'qué necesidad tengo yo de ver esta peli'. Nadie tiene necesidad de ver pelis así, o que retraten cuadros... pero se ven. Y una vez que empieza la peli, ya no paras.
Resulta que a Woody le pasa que cree que le han tocado un millón de dólares y tiene que ir a recogerlos a Lincoln. Pasa que Woody tiene un cerro de años, pasa que Lincoln está en Nebraska y Woody en Montana y pasa que Woody no puede conducir. Pasa que a Woody todo esto no le entra en la cabeza y cada dos por tres se escapa de casa para ir a Lincoln caminando. Así que uno de sus hijos finalmente pilla el coche y se va con él a Lincoln, Nebraska, atravesando dos estados. Antes de llegar, como Woody es un desastre y en cuanto se baja del coche la arma, se hace daño y tienen que parar en casa de su hermano. Y el viaje sigue.
La película está dirigida por Alexander Payne, que ya hizo una peli de 'viaje', Entre Copas. Y está protagonizada por Bruce Dern. Bruce Dern es dios. Bruce Dern hace un papelón en el que te cuesta tanto saber si realmente es o no es... Bruce Dern es uno de esos actores de los setenta como Donald Sutherland, por ejemplo, que parece que desaparecieron y que de vez en cuando asoman la cabeza y lo rompen. Y una cosa.
En las primeras escenas de la película la madre, la esposa de Woody, aparece como una señora insoportable que solo quiere enviar a Woody a una residencia. Te pones de parte del hijo pequeño y de Woody. Pero hay un momento en el que la madre vuelve a aparecer a mitad de la película y te pones de su parte de todas todas. Muy grande. Es June Squibb, la actriz. Muy grande. Los momentos en los que aparece junto a Bruce Dern o en el que va explicando cosas de la vida de Woody o de los hermanos de Woody son impagables.
Finalmente la película avanza y se van resolviendo las cosas. La música. La película tiene una música que parece que ya no entiendes nada sin esa música.
Los parecidos. Estás viendo la película y tienes en la cabeza todo el rato la de David Lynch, la de Una historia verdadera. Esa en la que un señor mayor atraviesa dos estados en una cortadora de césped para ver a su hermano. La música de esa peli es sublime. No sé pero me recuerda mucho.
Y nada, una peli sobre cómo llevarte con tus padres, sobre entender a tus padres, sobre qué hacer con la vida de uno y si merece la pena tomar el ejemplo de tu padre. O de tu madre.
Es curioso. Antes de emprender el viaje o tomar la decisión, el hijo pequeño, el que acompaña al padre, David Grant ha roto con su novia. La novia le echa en cara que no tome decisiones. Y él quisiera estar sin tomar decisiones. Acaba la peli sin el esperado final.
Y acaba la peli y uno sabe que ha hecho bien.

sábado, 9 de diciembre de 2017

La peña auténtica.


Una vez fui a comprar un disco a la tienda que había en la calle Irlanda. Me compré un disco de los Sex Pistols. En portada salía toda la cara de Johnny Rotten. Resultó ser un directo y se oía fatal. Fui a cambiarlo y me compré un disco de Aerolíneas Federales.
Se cumplen 40 años de la edición del Never Mind the Bollocks de los Sex Pistols. Un año de efemérides. Se celebran los 100 años de la Revolución Rusa también. Ya se han hecho muchos actos sobre el tema, pero de la celebración de lo que se llama ‘el año punk’, no se había hecho nada en Santa Coloma. Otro compañero y yo habíamos hablado de hacer algo, no lo hicimos. Se nos echaba el año encima y finalmente coincidió con la campaña electoral. Un acto sobre punk en una campaña electoral marcada por debates de toda la vida y con una polarización que deja poco margen para hablar de otras cosas. Parecía un acto interesante, hablar sobre punk, ruptura y en un marco en el que nos jugamos muchas cosas, hablar de otra cosa.
La peña auténtica me da grima. Cien por cien punk. Cien por cien hippie. Cien por cien rocker. Cien por cien normal. Cien por cien comunista. Sin contradicciones. La peña auténtica. Me revuelve las tripas la peña auténtica. Auténtico. Gente que lo ha hecho todo auténticamente en la vida. Que no ha tenido contacto con ‘el sistema’. Siguiendo los preceptos de la religión. La verdad es que admiro el esfuerzo de ser auténtico.
Qué era ser punk. Como nunca fui punk no puedo dar ninguna definición. El sábado, Silvia de Último Resorte lo definió como una emoción. A ella no le gustó nada el acto. Puedes sintonizar con esa emoción de lo que es el punk de muchas maneras. Canalizar eso que significa el punk, que los auténticos y no tan auténticos saben lo que es, de muchas maneras. Desde una perspectiva autodestructiva, destructiva, haciéndote fotos con David Fernández, militando en Comunistes, considerando que cualquier organización es una puta mierda y que los que estamos en el acto de ayer somos mierda y media. Eso es. Está bien. Nunca fui punk, pero me gustaba la idea de ser punk. Como no era capaz de ser tan perfecto como los punks auténticos, mejor no esforzarme. Como muchas veces dicen eso de ‘eso es muy punki’, igual es punk no esforzarte en ser punk. Como los punks. Me gusta mucha música punk y me identifico con mucho de lo que dice la historia de lo que fue el punk. Qué quedó. Peña auténtica, 100 por 100 punk que vive y trabaja y se busca la vida. Peña menos auténtica que vive y trabaja o no y se busca la vida. O no. Peña que es menos de tu partido. O de tu sindicato. O de tu religión.
Quién puede hablar de punk. Está claro que nosotros no. Pero lo hacemos, porque vamos a provocar. Contra los tópicos y la tradición. Contra los que creen que no puede haber punk de partido y son de un partido. Porque son de un partido y les revienta. Contra los que nos dicen de qué o de qué no sin saber quiénes son. No soy punk. Ya quizás no lo seré nunca. Porque seguramente la Federación Española de Punks, o el CDPunk no me admitiría en su seno. No paso su examen. Ni soy de su partido. Soy del mío y hablo de lo que me da la gana. Y si sirve para que gente que no ha oído hablar en su vida de esas cosas y vienen a escuchar la charla poniéndose la misma colonia que se han comprado con la mugre pensión que cobran en la Laura, por ejemplo, pues bueno sea. No va a haber nadie que nos vote por eso.
Hay otras asambleas, y otros comités de punks, o de gente a la que le gusta hablar de cosas, o hablar de punk, o de cualquier otra cosa, de Marisol y su tránsito, de lo que sea. En cualquier parte. No lo hemos hecho antes y lo hacemos ahora. Y visto el resultado, no vamos a parar.
Cómo fue el acto. Pues muy bien. Núria Lozano hizo una exposición sobre el punk y muy mucho sobre el punk en Catalunya. Creo que estuvimos una hora y pico. Pusimos un plafón de Xavi Domènech para que se notara quién montaba el acto. Pero no pedimos el voto. Hubo intervenciones del público y un chico punk, supongo, dijo que venía a liarla y que le parecía surrealista montar un acto así e hizo una exposición muy interesante de por qué nosotros no podíamos montar un acto así. Y se le rebatió. Y al final del acto estuvo hablando un buen rato con la gente. Y un grupo de las nuestras quedó en ir a ver su concierto de esa noche en Sant Andreu. Y no pasa nada. Y dijo lo de la REA y le dijimos que eso había sido una mierda.
O sí. Bueno. Sea como sea, ya está hecho. Y habrá otras. Igual el año que viene hacemos el 41 aniversario del punk. Y del postpunk Y si no hay campaña no lo hacemos. Porque no sería punk.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Te pareces tanto

Recientemente han cumplido años dos personas a las que me parezco. Desde siempre me han dicho 'te pareces mucho a...' y resulta que son dos personas que no pertenecen a la misma rama de mi familia y a las que me parezco por motivos diametralmente distintos, o no tanto.
Mi tito Antonio, el primero que cumplió años, hace unas semanas, no muchas, no me acuerdo nunca de cuando es. De hecho, es tan desastroso el tema, que suele ser él el que nos llama a nosotros el día de su cumpleaños para recordárnoslo. Muchas veces no cogemos el teléfono pensando, le llamo luego. Nunca le llamaste. Jamás pasó. Mi tito Antonio era de joven, cuando yo le conocí, como yo. Todo el día tirado en el sofá viendo la tele. Distracciones legendarias: olimpiadas, campeonatos del mundo de atletismo, sobremesa, lo que fuera, la tele y libros. Libros. Se hizo socio del círculo de Lectores y llenó su casa de libros. Libros y más libros. Tenía unos libros de Julio Verne que cuando se casó y se fue de casa me los quedé yo. Y otros libros que tenía por allí. Y tenía la enciclopedia Larousse. Recuerdo un año en el que hicimos el reto aquel final de El Tiempo es Oro con la enciclopedia Larousse y casi lo logramos. O cuando hicieron una especie de concurso también con unas cien preguntas que si las contestabas te daban nosequé... ese es mi bagaje. Contestar preguntas, saberme cosas. Como mi tito Antonio. Si ven una foto de mi tito Antonio ahora en el perfil de Facebook, verán que el parecido es terrible. Somos como dos gotas de agua. Casi iguales. Pero hay quien dice que no me parezco a mi tito Antonio porque luego hablando y eso yo soy más como mi padre. De chavalín, sin embargo, era como un modelo. No le gustaba jugar al fútbol, no le gustaba jugar a nada, pero sabía cosas. Sabía muchas cosas. Un empollón. Gafitas, siempre iba con un brazo vendado porque se había caído... se enfadaba, se cabreaba fácil como yo, y se sigue cabreando fácil, también como yo. El otro día cumplió años, debe haber cumplido como 50 y pico o así. Debe haber llegado casi a los sesenta. Sesenta años no puede tener mi tito Antonio. O sí. Me acuerdo que se quedó con el 1500 de mi abuelo cuando se murió. Un coche que era un barco, un lujo, una barbaridad de coche. No sé lo que le duró. Poco. No creo que abriera conscientemente el capó jamás. El 1500 tenía los cambios al lado del volante. Se compró un coche cuando se hizo maestro, un Seat Ibiza. No se podían llevar los cristales más sucios hasta que yo tuve coche y batí la plusmarca. Y no he abierto un capó ni por una apuesta. Mi tito Antonio es muy buen tío. Es hermano de mi madre y algo siempre se tiene que pegar. Se casó con mi tita Cati y tiene dos hijos, mi prima Ana y mi primo Jesús. Jesús es peligrosamente parecido a nosotros. Pero no puede ser tan parecido a nosotros. Es la exacerbación de nosotros. Es tan nosotros que se pasa. Mi prima Ana juega en otra liga. Mi tito Antonio no puede ser tan mayor porque yo... igual sí. Ahora, por motivos indescifrables, está en la junta de nosequé de la Virgen de la Cabeza. Sepa dios qué le pasa por la cabeza para estar ahí. Socializar, supongo. Mi tito en el campo de Romería. Mírenme a mí y comprendan...
Mi tito Antonio daba clases en casa de mis abuelos y un año vino a recibir clases de apoyo o nosequé mi prima Juani. Mi prima Juani es como yo. Y no tiene nada que ver con mi tito Antonio. Es sobrina de mi padre. Mi prima hermana. Mi prima Juani es hermana de mi prima Juli. Mi prima Juli no necesita un blog. Solo tienes que preguntarle qué tal. Hunde a Wordpress. Mi prima Juani habla un poco menos. Somos muy de hablar todos. Y de tener una mala baba espantosa. Mi prima Juani es una maravilla. Un 'miira' suyo equivale a tres decretos de Trump. Mi prima Juani tampoco era muy de socializar, por eso decían que me parecía a ella. Enzurronaos todo el día. Ahí encerraos, encerraos, viendo la tele, haciendo nada, imaginando con esa cabecita cosas. Mi prima Juani se parece a Marion Cotillard, al menos se parecía. Ahora se parece a Marion Cotillard cuando Marion Cotillard tenga... mi prima Juani es de la edad de mi otra prima, Aurora, que deben tener... 4..? No lo sé. Mi prima Juani vi que cumplió años por el Facebook, la felicité y dije, llámala a ver cómo está, que andaba rara de los ojos. Y no la llamé. Y no la he llamado. Mi prima Juani estudió legendarias oposiciones a Funcionaria que me enseñaron que eso de estudiar oposiciones era una tarea que muy posiblemente no llevara a nada. Mi prima Juani se casó. En la boda de mi prima Juani rompí un coche. El coche de mi primo Paco, aparcándolo. No contento con eso, en la misma boda, llevé a mi prima al convite en mi coche con un par de cagadas de paloma como un puño de grande en el cristal. El viaje a Linares fue de llorar de risa. Mi prima Juani tuvo un hijo, el pequeño Rubén, que era más gracioso que todos juntos, mi sobrinete Rubén, el tiempo que estuvo por aquí nos regaló momentos tan brillantes que si mi primo Jesús es como un como yo muy bestia, hubiera sido un comiquillo como mi padre o como ella misma, que no es de mucho moverse, pero que tiene algo que no sé qué es pero es la más grande. Decían que me parecía a ella porque ella no hablaba demasiado, no intervenía mucho, pero que cuando hablaba, zasca. Eres como tu prima Juani, igual. Mi prima Juani no tiene fotos en Facebook y cuando yo hago una foto mejor no enseñar nada. Pero es como la Cotillard. Y más graciosa. Y sueña cosas. Y es otra refranillos.
Otro día cumplirá años mi prima Juli y ya hablaremos.
En fin. Pues eso. Que ya no les voy a llamar.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Vota el pueblo más bonito


Vota el pueblo más bonito. Viendo la tele te ofrecen a explicación de todo. Luce tu pueblo. Nosotros somos los mejores. Nosotros no. Yo puedo decir: esto es de color blanco. Y venirme gente corriendo montaña abajo, remontando ríos y cruzando valles, volando en zeppelines y chillando en coches de caballos, para decirme que no es blanco. Y como somos los mejores y nosotros, todos nosotros, vamos bien, no te necesitamos. Está usted estorbando. Y estorba bastante. No me gusta que esté aquí mirando todo el rato. Estorba. Luce tu pueblo. Vota el pueblo más bonito de España. El Foraster.
Un artículo en El Periódico. Una arquitecta escribe un artículo sobre Santa Coloma. Una Santa Coloma de Unicornio. El Unicornio que todos necesitamos que nos expliquen. La realidad es una mierda. La ciudad con la renta per cápita más baja, reconoce el artículo. Pero se come bien. Y viva España. Y los edificios de los Cubics quizás tengan detrás un fondo de picaresca, pero ahora están muy bien y eso. Y lo leemos y nos quedamos tan anchos y pensamos, que será verdad. Porque ya es todo verdad. Todo es verdad. Alterar el orden de las palabras. Usted, usted no sabrá apreciar la diferencia entre decir ’30 años de impulso’ o ’40 años de impulso’, pero tiene toda la idea, porque así todo es más PSC y así es todo más Núria Parlon. Luce tu pueblo. Gracias por la publicidad.
Luce tu pueblo, vota el pueblo más bonito de Catalunya. Visitaremos su plaza y su gente que mira el partido del Barça y ve el concierto más bonito que uno pueda ver llorando como si no hubiera un mañana. No te emocionas, no te parece bonito, no eres muy así. Eres buena gente, pero no eres muy así. Ya da igual. Solo estamos estorbando aquí. Mira, son las once menos cuarto. Estás haciendo el juego a todos los que dicen que son las once menos cuarto. Dices que son las once menos cuarto y les estás haciendo el juego a los que no creen en el sistema horario. Estás estorbando.
El pueblo más bonito de todos. El que todo el mundo quiere visitar. El que quiere identificar como suyo. Mi pueblo. El pueblo que conozco yo. Una vía por la que solo transito yo y los míos. Visito a los míos, como con los míos, meo y cago con los míos, no tengo amigos en otras partes, no conozco nada más, me siento a gusto con lo que conozco. Estábamos cómodos cuando estábamos nosotros solos, nosotros nada más, y discutíamos sobre cosas y hacíamos campañas electorales y los socialistas nos decían que si queríamos jugar y ya.
Se te está poniendo cara de técnica municipal. Ya tenías algo de… pero ahora es insoportable, totalmente. Técnica municipal. Creo que ahora mismo quizás nosotros estamos siendo el principal estorbo. O quizás una palanca de regeneración. Estamos cumpliendo con nuestra misión de regeneración de los partidos. Gente que se busca la vida en otras partes, que juraron que no, pero que era que sí.
Vota el pueblo más bonito. Luce tu pueblo. Nosotros, transversalmente, somos todos. Transversalmente, sin ideologías, aparcándolas, buscando un interés común, un objetivo sencillo, así hasta el infinito.
Es hora de salir a la calle. Hace frío y hay que salir a la calle. Es ya.
Empezamos. Cuando queráis.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Sí sé

Los del Athletic Club cantamos una cosa que a mí no me gusta demasiado pero que viendo el debate entre Marta Rovira e Inés Arrimadas, tiene sentido. Ni barça ni Madrid, Athletic. Pues eso. Ni Arrimadas, que ha aprovechado el debate para pintar un panorama grotesco de Catalunya para que en el resto del estado y en los posibles votantes que le puedan caer se quede grabada en la retina una sociedad que vive en un apartheid completo. Ni Marta Rovira, a la que directamente se la ha bufado.
Ha sido sideral. Es decir, una vez que se han dicho alguna cosa al principio, a Marta Rovira se le ha notado que ahí no tiene nada que hacer. Un debate en la sexta, no te va a ver casi nadie de los tuyos y no vas a ganar nada. A Marta Rovira se le nota mucho cuando sale de los medios nostrats que su mensaje se queda en nada. Nada. Las preguntas sobre economía han sido contestadas sin cuestionar el sistema. El sistema es bueno, pero es que no nos dejan. La economía catalana va muy bien porque gobernamos nosotros. La economía catalana va mal porque la gobiernan ellos con el procés.
Una y otra se han echado las culpas de… en realidad Marta Rovira no ha dicho nada. Como no es una candidata de Junts per Catalunya me siento libre para poder criticarla, porque si no saldrían los compañeros de la izquierda revolucionaria, los más de izquierdas de todos que sí que lo son, a defenderla. Así que puedo decir que Marta Rovira ha quedado fatal. Pero no le debe importar. Total, es la Sexta y es Évole, que es equidistante. Pero no creo que sea tan así eso de pasar de todo. Porque creo que a ERC le van a hacer una púa importante. Y no veo tan claro que vaya a ganar. Y no esforzarse, no explicar nada más que más de lo mismo y siendo consciente de que fuera de Catalunya no hace falta que nadie entienda nada… no sé.
Y luego está el tema de Arrimadas y no decir nada más que lo mismo que diría cualquier político de derechas pero, claro, como no es independentista catalana, no es ‘nacionalista’ catalana, mucha gente que considera que el independentismo y el nacionalismo o el catalanismo simplemente, es el diablo, le hace caso. Pero detrás de las fotos celebrando goles de la selección no hay nada. Temas de la lengua, temas de informes y datos que no sabe nadie, temas sobre no considerar el nacionalismo español como nacionalismo sino como ‘lo normal’. Lo normal es ser español y querer a tu bandera y hacer juras de bandera y tal, lo otro ya es sospechoso.
No sé. Hoy he ido por la mañana a un acto de Catalunya en Comú Podem, presentando el programa. Bien. Ha venido Iglesias. Pablo Iglesias. Ha hecho un buen discurso, en tono bajito, sin soliviantarse. Ya está bien, sin parecer que lloramos, sin apelar a frases de camiseta. Ha dicho que la bestia del fascismo ha despertado. Y claro. Ya no es tan revolucionario como todos los que cuando atacas a Convergència salen a defenderla. Ya no es un revolucionario. Queremos apoyo desde fuera, te dicen, pero luego son incapaces de considerar a nadie que les ayude, salvo pintoresquismos como los de Sánchez Gordillo. Me ha gustado… me han gustado todos los míos.
Son muchos los que piensan o quieres que pienses que en estas elecciones solo hay dos opciones. Disfrazadas con distintas siglas, pero dos. Pero nosotros, cada vez más claramente, no somos ninguna de las dos. Ninguna de las dos opciones que han salido hablando ahí, ninguna, representa a la gente trabajadora. La una quiere una banderita, la otra la otra. Pero los temas sociales los han despachado apelando… a la bandera de la otra. Ni una propuesta, una cifra, un dato. Nada. Tu bandera es mala, la tuya es peor.
En fin. Que no sé. Pero sí sé. Sé que nosotros vamos bien. Que una decía que no sabía, la otra decía que… pero saben. Saben que nosotros no estamos en su rollo.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Nosotros, entonces.

Iba a hacer un texto sobre el Iceta y el icetismo. Sobre cómo están inflando al candidato del PSC para a acabar de cubrir todos los flancos. La derecha desorbitada ya tiene dónde acogerse, a Ciudadanos y a PP, sin duda. Pero se necesita cubrir el lado de los que quieren orden y regresar a un espacio idílico, el espacio de hace unos cuantos años, antes de las manifestaciones del Procés, antes de que el monotema fuera lo que lo copara todo. Se necesita resucitar al PSC como partido de orden, que vende además una alternativa a lo que en realidad apoya. Una alternativa a lo que ya es parte del PSC.
Y así vemos a Iceta en la tele, cubierto por los medios de derechas y de progresismo de toda la vida, vistiéndolo como el candidato preferido de los que quieren que no pase nada. Que no se mueva nada. El regreso al pasado. A volver  los consensos, a las pérdidas, a las derrotas de siempre.
A volver a la vida anterior, cuando nosotros no existíamos o existíamos poco o ya estábamos resignados a darle palmaditas en la espalda al sistema para que fuera bueno y se apiadara de nosotros. Nosotros.
Nosotros, entonces qué. Hacer un texto criticando a los demás. Ayer vi en Twitter un texto de Sarrionaindia, el de la canción del Sarri, Sarri, en el que criticaba a los equidistantes. Los que decían ni capitalismo, ni socialismo. Se supone que eran pequeño burgueses que no queriendo elegir, elegían. Supongo que ese texto nos quiere decir algo. Pero no a mí. Porque en esa pelea, yo tengo bando. No sé en cambio qué bando tienen otros, precisamente los que cuelgan ese texto.
No sé.
Nosotros.
Nosotros saliendo en la tele y abusando del relato. Nosotros hablando como si todo el mundo estuviera en nuestro acto y no como el Iceta que parece que esté en el acto de todos. Nosotros yendo hoy a la fábrica de la SEAT para poner en el centro del tablero el mundo del trabajo y de repente uno ve la foto y piensa que la gente no sé si quiere poner eso en el centro del tablero. Y debería. Y hablamos de sindicatos y a nadie se le ocurre que los sindicatos son importantes, no para cortar carreteras, sí para defender derechos.
Hoy salen cifras que dicen que los beneficios de las empresas suben y los sueldos bajan. Y parece una noticia menor. Es una noticia menor, cuando la patria se rompe, cuando el agua de las fuentes es amarilla. Cuando eso ya lo hemos dado por perdido, cuando aspiramos a que no sé porqué ni cómo ni cuándo, cuando seamos esta república de unicornios, no habrá contratos temporales. Los mismos que aprietan la legislación laboral nos van a llevar al socialismo. Y cuando eliges atacar al capitalista, te llaman equidistante porque no eliges patria. O proyecto de patria. O proyecto de nación.
Va a dar igual. Hay varios bloques. Usted elige.
Nosotros. Nosotros somos los que queremos transformar desde la izquierda. Los que más o menos sabemos que el color de la bandera significa poco si no se altera el sistema. Hoy, no mañana. Hoy, no cuando lleguemos a cambiar el color de la bandera. Pero aquí, en Santa Coloma, eso significa poco, los del cambio banderil son pocos.
Aquí la pelea es convencer de que el futuro no es volver al pasado. Que el futuro no es perderlo todo e ir a peor. Que avanzar no es regresar a la nada, a un pasado de fantasía cuando antes todos éramos hermanos y nos hablábamos de todo porque... de qué hablábamos antes. Antes, cuando la Generalitat era de convergència y el Ajuntament Socialista y se vivía de puta madre y no pasaba nada mientras lo ibas perdiendo todo.
Gente de izquierdas apostando por volver a la nada. Al vacío. Al orden. Antes era mejor. Esto ha sido un desastre. Y en ese desastre seguro que también nos incluyen a nosotros, los que hemos puesto en riesgo los sueldos de 600 euros. Los que ponemos en riesgo lo de 'al menos trabajas'. Los que ponemos en riesgo los de 'ara no toca parlar d'això'.
Gente de izquierdas que creen que nosotros somos lo que dicen de nosotros.
Nosotros.
No hablemos más de relato. Nosotros somos lo nuevo. Seguimos siendo lo nuevo, porque lo nuevo es lo que tiene que llegar y lo que nunca llega. Lo que se aspira a conseguir, la justicia social, la vida digna. Nosotros entonces, no somos los que aseguran que todo va a ser como fue una vez, hace tiempo. El ABC no nos va a apoyar. Vilaweb tampoco.
El Periódico haciendo textos elogiando que en la ciudad con la renta per cápita más baja de Catalunya se come bien. Nosotros.
Nosotros tenemos que seguir siendo la esperanza de la gente joven, de los que saben que este presente es una mierda y que el futuro no es volver a pasado ni un futuro de la mano de quien no quiere saber nada de nosotros. De quien jamás ha ido a tomarse un café con leche a un bareto a escuchar cómo te dicen que... y rebatirlo. Sin torcer el morro.
Son muchas cosas a la vez y al mismo tiempo. Van a ser días muy así.
Pero los vamos a llevar con humor. Café con leche y a correr. Leer elPeriódico y ponerte de mal humor. No perder el humor. Ir a todas partes y hablar con todo el mundo. Y que la gente sepa que uno es de esos, de los comuns, de los de esquerra unida, de los de encomú podem, de los otros. De esos que dicen.